Libro carl sagan

CARL SAGAN EL MUNDO Y SUS DEMONIOS LA CIENCIA COMO UNA LUZ EN LA OSCURIDAD ________ Traduccion de DOLORS UDINA PLANETA Coleccion: La Linea del Horizonte Titulo original: The Demond-haunted Worid © Cari Sagan, 1995. © Por la traduccion, Dolors Udina, 1997 © Editorial Planeta, S. A. , 2000. Corcega, 273-279, 08008 Barcelona (Espana) Diseno de la coleccion: Joan Batalle Ilustracion de la sobrecubierta: foto © Steven Puetzer/Photonica Agradecemos el permiso para reimprimir material previamente publicado a: ADDISON-WESLEY extracto de Lectures on Physics: Commemorative Issue 3 Volume Package de Richard P.

Feynman, Robeit B. Leighton y Matthew Sands. Copyright © California Instituto of Technology, 1964. Reimpreso con permiso de Addison-Wesley Publishing Company, Inc. CROWN PUBLISHERS INC. : extracto de The Enciclopedia of Witchcraft ana Demonology de Rossell Hope Robbins. Copyright © Crown Publishers, Inc. , 1959. Reimpreso con permiso del editor. DOVER PUBLICATIONS, INC. : extracto de «On the Electrodynamics of Moving Bodies» de Albert Einstein, de The Principie of Relativity: A Collection of Original Memoirs on the Special and General Theory of Relativity de H. Lorentz, A. Einstein, H. Minkowski y H. Weyi.

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Inc. , 1985. Reimpreso con permiso. FMS FOUNDATTON: extracto de «Memory with a Grain of Sait» de Ulric Neisser (FMS Foundation Newsletter, vol. 2, no. 4). Reimpreso con permiso. INTERNATIONAL ASSOCIATION OF CHIEFS OF POLICE: extracto de «Satanic, Occult and Ritualistic Crime» de Kenneth V. Lanning (The Police Chief, vol. LVI, no. 10, octubre de 1989). Copyright en poder de la International Association of Chiefs of Police, 515 N, Washington Street, Alexandria, VA 22314.

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No se permiten mas reproducciones. HAROLD OBER ASSOCIATES, INC . : extracto de The Fifty-Minute Hour de Robert Lindner (Holt, Rinehart). Copyright © Robert Lindner, 1954. Reimpreso con permiso de Haroid Ober Associates, Inc. PENGUIN UK: extracto de Buddhist Scriptures, traducido al ingles por Edward Conze (Penguin Classics, 1959). Copyright © Edward Conze, 1959. Reimpreso con permiso. POINT FOUNDATION c/o BROCKMAN, INC . : extracto de «Confessions of a Parapsychologist» de Susan Blackmore y extracto de «The Science of Spirituality» de Charles Tart; ambos extractos de The Fringes of Reason: A Whole Earth Catalog.

Copyright © Point Foundation, 1989. Reimpreso con permiso de Point Foundation. PRINCETON UNIVERSITY PRESS: extracto de Appa-ritions in Late Medieval and Renaissance Spain de William A. Christian, Jr. Copyright © Prin-ceton University Press, 1981. Reimpreso con permiso de Princeton University Press. RUTGERS UNIVERSITY PRESS: extracto de las paginas 33 y 78 de Science and Its Critics de John Passmore. Copyright © Rutgers, Universidad Estatal de Nueva Jersey, 1978. Reimpreso con permiso de Rutger University Press. TICKSON Music: tres lineas de «CTA-102» de Roger McGuinn y Robert J. Hippard.

Copyright © Tickon Music (BMI), 1967. Todos los derechos reservados. Reimpreso con permiso. PUBLISHING COMPANY INC. : Primera edicion en esta presentacion: marzo de 2000 Deposito Legal: B. 7. 474-2000. ISBN 84-08-03515-0 Composicion: Victor Igual, S. L. Impresion: A&M Grafic, S. L Encuademacion: Serveis Grafios 106, S. L. Printed in Spain – Impreso en Espana Este libro no podra ser reproducido, ni total ni parcialmente, sin el previo permiso escrito del editor. Todos los derechos reservados Indice ________________ Prefacio: Mis profesores…………………………………………………………………… 1. LO MAS PRECIADO ………………………………………………………….. 12 2. CIENCIA Y ESPERANZA …………………………………………………… 33 3. EL HOMBRE DE LA LUNA Y LA CARA DE MARTE……………. 49 4. EXTRATERRESTRES ………………………………………………………… 67 5. ARGUCIAS Y SECRETOS ………………………………………………….. 83 6. ALUCINACIONES …………………………………………………………… 100 7. EL MUNDO POSEIDO POR DEMONIOS ……………………………. 14 8. SOBRE LA DISTINCIONENTRE VISIONES VERDADERAS Y FALSAS … 134 9. TERAPIA ………………………………………………………………………… 148 10. UN DRAGON EN EL GARAJE…………………………………………… 164 11. LA CIUDAD DE LA AFLICCION ………………………………………. 183 12. EL SUTIL ARTE DE DETECTAR CAMELOS ……………………… 194 13. OBSESIONADO CON LA REALIDAD ……………………………….. 212 14. ANTICIENCIA…………………………………………………………………. 237 15.

EL SUENO DE NEWTON………………………………………………….. 256 16. CUANDO LOS CIENTIFICOS CONOCEN EL PECADO……….. 270 17. UN MATRIMONIO ENTRE EL ESCEPTICISMO Y EL ASOMBRO .. 281 18. EL VIENTO LEVANTA POLVO ………………………………………… 294 19. NO HAY PREGUNTAS ESTUPIDAS ………………………………….. 305 20. LA CASA EN LLAMAS…………………………………………………….. 323 21. EL CAMINO DE LA LIBERTAD………………………………………… 339 22. ADICTOS DEL SIGNIFICADO ………………………………………….. 53 23. MAXWELL Y LOS «BICHOS RAROS»1 …………………………….. 365 24. CIENCIA Y BRUJERIA1 …………………………………………………… 386 25. LOS VERDADEROS PATRIOTAS HACEN PREGUNTAS1 …… 404 Agradecimientos…………………………………………………………………………. 417 Referencias ………………………………………………………………………………… 420 Indice tematico (sin actualizar) ……………………………………………………… 428 A Tonio, mi nieto

Te deseo un mundo Libre de demonios y lleno de luz, Esperamos luz, y he ahi tinieblas. Isaias 59, 9 Es mejor encender una vela que maldecir la oscuridad. Refran PREFACIO MIS PROFESORES ___________ Era un dia de tormenta en el otono de 1939. Afuera, en las calles alrededor del edificio de apartamentos, las hojas caian y formaban pequenos remolinos, cada una con vida propia. Era agradable estar dentro, a salvo y caliente, mientras mi madre preparaba la cena en la habitacion contigua. En nuestro apartamento no habia ninos mayores que se metieran con uno sin razon.

