soberania sobre la antartida 2

soberania sobre la antartida 2 gy MagaliRuggicri 10, 2016 | pagos Origen del tratado antártico El 2 de septiembre de 1947 el cuadrante americano de la Antártida (entre 240 0 y 900 0) fue incluido como parte de la zona de seguridad del Tratado Interamericano de Asistencia Recíproca, comprometiéndose sus miembros a defenderlo en caso agresión externa.

En agosto de 1948 los Estados Unidos propusieron que la Antártida quedara bajo tutela de las Naciones Unidas a manera de un fideicomiso administrado por Argentina, Australia, Chile, Francia, Estados Unidos, Reino Unido y Nueva Zelanda, pero a idea fue rechazada por Argentina, Australia, Chile, Francia y Noruega. Ante el rechazo, el 28 de agosto de 1948 Estados Unidos propuso a los reclamantes alguna forma de internacionalización de la Antártida, contando con ela o o del Reino Unido.

Chile respondió presentan PACE 1 toda reclamación ant ic3 definitiva, que no pro eró. E mantener a la Unión cuando en 1950 este e el r por 5 a 10 años iaría una solución stados Unidos por ntártida se frustró lamantes que no aceptar[a ningún acuerdo antártico en el que no estuviera representada. El temor a que la URSS reaccionara haciendo una eclamación territorial trasladando la Guerra Fr[a

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a la Antártida, llevó a los Estados Unidos a no hacer ninguna.

En 1956 y en 1958 la India intentó infructuosamente llevar la cuestión antártica a la Asamblea General de las Naciones Unidas. En 1950 el Consejo Internacional de Uniones Científicas ( to nex: page Científicas (ICSU) discutió la posibilidad de realizar un tercer Año Polar Internacional. Por sugerencia de la Organización Meteorológica Mundial la idea del Año Polar Internacional fue extendida a todo el planeta, naciendo asi el Año Geofísico Internacional que tuvo lugar entre el 1 de julio de 1957 y el 31 e diciembre de 1958 y en el que participaron 66 países.

En la reunión del ICSU en Estocolmo desde el 9 al 11 de septiembre de 1957 se aprobó la creación de un Comité Especial para las Investigaciones Antárticas (SCAR), invitándose a los 12 países que realizaban investigaciones antárticas a enviar delegados para integrar el comité, con el objeto de intercambiar información cientiTica entre sus miembros respecto de la Antártida. El SCAR fue luego renombrado a Comité Cientfico para la Investigación en la Antártida.

La negociacion Tanto Argentina como Chile expresaron que la realización e investigaciones durante el Año Geofísico Internacional no daría ningún derecho territorial a los participantes y que las instalaciones que fueran erigidas durante ese aho debían ser luego desmanteladas al finalizar el mismo. Después de que los Estados Unidos propusieran extender un aho más las investigaciones antárticas, en febrero de 1958 la Unión Soviética comunicó que mantendría sus bases científicas hasta terminar las investigaciones que en ellas se realizaban.

Este incremento de la tensión internacional respecto de la Antártida, y el peligro de que la Guerra Fr[a se extendiera a ese continente, hizo que l presidente de los Estados Unidos, Dwight D. Eisenhower, convocara a una Con 2 0 presidente de los Estados Unidos, Dwight D. Eisenhower, convocara a una Conferencia Antártica a los 12 países activos en la Antártida durante el Año Geofísico Internacional, con el fin de firmar un tratado.

En la primera fase se reunieron en Washington representantes de los 12 países, que se encontraron en 60 sesiones desde junio de 1 958 hasta octubre de 1959, con el objeto de definir el marco básico de negociación, pero no se llegó a ningún consenso sobre un anteproyecto. En la segunda fase se esarrolló una conferencia de más alto nivel diplomático desde el 15 de octubre al 1 de diciembre de 1959, fecha de la firma del tratado.

Las ideas centrales con amplia aceptación eran la libertad de investigaciones científicas en la Antártida y el uso pacifico del continente, pero también tenían consenso su desmilltarización y el mantenimiento del status quo Las posiciones de los Estados Unidos, la Unión Soviética, el Reino Unido y Nueva Zelanda coincidían en el establecimiento de una administración internacional para la Antártida, proponiendo el último que fuera en el marco de las Naciones Unidas.

Australia y l Reino Unido expresaron la necesidad de inspecciones mediante observadores y el segundo proponía la utilización de medios militares para funciones logísticas. Argentina propuso que se prohibieran en la Antártida todas las explosiones atómicas, lo que provocó una crisis que duró hasta la víspera de la firma, ya que los Estados Unidos, junto con otros países, pretendía prohibir solo aquellas que se hicieran sin previo aviso y sin consulta previa.

El apoyo de la IJRSS y de Chile a la prop 30 que se hicieran sin previo aviso y sin consulta previa. El apoyo de la URSS y de Chile a la propuesta argentina destrabó finalmente la posición de los Estados Unidos.

