Primer pacial Grupos Percia

1 . ¿Para qué queremos pensar lo grupa ? Definir lo grupal.

Pensamos en LO GRUPAL, a partir de la década del setenta cuando nuevos aires en mentes de intelectuales , psicoanalistas y psicólogos universitarios sintieron la necesidad de buscar nuevas prácticas de intervención en la salud mental, lo cual cuestiona un gran cambio de paradigma y una gran movilización en las instituciones psicoanalistas, signadas por el individualismo, la falta de cercanía a las problemáticas sociales y su inconsistente discurso «apolítico», el cual en sí mismo es una falacia ya que al tomar una supuesta posición «apolítica» esa posición en sr misma s una posición tomada y política, no hay inocencia en dicho discurso sino una búsqueda de mantención de un poder sin riesgo de ser prescripto fo censurado or otros poderes. PACE 1 or26 Sw p to page Así la aparición de cu ia psicoanálisis a las call a un saber. Ocupar el esp pueblo», desinstalar d tenciales llevo el cratización de dicho zar con el otro, «el ado e individual y devolverlo a su verdadera razón de ser un servicio social patrimonio de la comunidad. Así el movimiento plataforma, dentro de la tendencia a la ruptura comenzó a dar forma

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a su praxis por medio de la instalación de rupos de padres, terapéuticos, de prevención, de reflexión de trabajadores de la salud, etc. Sin ningún modelo previo, todo era innovación, invención y desarrollo de nuevos dispositivos e instrumentos.

Algunos de los fundado fundadores del movimiento grupalista fueron Pichón Riviere, Fernando Ulloa, Juan Carlos De Brasi, Eduardo Pavlosky, etc. De Brasi definía los grupos como un proceso desencadenado por los cruces y anudamientos deseantes entre miembros singulares. El grupo es la producción de un espacio común en el que se realiza una implicación diferente. Desde la mirada e la psicología social de Pichón Riviere, esto sería promover el protagonismo de los sujetos miembros del grupo para crear vínculos entre ellos y en esa red vincular, que puedan acceder a sus necesidades y satisfacerlas dentro del proceso grupal. Lo productivo de lo grupal es estar en grupo para encontrarse con eso que sos y rechazas ser y/o desconoces que sos.

Es un acto de violencia la falta de consideración de las singularidades que acontece cuando se intenta imponer la unidad no contemplando las diferencias que hacen a lo novedoso y al crecimiento de lo grupal, son la condición fundamental para que os grupos «vivan» y puedan generar nuevas producciones de las ya conocidas y sabidas, nuevas praxis que llevaran a nuevos conocimientos con efectos terapéuticos que mejoraran la práctica clínica, por ser una práctica nacida desde las acciones y no desde saberes teóricos, nacida desde la realidad de los sucesos y lo acontecido grupalmente. Todo grupo está condicionado por una coordinación, un encuadre que respeta un espacio, tiempo, leyes institucionales dentro de un dispositivo determinado por esa coordinacion respetando las normas institucionales. Estas pautas que «intentan» un orden para la producción suelen generara el efecto opu OF Estas pautas que «intentan» un orden para la producción suelen generara el efecto opuesto y convertirse en límites para la producción grupal.

Coartan su condición de ser, suceder y moldearse de acuerdo a sus propias necesidades y características grupales. Esa imposición uniforme impide la producción de subjetividad grupal, impide la identidad grupal impide sentirse grupo diferente a otros grupos y formador de su propia esencia grupal. Es necesario un trabajo crítico sobre su dispositivo de producción para establecer el mismo. 2. Diferencia entre lo grupal y los grupos Los grupos son herramientas de cambio, espacios para aprender pensar. Lo grupal como sentido excede a los grupos y a los colectivos sociales, movimientos sin representación; potencia por advenir más allá de lo existente, lugar que ocupa lo posible. Lo grupal no se reduce a los grupos.