Precisamente, la semana anterior me habia visto envuelto en una pelea… no recuerdo, despues de tantos anos, con quien; quiza fuera con Snoony Agata, del tercer piso… y, tras un violento golpe, mi puno atraveso el cristal del escaparate de la farmacia de Schechter. El senor Schechter se mostro solicito: «No pasa nada, tengo seguro», dijo mientras me untaba la muneca con un antiseptico increiblemente doloroso. Mi madre me llevo al medico, que tenia la consulta en la planta baja de nuestro bloque. Con unas pinzas extrajo un fragmento de vidrio y, provisto de aguja e hilo, me aplico dos puntos. ? Dos puntos! », habia repetido mi padre por la noche. Sabia de puntos porque era cortador en la industria de la confeccion; su trabajo consistia en cortar patrones —espaldas, por ejemplo, o mangas para abrigos y trajes de senora— de un monton de tela enorme con una temible sierra electrica. A continuacion, unas interminables hileras de mujeres sentadas ante maquinas de coser ensamblaban los patrones. Le complacia que me hubiera enfadado tanto como para vencer mi natural timidez. A veces es bueno devolver el golpe. Yo no habia pensado ejercer ninguna violencia.

Simplemente ocurrio asi. Snoony me empujo y, a continuacion, mi puno atraveso el escaparate del senor Schechter. Yo me habia lesionado la muneca, habia generado un gasto medico inesperado, habia roto un cristal, y nadie se habia enfadado conmigo. En cuanto a Snoony, estaba mas simpatico que nunca. Intente dilucidar cual era la leccion de todo aquello. Pero era mucho mas agradable intentar descubrirlo en el calor del apartamento, mirando a traves de la ventana de la sala la bahia de Nueva York, que arriesgarme a un nuevo contratiempo en las calles.

Mi madre se habia cambiado de ropa y maquillado como solia hacer siempre antes de que llegara mi padre. Casi se habia puesto el sol y nos quedamos los dos mirando mas alla de las aguas embravecidas. —Alli fuera hay gente que lucha, y se matan unos a otros —dijo haciendo una senal vaga hacia el Atlantico. Yo mire con atencion. —Lo se —conteste—. Los veo. —No, no los puedes ver —repuso ella, casi con severidad, antes de volver a la cocina—. Estan demasiado lejos. ?Como podia saber ella si yo los veia o no? , me pregunte.

Forzando la vista, me habia parecido discernir una fina franja de tierra en el horizonte sobre la que unas pequenas figuras se empujaban, pegaban y peleaban con espadas como en mis comics. Pero quiza tuviera razon. Quiza se trataba solo de mi imaginacion; como los monstruos de medianoche que, en ocasiones, todavia me despertaban de un sueno profundo, con el pijama empapado de sudor y el corazon palpitante. ?Como se puede saber cuando alguien solo imagina? Me quede contemplando las aguas grises hasta que se hizo de noche y me mandaron a lavarme las manos para cenar. Para mi delicia, mi padre me tomo en brazos.

Podia notar el frio del mundo exterior contra su barba de un dia. —ooo–Un domingo de aquel mismo ano, mi padre me habia explicado con paciencia el papel del cero como punto de origen en aritmetica, los nombres de sonido malicioso de los numeros grandes y que no existe el numero mas grande («Siempre puedes anadir uno mas», decia). De pronto me entro una compulsion infantil de escribir en secuencia todos los numeros enteros del uno al mil. No teniamos ninguna libreta de papel, pero mi padre me ofrecio el monton de cartones grises que guardaba cuando le traian las camisas de la lavanderia.

Empece el proyecto con entusiasmo, pero me sorprendio lo lento que era. Cuando me encontraba todavia en los cientos mas bajos, mi madre anuncio que era la hora del bano. Me quede desconsolado. Tenia que llegar a mil. Intervino mi padre, que toda la vida actuo de mediador: si me sometia al bano sin rechistar, el continuaria la secuencia por mi. Yo no cabia en mi de contento. Cuando sali del bano ya estaba cerca del novecientos, y asi pude llegar a mil solo un poco despues de la hora habitual de acostarme. La magnitud de los numeros grandes nunca ha dejado de impresionarme.

Tambien en 1939, mis padres me llevaron a la Feria Mundial de Nueva York. Alli se me ofrecio una vision de un futuro perfecto que la ciencia y la alta tecnologia habian hecho posible. Habian enterrado una capsula llena de artefactos de nuestra epoca, para beneficio de la gente de un futuro lejano… que, asombrosamente, quiza no supiera mucho de la gente de 1939. El «mundo del manana» seria impecable, limpio, racionalizado y, por lo que yo podia ver, sin rastro de gente pobre. «Vea el sonido», ordenaba de modo desconcertante un cartel.

