Pensamientos – creador y creatura

Creador y Creatura Aqui van 2 articulos. 1) una conferencia del filosofo espanol Julian Marias. 2) El texto de un capitulo de un libro de Fernando Savater (otro filosofo espanol) El trabajo consiste en: ? Leer los 2 textos ? Hacer un resumen corto (algunas lineas). ? Lo importante: Dar una opinion personal y original acerca del tema o de las ideas vertidas en estos 2 textos. Creador y Creatura Conferencia de Julian Marias en Madrid, 1999 Edicion: Renato Jose de Moraes Hoy vamos a hablar de un concepto que tiene mucha importancia y ciertas dificultades: el concepto de creacion.

El concepto de creacion, como saben ustedes, naturalmente esta en la base del Antiguo Testamento, ya en el comienzo del Genesis: «En el principio creo Dios el cielo y la tierra». Es decir, es un concepto originariamente religioso; es capital en la tradicion judia y, naturalmente, en la cristiana. Pero despues ha tenido una importancia filosofica muy considerable, que es de lo que vamos hablar.

Y significa un cambio radical respecto de la vision griega; es un concepto ajeno al pensamiento antiguo, no se encuentra en el pensamiento griego y es incluso curioso ver como cuando los griegos entran en contacto, entran en

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relacion con el judaismo o con el cristianismo -es por ejemplo el caso de Filon o de Amonio Sakkas o de Plotino, que directamente participa de la herencia judeo-cristiana- hay un cierto cambio en los conceptos griegos; no para adoptar la idea de creacion, pero se acercan a ella por un cierto rodeo.

Ustedes saben que los griegos son los que han descubierto la idea del ser, por lo pronto el ente, es decir: on. El primer descubrimiento de esto esta en Parmenides que emplea la forma eon, es decir, el participio de presente del verbo ser, del verbo einai. Luego seria on, la forma tradicional es on, pero originariamente se decia eon. Yo suelo decir -y es una idea introducida por mi hace mucho tiempo-, al estudiar la obra de Parmenides, que en definitiva el sentido primario que tiene el concepto de on, de ente es consistencia.

Nosotros empleamos la palabra consistencia en el sentido de que tal cosa «consiste en». Es decir, las consistencias es aquello en que las cosas consisten. Diriamos que esto consiste en vidrio, por ejemplo, o que el agua consiste en un compuesto de oxigeno y de hidrogeno. Pero en definitiva el descubrimiento radical de Parmenides es que las cosas consisten; no consisten en tal o cual cosa, sino consisten, tienen consistencia. Este es el gran descubrimiento. Comprenderan ustedes que es mas importante, que es mas radical consistir que las consistencias sean tales o cuales.

Consistir, esto es lo que Parmenides llamara on. Pero las cosas pueden ser o no ser. El no ser, diriamos, amenaza al ser: es una amenaza que se tiende sobre lo que es. Las cosas pueden ser o no ser. Pero claro, el no-ser griego quiere decir no ser eso, no ser esa consistencia. Y naturalmente la respuesta a ese problema, que es el problema radical del pensamiento griego es que las cosas son y no son, y por tanto no son 1 plenamente, no son de verdad, porque cambian, varian.

Si una cosa es fria, y despues es caliente, o si es caliente y se enfria, o esta viva y luego muere, o crece o mengua, eso es lo que se llama cambio, variacion; en griego se emplea la palabra kinesis , movimiento, la palabra basica en sentido primario, es el movimiento: las cosas cambian, se mueven, estan sometidas a la variacion, que amenaza las cosas. Y este va ser el problema general del pensamiento griego, ya en los presocraticos, y luego llegara en formas mas maduras en Platon y en Aristoteles.

Ahora bien, dentro del judaismo -el judaismo no en forma intelectual o filosofica, sino religiosamente; y en el cristianismo, por supuesto-, lo que amenaza al ser no es el cambio, no es el movimiento, sino: la nada. Y es que justamente la idea es que Dios creo el cielo y la tierra, es decir, la realidad es creada y por tanto lo que la amenaza, lo que podria sobrevenirle, seria la norealidad; no el no ser tal cosa o tal otra, no el cambio, no la variacion, sino justamente la nada. El concepto de nada es un concepto sumamente interesante y es muy complejo. Yo creo que en definitiva es la conceptuacion de la tiniebla.

La tiniebla es precisamente el simbolo, diriamos, sensible de la nada. Y probablemente ahi esta la sugestion de la genesis de ese extranisimo concepto que es la nada. Naturalmente, creacion quiere decir produccion, pero produccion hecha por un creador; por un creador que no es que haga -piensen ustedes por ejemplo en las cosmogonias; las cosmogonias intentan explicar como se ha hecho el mundo, y hay un demiurgo, un demiurgo que es el que hace el mundo, lo confecciona, lo ordena, partiendo de algo que esta ahi, en la realidad, de una materia prima dira Aristoteles en su momento.

Pero el concepto de creacion es otra cosa: Creacion quiere decir que el creador pone en la existencia realidades distintas de el, y que no hay una materia prima o una realidad ya existente y que se confecciona, que se fabrica: no es fabricacion ni es produccion de la misma realidad, no es el ser de Dios el que se expande o se comunica. Y eso es precisamente el rodeo, diriamos, que el pensamiento griego da para pensar algo que sea un poco equivalente de la idea de creacion.

Por ejemplo, en Plotino el concepto de emanacion, el Uno -como le llama el, que es lo que llamariamos Dios en definitiva, aunque no es exactamente lo mismo-; el Uno hace que por emanacion de su realidad se produzcan las cosas en diferentes grados. Hay muchos simbolos en el metodo de Plotino, por ejemplo la luz, un poco de luz que se va poco a poco debilitando hasta que al final se extingue en la oscuridad. La materia seria el ultimo grado, el grado inferior de la emanacion.

Ustedes saben que Plotino nunca dejo que le hicieran un retrato porque pensaba que ya la realidad corporea era un reflejo, una imagen y por tanto hacer una imagen de una imagen le parecia inaceptable… Como ven ustedes, hay un rodeo, hay una especie como de compromiso entre la idea de la fabricacion, la produccion, como en las cosmogonias griegas de como se ha hecho el mundo, y la idea cristiana de creacion que no es emanacion, sino que justamente el creador pone en la existencia realidades distintas de el. Que esto es lo que se explicara en textos sobre el Antiguo Testamento -pero bastante posteriores- como creacion de la nada. De la nada», quiere decir no de Dios mismo, no de una materia existente anteriormente, es decir, Dios pone en la existencia realidades que son creadas, que son evidentemente criaturas, distintas de Dios -naturalmente procedentes de el, pero distintas de su realidad-, puestas en la existencia por un acto libre, un acto creador libre. En el cristianismo sobre todo -en el judaismo esta ya la cosa larvada, por supuesto-, la Creacion es un acto creador de amor efusivo, es decir, Dios pone en la existencia realidades distintas de el que van a ser amadas, para ser amadas precisamente.

Dios consiste primariamente en amor -esto aparece tambien, con mucho menos relieve en el Antiguo Testamento, pero plenamente, totalmente, en el Nuevo- y por tanto, la creacion, tal como aparece en el 2 cristianismo, es un acto de amor efusivo, es dar la existencia, poner en la existencia realidades que no son Dios, que son distintas de el, que no estan hechas de el mismo y que estan destinadas a ser amadas. Dios las crea por amor y para amarlas. Ese seria el esquema, diriamos, general de la idea de creacion.

Entonces, la concepcion cristiana, para atenernos a la forma mas plena del cristianismo, seria precisamente que toda realidad no divina, toda realidad que no es Dios (pero toda realidad: no solamente terrena, pues Dios creo el cielo y la Tierra, es decir, si suponemos, o creemos en otro tipo de realidad, pensemos por ejemplo en las realidades angelicas, que son tambien personales) es creada. Dios crea todo lo que no es el. Bueno, recuerden ustedes como en el Credo se dice de la Segunda Persona, de Cristo, «engendrado, no creado».

