Principios del derecho del trabajo – república dominicana

PRINCIPIO l. – Según lo dispone el artículo 8 de nuestra Constitución, el Estado debe velar por «la protección efectiva de los derechos de la persona, el respeto de su dignidad y la obtención de los medios que le permitan perfeccionarse de forma igualitaria, equitativa y progresiva, dentro de un marco de libertad individual y de justicia social, compatibles con el orden público, el bienestar general y los derechos de todos y todas».

Entiendo que dada la relevancia de lo establecido en este artículo, el legislador dominicano quiso consagrar dentro de los principios undamentales que deben regir la actividad laboral dominicana, la funcón esencial del Estado dominicano, pero esta vez enfocada desde el ámbito del derecho del trabajo. Swp to page PRINCIPIO II. – En virt todos los seres hum los trabajadores y e qué profesión u ofici org del llu ad que poseen personas, todos hora de escoger u vida laboral. En nuestra sociedad actual ninguna persona está legitimada para obligar a otra a realizar determinada labor.

En este sentido, nuestra Constitución se manifiesta estableciendo que «a nadie se le puede obligar a hacer lo que la ley no manda ni 1 impedírsele lo ue la ley no prohíbe » PRINCIPIO III.

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– Este principio se encarga de establecer el ámbito de aplicación de la Ley 16-92 0 Código de Trabajo de la República Dominicana. Podemos ver que dicho ámbito se se circunscribe a la generalidad de las relaciones laborales que se desarrollan en nuestro pa(s. No obstante, excluye a tres 2 grupos de trabajadores: a) Funcionarios y empleados públicos ; b) Miembros de las Fuerzas Armadas; y, c) Miembros de la Policía Nacional.

A nuestro entender, estas exclusiones son necesarias, tomando en cuenta que dichos grupos tienen a su argo labores y funciones sui generis cuyas características propias no necesariamente se corresponden con las características que poseen las relaciones laborales privadas. Es por esto que actualmente dichos grupos se encuentran regulados por normativas especiales, debidamente adecuadas a sus particularidades. PRINCIPIO IV. – La territorialidad de la ley laboral es consagrada en este cuarto principio.

De la lectura del mismo podemos llegar a la conclusión de que en nuestro país «las leyes laborales tienen un carácter territorial, pero universal en cuanto a que su aplicación ige tanto a trabajadores dominicanos y 3 extranjeros que laboren en el territorio nacional «, lo que quiere decir que todas las personas que laboren en la República Dominicana, no importando cuál sea su nacionalidad, deben acogerse a las disposiciones del Código de Trabajo. Cuando estas disposiclones no contemplen algún punto en específico, nos remite a lo establecido por el derecho común. PRINCIPIO V. Según lo establece la Constitución «La ley dispondrá, según lo requiera el interés general, las jornadas de trabajo, los días de descanso y vacaciones, los salarios mínimos y us formas de las jornadas de trabajo, los días de descanso y vacaciones, los salanos mínimos y sus formas de pago, la participación de los nacionales en todo trabajo, la participación de las y los trabajadores en los beneficios de la empresa y, en general, todas las medidas mínimas que se consideren necesarias a favor de los trabajadores, incluyendo regulaciones especiales para el trabajo informal, a domicilio y cualquier otra modalidad de trabajo humano. Estas medidas mínimas bajo ninguna circunstancia podrán ser reducidas por el empleador ya que su limitación ría en contra del principio de legalidad y además, coartaría los derechos fundamentales del trabajador. PRINCIPIO VI. – Este sexto principio establece claramente que todas las actuaciones que se realicen en el ámbito laboral deben llevarse a cabo según el principio de buena fe.

Este dispone que las conductas de los trabajadores y empleadores deben ser ajustadas de conformidad con las exigencias imperativas demandadas por la conciencia social, es decir, respetando la honradezy la justicia social. En ese sentido, el legislador entiende que al igual que en todas las materias del Derecho, en el derecho aboral deben primar las actuaciones llevadas a cabo según el precepto de la buena fe. PRINCIPIO VII.

El Diccionario de la Real Academia Española define la discriminación como la acción de «dar trato de inferioridad a una persona o colectividad por motivos raciales, politico, religiosos, entre 4 otros Según el principio No. 7 del Código de Trabajo dominicano en las relac religiosos, entre 4 otros . » Según el principio No. 7 del Código de Trabajo dominicano en las relaciones laborales no debe ser rechazada ni excluida ninguna persona por el simple hecho de que ésta posea caracteristicas u opinones diferentes a las e los demás.

