neoestructuralismo

neoestructuralismo gy luisda1027 ctenpanR 10, 2016 44 pagos EL NEOESTRUCTURALISMO COMO RENOVACION DEL PARADIGMA ESTRUCTURALISTA ESTRUCTURALISTA DE LA ECONOMÍA DEL DESARROLLO* Claude Berthomieuk* Christophe Ehrhart*** Leticia Fecha de recepción: 15 de agosto de 2005. Fecha de aceptación: 21 de septiembre de 2005. Resumen El objeto de este art[culo es presentar el paradigma neoestructuralista del desarrollo como fuente de ideas Innovadoras en relación con el estructuralismo, del cual se inspira y constituye.

Esta corriente neoestructuralista de los años ochenta y noventa urgió directamente de los análisis novedosos de la corriente estructuralista de los años cincuenta y sesenta y de sus críticas, formuladas a la luz de los fracasos y éxitos de las políticas de desarrollo instrumentadas en América Latina durante esos decenios.

De esta manera, el nuevo estructuralismo podr(a ser considerado como renovación del pensamiento estructuralista original, con el propósito de diseñar estrategias de desarrollo alternativas a la opción neoliberal que, a pesar de su fracaso general en la práctica, permanece como enfoque dominante en la economía del desarrollo. Palabras clave: estructuralismo, neoestructuralismo, desarrollo economico, América Latina. Université de Nice-Sophia Antipolis, Francia.

Correo electrónico: [email protected] fr. Investigador del Centre d’Etudes en Macroeconomie et Finance Internationale de la Université de Nice-Sophia Antipolis, Francia. Correo electrónico: [email protected]

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fr. Investigadora del Departamento de Estudios Económicos de El Colegio de la Frontera Norte. Correo electrónico: [email protected] com. 9 Vol. 36, 143, octubre-diciembre / 2005 RT[CULOS CLAUDE BERTHOMIEU, CHRISTOPHE EHRHART Y LETICIA HERNÁNDEZ-BIELMA

Abstract The aim of this article is to present the neo-structuralist paradigm of development as a source of innovative ideas in relation to structuralism, which inspires and constitutes it. This neostructuralist current of the 1980s and 1990s emerged directly out ofthe new analysis of the structuralist current of the 1950s and 1 960s, and its criticisms, formulated in the light of the successes and failures of the development policies implemented in Latin America during those decades.

In this way, the new structuralism might be considered as the renovation of the original structuralism, aim development strategies as alternatives to the neoli hich, despite its general néostructuraliste des années quatre-vingt et quatre-vingt-dix a surgit directement des analyses nouveaux du courant structuraliste des années clnquante et soixante et de ses critiques, formulées à la lumiàre des échecs et des succàs des politiques de développement mises en place en Amérique Latine pendant ces décennies.

Ainsi, le nouveau structuralisme pourrait être considéré comme renouveau de la pensée structuraliste originale, avec pour but la conception de stratégies de développement alternatives ? ‘option néolibérale qui, malgré son échec général dans la pratique, reste comme l’optique dominante dans l’économie du développement. Mots-cléfs: structuralisme, néostrusturalisme, développement économique, Amérique Latine.

Resumo O objetivo deste artigo é apresentar o paradigma neo- estruturalista do desenvolvimento como fonte de ideáis inovadoras em relação com o estruturalismo do qual inspira-se e constituise esta corrente neo- estruturalista dos anos 80 e 90 surgiu diretamente das análises novedosas da corrente estruturalista dos anos 50 e 60 e das suas críticas, ormuladas à luz dos fracassos e sucessos das políticas de desenvolvimento fornecidas na América Latina durante essas décadas.

Então, o novo estruturalismo pode se considerar como a renovação do pensamento estruturalista original, com o propósito de trazer estratégias de desenvolvimento alternativas à opçao neoliberal que, ainda com o fracasso geral na prática, permanece como enfoque dominante na economia d ento. NEOESTRUCTURALISMO COMO RENOVACION DEL PARADIGMA Introducción uando la Organización de las Naciones Unidas creó la Comisión Económica para

América Latina y el Caribe (CEPAL) en 1948, marcó el nacimiento del estructuralismo, pues las tesis de dicha corriente están esencialmente asociadas a sus escritos, particularmente a los trabajos de su primer director, R. Prebisch, considerado el padre del estructuralismo. Las ideas desarrolladas por los viejos estructuralistas (J. Noyola Vásquez, A. Pinto, R. Prebisch, H. Singer, O. Sunkel, M.