Esa matizacion del Simbolo es precisamente para marcar que el es justamente la misma realidad del Padre, es decir, es Dios mismo, no una criatura. Naturalmente, ha habido herejias que decian que Cristo era creado, que era, por ejemplo, hijo adoptivo de Dios. Ha habido multiples herejias, en diferentes formas y con matices distintos. Pero el problema es el siguiente: Dios pone las criaturas en la existencia por amor efusivo, pero son distintas de El, que es lo que se traduce tambien en la idea de que Dios es trascendente, es decir, Dios esta mas alla de toda realidad creada: no es arte de Dios, ni simplemente una mera consecuencia, o como deciamos, una emanacion o dilatacion de Dios, no, es una realidad nueva, distinta. Distinta de Dios, pero puesta en la existencia por El, por un acto libre, por un acto de amor efusivo. Eso es capital y me parece importante tener esas nociones claras. Lo que sucede es una cosa curiosa: despues de haber entendido el mundo precisamente como creado, se ha recaido hace algun tiempo ya y acentuadamente en nuestra epoca- en una idea que es la cosmogonia. Ustedes saben que ahora, con origen sobre todo en los fisicos -o en los astronomos, segun los casos- se habla del origen del mundo.

Hay multiples teorias, la del big-bang, por ejemplo, una especie de explosion originaria, o una implosion, hay ahi para todos los gustos… Dicen por ejemplo, saben ustedes, que hay una particula, una particula que podia ser minima, y hay como una especie de inmensa explosion -que seria el big-bang- y se forma el universo. ?Es posible? ?Es imposible? Yo no digo, no estoy autorizado, no soy fisico ni soy astronomo, no se como se ha producido, pero podria ser. Pero lo que pasa es que precisamente hay gentes que creen que eso tiene que ver con la creacion, que eso es una especie de negacion de la creacion.

Y no tiene nada que ver. El mundo ha podido formarse asi, o de otro modo -alla los que entienden o creen entender-, pero es un asunto que ni roza siquiera la cuestion de la creacion. Ustedes comprenderan que en la posicion creacionista, Dios crea; naturalmente, y Dios ha creado esa particula pequenisima, esa particula, y despues se produce el big-bang, y todo se forma, las galaxias y las constelaciones, y todo lo demas, hasta que lleguemos a nosotros. No tiene nada que ver con la creacion, es decir, es una recaida en las cosmogonias; las cosmogonias que explican como se ha hecho el mundo.

Y en definitiva yo creo que no lo sabemos; pero en fin, si puede investigar, si puede tratar de averiguar, tal vez la fisica pueda descubrir algunas posibilidades, descubrir la realidad de cual ha sido la genesis del mundo, me parece bastante problematico, ojala lo averiguen, pero en todo caso esto deja intacta la cuestion de la creacion. Entonces, naturalmente, queda sin explicar la pregunta que hace Leibnitz -y luego la repite, de forma un poco distinta, Heidegger. Y nadie recuerda -o quiere recordar- que, entre un y otro, tambien la formulo Unamuno: ? por que hay algo, y no mas bien nada? Esa es una gran pregunta filosofica: ? or que hay algo? ?Por que hay realidad? El primero que ha preguntado eso y que conozco es Leibnitz; el ultimo, Heidegger; en el medio, Unamuno, que tambien lo dijo. ?Por que hay algo y no mas bien nada? Podria no haber nada. Y resulta que hay realidad, y eso a mi siempre me asombra: ? por que hay algo, por que hay realidad, por que hay mundo? Dejemos 3 de momento a Dios; pero el mundo… Claro, entonces cabe preguntar: ? y por que? Claro, la idea de creacion supone que hay Dios, y que Dios es una realidad suprema, eterna, que no ha empezado, que es el sustento de toda la realidad y, por creacion, existe todo lo demas que existe.

Lo cual, evidentemente, es una explicacion satisfactoria, con un supuesto, naturalmente, que es Dios. Es decir, suponiendo precisamente a Dios, entendido como una realidad suprema, absoluta, necesaria, que no ha podido no existir, con la capacidad creadora y con la voluntad libre de crear, porque podria haber Dios y nada mas. Podria no haber ninguna realidad fuera de el, no haber ninguna realidad creada: esto es una posibilidad, naturalmente. Cuando se elimina la nocion de creacion, se puede explicar, se puede intentar explicar y puede haber varias explicaciones plausibles, posibles, verosimiles, de como se ha formado el mundo.

Si, pero queda la cuestion: ? y por que? ?Por que hay mundo? Ese origen, sea lo que sea, una particula o todo lo que se quiera, una complicacion inmensa o una particula originaria: por que hay esa particula originaria? Si decimos que la ha creado Dios, esto es satisfactorio, asintiendo a la existencia de Dios, naturalmente; pero si no, no se justifica, falta justificacion. Hay un segundo paso, que tambien parece inquietante y que tampoco se suele considerar en serio, que es lo siguiente: el hombre investiga la realidad, el hombre trata de conocer, de indagar, de investigar l mundo, trata de entenderlo. Y da por supuesto que es inteligible, que la realidad es inteligible, que se puede entender: que se puede entender como funcionan los organismos, como vivimos las personas, como es nuestra vida psiquica, como se producen los animales y los vegetales y como se organizan; como hay unos astros que tienen ciertos movimientos, que tienen ciertas fuerzas de atraccion entre si, y tienen unas orbitas determinadas, y hay galaxias, y hay todo lo que ustedes quieran…

Eso se supone que es inteligible, y por tanto se puede investigar, y el hombre lleva esforzandose miles de anos -creo que no muchos- tratando de entender y de investigar, con el supuesto de que se puede entender, de que el mundo es inteligible. Pero resultaria lo siguiente: si no pensamos en que ha sido creado, entonces no ha sido inteligido por nadie, no ha sido entendido por nadie.

Es decir, esa realidad que nos parece inteligible, que tiene por ejemplo ciertas estructuras -piensen ustedes, por ejemplo, en los vivientes de todo tipo, evidentemente los entendemos, entendemos como somos, entendemos nuestras estructuras, nuestras funciones vitales y tambien los animales y las plantas etc. ; todo eso es inteligible y los zoologos, y los botanicos, lo estudian, lo investigan, creen que se puede entender, y lo van entendiendo. Pero, y si nadie lo ha entendido nunca, si nadie ha entendido el movimiento de los astros, o las estructuras de las alaxias, o la composicion quimica de los cuerpos, o todo lo demas: ? es esto comprensible? ?Es inteligible una realidad que no ha sido nunca entendida por nadie? Por lo menos es inverosimil… Nosotros sabemos que las cosas tienen sentido. Por ejemplo, simplemente nuestra estructura somatica, que es bastante clara y, por tanto, inteligible. No se… tenemos unas manos, con dedos, que pueden coger las cosas, tenemos unos pies que nos permiten andar, tenemos ojos y leemos, tenemos un aparato reproductor, que permite que de los hombres y mujeres vayan naciendo otros hombres y otras mujeres.

Hay un mecanismo complejisimo: cuanto mas se descubre -porque se esta investigando de modo fabuloso la estructura incluso somatica del hombre para no buscar cosas muy complicadas: es una estructura -ahora con el ADN y todo lo demas que estan descubriendo, resulta que esto, que el hombre, con gran trabajo, con muchos aparatos, mucho esfuerzo va descubriendo, esto… no lo ha pensado nadie y no lo ha entendido hasta ahora nadie. Permitanme decir que es un poco inverosimil. Es que la inteligibilidad de un mundo nunca inteligido por 4 nadie, cuesta trabajo admitirlo.

Lo que pasa es que el hombre, puesto en un transe, esta dispuesto a admitir todo, por inverosimil que sea, por incomprensible que sea. Entonces, evidentemente, esto produce una especie de zozobra intelectual. Yo, cada vez que veo lo que dicen los investigadores, precisamente en esos ultimos tiempos -las cosas han sido muy distintas para Newton o Galileo- y que no entienden que el mundo es inteligible porque ha sido entendido por un Dios creador, que lo ha creado, diriamos, con unos planes y unas ideas determinadas, y que ha hecho las cosas para que sean tales cosas.