Y, desde luego, cuando el pequeno martillo golpeaba el diapason aparecia una bella onda sinusoide en la pantalla del osciloscopio. «Escuche la luz», exhortaba otro cartel. Y, cuando el flash ilumino la fotocelula, pude escuchar algo parecido a las interferencias de nuestra radio Motorola cuando el dial no daba con la emisora. Sencillamente, el mundo encerraba una serie de maravillas que nunca me habia imaginado. ?Como podia convertirse un tono en una imagen y la luz en ruido? Mis padres no eran cientificos. No sabian casi nada de ciencia. Pero, al introducirme simultaneamente en el escepticismo y lo sombroso, me ensenaron los dos modos de pensamiento dificilmente compaginables que son la base del metodo cientifico. Su situacion economica no superaba en mucho el nivel de pobreza. Pero cuando anuncie que queria ser astronomo recibi un apoyo incondicional, a pesar de que ellos (como yo) solo tenian una idea rudimentaria de lo que hace un astronomo. Nunca me sugirieron que a lo mejor seria mas oportuno que me hiciera medico o abogado. Me encantaria poder decir que en la escuela elemental, superior o universitaria tuve profesores de ciencias que me inspiraron. Pero, por mucho que buceo en mi memoria, no encuentro ninguno.

Se trataba de una pura memorizacion de la tabla periodica de los elementos, palancas y planos inclinados, la fotosintesis de las plantas verdes y la diferencia entre la antracita y el carbon bituminoso, Pero no habia ninguna elevada sensacion de maravilla, ninguna indicacion de una perspectiva evolutiva, nada sobre ideas erroneas que todo el mundo habia creido ciertas en otra epoca. Se suponia que en los cursos de laboratorio del instituto debiamos encontrar una respuesta. Si no era asi, nos suspendian. No se nos animaba a profundizar en nuestros propios intereses, ideas o errores conceptuales.

Al final del libro de texto habia material que parecia interesante, pero el ano escolar siempre terminaba antes de llegar a dicho final. Era posible ver maravillosos libros de astronomia, por ejemplo, en las bibliotecas, pero no en la clase. Se nos ensenaba la division larga como si se tratara de una serie de recetas de un libro de cocina, sin ninguna explicacion de como esta secuencia particular de divisiones cortas, multiplicaciones y restas daba la respuesta correcta. En el instituto se nos ensenaba con reverencia la extraccion de raices cuadradas, como si se tratara de un metodo entregado tiempo atras en el monte Sinai.

Nuestro trabajo consistia meramente en recordar lo que se nos habia ordenado: consigue la respuesta correcta, no importa que entiendas lo que haces. En segundo curso tuve un profesor de algebra muy capacitado que me permitio aprender muchas matematicas, pero era un maton que disfrutaba haciendo llorar a las chicas. En todos aquellos anos de escuela mantuve mi interes por la ciencia leyendo libros y revistas sobre realidad y ficcion cientifica. La universidad fue la realizacion de mis suenos: encontre profesores que no solo entendian la ciencia sino que realmente eran capaces de explicarla.

Tuve la suerte de estudiar en una de las grandes instituciones del saber de la epoca: la Universidad de Chicago. Estudiaba fisica en un departamento que giraba alrededor de Enrico Fermi; descubri la verdadera elegancia matematica con Subrahmanyan Chandrasekhar; tuve la oportunidad de hablar de quimica con Harold Urey; durante los veranos fui aprendiz de biologia con H. J. Muller en la Universidad de Indiana; y aprendi astronomia planetaria con el unico practicante con plena dedicacion de la epoca, G. P. Kuiper. En Kuiper vi por primera vez el llamado calculo sobre servilleta de papel: se te ocurre una posible solucion a un problema, oges una servilleta de papel, apelas a tu conocimiento de fisica fundamental, garabateas unas cuantas ecuaciones aproximadas, las sustituyes por valores numericos probables y compruebas si la respuesta puede resolver de algun modo tu problema. Si no es asi, debes buscar una solucion diferente. Es una manera de ir eliminando disparates como si fueran capas de una cebolla. En la Universidad de Chicago tambien tuve la suerte de encontrarme con un programa de educacion general disenado por Robert M. Hutchins en el que la ciencia se presentaba como parte integral del maravilloso tapiz del conocimiento humano.

Se consideraba impensable que un aspirante a fisico no conociera a Platon, Aristoteles, Bach, Shakespeare, Gibbon, Malinowski y Freud… entre otros. En una clase de introduccion a la ciencia se nos presento de modo tan irresistible el punto de vista de Tolomeo de que el Sol giraba alrededor de la Tierra que muchos estudiantes tuvieron que replantearse su confianza en Copernico. La categoria de los profesores en el programa de Hutchins no tenia casi nada que ver con la investigacion; al contrario —a diferencia de lo que es habitual en las universidades norteamericanas de oy—, se valoraba a los profesores por su manera de ensenar, por su capacidad de transmitir informacion e inspirar a la futura generacion. En este ambiente embriagador pude rellenar algunas lagunas de mi educacion. Se me aclararon muchos aspectos que me habian parecido profundamente misteriosos, y no solo en la ciencia. Tambien fui testigo de primera mano de la alegria que sentian los que tenian el privilegio de descubrir algo sobre el funcionamiento del universo. Siempre me he sentido agradecido a mis mentores de la decada de 1950 y he hecho lo posible para que todos ellos conocieran mi aprecio.

Pero cuando echo la vista atras me parece que lo mas esencial no lo aprendi de mis maestros de escuela, ni siquiera de mis profesores de universidad, sino de mis padres, que no sabian nada en absoluto de ciencia, en aquel ano tan lejano de 1939. CAPITULO 1 LO MAS PRECIADO Toda nuestra ciencia, comparada con la realidad, es primitiva e infantil… y sin embargo es lo mas preciado que tenemos. ALBERT EINSTEIN (1879-1955) Cuando baje del avion, el hombre me esperaba con un pedazo de carton en el que estaba escrito mi nombre.

Yo iba a una conferencia de cientificos y comentaristas de television dedicada a la aparentemente imposible tarea de mejorar la presentacion de la ciencia en la television comercial. Amablemente, los organizadores me habian enviado un chofer. —? Le molesta que le haga una pregunta? —me dijo mientras esperabamos la maleta. No, no me molestaba. —? No es un lio tener el mismo nombre que el cientifico aquel? Tarde un momento en comprenderlo. ?Me estaba tomando el pelo? Finalmente lo entendi. —Yo soy el cientifico aquel —respondi. Callo un momento y luego sonrio. —Perdone.