Tavares), de moda en los años cincuenta y sesenta, estuvieron fuertemente influidas por las teor(as keynesiana y postkeynesiana. l La corriente neocambrichiana (la cual trata cerca de los nexos entre distribución del ingreso, formación de los precios y tasa de ganancia) también incidió en los neoestructuralistas. Los planteamientos cepalinos fueron puestos en práctica en diversos grados y por periodos de distinta duración, principalmente en Argentina, Brasil y México.

Las políticas estructuralistas de desarrollo tuvieron gran éxito en dichos países en lo que se refiere al despegue de la industrialización; no obstante, existe la tendencia a que estos resultados sean olvidados por los problemas políticos derivados de la crisis de la deuda en los años ochenta. Es cierto ue algunos consideran al primer estructuralismo definitivamente sobrepasado, sin embargo on necesario renovarlo y 4 de esta corriente se consti tructuralismo, inspirado Fajnzylber, R. FrenchDavis, A. Fishlow, A. Foxley, N. Lustig, P. Meller, J. Ros, M. Tavares, L. Taylor). Estos autores reconocen como su principal aporte haber puesto en evidencia la importancia de los aspectos estructurales de las economías del tercer mundo en cuanto al análisis de: a) la inserción internacional desfavorable de los países subdesarrollados como manifestación de la diferencia de estructuras entre los países del centro y a periferia; b) la inflación causada, ante todo, por factores estructurales en los países en v(as de desarrollo (monetarios y financieros, los cuales jugaron un papel secundario de propagaclón del alza de precios al conjunto de la economía).

El neoestructuralismo comparte con su corriente antecesora los cuellos de botella de la oferta, según la cual la condición de subdesarrollo de la región latinoamericana no se 2 Que insistían en el papel positivo y necesario del Estado frente a la ineficacia de los mecanismos de mercado y en la necesidad de crear y extender la «demanda fectiva» interna a fin de estimular la actividad económica, y proponían una explicación del fenómeno inflacionista a partir de factores sociales o reales.

La lista de autores estructuralistas y neoestructuralistas citados no pretende ser exhaustiva. Vol. 36, 143, octubre-dicie s OF inserción desfavorable en el comercio mundial, el grado elevado de concentración de los mercados y el retraso tecnológico. A ello se suman los factores sociopollticos, como la frágil organización slndical, la desigualdad en distribución geográfica y sectorial de la población y el bajo nivel educativo.

Este tema clave del enfoque neoestructuralista acerca de los problemas estructurales que impiden al mercado ajustarse eficaz y automáticamente con el mecanismo de los precios, llena una gran insuficiencia del razonamiento neoliberal que se enfoca en las distorsiones exógenas, ignorando con ello el impacto de las distorsiones endógenas en el comportamiento del mercado.

Sin embargo, al mismo tiempo que reconoce los aportes Importantes de la corriente de la cual surge, el neoestructuralismo toma en cuenta las carencias de las políticas de desarrollo de inspiración estructuralista3 xperimentadas en Latinoamerica durante tres decenios, como son el pesimismo exagerado en relación con las posibilidades de exportación, la confianza excesiva en las virtudes de la intervención del Estado en la econom(a, la negligencia de los aspectos monetarios y financieros, y la subestimación de la necesidad de un ajuste de la economía en el corto plazo’ El objeto de este trabajo es, por lo tanto, presentar el paradigma neoestructuralista como generador de ideas nuevas en relación con el paradigma estructuralista del cual surge y ponerlo al día.

Las similitudes y diferencias entre el viejo structuralismo de los años cincuenta y sesenta y el nuevo estructuralismo de los años ochenta y noventa serán examinadas mediante los siguientes temas: a) la interacción entre industrialización y comercio internacional; y n entre la estabil comercio internacional; y b) la articulación entre la estabilización de la economía y su desarrollo en el largo plazo. Industrialización y comercio internacional Si bien los planteamientos estructuralista y neoestructuralista tienen en común el análisis que los oponen a la visión liberal (neoclásica), también tienen entre sí diferencias mportantes.