La Convención Americana sobre los Derechos Humanos se pronuncia claramente al respecto estableciendo que se deben «respetar los derechos y libertades reconocidos en ella y garantizar su libre y pleno ejercicio a toda persona, sin discriminación alguna por motivos de raza, color, sexo, idioma, religión, opiniones políticas o de cualquier otra índole, origen 5 nacional o social, posición económica, nacimiento o cualquier otra condición social. No obstante, nuestro Código de Trabajo dispone ciertas excepciones cuando las exclusiones se basan n la falta de calificación o aptitud para desempeñar un empleo determinado. PRINCIPIO VIII. – Aquí se consagra la máxima «in dubio pro homine». La misma constituye un principio de interpretación y aplicación de los derechos humanos y establece que en caso de que pueda ser aplicada más de una norma a un caso determinado, se preferirá aquella que resulte más favorable para la persona humana, su libertad y sus derechos.

Considero que éste es uno de los principios más importantes consagrados por el legislador en nuestro Código de Trabajo, pues ciertamente, y nte la incertidumbre de no saber qué norma aplicar en casos concretos, debe siempre prevalecer la aplicación de aquella que más convenga al trabajador en aras de reconocer prevalecer la aplicación de aquella que más convenga al trabajador en aras de reconocer a plenitud los derechos que le corresponden por el simple hecho de ser humano.

PRINCIPIO IX. – Este principio dispone que a la hora de probar las condiciones en las que se da determinada relación empleador – trabajador van a prevalecer, no necesariamente las establecidas en el instrumentum contentivo del contrato de trabajo, sino quellas que efectivamente se hayan llevado a cabo en la práctica, independientemente de lo que se haya dispuesto de manera escrita.

Esta divergencia entre lo escrito en el contrato y lo realizado en la práctica generalmente se efectúa por circunstanclas eventuales ajenas a las partes en el contrato. Debemos destacar que cuando dicha divergencia se da producto de una simulación o fraude a la ley laboral acordada por las partes entonces el contrato será nulo de pleno derecho, quedando entonces dicha relación laboral regida directamente por el Código de Trabajo dominicano. PRINCIPIO X. Teniendo en cuenta las resoluciones, declaraciones, convenciones y recomendaciones de las Naciones Unidas y los organismos especlallzados, cuyo objeto es eliminar todas las formas de 6 discriminación y fomentar la igualdad de derechos entre hombres y mujeres » y convencido de que en la República Dominicana queda aún mucho que luchar por los derechos de las féminas, el legislador ha dispuesto en el décimo principio fundamental del Código de rabajo que las mujeres poseen los mismos derechos y obligaciones que el hombre en el ámb Código de Trabajo que las mujeres poseen los mismos derechos obligaciones que el hombre en el ámbito laboral.

Sin embargo, especifica que divergen de este criterio aquellas disposiciones que buscan proteger a la mujer embarazada. PRINCIPIO XI. – Velando siempre por el mejor interés de los niños y considerando que estos tienen derecho a recibir educación, nuestro Código de Trabajo ha establecido que estos no deben realizar labores que comprometan su buen desarrollo personal ni que intervengan con sus horarios escolares. Es decir, dependiendo de su edad, estado y/o condición es que los niños deben ser contratados o no en aquellos trabajos que la ey permite. Dispone, además, que estos trabajos no pueden interferir con el derecho de los niños a la educación.

En ese sentido, debemos destacar que nuestro Código para el Sistema de Protección y los Derechos Fundamentales de los Niños, Niñas y Adolescentes dispone que «Los niños, niñas y adolescentes tienen derecho a la protección contra la explotación económica. El Estado y la sociedad deben elaborar y ejecutar politicas, planes, programas y medidas de protección tendentes a erradicar el trabajo de los niños y niñas, especialmente los definidos como peores formas 7 de trabajo infantil. La familia debe contribuir al logro de este objetivo. » PRINCIPIO XII. – Este principio menciona algunos de los derechos fundamentales de los trabajadores y las trabajadoras en la República Dominicana. Estos derechos, además, poseen rango constitucional ya que se encuentran consagrados en el ar Dominicana.

