Tras los recuerdos de una enseñanza olvidada

«Helio, Neón, Argàn, Kriptàn, Xenón y Radàn; ¿voy bien chicas, ya los dije bien? ‘ «Sí Mar, calma, calma, no te agobies» – dijo una chica regordeta y de cabello castaño que se encontraba sentada junto a otras adolescentes de entre 14y 15 años que estaban sentadas en círculo para estudiar para el examen de Quimica. Era un círculo de cinco chicas y aparte de ellas, había otros cinco círculos más.

Todas las alumnas estaban perfectamente uniformadas con suéter y chaleco rojo y botones dorados, camisa de cuello y manga corta blanca, calcetas de rayas del mismo color ue la camisa, zapatos y falda cafés. El reloj marcaba las g a Sor Socorro daría el » de gracia, y toda la s por grados para asig iciaría el «Calvario». or decir mejor el tiro dría que formarse n al que debería dirigirse para presentar el examen según el grado que cursara.

Las alumnas de los círculos, formaban parte del grupo de 2A. El maestro de Biología, había decidido dejarles sus dos horas libres para que estudiaran, pues sabía que por muy dinámica que hiciera la clase, y aunque les hiciera preguntas de bajo nivel, no conseguiría pon ningún motivo captar la atención de

Lo sentimos, pero las muestras de ensayos completos están disponibles solo para usuarios registrados

Elija un plan de membresía
las chicas; ues su atención estaba dominada por elevados niveles de ansiedad que impediría que éstas s pudieran concentrarse en cualquier tema que no fuera Quimica.

Así que les next page permitió que salieran a estudiar en el portón de la escuela redonda; él también sabia bien que un buen profesor no es el que hostiga el trabajo con los estudiantes; sino el que les permite una expansión de conocimiento y que bien puede vincular más adelante lo aprendido de otra materia en la propia. «Maru, ¿te acuerdas del número de covalencia del Nitrógeno? , – preguntó ansiosa Mar No, me estoy poniendo newiosa y temo que no recuerdo nada», -contestô Maru, la chica regordeta. «9:30 en punto», -exclamó Cintly, alias «La Gitomatito», «iAy no! , ya viene sor Socorro! , ichicas, estamos fritas! Uno, dos, tres repiques se escucharon de la vieja campana de la escuela que había sido construida en tiempo de la Colonia y que fungió durante muchísimos años como internado para niñas de la calle y de pobreza extrema, dirigido por Teresita Mier de Pesado.

Tal como si hubieran visto uno de los muchos fantasmas que se decla que penaban por la escuela, todas las alumnas de la ección Secundaria pegaron un grito aterrador que culminó con la formación tipo Nazi que definiría su destino en algún campo de concentración, iperdón quise decir salón! La hermana Socorro, de la congregación del Divino Verbo Encarnado, en complicidad con la subdirectora comenzó a asignar los lugares. Llegó el turno de 2 A y las estudiantes en cuestión conocieron su futuro. Díaz Valdés María Dolores, diríjase al salón de 3 C» «Diaz Calderón Nancy Carollna, vaya al aula de 2 B» «García Téllez Karen Angélica, al claustro de 2 OF «Díaz Calderón Nancy Carolina, vaya al aula de 2 B» García Téllez Karen Angélica, al claustro de 1 B» » Godínez Pereda Cintly Jessica, tenga la bondad de ir al salón de 1 «Herrera Martínez María Eugenia, diríjase al salón de 3 A» Sin más armas que un lápiz, un sacapuntas, una goma y una pluma, las alumnas se dirigieron a sus respectivos salones.

Mar al entrar al salón de 3 C descubrió seis filas de 10 bancas a lo largo, una fila para cada grado de primero a tercero. Y en medio de ellas, estaba la maestra de Español, María de Lourdes Pérez Y Rivera, allas la «Chicotito». Curiosamente se veía más vieja y horrorosa, era como si esa añana en especial, se hubiera empeñado en parecerse a la bruja de Blancanieves pero en versión fea. Tü, Diaz, hazme el favor de sentarte en la segunda banca, de la segunda fila, que corresponde a los segundos» Una vez lleno el salón con sus 60 alumnas, la voz ronca y firme de la «Chicotito» dejó escapar la siguiente consigna: «Queridas alumnas, están a punto de presentar un examen semestral, el primero de esta semana. A partir de hoy, después del toque se presentarán a esta aula y se sentarán en el lugar asignado. «Las reglas ya las saben; pero, no está de más que se las repita: PRIMERO: Ninguna de ustedes podrá presentarse a hacer examen si no viene perfectamente uniformada y peinada.

Recuerden, también se les califica la presentación. SEGUNDO: Nadie podrá tr leto aieno al material que SEGUNDO: Nadie podrá traer ningún objeto ajeno al material que se les ha solicitado para su examen. Entiéndase para el caso, únicamente sacapuntas, lápiz, goma y pluma. Tal vez, cuando se requiera, la calculadora. A quien se le sorprenda con otro objeto a los ya mencionados se le pediré que lo entregue al profesor asignado para cuidarlas y se le devolverá hasta cierre de ciclo. TERCERO: Las dudas que pudiesen surgir durante el examen únicamente podrán ser aclaradas por el profesor tutelar de la materia.