Hoy la teleologia esta eliminada practicamente, no se atreven a usarla. Y yo he pensado a veces que tenemos 32 dientes: ? por que tenemos 32 dientes, precisamente 32 dientes? Por lo visto, los hombres de todas las epocas, a lo largo del tiempo, tenemos 32 dientes. A veces cayendo, si… pero 32 dientes. Eso quiere decir que lo que se llama la naturaleza, la naturaleza humana, y biologica, y animal, y vegetal, da la impresion de que tiene sentido, un sentido que se puede descubrir, y estan las cosas hechas para algo. Pues no, la idea dominante es que no.

Cuesta mucho trabajo admitirlo. Ustedes fijense en lo siguiente, si pensamos en una creacion ya damos un paso para poder entender. Ah, claro: si esto ha sido creado por alguien que lo ha creado de una cierta manera, para que el mundo funcione de determinada manera, para que los organismos y los astros y todo lo mas tengan un cierto comportamiento y una cierta consistencia – y aqui recuperamos la idea de consistencia, el on, aqui vuelve a aparecer en otro contexto. Entonces, por lo menos, diriamos, tenemos el campo abierto para indagar, para investigar: ? por que? porque lo que tenemos es la inteligibilidad, de un mundo que no se entiende mas que muy en parte, que tiene inmensos continentes no entendidos y que quiza nunca se lleguen a entender, pero que en principio, digamos, tenemos la garantia de su inteligibilidad. No me parece una consideracion vana, creo que tiene bastante peso, bastante importancia. Claro, la gran objecion es la siguiente: muy bien, usted dice que el mundo ha sido creado, y toda la realidad ha sido creada, ? creada por quien? Y por supuesto el cristianismo -y el judaismo diria lo mismo- diria: por Dios. Si, ? donde esta Dios? No aparece, no lo veo, no lo tengo en mi mano, no puedo partir de El: ahi esta la cuestion. El error de una gran parte de los pensadores ha sido partir de Dios, de Dios no se puede partir, que es el gran ausente, es absconditus, esta escondido, no se manifiesta. No se puede partir de El, se le puede buscar, quiza se puede llegar a El por una via o por otra, pero partir no. Entonces, ? que hacer? Yo creo que hay un paso que se puede dar, que es evidentemente interesante: no podemos partir del creador, no, por supuesto; sera la meta, sera el final. Si, pero ? o se puede encontrar la creacion? ?No tenemos la evidencia del acto creador? Es un encuentro. El encuentro -y esa es una cosa que me ha ocupado mucho- que es el nacimiento de una persona. Todos los dias nacen ninos -no muchos ahora, en muchos paises, pero nacen. Y entonces ? que ocurre? Resulta que hay que hacer una distincion, que no creo que se haga nunca, hay una distincion entre lo que ese nino que nace es y quien es. Lo que el nino es, es un organismo biologico, un ser vivo que sale del vientre de su madre, que ha sido engendrado, que naturalmente procede del padre y de la madre.

No solo del padre y de la madre, sino de los abuelos, y de los tatarabuelos, y hasta donde se quiera llegar. Y de los elementos cosmicos que lo integran, porque esta compuesto: es una realidad material. Y en la realidad del cuerpo de ese nino que esta naciendo intervienen el oxigeno, y el hidrogeno, y el fosforo, y el carbono, y todo lo que ustedes quieran, y ademas en combinaciones muy complejas. Eso es lo que el nino es. Y por tanto, es derivable, y se deriva del padre de la madre, de los antepasados y, repito, del cosmos fisico.

Si, pero quien es, ah, esto es una cosa distinta. Tenemos dos, el padre y la madre; cuando el nino nace, es un tercero, es un tercero absolutamente distinto, irreductible al padre y a 5 la madre y a todo lo demas. Absolutamente irreductible. Es un tercero. Es por tanto una realidad que no existia, que absolutamente no existia, y que es irreductible a las demas. Por consiguiente, nos encontramos con que es irreductible incluso a Dios, al creador tambien, porque una vez creado, una vez puesto en la existencia, puede decirle no a Dios.

Es decir, es una realidad absolutamente nueva, innecesaria, que es lo que los escolasticos llamarian contingente, podria no existir, pero cuando existe es real y es irreductible a toda otra realidad, incluso la divina. Y por consiguiente es una realidad producida, innovada, una innovacion de realidad, pero radical, absolutamente radical. Pero esto es justamente lo que entendemos por creacion. Ya decia a ustedes que creacion consistia en poner una realidad en la existencia, una realidad distinta del creador.

Al creador no lo encontramos, no disponemos de el, no lo tenemos, pero a la realidad creada, si. Es evidente ante nosotros lo que llamamos creacion: innovacion radical de realidad. Pues bien, la persona que nace es eso, es exactamente eso, precisamente eso. Con lo cual nos encontramos con que el creador esta ausente, y es dificil de encontrar, es problematico y a lo mejor no lo encontramos, pero el resultado de la creacion, si lo tenemos. Entonces, claro, esto revierte sobre el planteamiento general de la cuestion.

La aparicion de una persona, de una persona, es enteramente inexplicable por los mecanismos de la fisica o de la biologia. Porque ese tercero que aparece, esa persona, ese quien, que dice yo, no es un organismo, naturalmente, ni sus aparatos psicofisicos, ni su caracter, que se puede heredar, heredamos muchas cosas, a veces hasta la voz heredamos de los padres, la manera de andar, mil cosas… Todo eso, que es lo que es la persona; se deriva, repito, de los progenitores y del mundo, en general…

Ahora, el quien, no: el quien es irreductible. Cada uno de nosotros es un yo absoluto, producido en cierto momento, que ha empezado a existir tal dia, innecesario, que podria no existir, por supuesto: pero una vez existente, es unico. No se reduce a nada. Ustedes tomen dos gemelos, univitelinos, practicamente son indiscernibles. Evidentemente, lo que son es igual, si, si, pero cada uno es cada uno, claro, cada uno dice yo, y tiene su propia vida, y sus propios proyectos, unicos, y una imaginacion que es diferente, cada uno va por su lado.

No se pueden confundir de modo alguno: dos gemelos univitelinos son tan diferentes como las personas mas dispares, mas alejadas en el tiempo, o en el espacio, o en la raza, o lo que sea. Es decir, la unicidad es absoluta y total. ?Como se puede explicar esto? Yo creo que es evidentemente el hecho de la creacion. Lo que es evidente no es el creador, por supuesto no, y siquiera diriamos el acto de creacion; lo que es evidente es la criatura. Justamente el resultado: una persona que nace es una criatura. Y eso es evidente, es absolutamente evidente.

Que habra que explicarlo, habra que buscarlo; de ahi podremos remontarnos a la realidad en conjunto, pero lo que no podemos hacer es omitirlo, es no darnos cuenta de que el quien es absolutamente irreductible, inderivable, no se puede derivar de nada. Y eso naturalmente, hace que la persona humana tenga un tipo de realidad unica, un tipo de realidad que no se parece a ninguna otra. Y resulta que la realidad a que llamamos persona es casi un enigma, es casi un misterio, del cual los hombres tienen muy poca idea. Y cuando tienen alguna, la pierden rapidamente; y cuando lo ven, al cabo de poco tiempo, dejan de verlo.

Es un misterio extraordinario, es una enorme inverosimilitud. Como ven ustedes, por tanto, se esta produciendo un fenomeno curioso: es una recaida en las cosmogonias, en los relatos mas o menos cientificos de como se ha hecho el mundo, de como se ha organizado el mundo, de como se ha desarrollado y ha crecido el mundo, omitiendo el problema capital, radical, de por que existe, por que lo hay. Y en segundo lugar, omitiendo que hay ciertas realidades, concretamente la persona, que es inexplicable por derivacion, porque no se deriva de nada de lo que encontramos en la vida existente.

