Retraso mental

Retraso mental gy amyka ACKa5pR 02, 201C 13 pagcs Sindrome de Down, cretinismo y otras causas El retraso mental es una demora en el desarrollo mental de un ni no. El niño aprende las cosas m8s lentamente que otros niños de su edad. Puede tardar en empezar a moverse, sonrelr, mostrar interés en las cosas, usar las manos, sentarse, caminar, hablar y entender. O puede desarrollar mas pronto algunas de estas habilidades, pero tardarse mucho en desarrollar otras. El retraso mental puede ser desde leve hasta grave.

El niño que esta un poco retrasado necesita mas tiempo para aprender ciertas cosas. Pero puede llegar a cuidarse por si mismo ‘u ar un a el to View nut*ge activo y responsable ir creciendo, puede q edad mental de un b bastante cuidado y a El retraso mental no or 13 dar _ eon o muy retrasado, al e necesitara niño con retraso mental se le puede ayudar a progresar mas rápido. Entre mas pronto se em piece la ayuda especial o estimulación, mas capaz llegara a ser el niño. CAUSAS DEL RETRASO MENTAL Hay muchas causas.

Muchas veces no se sabe la causa. Algunos niños nacen con el cerebro muy chico, o el cerebro

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no crece o no funciona normalmente. A veces hay un ‘error’ en IOS ‘cromosomas’, IOS equeñísimos mensajes quimicos que determinan como sera el niiio (herencia). Esto pasa en IOS casos de sindrome de Down. 282. ) El cerebro puede danarse antes, durante o despues del parto. Ademas del retraso, el niño puede tambien tener paralisis cerebral, ceguera, sordera o ataques. Hablamos de las causas comunes del retraso por daiio cerebral en el Capitulo 9.

Estas incluyen: rubeola (sarampion aleman) al principio del embarazo + meningitis (infeccion cerebral) por bacterias, tuberculosis o paludismo (malaria); mas frecuente durante IOS primeros aiios de la infancia + hidrocefalia, generalmente con espina bifida (vea la paga 169) lesiones de la cabeza + otras causas Incluyen: tumor cerebral, envenenamiento con plomo, pesticidas (vea la pag. 15), ciertas medicinas y alimentos, algunas formas de atrofia o de distrofia muscular (vea la pag . 1 1 0). En muchas partes del mundo, las causas mas comunes del retraso mental son el daiio cerebral y el sindrome de Down.

Pero en algunas areas montaiiosas, muchas veces la causa es la falta de yodo en el agua y en IOS alimentos. (Vea la pag. 282. ) Usualmente no hay forma de curar el retraso mental. Por lo tanto, generalmente no es necesario saber la causa exacta. En vez de eso, necesitamos yudar al niiio a desarrollarse lo mejor que pueda. Pero en algunos casos, ciertas medicinas, cambios en la dieta o la prevencion de uri mayor envenenamiento pueden hacer una gran diferencia. Si un niño tiene serias de cretinismo o parece estar perdiendo la habilidad mental, pidale consejos medicos a un experto.

IMPORTANTE: En este capitulo hablamos de 3 algunas causas del retraso cribimos algunas causas del retraso mental y describimos 2 en breve (sindrome de Down y cretinismo). Pero el retraso mental es sdlo una de las causas del retraso del desarrollo. Un niiio ciego sera lento en aprender a agarrar las cosasy a moverse, menos que se le de animo y ayuda adicional. Un niiio sordo se tardara mucho en aprender a comunicarse, a menos que se le enseiie a hacerlo sin hablar. Un niiio con una deshabilidad fkica severa se tardara en utilizar el cuerpo y la mente.

Como el ‘retraso del desarrollo’ por lo general se Con ayuda, algunos niilos con retraso mental presenta con varias deshabilidades, habla INSTRUMENTOS PARA LA DETECCION DEL RETRASO MENTAL Si aceptamos como bueno el criterio diagnóstico comentado, la detección del retraso mental exige la realización de una prueba psicométrica estandarizada. En el apéndice 4 exponemos as escalas psicométricas más extendidas, sus ventajas, sus inconvenientes y los criterios que hay que tener en cuenta para su correcta administración. ara niños menores de 2 años existen pocas pruebas estandarizadas que no sean los denominados baby-tests, cuya utilidad es medir el grado madurativo (lo que no es exactamente superponible de inteligencia, aunque sino a partir de los 6 años cuando disponemos de pruebas muy trabajadas y estandarizadas, como la escala de Wechsler para niños en edad escolar (WISC). Medición de la inteligencia La inteligencia no es algo tangible, por lo que no se puede esar o medir de forma directa. Cuando queremos medir la inteligencia de un chico o de un adulto, le planteamos diferentes problemas (que ponen en juego diferentes capacidades).

Una vez examinadas estas capacidades, «medimos» al individuo en relación con los resultados que obtienen otras personas de su mismo nivel en cuanto a edad, educación, etc. Las notas más corrientes en que medimos la inteligencia son: • COCIENTE INTELECTUAL (C. I. ): ES la nota más abundantemente empleada y es la que queda definida en la Tabla anterior. • PERCENTILES (0 centiles: ES otra escala de medida, en la ue los sujetos normales obtienen resultados entre 16 y 84, con una nota m[nima de 1 y máxima de 99. Emplear Percentil o bien Cociente Intelectual es indiferente.