Los puntos comunes a los dos enfoques Entre los factores estructurales citados anteriormente, la corriente estructuralista cuestiona el papel del comercio internacional —tal como es preconizado por la teoría convencional— para explicar la condición permanente de subdesarrollo en la cual vive la región latinoamericana: considera la división internacional del trabajo tradicional, fundada en la exp103 4 Basadas en la estrategia de sustitución de importaciones. Ajuste con mecanismos diferentes de los pregonados por los neoliberales. 12 Vol. 36, núm. 143, octubre-diciembre / 2005 EL NEOESTRUCTURALISMO COMO RENOVACION DEL PARADIGMA ESTRUCTURALISTA tación de las ventajas comparativas estáticas, como el obstáculo estructural más important rrollo. De ese modo, los estructu er ponían en factores entre los países que intercambian. 6 Dicha tendencia debería permitir equiparar los niveles de desarrollo: el comercio es concebido como un instrumento para reducir las inequidades entre naciones. or el contrario, los estructuralistas afirman que el juego de las fuerzas del mercado no presiona hacia la igualdad de la remuneración de los factores de producción y, por lo tanto, del ingreso. El comercio internacional es un factor de reforzamiento de las desigualdades mundiales, en el sentido que contribuye a intensificar el subdesarrollo de algunas naciones y el desarrollo de los países industnalizados. El punto de partida del análisis estructuralista es que la economía global está compuesta por dos polos que interactúan: el centro y la periferia,7 y que sus estructuras de producción son disímbolas: la del centro industrial es homogénea y diversificada, mientras que la de la periferia es heterogénea8 y especializada. Una profunda heterogeneidad estructural predomina, por lo anto, en los niveles nacional (la estructura económica de la periferia es heterogénea) e internacional (la perlfena está esencialmente volcada hacia las actividades primarias; el centro hacia las actividades industriales). El enfoque neoestructuralista atribuye un papel primordial a las diferentes dimensiones de la heterogeneidad estructural: la de los mercados exteriores, la diversidad de las respuestas a incitaciones según las regiones y los segmentos del mercado,10 los grados de movilidad de los recursos y la flexibilidad de los precios que dependen de la 6 7 Samuelson acerca de los precios de los factores.

Según Ohlin (1933), el comercio internacional conduce a la igualación relativa internacional de la remuneración de los factores productivos y no a la igualación completa, en la medida en la cual ésta supondría la movilidad internacional total de los factores. En contrapartida, Samuelson (1948) postula que, en ciertas condiciones, el comercio mundial llega a una igualación completa y absoluta de la remuneración de los factores; véase Cardoso (1977). La caracterización de la economía mundial por esta oposición binaria entre el centro y la periferia también es adoptada por los nuevos estructuralistas, pero jamás e manera explícita (Jameson, 1986). Diferencias significativas existen entre un sector exportador con una productividad de trabajo relativamente elevada y una agricultura de subsistencia particularmente débil.

El sector exportador tiene tendencia a concentrarse en algunos productos primarios, con una producción limitada, de manera semejante a un enclave en el seno de una estructura económica, por lo cual los efectos de encadenamiento son muy reducidos en el resto de la economía. Las pequeñas y grandes empresas, las rurales y urbanas, las nacientes o ya bien implantadas. 13 ntensidad de la respuesta tes sectores V mercados, tecnológica que tienen lugar en la economía mundial. A largo plazo, según los estructuralistas, el funcionamiento de este sistema internacional asimétrico provoca que la periferia se distancie en el plano productivo y tecnológico.

Esto constituye la célebre tesis de Prebisch-Singer del deterioro de los términos del intercambio, en los cuales se basa la crítica estructuralista de la teoría de las ventajas comparativas del comercio internacional (Prebisch, 1 950; Singer, 1950). El tipo de especialización productiva que resulta de la división nternacional del trabajo, justificada por el análisis neoclásico, 11 conduce en realidad a que el comercio mundlal sea mucho más ventajoso para el centro que para la periferia, ello en razón, principalmente, de la retención de los frutos del progreso técnico en el seno de las economías del centro, lo cual se materializa por un deterioro secular de los términos del intercambio, continuamente desfavorable para los países en vías de desarrollo (PVD). 2 Los incrementos de productividad en las economías del centro, sobre todo repartidos entre el trabajo y el capital, se transmiten por medio de precios más bajos de los ienes manufacturados a las economías de la periferia. 13 En contrapartida, los incrementos de productividad en los enclaves exportadores situados en la periferia se transfieren a las economías del centro por la existencia de un excedente estructural de mano de obra y por la debilidad de los sindicatos. Así, para los estructuralistas y los neoestructuralistas, el único medo para romper con el esquema neoclásico de inserción internacional con el que cuentan obliga a la periferia a quedar subdesarrollada (y conduce, por lo tanto, a una especialización empobrec- n el