Como ese es mi problema, pense que tambien seria el suyo. Me tendio la mano. —Me llamo William F. Buckiey. (Bueno, no era exactamente William F. Buckiey, pero llevaba el nombre de un conocido y polemico entrevistador de television, lo que sin duda le habia valido gran numero de inofensivas bromas. ) Mientras nos instalabamos en el coche para emprender el largo recorrido, con los limpiaparabrisas funcionando ritmicamente, me dijo que se alegraba de que yo fuera «el cientifico aquel» porque tenia muchas preguntas sobre ciencia. ?Me molestaba? No, no me molestaba.

Y nos pusimos a hablar. Pero no de ciencia. El queria hablar de los extraterrestres congelados que languidecian en una base de las Fuerzas Aereas cerca de San Antonio, de «canalizacion» (una manera de oir lo que hay en la mente de los muertos… que no es mucho, por lo visto), de cristales, de las profecias de Nostradamus, de astrologia, del sudario de Turin… Presentaba cada uno de estos portentosos temas con un entusiasmo lleno de optimismo. Yo me veia obligado a decepcionarle cada vez. —La prueba es insostenible —le repetia una y otra vez—. Hay una explicacion mucho mas sencilla.

En cierto modo era un hombre bastante leido. Conocia los distintos matices especulativos, por ejemplo, sobre los «continentes hundidos» de la Atlantida y Lemuria. Se sabia al dedillo cuales eran las expediciones submarinas previstas para encontrar las columnas caidas y los minaretes rotos de una civilizacion antiguamente grande cuyos restos ahora solo eran visitados por peces luminiscentes de alta mar y calamares gigantes. Solo que… aunque el oceano guarda muchos secretos, yo sabia que no hay la mas minima base oceanografica o geofisica para deducir la existencia de la Atlantida y Lemuria.

Por lo que sabe la ciencia hasta este momento, no existieron jamas. A estas alturas, se lo dije de mala gana. Mientras viajabamos bajo la lluvia me di cuenta de que el hombre estaba cada vez mas taciturno. Con lo que yo le decia no solo descartaba una doctrina falsa, sino que eliminaba una faceta preciosa de su vida interior. Y, sin embargo, hay tantas cosas en la ciencia real, igualmente excitantes y mas misteriosas, que presentan un desafio intelectual mayor… ademas de estar mucho mas cerca de la verdad. ?Sabia algo de las moleculas de la vida que se encuentran en el frio y tenue gas entre las estrellas? Habia oido hablar de las huellas de nuestros antepasados encontradas en ceniza volcanica de cuatro millones de anos de antiguedad? ?Y de la elevacion del Himalaya cuando la India choco con Asia? ?O de como los virus, construidos como jeringas hipodermicas, deslizan su ADN mas alla de las defensas del organismo del anfitrion y subvierten la maquinaria reproductora de las celulas; o de la busqueda por radio de inteligencia extraterrestre; o de la recien descubierta civilizacion de Ebla, que anunciaba las virtudes de la cerveza de Ebla? No, no habia oido nada de todo aquello.

Tampoco sabia nada, ni siquiera vagamente, de la indeterminacion cuantica, y solo reconocia el ADN como tres letras mayusculas que aparecian juntas con frecuencia. El senor «Buckiey» —que sabia hablar, era inteligente y curioso— no habia oido practicamente nada de ciencia moderna. Tenia un interes natural en las maravillas del universo. Queria saber de ciencia, pero toda la ciencia habia sido expurgada antes de llegar a el. A este hombre le habian fallado nuestros recursos culturales, nuestro sistema educativo, nuestros medios de comunicacion. Lo que la sociedad permitia que se filtrara eran principalmente apariencias y confusion.

Nunca le habian ensenado a distinguir la ciencia real de la burda imitacion. No sabia nada del funcionamiento de la ciencia. Hay cientos de libros sobre la Atlantida, el continente mitico que segun dicen existio hace unos diez mil anos en el oceano Atlantico. (O en otra parte. Un libro reciente lo ubica en la Antartida. ). La historia viene de Platon, que lo cito como un rumor que le llego de epocas remotas. Hay libros recientes que describen con autoridad el alto nivel tecnologico, moral y espiritual de la Atlantida y la gran tragedia de un continente poblado que se hundio entero bajo las olas.

Hay una Atlantida de la «Nueva Era», «la civilizacion legendaria de ciencias avanzadas», dedicada principalmente a la «ciencia» de los cristales. En una trilogia titulada La ilustracion del cristal, de Katrina Raphaell —unos libros que han tenido un papel principal en la locura del cristal en Norteamerica—, los cristales de la Atlantida leen la mente, transmiten pensamientos, son depositarios de la historia antigua y modelo y fuente de las piramides de Egipto. No se ofrece nada parecido a una prueba que fundamente esas afirmaciones. Podria resurgir la mania del cristal tras el reciente descubrimiento de la ciencia sismologica de que el nucleo interno de la Tierra puede estar compuesto por un cristal unico, inmenso, casi perfecto… de hierro. ) Algunos libros —Leyendas de la Tierra, de Dorothy Vitaliano, por ejemplo— interpretan comprensivamente las leyendas originales de la Atlantida en terminos de una pequena isla en el Mediterraneo que fue destruida por una erupcion volcanica, o una antigua ciudad que se deslizo dentro del golfo de Corinto despues de un terremoto.

Por lo que sabemos, esa puede ser la fuente de la leyenda, pero de ahi a la destruccion de un continente en el que habia surgido una civilizacion tecnica y mistica preternaturalmente avanzada hay una gran distancia. Lo que casi nunca encontramos —en bibliotecas publicas, escaparates de revistas o programas de television en horas punta— es la prueba de la extension del suelo marino y la tectonica de placas y del trazado del fondo del oceano, que muestra de modo inconfundible que no pudo haber ningun continente entre Europa y America en una escala de tiempo parecida a la propuesta.

Es muy facil encontrar relatos espurios que hacen caer al credulo en la trampa. Mucho mas dificil es encontrar tratamientos escepticos. El escepticismo no vende. Es cien, mil veces mas probable que una persona brillante y curiosa que confie enteramente en la cultura popular para informarse de algo como la Atlantida se encuentre con una fabula tratada sin sentido critico que con una valoracion sobria y equilibrada. Quiza el senor «Buckiey» deberia aprender a ser mas esceptico con lo que le ofrece la cultura popular. Pero, aparte de eso, es dificil echarle la culpa.

