Tarea

«El Hombre es todo entero la obra del Creador» (Pio XII, ib. ) Los padres, aunque causas eficientes en la procreacion de sus hijos, solo tienen una intervencion muy «sui generos», en cuanto que unicamente proporcionan la materia y la virtud seminal, siendo Dios la causa principal eficiente de cada hombre que nace. Dios no solo es el autor de cada alma espiritual que produce por creacion, sino que es la causa principal, juntamente con la virtud seminal, de la generacion o infusion del alma en el huevo fecundado y previamente dispuesto.

El evolucionismo antropologico, aun el moderado, a saber aquel que sostiene que el cuerpo del primer hombre procede de la evolucion de por mera evolucion de u n antropoide sin especial intervencion de Dios, pugna con los principios de la sana Filosofia. Hay que admitir una intervencion activa de Dios, no solo en la creacion del alma del primer hombre, como es evidente, sino tambien una especial intervencion en la formacion del cuerpo del primer hombre.

Esta intervencion de Dios seria especial en cuanto que su accion tendria un termino formal especificamente distinto y superior, como es evidente. El destino ultimo y especifico del hombre es ser imagen de Dios, es

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decir, ser participacion intelectivo – volitiva de Dios, no solo de una manera estatica, siendo imagen de Dios (en lo que consiste la gloria objetiva de Dios por el hombre), sino sobre todo de una manera dinamica, actuando intelectiva y volitivamente en conformidad con la actuacion de Dios (en lo que consiste la gloria formal de Dios por el hombre).

En efecto, el destino ultimo de toda la creacion no podia ser otro que Dios, de alguna manera. Ahora bien, Dios no podria ser fin ultimo de la creacion, sino siendo las criaturas participaciones de Dios, manifestaciones de su divina esencia. El hombre como imagen de Dios vivo. Asi el fin intrinseco de las criaturas coincide con el fin ultimo que Dios intento al crearla (finas operantes), como no podia menos de suceder, pues la criatura es esencialmente participacion de Dios.

El hombre al estar destinado a la glorificacion formal de Dios, esta destinado en primer lugar, a conservar, desarrollar y perfeccionar la imagen de Dios en el; y en segundo lugar, a conocer las excelencias de Dios en las criaturas, y sobre todo en el mismo Dios, y amarle y alabarle por esas excelencias. Esta segunda manera es mas perfecta y termino de la primera. En efecto, el hombre cumple su destino de glorificar formalmente a Dios, es decir, de actuar intelectiva y volitivamente en conformidad con la actuacion de Dios, siendo asi imagen activa y viva de Dios, de dos maneras: una casi objetiva, y tra propiamente formal. La primera manera de glorificar formalmente a Dios, es conservando, desarrollando y perfeccionando racionalmente su naturaleza, que es, y en cuanto que es, la imagen de Dios vivo. Objetiva, porque tiende a conservar, desarrollar y perfeccionar lo que en el hombre es gloria objetiva de Dios, y formal porque esto lo hace el hombre de una manera intelectivo – volitiva, no como los seres inanimados o irracionales.

La otra manera mas propia de glorificar formalmente a Dios, por ser mas semejante a la actividad del mismo Dios, es por el conocimiento y amor de las excelencias de Dios, no solo en las criaturas, sino sobre todo en el mismo Dios. Esta manera de glorificar a Dios es la mas suprema y perfecta, y en donde se encuentra la maxima perfeccion metafisica del hombre, que asi se constituye activamente imagen de Dios vivo.

Ademas se comprende «a posteriori» que el destino ultimo y especifico del hombre consiste en el conocimiento y amor de los supremos valores, es decir, en la glorificacion formal de Dios en si mismo. El destino ultimo del hombre en su manera cuasi objetiva de glorificar a Dios, tiene perfectamente lugar en esta vida. La glorificacion, propiamente, formal de Dios, tambien tiene lugar en esta vida de una manera imperfecta, en la otra de una manera perfecta y definitiva