Sería como expresar la misma distancia en metros o en millas. Un C. I. de 100 corresponder(a a un Percentil de 50. Las pruebas para medir la inteligencia se suelen llamar «TEST» o «test» mentales. Test es una palabra inglesa que significa precisamente «prueba». En psicología llamamos «test» a las pruebas que permiten medir, de una manera objetiva, aspectos psicológicos de las personas, tales como la inteligencia o la personalidad. En el «mercado psicológico» existen diferentes pruebas para medir la inteligencia.

Hay varias empresas de material psicológico que comercializan 40F 13 para medir la inteligencia. Hay varias empresas de material psicológico que comercializan toda clase de pruebas. Hay bastantes para elegir. Para que sean verdaderamente útiles, las pruebas de inteligencia deben cumplir una serie de condiciones: • Deben ser válidas, en el sentido de medir aquello que pretenden medir. • Deben ser fiables, y dar unos resultados ciertos. Deben ser sensibles, es decir, capaces de discernir al máximo los equeños o no tan pequeños déficit de cada persona.

Deben explorar diferentes capacidades intelectuales, para ver el «perfil» de una persona, es decir, una comparación entre diversas habilidades relacionadas con la inteligencia. Alguien puede tener una excelente memoria verbal a la par que dificultades para la aritmética. Las buenas pruebas de inteligencia suelen explorar entre 6 y 12 habilidades específicas. • Su aplicación debe ser individual, para que el psicólogo analice los comportamientos del chico durante la prueba. Las pruebas más comúnmente empleadas, que son las escalas e Wechsler, miden la inteligencia a partir de dos grandes grupos de pruebas: verbales y no verbales.

Así es posible llegar a un C. I. verbal y a un C. I. ejecutivo. Si hay d’ferencias entre ambas notas, pensaremos en un déficlt específico en alguna de las cualidades de la inteligencia, aquélla en que se obtiene la nota más baja. En otras palabras, si un chico obtiene un C. I. verbal de 69 y un C. I. ejecutivo de 1 10, diagnosticaremos un déficit de lenguaje en relación a sus posibilidades reales. Empleemos la prueba que empleemos, lo que hemos de tener muy claro es s 3 a sus posibilidades reales.

Empleemos la prueba que empleemos, lo que hemos de tener muy claro es que lo de menos suele ser la cifra final (el número que expresa el C. I. o el percentil). Un buen test de inteligencia suele tardar en aplicarse entre una hora y media, y tres horas. La simple cifra final no debe ser la única consecuencia que saquemos al cabo de todo este trabajo. Los importante no es la cifra final de C. I. , sino determinar cuáles son los mecanismos mentales que el chico es capaz de poner en marcha, y cuáles no, para poder llegar a dicha cifra.

A veces la cifra final puede ser tremendamente engañosa. Imaginemos dos chicos, uno de ellos miope y el otro sordo. Al administrar la prueba de inteligencia, el chico miope, podría obtener una nota C. I. normal (digamos 1 10) en pruebas verbales, en tanto que sus dificultades visuales le provocarían bajos rendimientos en las pruebas ejecutivas, lo que provocaría un C. I. bajo, pongamos de 69. El C. I. total sería más o menos el promedio de ambos, o sea, de 85. El chico sordo, en cambio, fracasaría en las pruebas verbales (podría sacar un C. I. erbal de 65) y rendiría normalmente en las pruebas ejecutivas (supongamos que en estas obtiene un C. I. e 110). El C. I. total del chico sordo sería de 85, igual que el del chico miope. Y ambos chicos, con un mismo C. I. global, tendrían problemas radicalmente distintos. De ahí la necesidad de que los test sean aplicados y analizados por profesionales experimentados, y de que se empleen las mejores pruebas existentes en el mundo psicológico. Ello permitirá el estudio del máximo número de 6 3 permitirá el estudio del máximo número de capacidades para cada individuo.

Los errores en medldas de inteligencia se pagan muy caros. Los paga caros el chico, mejor dicho. Los yerros más frecuentemente ometidos por los incompetentes son dos: diagnosticar un débil mental como normal, y su inverso, diagnosticar un normal como retrasado. El primero de dichos errores da lugar a lo que conocemos como debilidad mental oculta. El segundo, provoca el falso débil mental. ¿Qué es la debilidad mental oculta? Sucede a veces que algunos débiles mentales tienen alguna aptitud concreta que les puede dar un cierto brillo externo si los exploramos a la ligera.

Algunos débiles mentales memoriones pueden obtener notas más o menos normales si son explorados mediante pruebas poco exigentes, en las que el recurso a la emoria puede facilitar la resolución de algunos problemas mecánicos. La forma de que no se nos escape un débil mental oculto consiste en la administración de varias pruebas distintas de inteligencia antes de emitir un juicio. Antes citábamos las escalas de Wechsler6 como ejemplo de buen test: sus 12 subtest y sus dos escalas, verbal y ejecutiva, permiten ver las discrepancias entre los rendimientos del sujeto en unas u otras pruebas.