Estos derechos, además, poseen rango constitucional ya que se encuentran consagrados en el articulo 62, numeral 3 de nuestra recién promulgada Constitución. En resumidas cuentas, podemos decir que el trabajador dominicano posee: a) El derecho de fundar sindicatos y asociarse a ellos para a defensa de sus intereses; b) El derecho de recibir un salario que se corresponda con las labores que realiza; c) El derecho de recibir formación acreditada para un mejor desempeño de sus tareas; y, d) El respeto de su integridad física, a su intimidad y a su dignidad persona. PRINCIPIO XIII. – En este último principio, el legislador dominicano concreta dos aspectos principales sobre el acceso a la justicia en el ámbito laboral.

A saber: a) Dispone que para la resolución de los conflictos laborales los trabajadores y/o empleadores deben dirigirse y apoderar a la jurisdicción especializada creada a los fectos, es decir, al Juzgado de Trabajo correspondiente, y no a la jurisdicción ordinaria; y, b) Establece que antes de llegar a una audiencia de pruebas y fondo en un litigio laboral, es obligatorio pasar por la fase de conciliación, en la que el juez y las partes involucradas en el proceso deben poner de sí y hacer lo posible por solucionar el conflicto en esa Instancla. COMENTARIO SOBRE ART. 62 – CONSTITUCION DOMINICANA 2010 El artículo 62 de la Constitución Dominicana recoge de manera precisa las disposiciones con rango constitucional relativas al derecho del trabajo en nuestro país. Al respecto, hace énfasis d constitucional relativas al derecho del trabajo en nuestro país.

Al respecto, hace énfasis de manera principal en que el trabajo «se ejerce con la protección y asistencia del Estado», por lo que constituye uno de los deberes de éste «fomentar el empleo digno y remunerado» y velar porque sean respetados los derechos de los trabajadores. Dispone lo siguiente: a) Que el Estado debe promover la igualdad de géneros; b) Que a nadie se le puede obligar a hacer lo que la ley no manda e impedir lo que la ley no prohíbe; c) Que los trabajadores tienen derecho de fundar y articipar libre y democráticamente en sindicatos que velen por sus intereses, siempre que estos se ajusten a los principios que rigen el Estado de Derecho dominicano; d) Que los trabajadores tienen derecho a la seguridad social, la negociacón colectiva, la capacitación profesional, el respeto a su capacidad física e intelectual, a su intimidad y a su dignidad personal.

Con este fin, nuestra Carta Magna obliga a los empleadores a garantizar a sus trabajadores condiciones de seguridad, salubridad, higiene y ambiente de trabajo adecuados; d) Que en las relaciones laborales no debe ser rechazada ni excluida ninguna persona or el simple hecho de que ésta posea características u opiniones diferentes a las de los demás; e) Que los trabajadores tienen derecho a hacer huelga y a los empleadores al paro de las empresas privadas cuando surjan conflictos entre ellos, siempre que estas acciones se acojan a lo establecido por las disposiciones legales dominicanas; f) Que c acciones se acojan a lo establecido por las disposiciones legales dominicanas; f) Que ciertas condiciones laborales de los trabajadores (jornadas de trabajo, días de descanso, salarios mínimos, formas de pago, partlcipación en los beneficios de la mpresa donde laboren y demás medidas) estarán determinadas por el Estado, con el propósito de que se establezcan al respecto estándares mínimos que permitan garantizar la integridad física y la dignidad de los trabajadores; g) Que debe velarse por la nacionalización del trabajo en la República Dominicana. Como podemos ver, las disposiciones recogidas en este articulo de nuestra Constitución son una cuasi reproducción de los principios fundamentales contenidos en el Código de Trabajo dominicano.

La diferencla radica en que los primeros han adquirido rango constitucional, lo que significa que deben ser respetados por ncima de toda otra disposición legal. En ese sentido, vemos con buenos ojos que el legislador haya puesto a la altura de la Carta Magna los derechos de los trabajadores y el deber del Estado de garantizarlos. No obstante, los trabajadores y nosotros, como futuros abogados, debemos continuar luchando para que esas disposiciones constitucionales sean cada vez menos teor(a y más realidad, esto en aras de procurar el desarrollo de un mejor Estado de Derecho. 7 Código para el Sistema de Protección de los Derechos Fundamentales de los Niños, Niñas y Adolescentes — Artículo 34.