Por favor, absténganse de preguntar a sus compañeras o de desviar disimuladas sus miradas hacia el frente para copiar una respuesta. Si tienen dudas, únicamente levanten su mano izquierda cuando venga el profesor de la materia y él acudiré a su lugar. Quien no haga caso de esta indicación y provoque el desorden rompiendo el silencio de este claustro, o bien, pretenda copiar a alguna compañera, o bien, intente sacar un acordeón, será onsignada a la dirección y no podrá concluir su examen, por lo que habrá reprobado la materia en cuestión.

CUARTO: Quien haya terminado de contestar el cuestionamiento antes de las dos horas planeadas para tal fin, tendrá que abandonar el aula y esperar a sus compañeras en las gradas. QUINTA: Y ultima; Al sonar la alarma del reloj será indicativo de que deberán entregar el examen hasta donde està resuelto. Recuerden que una evaluación a lápiz quedará invalidada; Se sugiere que contesten primero a lápiz, que revisen sus respuestas y una vez que y una vez que estén seguras de ellas inmediatamente las pasen a luma.

Sin ninguna otra advertencia, procederé a revisar sus manos para cerciorarme de que no traigan consigo acordeón alguno, y , después les entregaré su examen, el cual deberán comenzar a escribir inmediatamente. Después de la exhausta revisión que hizo la maestra, se incrementó el martirio con aquel silencio característico de las aulas en donde la nada se escucha y el aire huele a nervios. Completamente sola, a merced de un examen de tres hojas tamaño oficio e impreso por ambos lados, Mar empezó a contestar, obviamente después de hacer la siguiente oración.

Ave María dame puntería y si puedes a la hora bendita de que la maestra califique el examen que se quede ciega un momento y en todo me ponga palomitas y que todo salga bien» Lo primero que hizo la chiquilla de grandes ojos color de café, fue leer todo el examen y se dijo hacia sus adentros: «Oh por Dios, sólo me sé dos respuestas y no forman parte del cuestinamiento, son Nombre y Grupo» Era entendible que esto ocurriera en aquella adolescente, pues siempre un examen de cualquier Índole genera estrés y ansiedad, pero después de escuchar las aterradoras palabras e la «Chicotito», los niveles de ansiedad subieron al cien por ciento, por lo que se presentó un bloqueo en el contenido del pensamiento y en la coordinación de ideas. Después de una segunda leída y ya un poco relajada, la memoria a largo s OF coordinación de ideas. largo plazo salió a la defensiva de Mar y comenzó a contestar la primera parte que consistía en 20 preguntas abiertas. El cerebro se fue calentando y después de un buen rato, absorta en ella misma y en guerra total contra aquella arma mortal llamada «Examen de Qu[mica», Mar hizo uso de su lógica y de la Memoria a Corto Plazo y contestó la segunda parte del examen que era de «Confusión Múltiple» para contestar adecuadamente era necesario pedir una hoja extra en la que se tenían que sacar enlaces Iónico-covalentes, covalentes y otros. Conocer el número de covalencias de los elementos de la Tabla Periódica de los Elementos Químicos y hacer reacciones químicas, todo eso únicamente para subrayar unas 30 respuestas por lo menos.

Dos horas eran poco tiempo para una lucha acampal entre maestra y alumna, quienes tenían un duelo de conocimientos en el que únicamente podía ganar la mejor. Sin embargo, ese duelo no era justo, pues una de las contrincantes tenía ventajas: 1. Dominaba el tema a la perfección, pues había pasado cuatro años de su malvada vida estudiando Química en la UNAM 2. Tenía mayor jerarqu[a, la cual era impuesta por su edad y por el puesto que tenía en la escuela como profesora tutelar de la materia. 3. Tenía el poder de la pluma. Una calificación asentada por ella seria el ultimátum, sin que nadie pudiese hacer nada para cambiarla. Entre ellas existía un sentimiento tal que las oril 6 OF nadie pudiese hacer nada para cambiarla.

Entre ellas existía un sentimiento tal que las orillaba a buscarse y a perseguirse, pero no con un fin de convivencia o de enseñanza – aprendizaje, sino con el único fin de acribillarse, puesto que tanto maestra como alumna, no podían verse ni en pintura. La única forma en que Mar podía defenderse y dar al blanco al enemigo era obteniendo un diez irrefutable que le daría la victoria contra el enemigo que en ese momento se había convertido en un miserable trozo de papel. El reloj de la alarma sonó, justo cuando Mar acababa de poner el punto final al último reactivo. Se levantó y al hacerlo con las ocas fuerzas que le quedaban sin conocer aún su triunfo o su fracaso, entregó el examen y salió exhausta de aquel claustro para dirigirse a las gradas.