Los grupos sirven para conformar lazos, sostener dar una identidad pero esa identidad en el momento que define a la vez apresa, encasilla, rotula y limita. De Brasi plantea LO GRUPAL como conjunciones, multiplicidad de formas que arman efímeras positividades llamadas grupos. Los grupos serían una circunstancia del tiempo y del espacio, que sucede en un instante para transformarse a cada momento en tra cosa, así los grupos mutan, se transforman; generándose un cambio en las verticalidades que lo componen asi como en la horizontalidad grupal y también modifican el contexto y lo externo que siempre también está presente dentro del grupo. Los grupos son agentes de cambio. Los grupos tienen experiencias, lo grupal supera esa idea, va más grupos son agentes de cambio. llá, apunta a experimentar lo que aún no puede ser vivido ni explicitado, lo inesperado, lo desconocido y extraño. De Brasi también nos habilita la idea de pensar lo grupal como la producción de subjetividad. Como algo que acontece nesperado en cualquier momento, aportando un sentido que abre posibilidades mucho más amplias que las prácticas grupales, enmarcadas en sus dispositivos y técnicas. Los grupos son moldeados de acuerdo a la cultura, a las modas, al sentido común, a las normas. Lo grupal critica, cuestiona y trata de desbaratar todas esas condiciones naturalizadas dentro de los grupos para poder pensar y abrir nuevos horizontes y paradigmas que no limiten ni clausuren el acontecer del proceso grupal.

Los grupos se identifican por nombres de fantasía o clasificaciones, lo grupal elude todo tipo de categorizaciones, e identifica solamente con la fuerza de la acción que apunta a la movilización, cambio y a la prepotencia del instante como lo identificable a cada momento. Sólo puede ser identificado por ese lapsus de inmediatez en el transcurso del tiempo, al instante siguiente lo grupal ya puede ser otra cosa y ya deja de ser lo que lo identificaba hace un momento atrás. Por eso lo grupal es efímero y en acción en st mismo. Los grupos se definen por intenciones y objetivos en común. Lo grupal se pregunta por esas intenciones, por la consideración de la posibilidad de la existencia de la no intención de alcanzar algo. Lo grupal se desliga de intenciones al no esperar nada, al esper intención de alcanzar algo.

Lo grupal se desliga de intenciones al no esperar nada, al esperar solo lo inesperado. Los grupos buscan la unidad como fórmula de éxito, la unicidad de pensamiento y voces, lo homogéneo, lo no conflictivo. En cambio lo grupal se alimenta de la diferencia, crece en lo distinto, busca dispersiones que no se juntan. Los grupos presionan por la dicotomía de hacer o no hacer. Lo grupal posibilita la opción de esperar a que suceda o no suceda el acontecimiento. Los grupos necesitan resguardar su historia memoria, lo grupal celebra la idea de lo que ocurre por única vez y perece valorando ese instante sin dejar huella pero como instante vital de cambio, transformación y hecho acontecido.

Los grupos necesitan un poder. Lo grupal cuestiona toda forma de poder e imposición. 3. Desarrolle Ritmos, idiorritmia, contemporaneidad, mirar alrededor La idiorntmia que plantea Barthes en su texto Cómo VIVir juntos se plantea una comunidad estructurada en un juego de distancias y cercanías, reglas y libertades, comunicación y censura, deseos y prohibiciones bajo la ilusión de consumar el sueño de vivir feliz. Barthes encuentra la raíz de la idea de idiorritmia en los conventos cristianos de Monte Athos (siglo X), cuyos monjes tenían el permiso para seguir cada uno su ritmo particular dentro del contexto común de la vida monástica.