Justamente lo que tiene de persona; todo lo demas es derivable, insisto mucho, no solamente la realidad biologica, tambien 6 psicofisico: es evidente que una persona nace con ciertas dotes, es evidente que a lo mejor tiene muy buena memoria, o muy mala memoria, o tiene la voluntad debil, o un caracter tal que le viene de su abuelo… Todo eso esta perfectamente explicado, el caracter tambien, ciertas inclinaciones, todo eso se deriva, pero eso es lo que es. Pero el quien, quien es, no se parece a nada, es totalmente irreductible, es una posesion absoluta de realidad.

De ahi viene la diversidad ilimitada humana. Hay ahora, parece, unas seis mil millones de personas, y ha habido, claro, a lo largo de la historia muchos mas. No hay dos iguales, ni los ha habido, ni los habra. Podria, evidentemente, llegarse a una homogenizacion que las gentes quedasen sumamente parecidas, evidentemente podria ocurrir, hay una gran homogenizacion en el mundo, podria haber, que se yo, cruces o lo que sea y que se llegase incluso a una semejanza mayor que la que hay actualmente, de tal manera que las diferencias somaticas y psicofisicas fueran menores, o casi desdenables.

Siempre queda la posesion que es cada uno, que dice yo, y por eso tiene nombre propio. Eso es absolutamente inevitable, inexplicable por derivacion de otras realidades. Y eso es, comprenden ustedes, la diferencia entre lo que alguien es y quien es. Cosa que la lengua no confunde jamas, las lenguas no confunden nunca que y quien, alguien y algo, nadie y nada. Que curiosidad! En todas las lenguas existen palabras que distinguen entre la persona y todas las cosas, y cualquier tipo de cosas. Y la ciencia y la filosofia se obstinan en confundirlo. Y llevamos 2500 anos preguntando: ? ue es el hombre? Pregunta erronea, pregunta que lleva a una respuesta erronea, porque no es que, es quien. Pero, claro, no podemos decir quien es el hombre, porque justamente quien apunta a esa unicidad, a esa singularidad, habria que decir quien soy yo. Y por tanto la pregunta tiene que ser tambien una pregunta individualizada, una pregunta rigurosamente personal. Esto parece claro, parece que se entiende, y sin embargo si recae, una vez y otra, en la cosmogonia, en la cosificacion de la realidad, en la idea precisamente de que, se considera en el hombre lo que es, nada mas, y no quien es.

Yo he insistido a veces en un ejemplo muy trivial que es que en la lengua espanola, por ejemplo, hay ciertos ensenamientos que son curiosos, cada lengua tiene una cierta manera de instalacion, no es casual que el espanol en su historia haya tratado a los hombres ajenos, a los hombres distintos, de otros paises, los pueblos, siempre los ha tratado como personas. Curioso. En espanol, el acusativo de persona se construye con la preposicion «a». Yo digo: «He comprado un libro», pero cuando hablo de alguien, no digo: «He visto Juan», «Yo he visto a Juan»: «a Juan», con la preposicion a.

Y es curioso, precisamente, que incluso hay una situacion muy interesante es la discusion de la razon de hombre con el animal; el animal es tratado como cosa, en definitiva. Yo les pongo un ejemplo trivial: el cazador que dice, «he matado seis conejos», pero si se le escapa el tiro y le da al perro, dira muy triste: «he matado a mi perro». No habra ni un solo cazador de lengua espanola que diga: «he matado mi perro»; nadie lo dira, dira «a mi perro». Porque mi perro esta personalizado, tiene una atraccion personal por parte mia, le he contagiado la vida humana en cierta medida.

Es decir, ese finisimo matiz, que distingue entre el conejo, diriamos anonimo, que no es persona, claro que no es persona, ni poco ni mucho, y mi perro, que no es persona, pero que esta personalizado por la relacion que tenemos, la relacion de amistad entre el amo y su perro. Y por tanto la lengua introduce la preposicion «a». En otras lenguas no, esto pasa en espanol; en frances, en ingles, en aleman, no hay preposicion «a»; el acusativo es igual para cosas y para personas. Algun refinamiento teniamos que tener. Muchas gracias. 7 FERNANDO SAVATER LAS PREGUNTAS DE LA VIDA.

Cap. V: EL UNIVERSO Y SUS ALREDEDORES. Al hombre no le basta con formar parte de la realidad: necesita ademas saber que esta en un mundo y se pregunta inmediatamente como sera ese mundo en el que no solo habita sino del que tambien forma parte. Porque en cierto sentido ese mundo me pertenece (es mi mundo), pero tambien yo le pertenezco, la especie humana entera le pertenece y ha brotado de el como cualquier otro de sus componentes. ?Que es un „mundo?? Un entorno de sentido, un marco dentro del cual todo guarda cierta relacion y resulta relevante e modo explicable.

Para empezar, la idea de „mundo? tiene varios niveles, desde el mas proximo y aparentemente trivial hasta el mas abrumador y cosmico. En el peldano mas bajo esta lo que cada uno solemos llamar coloquialmente „mi mundo? o incluso „mi mundillo? , es decir el ambito de la familia, el grupo de amigos, el lugar de trabajo y los de diversion, los rincones que nos son mas usuales o mas queridos, el hogar. Un escalon despues esta mi ambiente social y cultural, los que son „como yo? aunque yo penas les conozca o no les conozca en absoluto.

Sigo subiendo y paso por mi pais, la comunidad nacional a la que pertenezco, el area internacional en la que mi comunidad se integra, la humanidad incluso cuya condicion simbolica comparto, el mundo de lo humano. Luego salgo ya del mundo afectivo, sociologico, especificamente humanista y paso a la escala planetaria: mi „mundo? es esta Tierra en la que nacemos y morimos, el planeta azul de mares y selvas en el que convivimos con tantos otros seres vivientes o inanimados, lo que el bueno de E. T. hubiera llamado (en el caso de ser „T.? y no „E. T.? ) conmovedoramente „? i casa!?. Y mas alla tambien es nuestro mundo el sistema solar, ya parcialmente visitado por exploradores o instrumentos humanos, y la Via Lactea a la que nuestro sol esta adscrito. Despues el mundo sigue desbordandose hacia lo gigantesco, lo remoto y lo desconocido, se carga de nuevas estrellas, galaxias, nebulosas, agujeros negros, materia y antimateria… hasta que deja ya de ser „mundo? y se convierte en universo. El lugar en el que estan todos los lugares, el ambito que abarca cuanto existe, sobre la inmensa mayoria de lo cual por cierto nada sabemos. No es vertiginosa esta sucesion de „mundos? cada uno de los cuales esta dentro de otro mas amplio como las munecas rusas o las cajas chinas? ?De mi cuarto de estar o la cafeteria donde desayuno hasta los confines del espacio sideral, cuyo supuesto silencio espantaba a Pascal, segun confeso este atormentado pensador del siglo XVII! ?De mi „mundillo? al universo de todos y de todo! Y lo mas notable de esta sucesion de mundos, dicho sea de paso, es que los mas estrechos y reducidos son sin embargo los que vitalmente mas me importan.

Me preocupa mucho mas el escape de gas de mi vivienda o el terremoto en mi pais que las colosales conflagraciones de los astros cuyo resplandor tardara siglos en llegar hasta los observatorios de la Tierra… ? si es que llega alguna vez! Pero a pesar de esta perspectiva irremediablemente provinciana, no dejo de ser consciente tambien de que formo parte del Universo con mayuscula. Y no menos irremediablemente me pregunto cosas sobre el: ? de que esta hecho? , ? es finito o infinito? , ? como empezo? , ? acabara alguna vez? , ? staba previsto que nosotros, los humanos y por tanto yo mismo, apareciesemos un dia en tan fabuloso decorado? Et. , etc. Los interrogantes acerca del universo son sin duda los primeros que se hicieron los filosofos antiguos (? que todavia ni siquiera sabian en que consistia eso de ser „filosofo?! ). Seguramente ellos no comenzaron preguntandose por su „yo? , como se ha hecho en este librito culpablemente moderno, por la misma razon que los ninos empiezan preguntando cuanta agua 8 hay en el mar o por que no se caen las estrellas, nunca „? quien soy yo??.