La firma del tratado fue el prmer acuerdo de control de armas que se produjo en el marco de la Guerra Fría y los países reclamantes lograron evitar la internacionalizacion de la soberanía antártica Tratado antartico: propósito el interés por el continente antártico fue creciendo a lo largo de los años, desde su descubrimiento, pero particularmente luego de la Segunda Guerra Mundial y con la tension existente no sólo entre los países que reclamaban soberanía territorial sino entre las dos potencias que protagonizaron la llamada Guerra Fría, Estados Unidos y la URSS, se evidenció la necesidad e realizar un acuerdo a fin de lograr mantener al margen de cualquier conflicto armado a esta invaluable región.

Es en el marco de este clima de cooperación internacional, propiciado por el encuentro en el marco del Año Geofísico Internacional, que los Estados Unidos invita a los estados interesados en la Antártida a celebrar acuerdos para así realizar una conferencia internacional que pudiera terminar en la adopción de un instrumento convencional, lográndose este objetivo con la firma del Tratado Antártico el 10 de diciembre de 1959, en la ciudad de Washington. Los estados firmantes ueron: Argentina, Australia, Bélgica, Chile, Francia, Japón, Nueva Zelanda, Noruega, Unión Sudafricana, Unión soviética, Reino Unido de Gran Bretaña e Irlanda del Norte y Estados Unidos. Una vez firmado quedó abierto a la ratificación de los signatar 4 30 Irlanda del Norte y Estados Unidos. Una vez firmado quedó abierto a la ratificación de los signatarios, ya que se había establecido que sólo una vez depositados los instrumentos de ratlficaclón de todos los estados firmantes entrarla en vigor por lo que recién el 23 de junio de 1961 entró en vigencia y desde entonces otros estados se han adherido.

Este instrumento cuenta con dos principios rectores, a saber: la cooperación científica con libertad de investigación; establecido en los artículos II y III que se ve facilitada por no importar título de soberanía a futuro y está muy desarrollada entre los estados miembros; y la utilización de la Antártida con fines exclusivamente pacíficos; establecido en el preámbulo y el articulo l, implica la desmilitanzación de la región pues no se permite el asentamiento de bases ni la realización de maniobras o ensayos de armas militares aunque no se prohíbe la existencia de personal o equipos militares destinados a las actividades acíficas, ello es así pues las particularidades del continente ( rigurosidad del clima, dificultades en el acceso, por ejemplo) exigen la movilización de recursos, tecnología, infraestructura que en general las fuerzas armadas poseen. También podemos mencionar el artículo V, al respecto, que prohíbe toda explosión nuclear y la eliminación de desechos radioactivos, constituyendo el primer acuerdo internacional sobre desnuclearización en la zona. Ahora bien, su adopción y entrada en vigor resultaron factibles debido a otro principio: el congelamiento de las controversias sobre soberanía territorial, que se halla establec 0 el congelamiento de las controversias sobre soberanía territorial, que se halla establecido en el articulo IV- denominado también «cláusula paraguas»-.

El mismo dispone el congelamiento de pretensiones territoriales durante la vigencia del Tratado, negando la posibilidad de generar, a través de las actividades llevadas a cabo en el continente, tltulos a futuro o reforzar los existentes pero dejando a salvo los eventuales derechos que pudieren surgir para las partes de sus reclamos anteriores puesto que no implica renuncia o menoscabo a los fundamentos de éstos; por otra parte, para aquellos estados ( como Estados Unidos ) que no reconocen ni desconocen las reivindicaciones territoriales y se reservan el derecho de pronunciarse en un futuro, el ser parte del Tratado no perjudicará esta poslción.

Con respecto a los espacios marinos, el artículo VI establece que no se afectarán los derechos o el ejercicio de los derechos de los estados acorde al derecho internacional relativo al alta mar, ergo, deberá considerarse a las aguas circundantes de la Antártida como alta mar; por su lado, los estados reclamantes sostienen que esto no impide la existencia de espacios marinos bajo su jurisdicción nacional. Las convenciones de Camberra y de Wellington han ofrecido una solución al establecer que no se afectará el ejercicio de la jurisdicción del Estado ribereño en las zonas que resultan de aplicación (artículos IV y IX, respectivamente), siendo que las mismas sobrepasan los límites de la zona cubierta por el Tratado Antártico. Otro principio importante es el de libertad de inspección, establecido en 6 0 por el Tratado Antártico. stablecido en el artículo VII del Tratado, mediante el cual los estados partes que tengan estatuto consultlvo pueden designar observadores, que tendrán libertad de acceso a cada región estaciones antárticas con el fin de promover los objetivos y asegurar la aplicación de las disposiciones del Tratado. Este importante punto será desarrollado al tratar los mecanismos de control establecidos en el Tratado Antártico. El Tratado no establece un órgano permanente sino que ha previsto la realización de Reuniones Consultivas, disposición del articulo IX, que junto a las reuniones preparatorias y de expertos han conformado un verdadero sistema de normas jurídicas, a través de las medidas adoptadas en ellas. Como ya estableciéramos previamente, sólo las Partes Consultivas pueden asistir y votar.