Una vez en ellas, frente a Mar en la Pista, que es el patio central de la escuela redonda o amarilla, habla un grupo de alumnas de la sección de pre-primaria, y al verlas los recuerdos de la añorada infancia se hlcieron presentes tal como SI fueran escenas de una película. El primero de ellos no era de aquella escuela, era de una guardería llamada «El Solecito», quedaba a cinco minutos de la casa de Mar, en Plan de San Luis, de la colonia Santa Maria la Ribera. En aquella escena, una niña vestida con un mameluco amarillo, sentada en fila, junto a otros niños de la rmsma edad, manipulaba una bola moldeable de color café, al parecer era plastilina…

De momento y sin darse cuenta ese recuerdo se es moldeable de color café, al parecer era plastilina… De momento y sin darse cuenta ese recuerdo se esfumó y fue precedido por otro que trataba del Jardn de niños «Blancanieves», dirigido por miss Dorita, una mujer aproximadamente de treinta o cuarenta años. En la historia de esa remembranza Mar tenía cuatro años e iba estida con un pantalón de peto completo y en su manita llevaba un frasquito de guerberg y en su interior un pincel. Ella se dirigía al baño para enjuagar la brochita, pero, imprudencialmente abrió la puerta del sanitario cuando había un niño ahí. Era Omar quien se sintió ofendldo cuando la chiquilla empujó la puerta y lo sorprendió sentado en la casa.

La chica le explicó que no era su intención descubrirlo; pero el chiquillo se levantó inmediatamente los pantalones y se fue a buscar a miss Dorita quien también era maestra de segundo de kinder. Miss Dorita, llamó la atención a Mar quien volvió a explicarle a a maestra que habla sido un accidente; pero ella no la escuchó y no conforme con acusar a Mar con su mamá, también le negó la estampita que Mar esperaba que le dieran como muestra de aprovechamiento durante toda la semana. Aquel recuerdo comenzaba a generar sentimientos de tristeza en aquella adolescente, cuando de momento, una voz la sacó de su ensueño: «Mar, ¿cómo te fue? ‘ «Espero que bien, gracias ¿y a ti? – preguntó un tanto melancólica Mar a Cintly. Bien lo terminé en una hora» Mar se sorprendió por la rapidez en que su amiga había contestado el exam una hora» ontestado el examen, lo que ella no sabía es que Cintly era hija de un médico y de una química, por lo que tenía conocimientos previos en la materia y obviamente las asociaciones de los conceptos enseñados en la escuela y de los tips enseñados por los padres, permitían que la chica tuviera otros métodos de aprendizaje para la Qu[mica. Mar es hija de un ingeniero y de una maestra de kinder, no vera a sus papás en todo el día y el único método de estudio que conocía era la memorizacón, y esto último no constituye un elemento de enfoque profundo, más bien lo es de un enfoque uperficial. Me alegra Cintly, a mi en realidad sí me cuesta mucho trabajo la Química y además la relación con la maestra me aterra, porque en realidad me aterra participar en su clase, ya sé que siempre ignora mis comentarios aunque estén bien, o me pone en ridiculo si me equivoco. » ¿Vamos al salón? Las clases concluyeron aquel día como de costumbre y a la hora de la salida, Mar se volvió a quedar sola en lo que esperaba a que su mamá llegara a recogerla. Mientras esperaba comenzó a recordar su estancia en la primaria y se hizo una pregunta ¿realmente seré inteligente? ¿por qué ahora me cuesta tanto trabajo la escuela y antes no? , ¿las maestras de la primaria mentían cuando decían que era inteligente? iNo! ni miss Alicia, ni miss Nelly, ni miss Martha, ni miss Magda, ni miss Vero/Gabriela, ni miss Elvira y mucho menos miss Priscila mentían cuand ni miss Magda, ni miss Vero/Gabriela, ni miss Elvira y mucho menos miss Priscila mentían cuando decían que Mar tenía un alto nivel de inteligencia, y es que todas lo afirmaban porque siempre sacaba 10 en todo, menos en Deportes. En aquellos momentos Mar, no tenía noción de que la inteligencia mplica algunas aptitudes como comprensión verbal, fluidez verbal, numérica, visualización espacial, velocidad perceptiva, memoria y razonamiento. Tampoco tenía idea de que la inteligencia comprende al menos 1 SO factores, cada uno de los cuales implica una operación mental, un tipo de contenido y un tipo de producto. La combinación de cinco tipos de operaciones: cognición, memoria, producción divergente, producción convergente y evaluación; cinco tipos de productos —unidades, clases, relaciones, sistemas, transformaciones e implicaciones.

No entendía que la motivación no es la misma en un niño que penas inicia su educación y que ve la clase como un entorno social más que un entorno académico. Mientras cuestionaba su inteligencia su mamá tocó el claxon para que Mar se diera cuenta de que ya habían llegado por ella. Después de saludar y de comentar cómo le había ido en el examen, la chica le preguntó a su mamá, «¿cuál fue mi peor año en la primaria ma? » «iAcuêrdate, fue cuarto con la Gabriela! , Pinche vieja fea, si hasta te enfermaste y ya no querías ir a la escuela! » «Sí es cierto ¿verdad ma? , te acuerdas que primero estaba con nosotros miss Vero, pero que se fue porque se caso con el Prof. Mari 22