Y de allí se plantea el dilema ¿es posible vivir solo y con otros; vivir en una «soledad con interrupciones reguladas’? La comunidad idiorritmica de Barthes propone un modo de vida en el que los sujetos, para obligados a sacrific s OF Barthes propone un modo de vida en el que los sujetos, para vivir, no estén obligados a sacrificar nada: un agrupamiento no undado en las necesidades (que igualan a todos los sujetos) sino en las diferencias las cuales los hacen únicos, una comunidad que no se base en carencia sino en la riqueza de lo subjetivo y en donde estén presentes y aceptados los pocos, casi, o apenas sin ser sinónimo de angustia. La comunidad idiorritmica está libre de toda contradicción por consecuencia libre de todo tipo de violencia.

No combate la contradicción sino que la acepta en su esencia misma de ser y desde ahí posibilita una comunidad donde todas las slngulandades hasta las más inimaginables estén presentes, así a vida ya no se plantea dicotómica sino que acontece de otro modo, se abren los sentidos y se elude al poder que ya no reside en un lado u otro sino que se desvanece para dar lugar a la libertad, la acción, el cambio constante y el crecimiento del ser y la comunidad. Barthes desafía el paradigma monopólico al enunciar una concepción de la temporalidad como «anacrónica», no cree en la preservación impura y arraigadura de lo pasado ni el deslumbramiento por el futuro incierto. Plantea una conjunción fugaz de ambos tiempos tan heterogéneos. Lo contemporáneo surge cuando se mezclan ambos momentos abriendo nuevas ormas, espacios y posibilidades de ser y estar.

El anacronismo de Barthes es el arte del contratiempo, refutando y cuestionando algo tan naturalizado e indiscutible e imprescindible para la cultura como la noción de tiempo, algo que está entre nosotros de una única forma y que nos ordena 6 OF como la noción de tiempo, algo que está entre nosotros de una única forma y que nos ordena y limita sin discusión alguna imponiendo lógicas desde etapas de la vida hasta lógicas de hábitos semanales donde las personas son domesticadas para cumplir con las expectativas culturales tanto en cada etapa de su ida, jugar de niños, estudiar de adolescentes, formar una familia y trabajar de adultos hasta ordenados para trabajar de lunes a viernes y tomar un descanso solo sábados y domingos. Esto es naturalizado y no se cuestiona desde la cultura; Barthes rompe con todo este paradigma asfixiante.

Barthes introduce lo viejo en lo nuevo, según una lógica en espiral, sucesiones que permiten progresos y vueltas atrás espontaneas; cambiando la concepción del presente al introducir lo inesperado en lo actual, incorporando la discontinuidad al presente para que pierda su supuesta condición de pureza y ermita abrir nuevas formas de pensar el tiempo. Barthes intenta desmitificar la creencia de lo contemporáneo como hecho incuestionable y cree que la contemporaneidad como fenómeno complejo no ha sido analizada lo suficiente. plantea la consideracion del presente como algo subjetivo e imaginario; dimensión del presente no contemplada en el paradigma vigente occidental predominante en las convenciones científicas y teóricas.

En el ejemplo tan esclarecedor de Barthes, de la madre llevando a su hijo de la mano y empujando el cochecito vacío delante de ella. Vemos un caso de praxis, donde desde la experiencia podemos prehender grandes conocimientos, reflexionar mucho más que teorizando o leyendo tesis. Desde es podemos aprehender grandes conocimientos, reflexionar mucho más que teorizando o leyendo tesis. Desde esta situación Barthes nos encamina a la noción de ritmo y al debate de quien impone el ritmo a quien. Cuestión irresoluble. Que nos plantea también la esencia del pensamiento de Barthes donde no hay una respuesta y/o solución sino que lo que encontramos son posibilidades, acontecimientos que nos amplían la forma de ver, ser y estar en el mundo.