Entre los temas y medidas adoptadas, aparte del intercambio de información anual y la consulta sobre temas de interes común, podemos encontrar los relacionados a la promoción de los principios y objetivos de los tratados, el uso de la Antártica para fines pacficos, la investigación y cooperación científica, ejercic10 del derecho de inspección, ejercicio de la jurisdicción, protección y conservación de recursos vivos, impacto del hombre en el medioambiente antártico, designación de zonas especialmente protegidas, seguridad de vuelo, servicio de información meteorológica marina y sobre hielo marino para la navegación, as telecomunicaciones, el turismo. Asimismo, han servido como marco para la adopción de las otras c marco para la adopción de las otras convenciones que regulan aspectos particulares del Tratado y que han profundizado el sistema de protección a la región Las recomendaciones son adoptadas por unanimidad de las partes asistentes y tienen efecto una vez aprobadas por todas las partes consultivas, siendo su valor jurídico el de verdaderos acuerdos internacionales. Las demás partes son libres de aceptarlas.

Sólo se hace público el informe final y los documentos informativos, siempre que el estado que los resenta manifieste lo contrario; esto se ha establecido a fin de que las expresiones de los representantes sean emitidas con la libertad de no sufrir presiones. Congelamiento de las disputas de soberanía territorial Con la firma del tratado las disputas territoriales de soberanía en la Antártida han perdido todo potencial de peligro de generar incidentes o conflictos armados. El compromiso de los signatarios de no realizar en la Antártida ninguna actividad de carácter militar con fines que no sean los de cooperar con la investigación científica, así como el espíritu del tratado respecto al diálogo y la ooperación, han generado lo que frecuentemente se designa como congelamiento de los litigios antárticos.

La necesaria unanimidad para modificar el tratado garantiza a los estados reclamantes que podrán conservar todos sus derechos por tiempo indefinido sin que ningun otro estado los menoscabe, mientras que los estados no reclamantes tienen garantizado el ejercicio de sus derechos sin que la Antártida sea repartida mient 30 tienen garantizado el ejercicio de sus derechos sin que la Antártida sea repartida mientras dure el tratado. El tratado no suspende ni congela las reclamaciones de soberanía erritorial en la Antártida, mantiene el statu quo existente al momento de su firma preservando las posiciones de todas las partes. Los estados reclamantes pueden continuar negociando entre sí sus diferencias territoriales, pero no pueden ampliarlas ni se aceptará una nueva mientras se halle vigente el artículo que lo prohíbe.

El tratado permite que los estados reclamantes preserven sus títulos de soberanía y ejerzan ésta, con las limitaciones que su firma impuso, en todos los aspectos que el tratado no regula expresamente, aunque otros estados no las reconozcan, es por eso que países como Argentina y Chile consideran a sus eclamaciones territoriales en la Antártida como partes soberanas integrales de sus respectivos territorios. Si bien el tratado menciona las reclamaciones de soberanía territorial previamente hechas valer, no las reconoce como válidas ni las desestima. Antes de 1961, siete países soberanos realizaron ocho reclamaciones territoriales en la Antártida más allá del paralelo 60.

Estas reclamaciones han sido reconocidas solo por los países que las han hecho, algunos de los cuales entre si. Todos los territorios reclamados son sectores, con la excepción de la isla de Pedro l, cuyos límites estén definidos por grados de longitud eográfica. En términos de latitud el límite norte de todos los sectores es el paralelo 600 S que no atraviesa ningún territorio terrestre, continente ni isla, y que también e paralelo 600 S que no atraviesa ningún territorio terrestre, continente ni isla, y que también es el límite norte establecido por el Tratado de la Antártida. El límite austral de todos los sectores, salvo el noruego, es el polo Sur.

Según su reclamación original de 1939, el sector noruego no especificó un límite norte ni sur, así que su territorio solo esté definido por sus límites al este y al oeste. Se lo ha considerado generalmente como una reclamación costera. El gobierno de Noruega estableció en 2003 que el límite norte del sector noruego se extiende hasta 12 km de la costa del sector. En ninguno de esos territorios existe una población indígena. Lasislas Orcadas del Sur se encuentran dentro del territorio reclamado por Argentina y el Reino Unido, y las islas Shetland del Sur se encuentran dentro de los territorios reclamados por Argentina, Chile y el Reino Unido.

Australia, Francia, Nueva Zelanda, Noruega y el Reino Unido reconocen mutuamente sus reclamaciones. Argentina y Chile ha reconocido us reclamaciones mutuas en las áreas que cada uno de esos parses no reclama. Antes de 1962, el Territorio Británico de la Antártida era una dependencia de las islas Malvinas y también inclu(a las islas Georgias del Sur y de Sandwich del Sur. Los territorios de la Antártida se convirtieron en un Territorio Británico de Ultramar tras la ratificación del Tratado de la Antártida. Las islas de Georgia del Sur y de Sandwich del Sur siguieron siendo una dependencia de las Islas Malvinas hasta 1985, cuando también pasaron a ser territorios separados de ultramar. En 1956 surgió la teoría de la def