Las hay que, por medir capacidades poco complejas, pueden ser bien contestadas por débiles mentales más o menos mañosos7 en según qué parcelas mecánicas del pensamiento. Pero en las ruebas estrictamente conceptuales, que ponen a prueba la capacidad del individuo para establecer relaciones co estrictamente conceptuales, que ponen a prueba la capacidad del individuo para establecer relaciones complejas, los débiles, por más ocultos que sean, quedan desenmascarados con relativa facilidad. ?Qué es un falso débil mental (chico que es confundido con un retrasado, siendo normal, o incluso superdotado)? El caso diametralmente opuesto al débil mental oculto, es el del falso débil mental. Es alguien que ha sido diagnosticado como débil mental, sin serlo. Los ejemplos anteriores, del chico miope del chico sordo, son dos claros exponentes. Si el chico miope es explorado mediante test muy saturados en componentes visuales, puede obtener unos resultados penosos. No menos decepcionantes pueden ser los resultados del chico sordo en pruebas lingüísticas.

Tanto uno como otro chico, si son estudiados superficialmente, pueden ser tildados de subnormales, y tratados como tales. Entre mis pacientes cuento con seis falsos débiles mentales. Todos ellos hab[an sido etiquetados como débiles mediante pruebas psicológicas realizadas por profesionales incompetentes, durante la primera infancia. Habían sido llevados a consulta a causa de algunos problemas concretos que simulaban un retraso (por ejemplo: dificultades de concentracón, bajo nivel de lenguaje, sordera, etc. Ninguno de los seis fue diagnosticado en forma pertinente. Marcados como subnormales a causa de una deficiente exploración, fueron acomodados en centros especiales para chicos subnormales. Solamente uno de ellos cayó en un centro con personal lo suficientemente preparado como para detectar que allí pasaba algo rar 13 centro con personal lo suficientemente preparado como para detectar que allí pasaba algo raro y recomendar una eexploración que puso las cosas en su sitio.

Los otros 5, educados como subnormales en coleglos para subnormales, aprendieron abundantes rasgos de subnormalidad. Cuando, hacia los 16 años, el colegio de cada cual se los sacaba de encima y los dirigía hacia talleres de deficientes, algunos de esos chicos fueron reexplorados por alguien competente que diagnosticó el desaguisado. ¿Cómo detectar los falsos débiles? La respuesta es: igual que en el caso de los débiles ocultos. Con personas entendidas aplicando diferentes pruebas de inteligencia y observando el perfil obtenido por el chico en el conjunto de ellas.

El falso débil puede tener una mala nota global a causa de alguna ineficiencia marcada y puntual, pero da rendimientos normales al serle administradas pruebas que exploran sus capacidades «buenas» La evaluación de las conductas adaptativas puede hacerse en forma estándar (por ejemplo, escala de conducta adaptativa de Vineland), o basarse en un juicio clínico emitido tras considerar el grado de normalidad funcional que es capaz de alcanzar el indlviduo en el ambiente donde se desenvuelve.

Al efectuar el diagnóstico diferencial hay que considerar los déficits específicos del desarrollo (ej: un retraso de lenguaje uede aparentar un retraso mental), los trastornos generalizados del desarrollo como el autismo (en los cuales hay un trastorno de la interacción social y de la comunicación interpersonal, pero no necesariamente retraso mental), y sobre todo los de la comunicación interpersonal, pero no necesariamente retraso mental), y sobre todo los casos de falsos débiles mentales por errores de medición del C.

I. CONDUCTA A SEGUIR (RETRASO MENTAL) 1 . Ante la sospecha de retraso mental hay que efectuar una evaluación psicométrica. Si el niño es menor de 2 años se realizará mediante escalas del ipo de los «baby-testsi’ (escala de Denver, escala de Gessell, escala de Brunet-Lézine). Algunas de estas escalas (test de Denver, por ejemplo) están específicamente concebidas para ser efectuadas por el pediatra. En niños mayores será pertinente contar con exploraciones efectuadas por personal especlallzado.

Si el niño es mayor de 2 años y menor de 6, debe administrarse la escala de Terman- Merrill o la escala de Wechsler en su forma WPPSI (esta última a partir de los 4 años). Si el niño es mayor de 6 años, hay que administrar la escala WISC, el test de Terman-Merrill o la «Nueva escala métrica» de Zazzo (NEMI) 2. Si la sospecha sigue (es decir, si se obtiene un C. I. inferior a 70-75), no debe ser aceptada sin confirmarla mediante la administración de algún test sustancialmente distinto del que ya hemos hecho.

Es prudente completar la exploracion mediante una batería madurativa y una evaluación del nivel de lenguaje. 3. Es pertinente agotar las exploraciones (biológicas, genéticas, neurológicas) para investigar, si es posible, la etiología. 4. Si se comprueba el retraso mental, es pertinente poner a los padres en contacto con alguna asociación que integre a padres de niños con retraso mental. Tales asociaciones (Aspanias, por ejemplo)