El se limitaba a aceptar lo que la mayoria de las fuentes de informacion disponibles y accesibles decian que era la verdad. Por su ingenuidad, se veia confundido y embaucado sistematicamente. La ciencia origina una gran sensacion de prodigio. Pero la pseudociencia tambien. Las popularizaciones dispersas y deficientes de la ciencia dejan unos nichos ecologicos que la pseudociencia se apresura a llenar. Si se llegara a entender ampliamente que cualquier afirmacion de conocimiento exige las pruebas pertinentes para ser aceptada, no habria lugar para la pseudociencia.

Pero, en la cultura popular, prevalece una especie de ley de Gresham segun la cual la mala ciencia produce buenos resultados. En todo el mundo hay una enorme cantidad de personas inteligentes, incluso con un talento especial, que se apasionan por la ciencia. Pero no es una pasion correspondida. Los estudios sugieren que un noventa y cinco por ciento de los americanos son «analfabetos cientificos». Es exactamente la misma fraccion de afroamericanos analfabetos, casi todos esclavos, justo antes de la guerra civil, cuando se aplicaban severos castigos a quien ensenara a leer a un esclavo.

Desde luego, en las cifras sobre analfabetismo hay siempre cierto grado de arbitrariedad, tanto si se aplica al lenguaje como a la ciencia. Pero un noventa y cinco por ciento de analfabetismo es extremadamente grave. Todas las generaciones se preocupan por la decadencia de los niveles educativos. Uno de los textos mas antiguos de la historia humana, datado en Sumeria hace unos cuatro mil anos, lamenta el desastre de que los jovenes sean mas ignorantes que la generacion inmediatamente precedente. Hace dos mil cuatrocientos anos, el anciano y malhumorado Platon, en el libro VII de Las leyes, dio su definicion de analfabetismo cientifico:

El hombre que no pudiera discernir el uno ni el dos ni el tres ni en general los pares y los impares, o el que no supiera nada de contar, o quien no fuera capaz de medir el dia y la noche o careciera de experiencia acerca de las revoluciones de la Luna o del Sol o de los demas astros… Lo que hay que decir que es menester que aprendan los hombres libres en cada materia es todo aquello que aprende en Egipto junto con las letras la innumerable grey de los ninos. En primer lugar, por lo que toca al calculo, se han inventado unos sencillos procedimientos para que los ninos aprendan jugando y a gusto…

Yo… cuando en tiempos me entere tardiamente de lo que nos ocurre en relacion con ello, me quede muy impresionado, y entonces me parecio que aquello no era cosa humana, sino propia mas bien de bestias porcinas, y senti verguenza no solo por mi mismo sino en nombre de los helenos todos. 1 No se hasta que punto la ignorada de la ciencia y las matematicas contribuyo al declive de la antigua Atenas, pero se que las consecuencias del 1 Version de Jose Manuel Pabon y Manuel Femandez-Galiano, Madrid, 1984. analfabetismo cientifico son mucho mas peligrosas en nuestra epoca que en cualquier otra anterior.

Es peligroso y temerario que el ciudadano medio mantenga su ignorancia sobre el calentamiento global, la reduccion del ozono, la contaminacion del aire, los residuos toxicos y radiactivos, la lluvia acida, la erosion del suelo, la deforestacion tropical, el crecimiento exponencial de la poblacion. Los trabajos y sueldos dependen de la ciencia y la tecnologia. Si nuestra nacion no puede fabricar, a bajo precio y alta calidad, los productos que la gente quiere comprar, las industrias seguiran desplazandose para transferir un poco mas de prosperidad a otras partes del mundo.

Considerense las ramificaciones sociales de la energia generada por la fision y fusion nucleares, las supercomputadoras, las «autopistas» de datos, el aborto, el radon, las reducciones masivas de armas estrategicas, la adiccion, la intromision del gobierno en la vida de sus ciudadanos, la television de alta resolucion, la seguridad en lineas aereas y aeropuertos, los trasplantes de tejido fetal, los costes de la sanidad, los aditivos de alimentos, los farmacos para tratar psicomanias, depresiones o esquizofrenia, los derechos de los animales, la superconductividad, las pildoras del dia siguiente, las predisposiciones antisociales presuntamente hereditarias, las estaciones espaciales, el viaje a Marte, el hallazgo de remedios para el sida y el cancer… ?Como podemos incidir en la politica nacional —o incluso tomar decisiones inteligentes en nuestras propias vidas— si no podemos captar los temas subyacentes? En el momento de escribir estas paginas, el Congreso esta tratando la disolucion de su departamento de valoracion tecnologica, la unica organizacion con la tarea especifica de asesorar a la Casa Blanca y al Senado sobre ciencia y tecnologia. Su competencia e integridad a lo largo de los anos ha sido ejemplar.

De los quinientos treinta y cinco miembros del Congreso de Estados Unidos, por extrano que parezca a finales del siglo XX, solo el uno por ciento tiene unos antecedentes cientificos significativos. El ultimo presidente con preparacion cientifica debio de ser Thomas Jefferson. 2 ? Como deciden esos asuntos los americanos? ?Como instruyen a sus representantes? ?Quien toma en realidad estas decisiones, y sobre que base? —ooo–Hipocrates de Cos es el padre de la medicina. Todavia se le recuerda 2500 anos despues por el Juramento de Hipocrates (del que existe una forma modificada que los estudiantes de medicina pronuncian cuando se licencian). 2 Aunque puede afirmarse lo mismo de Theodore Rooseveit, Herbert Hoover y Jimmy Carter. Gran Bretana tuvo una primera ministra asi con Margaret Thatcher.