La asombrada curiosidad, que segun Aristoteles es el primer acicate para filosofar, la despierta antes el mundo que la cuestion de que diablos pinto yo en el. En los viejos tiempos, las explicaciones sobre el universo venian siempre en forma de mitos: los astros eran dioses, la Tierra tambien y los volcanes, los mares o los animales provenian siempre de seres fabulosos. El trueno de los cielos era un gong tanido por un gigante invisible… No creamos que tales respuestas legendarias a preguntas concretas indican solamente una lamentable supersticion, incapaz de raciocinio.

Las divinidades y los ancestros miticos representaban ideas, en el sentido que son definidas por Spinoza en sus Pensamientos metafisicos: “Las ideas no son otra cosa que narraciones mentales de la naturaleza”. Y tales ideas miticas son a veces profundas, muy sugestivas y sin duda capaces de ayudarnos a tomar mejor en cuenta lo que el mundo significa mentalmente para nosotros. Lo que hicieron los primeros filosofos es cambiar esas ideas miticas por otra forma de narracion mental de la naturaleza.

Sus ideas fueron menos antropomorficas y acudieron a elementos impersonales para explicar la realidad. Cuando Tales de Mileto quiso senalar que la realidad universal es basicamente humeda y fluida no hablo de Oceano o Tetis – las divinidades acuaticas – sino que dijo “todo esta hecho de agua”. Una afirmacion literalmente „desmitificadora? y de consecuencia revolucionarias consecuencias. ?Por que? Desde luego, no porque sea mucho mas verdadera que las historias contadas por los mitos.

Si queremos ponernos puntillosos, tan falso es que el mundo este hecho de agua como que lo fabricase Caos, hijo rebelde de Cronos, etc. Ademas, ya en el capitulo segundo hablamos de que existen diversos campos de verdad, cada uno de ellos aceptable dentro de sus propios limites. Pero, a pesar de todo, las ideas filosoficas tienen una serie de ventajas sobre las ideas miticas. Para empezar, no son meras repeticiones de una tradicion sino que proponen un punto de vista personal sobre lo existente: digamos que las ideas filosoficas tienen firma, sea la de Tales, la de Heraclito o la de Anaximandro.

En segundo lugar, acuden por lo comun a elementos materiales no antropomorficos o a formas intelectuales despersonalizadas (la Inteligencia cosmica propuesta por Anaxagoras carece de amorios y otras peripecias biograficas como las que cuentas de Afrodita o Zeus). Notese la paradoja: los mitos son anonimos pero cuentan el mundo a traves de nombres propios y figuras personales, mientras que las ideas filosoficas son impersonales (el agua, el fuego, l apeiron, los atomos…), aunque estan ligadas a la personalidad de quienes las sostuvieron (Diogenes Laercio escribio su Vida de los filosofos mas ilustres mientras que nadie sabe nada de quienes inventaron los mitos). De aqui proviene, en tercer lugar, la mayor objetividad o realismo de la filosofia, si por tal entendemos aceptar que el mundo no esta hecho por seres que al menos se nos parecen espiritualmente en sus pasiones, luchas y ocupaciones (aunque sean inmortales y de escala sobrehumana) sino por principios ajenos a lo subjetivo y que tienen poco que ver con nuestros afanes caracteristicos.

En cuarto lugar, las propuestas filosoficas siempre hacen una distincion fundamental entre las apariencias brindadas por los sentidos y la realidad que sustenta esas apariencias, la cual solo puede ser descubierta utilizando la razon 0 „escuchando a logos’, como dijo el presocratico Heraclito. Pero sobre todo y por ultimo, los mitos tienen que ser aceptados o rechazados colectivamente, pero no admiten ser argumentados o debatidos por quienes los asumen. A un mito no se le puede poner objeciones, hay que concederle credito sin limites.

Por eso, fuera de la comunidad cultural en que nacen resultan arbitrarios o absurdos. El griego que habla de la diosa Gaia y el babilonico de Tiamat tienen poco que discutir entre si. Lo mas que puede pedirseles es que concedan que el mundo griego viene de Gaia mientras que el mundo babilonico de Tiamat y aqui paz y despues gloria. En cambio las ideas filosoficas nacen por y para la controversia. La mayoria de los griegos aceptaba la idea de un universo finito, pero Arquitas de Tarento, 9 contemporaneo de Platon, planteo l siguiente duda: “Si yo me encontrase en el limite extremo del cielo, ? odria extender hacia fuera la mano o un baston? Ciertamente seria absurdo que no pudiese hacerlo; pero si lo logro, eso debe implicar que hay algo fuera, sea un cuerpo o un lugar”. De modo que lo finito debe ser menos finito de lo que parece… ? o no? Seria ridiculo ponerle una pega semejante a un mito (lo mismo que no parece oportuno reprocharle a Cervantes los disparates cometidos por don Quijote), pero en cambio es perfectamente razonable la objecion cuando se trata de una idea filosofica o cientifica, que estan ahi para ser discutidas, no para ser reverenciadas o disfrutadas sin mas.

Y da igual que los implicados pertenezcan a comunidades culturales distintas, porque „razonar filosoficamente? consiste en intentar tender puentes dialecticos entre los que piensan otra cosa o de otro modo… pero piensan. Cuenta Bertrand Russell el caso de un guru indio que dio una charla en Oxford sobre el universo. Aseguraba que el mundo esta sostenido por un gran elefante que apoya sus patas sobre el lomo de una enorme tortuga. Una senora de la audiencia le pregunto como se sostenia la tortuga y el sabio aclaro que se apoya sobre una iclopea arana. Insistio la senora indagando el sosten de la arana y el guru – algo mosqueado – afirmo que se mantiene firme sobre una roca colosal. Naturalmente la senora volvio a cuestionar el sosten del pedrusco y el exasperado sabio repuso a gritos: “? Senor, le aseguro que hay rocas hasta abajo! ”. El problema no era que el guru fuese indio y la senora preguntona inglesa, sino que uno hablaba el lenguaje del mito (en el cual „narran? as cosas, pero no se „piensan? argumentadamente) y la otra tenia autentica e impertinente curiosidad filosofica, de modo que ambos debieron salir muy irritados de la reunion… Los filosofos y los cientificos se han planteado a lo largo de los siglos tantas preguntas sobre el universo (e decir, sobre el conjunto de la realidad, desde la que nos es mas proxima y conocida hasta la mas lejana e ignota) como la enormidad del tema se merece.

Algunas cuestiones concretas, por ejemplo la composicion quimica del agua o la orbita de la Tierra en torno del sol, han recibido respuestas suficientemente validas, pero otras mas generales siguen abiertas pese a lo que suelen creer algunos cientificos tan despiadados como optimistas. Me refiero a las preguntas cosmologicas, aquellas que intentan desentranar el que, como y para que del universo en su conjunto. A riesgo de simplificar, creo que son principalmente 3, aunque cada una de ellas puede subdividirse en muchas otras: a) ?

Que es el universo? b) ? Tiene el universo algun orden o designio? c) ? Cual es el origen del universo? Ni que decir tiene que carezco de respuesta definitiva (? o incluso provisional! ) para ninguna de ellas, pero en cambio me atrevere a intentar un analisis de las preguntas mismas. ?Que es el universo? La tarea de responder deberia comenzar por aclarar que entendemos por „universo?. Digamos que hay 2 sentidos del termino, el uno heavy y el otro mas bien light.

Segun el primero de ellos, el universo es una totalidad nitidamente perfilada y distinta al agregado de sus diferentes partes, acerca de la cual cabe plantearse interrogantes especificos. Segun el segundo, no es mas que el nombre que damos al conjunto o coleccion indeterminada de todo lo existente, una especie de abreviatura semantica para la acumulacion innumerable e interminable de cosas grandes y pequenas, sin ninguna entidad especial sobre la que podamos teorizar aisladamente.