En este mismo ejemplo Barthes nos introduce a la cuestión de irar alrededor, es así como podemos descubrir y contemplar lo infinito de nuestro entorno, nosotros mismos y quienes nos rodean. En este cambio constante que experimentamos en nosotros mismos, en los otros y en el mundo donde estamos. A medida que a cada instante podemos percibirnos como seres en constante cambio, aprendizaje y adaptación activa a la realidad. Podemos inferir en los otros, mirando nuestro alrededor que realizan ese mismo proceso, también cambian al ritmo de ellos, de nosotros y al ritmo cambiante del planeta. Es una comunión en el cambio y en la diferencia que lleva al crecimiento y prendizaje y a la posibilidad de nuevos sentidos. 4. ¿Para qué sirven las instituciones y cómo influyen en los procesos grupales?

Nacemos dentro de una institución, hospital y/o clínica, escribirlo plantea una obviedad tan naturalizada que por ello parece una verdad única e irrevertiblemente necesaria para la condición humana. No es casual que desde el momento cero del sujeto, éste sea incorporado y «atendido» por una institución, ajustándose desde el prmer llanto a las reglas de y «atendido» por una institución, ajustándose desde el primer llanto a las reglas de la misma que le imponen desde el ilencio hasta la alimentacion materna, los horarios de sueño e higiene. VIVimos en una sociedad donde las instituciones al ser tan naturalizadas hasta podríamos pensarla como parte del ecosistema, sin ellas pareciera que el ser humano no podría vivir tan necesarias como las plantas que realizan la fotosíntesis para que podamos respirar.

Las instituciones son tal vez la parte más familiar de nuestro medio ambiente y no es irrisorio pensar que nuestro verdadero hogar, el planeta está alejado de nosotros mismos y mediatizado por instituciones, en este desapego perdimos el contacto con nuestras formas de producir alimentos los compramos directamente en el súper, abrimos la bolsa y a los sumo le damos unos minutos de microondas, esa es toda la relación que establecemos y luego en un instante desaparecen) somos ajenos a todo el proceso que conllevo su elaboración, y por ende no sabemos valorar lo maravilloso de la naturaleza como nuestra fuente de nutrición además de hogar. Debido a esto caemos en la falacia de pensar las instituciones como restaurantes, shoppings con patios de comida, más relevantes para nosotros a la hora de alimentarnos, acudimos a ellos y a la M dorada «salvadora» las 24 horas en cualquier momento sin ni iquiera un trabajo mental en lugar de cuestionarnos que ellos son quienes nos han robado el contacto con nuestra naturaleza y ambiente y pensar la posibilidad de buscar un naranjo o una planta de tomate para saciar nuestra hambre. Lo natural por la cultura y buscar un naranjo o una planta de tomate para saciar nuestra hambre.

Lo natural por la cultura y las instituciones hoy nos parece lo inimaginado, lo retrogrado y hasta enunciarlo parece una locura salida de un grupo ambientalista. Las instituciones ordenan a los sujetos, los domestican con la supuesta premisa de poder vivir juntos en sociedad de una manera «feliz» y con tolerancia. Pero si somos más precisos a la hora de analizar lo dicho podemos darnos cuenta que esto no sucede cuando estas instituciones fallan alrededor de todo el mundo y tenemos un planeta lleno de desigualdades e injusticias, donde algunos están fuera de sistema y mueren de hambre y otros nadan en la riqueza. parece ser que las instituclones no buscan la igualdad sino solamente la disciplina y el privilegio de unos pocos para oprimir a unos muchos.

Sabemos que las instituciones son sinónimo de poder, aunque quisiéramos resistirnos y combatirlo en ese acto mismo ya le estamos reconociendo su existencia de ser. Por eso sucede hasta dentro de un aula cuando un profesor nos dice que tenemos la libertad de caminar por donde queramos y de la forma que queramos igualmente sentimos que no podemos sobrepasar la mirada de ese profesor y actuar libremente sino que seguimos sintiendo en nosotros el condicionamiento de la institución educativa y el poder del profesor como agente que cumple un rol jerárquico y que controla para que se cumplan las normas de la institución a la que representa. Institución y poder van de la mano, nos cuesta determinar dónde termina uno y donde empieza el otro, confluyen uno en el otro. Y la presencia