Sus estudios de quimica, en parte bajo la tutela de la premio Nobel Dorothy Hodgkins, fueron la clave de la fuerte defensa por parte del Reino Unido de la prohibicion mundial del CFC reductor del ozono. Pero, principalmente, se le recuerda por sus esfuerzos por retirar el manto de supersticion de la medicina para llevarla a la luz de la ciencia. En un pasaje tipico, Hipocrates escribio: «Los hombres creen que la epilepsia es divina, meramente porque no la pueden entender. Pero si llamasen divino a todo lo que no pueden entender, habria una infinidad de cosas divinas. » En lugar de reconocer que somos ignorantes en muchas areas, hemos tendido a decir cosas como que el universo esta impregnado de lo inefable. Se asigna la responsabilidad de lo que todavia no entendemos a un Dios de lo ignorado.

A medida que fue avanzando el conocimiento de la medicina a partir del siglo IV, cada vez era mas lo que entendiamos y menos lo que teniamos que atribuir a la intervencion divina: tanto en las causas como en el tratamiento de la enfermedad. La muerte en el parto y la mortalidad infantil han disminuido, el tiempo de vida ha aumentado y la medicina ha mejorado la calidad de vida de millones de personas en todo el planeta. En el diagnostico de la enfermedad, Hipocrates introdujo elementos del metodo cientifico. Exhortaba a la observacion atenta y meticulosa: «No dejeis nada a la suerte. Controladlo todo. Combinad observaciones contradictorias. Concedeos el tiempo suficiente. » Antes de la invencion del termometro, hizo graficas de las curvas de temperatura de muchas enfermedades.

Recomendo a los medicos que, a partir de los sintomas del momento, intentaran predecir el pasado y el probable curso futuro de cada enfermedad. Daba gran importancia a la honestidad. Estaba dispuesto a admitir las limitaciones del conocimiento del medico. No mostraba ningun recato en confiar a la posteridad que mas de la mitad de sus pacientes habian muerto por causa de las enfermedades que el trataba. Sus opciones, desde luego, eran limitadas; los unicos farmacos de que disponia eran principalmente laxantes, emeticos y narcoticos. Se practicaba la cirugia y la cauterizacion. En los tiempos clasicos se hicieron avances considerables hasta la caida de Roma.

Mientras en el mundo islamico florecia la medicina, en Europa se entro realmente en una edad oscura. Se perdio la mayor parte del conocimiento de anatomia y cirugia. Abundaba la confianza en la oracion y las curaciones milagrosas. Desaparecieron los medicos seculares. Se usaban ampliamente canticos, pociones, horoscopos y amuletos. Se restringieron o ilegalizaron las disecciones de cadaveres, lo que impedia que los que practicaban la medicina adquirieran conocimiento de primera mano del cuerpo humano. La investigacion medica llego a un punto muerto. Era muy parecido a lo que el historiador Edward Gibbon describio para todo el Imperio oriental, cuya capital era Constantinopla:

En el transcurso de diez siglos no se hizo ni un solo descubrimiento que exaltara la dignidad o promoviera la felicidad de la humanidad. No se habia anadido ni una sola idea a los sistemas especulativos de la antiguedad y toda una serie de pacientes discipulos se convirtieron en su momento en los maestros dogmaticos de la siguiente generacion servil. La practica medica premoderna no logro salvar a muchos ni siquiera en su mejor momento. La reina Ana fue la ultima Estuardo de Gran Bretana. En los ultimos diecisiete anos del siglo XVII se quedo embarazada dieciocho veces. Solo cinco ninos le nacieron vivos. Solo uno sobrevivio a la infancia. Murio antes de legar a la edad adulta y antes de la coronacion de la reina en 1702. No parece haber ninguna prueba de trastorno genetico. Contaba con los mejores cuidados medicos que se podian comprar con dinero. Las tragicas enfermedades que en otra epoca se llevaban un numero incontable de bebes y ninos se han ido reduciendo progresivamente y se curan gracias a la ciencia: por el descubrimiento del mundo de los microbios, por la idea de que medicos y comadronas se lavaran las manos y esterilizaran sus instrumentos, mediante la nutricion, la salud publica y las medidas sanitarias, los antibioticos, farmacos, vacunas, el descubrimiento de la estructura molecular del ADN, la biologia molecular y, ahora, la terapia genetica.

Al menos en el mundo desarrollado, los padres tienen muchas mas posibilidades de ver alcanzar la madurez a sus hijos de las que tenia la heredera al trono de una de las naciones mas poderosas de la Tierra a finales del siglo XVII. La viruela ha desaparecido del mundo. El area de nuestro planeta infestada de mosquitos transmisores de la malaria se ha reducido de manera espectacular. La esperanza de vida de un nino al que se diagnostica leucemia ha ido aumentando progresivamente ano tras ano. La ciencia permite que la Tierra pueda alimentar a una cantidad de humanos cientos de veces mayor, y en condiciones mucho menos miserables, que hace unos cuantos miles de anos. Podemos rezar por una victima del colera o podemos darle quinientos miligramos de tetraciclina cada doce horas. Todavia hay una religion, la «ciencia cristiana», que niega la teoria del germen de la enfermedad; si falla la oracion, los fieles de esta secta preferirian ver morir a sus hijos antes que darles antibioticos. ) Podemos intentar una terapia psicoanalitica casi futil con el paciente esquizofrenico, o darle de trescientos a quinientos miligramos de clozapina al dia. Los tratamientos cientificos son cientos o miles de veces mas eficaces que los alternativos. (E incluso cuando parece que las alternativas funcionan, no sabemos si realmente han tenido algun papel: Pueden producirse remisiones espontaneas, incluso del colera y la esquizofrenia, sin oracion y sin psicoanalisis. Abandonar la ciencia significa abandonar mucho mas que el aire acondicionado, el aparato de CD, los secadores del pelo y los coches rapidos. En la epoca preagricola, de cazadores-recolectores, la expectativa de vida humana era de veinte a treinta anos, la misma que en Europa occidental a finales de la epoca romana medieval. La media no ascendio a cuarenta anos hasta alrededor del ano 1870. Llego a cincuenta en 1915, sesenta en 1930, setenta en 1955 y hoy se acerca a ochenta (un poco mas para las mujeres, un poco menos para los hombres). El resto del mundo sigue los pasos del incremento europeo de la longevidad. ?Cual es la causa de esta transicion humanitaria asombrosa, sin precedentes?