El primer concepto de universo es el que parece contar con nuestro mayor apoyo intuitivo: si existen partes o ingredientes, ? como puede no haber un todo definido en el que encuentren de un modo u otro su acomodo? La mayor parte de los filosos griegos creyeron en un universo de este tipo, un gran Objeto del que todos los demas objetos no son mas que 10 componentes y que reciben de el su coordinacion. Claro esta que para ellos tal objeto debia ser finito (? acaso podemos imaginar algun objeto infinito? ; y si es infinito, ? como podemos saber que es uno? o ? omo podria servir tal infinitud para relacionar entre si inteligiblemente las partes finitas? ) pero sin embargo de una finitud tan especial que no dejara nada fuera de ella misma. Esta paradoja de la finitud sin exterior es la que quiso poner de relieve Arquitas de Tarento sacando – imaginariamente – su mano al exterior del universo, como quien quiere averiguar si llueve o no llueve… ? fuera del cosmos! Porque si bien aceptamos intuitivamente que todos los objetos deben ser finitos, tambien debemos aceptar entonces que todos los objetos tienen un exterior.

Si hay un objeto que no tiene exterior, ? por que decimos que es finito? Si no es finito, ? por que decimos que es un objeto? La dificultad que aqui se plantea – la misma que se les planteo a los griegos y despues a todos sus herederos intelectuales – esta vinculada con la tendencia a formular sobre lo inmenso las mismas preguntas que tienen sentido a una escala mas reducida… ? y quizas solo a esa escala! Por ejemplo: sabemos que cada cosa ocupa un lugar y por tanto podemos tener la tentacion de preguntarnos “? ue lugar ocupara entonces el conjunto de todas las cosas? ”. Sabemos que una pelicula empieza a una hora determinada y acaba tantos minutos mas tarde, lo que nos lleva a suponer que el universo – que es sin duda una superproduccion bastante mayor que Lo que el viento se llevo – tambien hubo de comenzar en cierto momento y que debera acabar en otro. Pero como observo Bertrand Russell, aunque cada ser humano tenga madre, eso no autoriza a suponer que la humanidad entera este obligada a tener madre tambien.

Vemos que todos los objetos que conocemos estan formados de partes y que ellos mismos son partes de objetos mayores (piedras, tierra y vegetacion forman una montana, la cual a su vez esta integrada en una cordillera, la cual es parte de un continente que a su vez forma parte de nuestro planeta, etcetera) por lo cual nos parece plausible suponer un objeto colosal formado por todos los objetos habidos y por haber. Y sobre el comenzamos a hacernos las mismas preguntas que estamos acostumbrados a formular sobre las cosas que nos rodean, pero con resultados profundamente desconcertantes.

Empezando por los lios que trae concebirlo sea como finito o sea como infinito y que ya estudio el sabio Kant al final de su Critica de la razon pura. ?Y si no hubiera tal cosa como la supercosa-universo? ?Y si solo hubiera cosas, innumerables cosas que se suceden unas a otras, se juntan y se separan, acaban y empiezan, pero no hubiera ninguna gran Cosa formada por todas las cosas? ?Por que entonces sentimos la necesidad de creer en tal cosa universal? El poeta portugues Fernando Pessoa, que tambien fue filosofo, aventura una explicacion digna de tenerse en cuanta: “La materia esta constituida por objetos, cosas… La conciencia no lo esta.

Solo el conjunto (por asi decirlo) de l conciencia es „real? ; en la materia el conjunto no es real, no hay conjunto; hay partes, objetos solamente. La idea de que hay un Universo, un conjunto de la materia, es una aplicacion a la materia de lo caracteristico de la conciencia” 1. Cada cual nos consideramos uno, un sujeto: quiza por eso necesitamos unificar nuestra experiencia de la realidad en objetos y a todos los objetos en un unico gran Objeto que los reuna por completo frente a la conciencia.

Desde la antiguedad, la negacion del universo como objeto unico esta ligada a la filosofia materialista, expuesta inmejorablemente por Lucrecia en su largo poema cosmologico De Rerum Natura. Por supuesto, el materialismo filosofico nada tiene que ver con ciertos usos vulgares de la palabra, segun los cuales ser „materialista? significa afan de riquezas y de excesos sensuales junto a carencia de ideales o de generosidad. En filosofia, el materialismo es una perspectiva caracterizada basicamente por 2 principios complementarios: primero, no existe un Universo sino Citado en Fernando Pessoa: Mascaras y paradojas, antologia a cargo de Perfecto E. Cuadrado. , Barcelona, Edhasa. 11 una infinita pluralidad de mundos, objetos p cosas que nunca se pueden concebir o considerar bajo el concepto de unidad; segundo, todos los objetos o cosas que percibimos estan compuestas de partes y antes o despues se descompondran en partes. A las ultimas partes imperceptibles de todo lo real los materialistas clasicos les llaman „atomos? , es decirlo que ya no puede ser dividido en partes menores.

Pero se trata de una suposicion metafisica, no de una observacion fisica (? no hay que confundir los atomos de Leucipo, Democrito o Lucrecia con los de las fisica contemporanea! ). ?Tiene el universo algun orden o designio? Tanto si aceptamos que existe el universo en su sentido „fuerte? , como un objeto unico del que todo forma parte, como si no lo tomamos mas que en la acepcion mas „ligera? del termino, como abreviatura para referirnos a todas las cosas reales, resulta inevitable preguntarse si hay en el alguna forma de orden que nuestra razon pueda comprender.

De hecho, tanto en griego como en latin las palabras que lo nombran indican ordenamiento y armonia: el cosmos es lo bien organizado y dispuesto (de ahi la palabra „cosmetica? , que apunta al arreglo adecuado de la propia apariencia), lo mismo que mundus en latin, cuyo opuesto es lo llamado „inmundo? por sucio y desarreglado. Pero segun la mitologia griega tal como la narra Hesiodo en su Teogonia, el origen de todos los dioses, asi como de los mortales, esta en una divinidad primigenia llamada Caos, el Abismo, el gran Bostezo, lo sin forma y por siempre ininteligible desde pautas ordenadas.

Y quien fue quiza el mas enigmatico y profundo de los primeros filosofos, Heraclito, asegura en uno de los fragmentos aforisticos que de el se conservan: “Tal como un revoltijo de desperdicios arrojados al azar es el orden mas hermoso, asi tambien el cosmos” (Fr. 124 Diels-Kranz). Cabe preguntar si en el principio era el orden – el cosmos – o mas bien el desorden caotico. ?O quiza – como parece sugerir ironicamente Heraclito – el orden cosmico se parezca mas bien al de un monton de cosas azarosamente acumuladas y coincida asi precisamente con lo que otros llaman „caos??

Tendriamos que intentar antes de ir mas lejos aclarar que entendemos como „orden? , una nocion filosoficamente crucial pero nada obvia. Ahora mismo, sobre la mesa en la que escribo se amontonan papeles, apuntes, fichas, clips, llaves y otro sinfin de pequeneces que forman un amontonamiento aparentemente tan azaroso como el que mencionaba Heraclito. Pero si alguna mano bienintencionada, con intencion de ayudarme, empieza a agrupar en paquetitos simetricos los papeles, guarda las llaves en el cajon y cambia los clips de sitio, sin duda pondre el grito al cielo: “? Quien ha revuelto mi mesa? Ahora no consigo encontrar nada! ”. En el aparente desorden anterior yo m movia con familiaridad, localizando casi sin mirar lo que necesitaba en cada ocasion; ahora, el orden ajeno que me han impuesto me priva de mis puntos de referencia acostumbrados y se convierte para mi en un autentico caos. Mi impertinente benefactor (? o benefactora! ) arguira con paciencia sus motivos para la nueva disposicion de las cosas: las fichas deben estar con las fichas, los apuntes no deben mezclarse con los clips, es mejor que las llaves no rueden de aca por alla, ahora en la mesa queda mucho mas especio libre, etc.

Y yo seguire protestando que a mi todo eso me da igual, que el debe arreglarselas con esas cosas soy yo y que me trae sin cuidado el aspecto de mi escritorio mientras encuentre en el lo que busco. Las fichas estaban desparramadas pero yo tenia cerca de mi lasque utilizaba en ese momento y un poco mas lejos las que iba a manejar despues, sabia muy bien que bajo las fichas estaban tales o cuales apuntes y las llaves me servian de pisapapeles para que no se me volase una nota importante, etc. Moraleja: mi desorden estaba bien ordenado para mis fines pero me pierdo en el orden actual. Entonces, ? uando puedo decir que realmente esta ordenada mi mesa, antes o ahora? Te lo pregunto a ti, lector, que eres neutral. Volvamos al espacio sideral. En la clara noche de verano descubro las estrellas de la Osa Mayor y tambien identifico algunas otras constelaciones, Casiopea, etc. Como tantos millones de 12 hombres a traves de los siglos, observo y reverencio el orden majestuoso de los cielos. Pero si hablo con uno de mis amigos, astronomo profesional, se burlara de mi ignorancia. Esos agrupamientos estelares son meramente caprichosos, por no hablar de las supuestas formas que configuran, que no hay Osa ni Mayor ni Menor que valga.

La costumbre aliada con la fantasia son las unicas apoyaturas de ese ordenamiento del cielo en constelaciones, que solo sirve para dar pabulo a los cuchicheos de los enamorados y las supercherias de los astrologos. Si me acompanas al observatorio, dice mi amigo, te ensenare el perfil de nuestra de nuestra galaxia y de otras que nos circundan, te senalare los principales sistemas estelares y veras – algo nebulosamente, eso si – las nebulosas, te explicare lo que es un agujero negro y por que estimamos que el 95% de la masa de nuestro universo es invisible, en una palabra, te haras una idea mas justa del verdadero orden cosmico.

Y yo le acompano al observatorio, le agradezco su generosa leccion y no me atrevo a formularle mi sospecha: ? no sera tambien el orden que ahora me revelan una cierta forma de ver el complejo sideral, como lo es el ingenuo y tradicional reparto en constelaciones, otra forma de ver que sirve a ciertos intereses teoricos, pero que no puede aspirar a descubrir l verdad astral „en si misma? , si es que hay tal cosa?

Sin duda la perspectiva cientifica suele ser mas rica y a la larga mas sugestivo en muchos aspectos que el punto de vista comun, pero quiza no es el espejo necesario del orden del mundo sino otro ordenamiento mas entre los muchos posibles de una realidad en si misma bastante caotica. El enamorado que quiere disfrutar con su amada de la noche clara de verano ordena las estrellas en arbitrarias figuras de leyenda y quiza su cosmos no es peor para el que el disenado por el astrofisico.

Ciertamente el zoologo tiene buenas razones para clasificar a la ballena entre los mamiferos y no entre los peces, pero tambien las tiene el marino que la considera el mayor de los peces y no otra cosa: ? por que respirar con pulmones y no con agallas es mejor criterio ordenador que el ser un animal que vive en el mar? El concepto de „orden? es siempre un intento de poner unidad y articular relaciones en una multiplicidad de elementos, sea tal unidad inherente a las cosas mismas o bien provenga de nuestra forma de pensar. Pero no resulta facil senalar una unidad inherente a las cosas que nada tenga que ver con nuestra forma de pensar.

Segun expuso Kant en su Critica de la razon pura, “somos nosotros mismos los que introducimos el orden y la regularidad en los fenomenos que llamamos Naturaleza… el entendimiento mismo (humano) es la legislacion de la Naturaleza… sin entendimiento no habria en ninguna parte Naturaleza, es decir unidad sintetica de los diversos fenomenos siguiendo reglas”. Es decir, llamamos „orden del mundo? a nuestra forma de conocer el mundo y de disponer de el, lo mismo que yo llamo „orden? al caos que reina en mi escritorio y considero „bien ordenada? las estrellas en las viejas constelaciones que deleitan a mi fantastico capricho. Ahora bien, ? que alcance objetivo podemos darle a los rasgos de ese „orden? cuyo principio subjetivo resulta inocultable? Sin duda existen regularidades observables en los procesos del universo y los cientificos pueden hacer previsiones sobre ellos que se cumplen de modo satisfactorio, sea cuales fueren los intereses o caprichos subjetivos de los observadores. Casi estamos tentados de sugerir que la objetividad del orden cosmico se demuestra por la validez de un mismo determinismo causal en todo lo que alcanzamos a conocer de el.

Pero ? son tales leyes causales de alcance universal normas establecidas por Dios “como un rey establece las leyes de su reino” – segun opino Descartes – o simples pactos o alianzas episodicas (foedera) surgidos al azar como supuso Lucrecio? Este determinismo menos rigido y con un componente aleatorio parece coincidir mejor con lo que dice la fisica cuantica en nuestro siglo, segun Werner Heisenberg o un Niels Bohr… Aunque pudiera ser que la incertidumbre causal de tal planteamiento estuviese solamente en nuestra nueva forma de observar l naturaleza de acuerdo con esa fisica y no en la naturaleza misma. 3 Atrevamonos a ir un paso mas alla en nuestras perplejidades. ?Podemos estar seguros de que todo el universo esta ordenado del mismo modo que la porcion de el en la que nos encontramos y que alcanzan nuestros medios de conocimiento? ?No podria ser que vivamos en un fragmento cosmico ordenado por azar de forma que nos es accesible, mientas otras muchas de sus provincias desarrollan formulas distintas que nos estaran vedadas por siempre y que para nosotros serian mero caos? No podria ocurrir que el orden que comprobamos a nuestro alrededor es precisamente lo que nos ha permitido existir, y que los demas ordenes o desordenes posibles nos excluyen no solo intelectual sino tambien fisicamente como especie? Esta vinculacion intrinseca entre nuestra forma de conocer y nuestra posibilidad de existir es lo que ha llevado a algunos astrofisicos actuales a formular lo que denominan el principio antropico (el principio que apunta o se encamina hacia el hombre) del cosmos, que admite 2 formulaciones, una mas cautelosa y otra mucho mas „fuerte?.

La primera, de comienzos de los anos 60, se debe a Robert Dicke (mas tare fue suscrita tambien por Stephen Hawking en su Breve historia del tiempo) y dice aproximadamente algo asi: “Puesto que hay observadores en el universo, este debe poseer las propiedades que permiten la existencia de tales observadores”. Planteada asi, la cosa resulta bastante perogrullesca: como hay observadores en el cosmos, eso quiere decir sin duda que en el cosmos puede haber observadores.

Pero lo que senala este aparente truismo es que las regularidades causales que observamos en el universo tienen que estar ligadas a nuestra propia aparicion en el en tanto estudiosos de lo real. Como ya apuntamos en el capitulo segundo, si somos capaces de reflejar en cierta medida con objetividad como es el mundo (o al menos como es la parte del mundo que nos „corresponde? ) es porque formamos parte de el… ? y porque si fuesemos incompatibles del todo con su comprension, no lo sabriamos porque ni siquiera hubieramos tenido ocasion de existir!

Anos mas tarde, Branden Carter replanteo el principio antropico de una manera mucho mas comprometedora aunque sin duda tambien mas sugestiva: “El universo debe estar constituido de tal forma en sus leyes y en su organizacion que no podia dejar de producir alguna vez un observador”: Aqui ya aparece que las cosas se llevan descaradamente demasiado lejos. Resulta indudable que la existencia del hombre en el universo es posible (? porque de hecho existe! ) pero suponer que tan fastuoso acontecimiento era ineludible encierra un exceso de autocomplacencia.

A no ser que sostengamos que las posibilidades cuando se cumplen se conviertan obligatoriamente en necesidades… Esta conviccion megalomana nos pone a un paso de halagarnos suponiendo que el fruto maduro que se ha propuesto el universo en su desarrollo somos precisamente – ? oh casualidad! – nosotros. No es que las condiciones cosmicas sean tales que permitan nuestra aparicion (y, una vez aparecidos, nos permitan entenderlo en parte objetivamente) sino que serian tales a fin de que apareciesemos.

Pero la modestia (? y la cordura! ) nos deberian prohibir a tanto. Suponer que el diseno universal exige nuestra aparicion como especie implica que este infinito decorado esta hecho (al menos en buena medida) para nuestra complacencia. En versos elocuentes de su De Rerum Natura (en el libro V,195 a 234), Lucrecia acumula argumentos contra tal suposicion. Y Michel de Montaigne rechaza tambien vigorosamente esta pretension: “?