La teoria del germen como causante de la enfermedad, las medidas de salud publica, las medicinas y la tecnologia medica. La longevidad quiza sea la mejor medida de la calidad de vida fisica. (Si uno esta muerto, no puede hacer nada para ser feliz. ) Es un ofrecimiento muy valioso de la ciencia a la humanidad: nada menos que el don de la vida. Pero los microorganismos se transforman. Aparecen nuevas enfermedades que se extienden como el fuego. Hay una batalla constante entre medidas microbianas y contramedidas humanas. Nos ponemos a la altura de esta competicion no solo disenando nuevos farmacos y tratamientos, sino avanzando progresivamente con mayor profundidad en la comprension de la naturaleza de la vida: una investigacion basica.

Si queremos que el mundo escape de las temibles consecuencias del crecimiento de la poblacion global y de los diez mil o doce mil millones de personas en el planeta a finales del siglo XXI, debemos inventar medios seguros y mas eficientes de cultivar alimentos, con el consiguiente abastecimiento de semillas, riego, fertilizantes, pesticidas, sistemas de transporte y refrigeracion. Tambien se necesitaran metodos contraceptivos ampliamente disponibles y aceptables, pasos significativos hacia la igualdad politica de las mujeres y mejoras en las condiciones de vida de los mas pobres. ?Como puede conseguirse todo eso sin ciencia y tecnologia? Se que la ciencia y la tecnologia no son simples cornucopias que vierten dones al mundo. Los cientificos no solo concibieron las armas nucleares; tambien agarraron a los lideres politicos por las solapas para que entendieran que su nacion —cualquiera que esta fuera— tenia que ser la primera en tenerlas. Luego fabricaron mas de sesenta mil. Durante la guerra fria, los cientificos de

Estados Unidos, la Union Sovietica, China y otras naciones estaban dispuestos a exponer a sus compatriotas a la radiacion —en la mayoria de los casos sin su conocimiento— con el fin de prepararse para la guerra nuclear. Los medicos de Tuskegee, Alabama, enganaron a un grupo de veteranos que creian recibir tratamiento medico para la sifilis, cuando en realidad servian de grupo de control sin tratamiento. Son conocidas las atrocidades perpetradas por los medicos nazis. Nuestra tecnologia ha producido la talidomida, el CFC, el agente naranja, el gas nervioso, la contaminacion del aire y el agua, la extincion de especies e industrias tan poderosas que pueden arruinar el clima del planeta. Aproximadamente, la mitad de los cientificos de la Tierra trabajan al menos a tiempo parcial para los militares. Aunque todavia se ve a algunos cientificos como personas ndependientes que critican con valentia los males de la sociedad y advierten con antelacion de las potenciales catastrofes tecnologicas, tambien se considera que muchos de ellos son oportunistas acomodaticios o complacientes originadores de beneficios corporativos y armas de destruccion masiva, sin tener en cuenta las consecuencias a largo plazo. Los peligros tecnologicos que plantea la ciencia, su desafio implicito al saber tradicional y la dificultad que se percibe en ella son razones para que alguna gente desconfie de la ciencia y la evite. Hay una razon por la que la gente se pone nerviosa ante la ciencia y la tecnologia. De modo que el mundo vive obcecado con la imagen del cientifico loco: desde los chiflados de bata blanca de los programas infantiles del sabado por la manana y la pletora de tratos faustianos de la cultura popular, desde el eponimo doctor Fausto en persona al Dr.

Frankenstein, Dr. Strangelove y Jurassic Park. Pero no nos podemos limitar a concluir que la ciencia pone demasiado poder en manos de tecnologos moralmente debiles o politicos corruptos enloquecidos por el poder y decidir, en consecuencia, prescindir de ella. Los avances en medicina y agricultura han salvado muchas mas vidas que las que se han perdido en todas las guerras de la historia. 3 Los avances en transportes, comunicacion y espectaculos han transformado y unificado el mundo. En las encuestas de opinion, la ciencia queda clasificada siempre entre las ocupaciones mas admiradas y fiables, a pesar de los recelos. La espada de la ciencia es de doble filo.

Su temible poder nos impone a todos, incluidos los politicos, pero desde luego especialmente a los cientificos, una nueva responsabilidad: mas atencion a las consecuencias a largo plazo de la tecnologia, una perspectiva global y transgeneracional y un incentivo para evitar las llamadas faciles al nacionalismo y el chauvinismo. El coste de los errores empieza a ser demasiado alto. —ooo— 3 Recientemente, en una cena, pregunte a los comensales reunidos —cuya edad calculo que iba de los treinta a los sesenta— cuantos de ellos estarian vivos si no hubieran existido los antibioticos, marcapasos y el resto de la parafernalia de la medicina moderna. Solo uno levanto la mano. No era yo. ?Nos interesa la verdad? ?Tiene alguna importancia? … donde la ignorancia es una bendicion es una locura ser sabio, escribio el poeta Thomas Gray. Pero ? es asi? Edmund Way Teale, en su libro de 1950 Circulo de las estaciones, planteo mejor el dilema:

Moralmente es tan malo no querer saber si algo es verdad o no, siempre que permita sentirse bien, como lo es no querer saber como se gana el dinero siempre que se consiga. Por ejemplo, es descorazonador descubrir la corrupcion y la incompetencia del gobierno, pero ? es mejor no saber nada de ello? ?A que intereses sirve la ignorancia? Si los humanos tenemos, por ejemplo, una propension hereditaria al odio a los forasteros, ? no es el autoconocimiento el unico antidoto? Si ansiamos creer que las estrellas salen y se ponen para nosotros, que somos la razon por la que hay un universo, ? es negativo el servicio que nos presta la ciencia para rebajar nuestras expectativas?