Quien le ha hecho creer) al hombre) que este admirable movimiento de la boveda celeste, la luz eterna de esas luminarias que giran tan por encima de su cabeza, los movimientos admirables y terribles del oceano infinito, han sido establecidos y se prosiguen a traves de tantas edades para su servicio y conveniencia? ?Se puede imaginar algo mas ridiculo que esta miserable y fragil criatura, quien, lejos de ser duena de si misma, se halla sometida a la injuria de todas las cosas, se llame a si misma duena y emperatriz del mundo, cuando carece de poder para conocer la parte 14 as intima y no digamos para gobernar el conjunto? ”2. Aunque poseamos la capacidad de conocer en cierto modo algunas partes del cosmos e incluso aunque renunciemos a la pretensio n de gobernarlo, ? no resulta exorbitante creer que somos su objetivo (o uno de sus objetivos) necesarios? ?Cual es el origen del universo? La tercera gran pregunta se refiere a la causa inicial de esa realidad universal, sea una y finita o infinitamente plural, tanto si esta ordenada en si misma como si solo lo esta en parte o somos nosotros quienes la ordenamos a nuestro modo al observarla.

De nuevo en este caso vuelven a darse las paradojas que acarrea formular sobre conjuntos enormes o sobre lo infinito las preguntas que resultan perfectamente asumibles a menor escala. Estamos acostumbrados a preguntar la causa o causas originarias de los seres que nos rodean y responder de modo bastante aceptable: el origen de las Meninas es Velasquez, ese arbol proviene de la semilla que yo plante hace anos, la mesa la hizo el carpintero y yo mismo he sido engendrado por la fecundacion de un ovulo de mi madre por un espermazooide de mi padre. La pregunta por el origen causal de algo podria transcribirse groseramente asi: ? e donde viene eso que esta ahi? Lo que queremos saber es a partir de que ha llegado a ser lo que antes no era; buscamos ese objeto o ser anterior sin cuya intervencion nunca se hubiera dado lo que ahora tenemos ante nosotros. Damos por supuesto que todo debe tener un „razon suficiente? para llegar a existir, por decirlo con la terminologia de Leibniz. Ahora bien, si todo tiene su causa, ? no deberia tambien haber una Causa de Todo? Si suena sensato preguntarse el porque de la existencia de cada cosa, ? no sera tambien sensato indagar el porque conjunto de la existencia universal de cosas?

O, por decirlo al modo en que Heidegger lo ha planteado en nuestro siglo, ? por que existe algo y no mas bien nada? ?Cual es la causa de la existencia en general? Como en otras ocasiones en que formulamos sobre el Todo la pregunta que estamos acostumbrados a responder sin mayores dificultades sobre la parte, la busqueda de la Causa de todas las causas nos sume de inmediato en el vertigo intelectual. Solemos considerar que, por definicion, las causas tienen que ser distintas a sus efectos y anteriores a ellos. De modo que la Primera Causa del universo tiene que ser distinta del universo y anterior a el.

Ahora bien, precisamente lo que entendemos por universo es el conjunto de too lo que existe en la realidad. Si la Primera Causa existe en la realidad, debe formar parte del universo (y por tanto cabe preguntarse tambien respecto a ella: ? cual es su causa? ); si no existe en la realidad, ? como puede actuar? Claro que tampoco renunciar a una causa primera nos deja del todo teoricamente satisfechos. Podemos razonablemente asumir que el universo (es decir, el encadenamiento perpetuo de causas y efectos) ha existido siempre y por tanto no ha comenzado nunca. A la pregunta ? por que existe „algo? y no mas bien „nada?? esponderemos tranquilamente: ? y por que deberia estar la „nada? antes del „algo?? , ? acaso conocemos alguna ocasion en la que haya habido „nada?? , ? de donde sacamos que pudo cierta vez no haber „nada?? En los inicios de la filosofia el griego Parmenides compuso un poema que sigue siendo quiza la reflexion mas profunda y enigmatica de la que guardamos noticia. Alli dice que siempre hay algo, lo ha habido y lo habra, es decir que el „hay? es unico para todo lo que existe y ni se hace ni se destruye, a diferencia de la cosas que hay, todas las cuales – grandes o pequenas – aparecen y desaparecen.

Ese „hay? (traducido por los comentaristas como „ser? o „el ser? ) no es ninguna de las cosas que hay ni puede pensarse sin ellas sino que permite pensar a cada una porque es lo que todas tienen en comun: un perpetuo aparecer y desaparecer que nunca ha desaparecido ni desaparecera. El ser no es nada sin las cosas, pero las cosas no „son? sin el ser. Las implicaciones e interpretaciones del poema de Parmenides han ocupado a todos los metafisicos desde entonces hasta nuestros dia… y 2 Ensayos, de M. de Montaigne, cap. XII, trad. De Eugenio Imaz. 15 eguro que seguira haciendolo mientras los hombres sigan siendo capaces de reflexionar. Pero tal reflexion no desvanece sino que agrava nuestras perplejidades. Porque si cada cosa existente tiene su origen en otra y a su vez es causa de otras mas en un proceso infinito, es decir que no tiene comienzo, ? como puede haber llegado hasta nosotros? ?Como puede tener efectos ahora una serie causal que no ha comenzado propiamente jamas? ?Somos capaces de concebir el tiempo sucesivo de la causalidad „menor? que conocemos dentro de la duracion infinita de la causalidad universal que ni empieza ni acaba?

En nuestra tradicion cristiana, la respuesta mas popular a este embrollo es recurrir a un Dios creador. Dejando aparte la respetable piedad de cada cual, se trata de intentar explicar algo que entendemos poco por medio de lo que no entendemos nada. El universo y su origen son dificilisimos de comprender, ? pero anda que Dios…! La eternidad y la infinitud de Dios provocan el mismo desconcierto que la eternidad y la infinitud del universo: si la pregunta de por que hay universo respondemos diciendo que lo ha hecho Dios, la siguiente pregunta inevitable es por que Dios o quien ha hecho a Dios.

Si vamos a aceptar que Dios no tiene causa, tambien podriamos haber aceptado antes que el universo no tiene causa y ahorrarnos este viaje. Algunos teologos sostienen que Dios es causa sui, es decir una causa que se causa a si misma, lo cual contraviene los 2 rasgos definitorios de lo que entendemos normalmente por causa: no es distinta sino identica a su efecto y no es anterior sino simultanea con el. ?Podemos entonces seguir llamando „causa? algo opuesto por definicion a lo que habitualmente tenemos por „causa??

El argumento intuitivo mas comun a favor de un Dios creador es el orden del cosmos, el cual suponemos que solo puede provenir de una Inteligencia ordenadora. En el apartado anterior ya hemos indicado que tal „orden? buen puede provenir de la inteligencia del observador y no de un creador. Desde el siglo XVIII se ha repetido muchas veces la metafora del reloj: si encontramos al salir de casa un reloj, suponemos que no se habra hecho por casualidad sino que debe haber sido fabricado por un relojero; del mismo modo, l comprobar los asombrosos engranajes de la maquinaria universal, tenemos que suponer que ha sido fabricado por un hacedor de mundos, de inteligencia semejante a la humana aunque infinitamente superior. Pero lo cierto es que tenemos experiencia de que los relojes los hace una inteligencia semejante a la nuestra, mientras que carecemos de experiencia alguna de nadie que haga arboles, mares ni mucho menos mundos. Por eso es irrefutable la protesta de David Hume en sus magnificos Dialogos sobre la religion natural: “?

Me va a decir a mi alguien en serio que un universo ordenado tiene que provenir de algun pensamiento y algun arte semejantes a los del hombre porque tenemos experiencia de ello? Para confirmar este razonamiento se requeriria que tuvieramos experiencia del origen de los mundos, y desde luego no es suficiente que hayamos visto que los barcos y las ciudades proceden del arte y de la invencion humana” 3. Y otro pensador del siglo de las luces, Lichtenberg, tambien se indigna elocuentemente contra esta suposicion: “En las interpretaciones comunes sobre el Creador del mundo con frecuencia se intromete la insensatez santurrona y afilosofica.

El grito “? como ser