En La genealogia de la moral, Friedrich Nietzsche, como tantos antes y despues, critica el «progreso ininterrumpido en la autodesvalorizacion del hombre» causado por la revolucion cientifica. Nietzsche lamenta la perdida de la «creencia del hombre en su dignidad, su unicidad, su insustituibilidad en el esquema de la existencia». Para mi es mucho mejor captar el universo como es en realidad que persistir en el engano, por muy satisfactorio y reconfortante que sea. ?Que actitud es la que nos equipa mejor para sobrevivir a largo plazo? ?Que nos da una mayor influencia en nuestro futuro? Y si nuestra ingenua autoconfianza queda un poco socavada en el proceso, ? es tan grande la perdida, en realidad? ?No hay motivo para darle la bienvenida como una experiencia que hace madurar e imprime caracter?

Descubrir que el universo tiene de ocho mil a quince mil millones de anos y no de seis mil a doce mil4 mejora nuestra apreciacion de su alcance y grandeza; mantener la idea de que somos una disposicion particularmente compleja de atomos y no una especie de halito de divinidad, aumenta cuando menos nuestro respeto por los atomos; descubrir, como ahora parece posible, que nuestro planeta es uno de los miles de millones de otros mundos en la galaxia de la Via Lactea y que nuestra galaxia es una entre miles de millones 4 «Ninguna persona religiosa lo cree», escribe uno de los consultores de este libro. Pero muchos «cientificos creacionistas» no solo lo creen, sino que realizan esfuerzos cada vez mas agresivos y exitosos para que se ensene en las escuelas, museos, zoologicos y libros de texto. ?Por que?

Porque sumando las «genealogias», las edades de los patriarcas y otros en la Biblia, se alcanza esta cifra, y la Biblia es «inequivoca». mas, agranda majestuosamente el campo de lo posible; encontrar que nuestros antepasados tambien eran los ancestros de los monos nos vincula al resto de seres vivos y da pie a importantes reflexiones —aunque a veces lamentables— sobre la naturaleza humana. Sencillamente, no hay vuelta atras. Nos guste o no, estamos atados a la ciencia. Lo mejor seria sacarle el maximo provecho. Cuando finalmente lo aceptemos y reconozcamos plenamente su belleza y poder, nos encontraremos con que, tanto en asuntos espirituales como practicos; salimos ganando.

Pero la supersticion y la pseudociencia no dejan de interponerse en el camino para distraer a todos los «Buckiey» que hay entre nosotros, proporcionar respuestas faciles, evitar el escrutinio esceptico, apelar a nuestros temores y devaluar la experiencia, convirtiendonos en practicantes rutinarios y comodos ademas de victimas de la credulidad. Si, el mundo seria mas interesante si hubiera ovnis al acecho en las aguas profundas de las Bermudas tragandose barcos y aviones, o si los muertos pudieran hacerse con el control de nuestras manos y escribirnos mensajes. Seria fascinante que los adolescentes fueran capaces de hacer saltar el auricular del telefono de su horquilla solo con el pensamiento, o que nuestros suenos pudieran predecir acertadamente el futuro con mayor asiduidad que la que puede explicarse por la casualidad y nuestro conocimiento del mundo.

Todo eso son ejemplos de pseudociencia. Pretenden utilizar metodos y descubrimientos de la ciencia, mientras que en realidad son desleales a su naturaleza, a menudo porque se basan en pruebas insuficientes o porque ignoran claves que apuntan en otra direccion. Estan infestados de credulidad. Con la cooperacion desinformada (y a menudo la connivencia cinica) de periodicos, revistas, editores, radio, television, productores de cine y similares, esas ideas se encuentran facilmente en todas partes. Mucho mas dificiles de encontrar, como pude constatar en mi encuentro con el senor «Buckiey», son los descubrimientos alternativos mas desafiantes e incluso mas asombrosos de la ciencia.

La pseudociencia es mas facil de inventar que la ciencia, porque hay una mayor disposicion a evitar confrontaciones perturbadoras con la realidad que no permiten controlar el resultado de la comparacion. Los niveles de argumentacion, lo que pasa por pruebas, son mucho mas relajados. En parte por las mismas razones, es mucho mas facil presentar al publico en general la pseudociencia que la ciencia. Pero eso no basta para explicar su popularidad. Naturalmente, la gente prueba distintos sistemas de creencias para ver si le sirven. Y, si estamos muy desesperados, todos llegamos a estar de lo mas dispuestos a abandonar lo que podemos percibir como una pesada carga de escepticismo. La pseudociencia colma necesidades emocionales poderosas que la ciencia suele dejar insatisfechas.

Proporciona fantasias sobre poderes personales que nos faltan y anhelamos (como los que se atribuyen a los superheroes de los comics hoy en dia, y anteriormente a los dioses). En algunas de sus manifestaciones ofrece una satisfaccion del hambre espiritual, la curacion de las enfermedades, la promesa de que la muerte no es el fin. Nos confirma nuestra centralidad e importancia cosmica. Asegura que estamos conectados, vinculados, al universo. 5 A veces es una especie de hogar a medio camino entre la antigua religion y la nueva ciencia, del que ambas desconfian. En el corazon de alguna pseudociencia (y tambien de alguna religion antigua o de la «Nueva Era») se encuentra la idea de que el deseo lo convierte casi todo en realidad.

Que satisfactorio seria, como en los cuentos infantiles y leyendas folcloricas, satisfacer el deseo de nuestro corazon solo deseandolo. Que seductora es esta idea, especialmente si se compara con el trabajo y la suerte que se suele necesitar para colmar nuestras esperanzas. El pez encantado o el genio de la lampara nos concederan tres deseos: lo que queramos, excepto mas deseos. ?Quien no ha pensado —solo por si acaso, solo por si nos encontramos o rozamos accidentalmente una vieja lampara de hierro— que pediria? Recuerdo que en las tiras de comic y libros de mi infancia salia un mago con sombrero y bigote que blandia un baston de ebano. Se llamaba Zatara. Era capaz de provocar cualquier cosa, lo que fuera. ?Como lo hacia? Facil. Daba sus ordenes al reves.

O sea, si queria un millon de dolares, decia «seralod ed nollim, nu emad». Con eso bastaba. Era como una especie de oracion, pero con resultados mucho mas seguros. A los ocho anos dedique mucho tiempo a experimentar de esta guisa, dando ordenes a las piedras para que se elevasen: «etavele, ardeip». Nunca funciono. Decidi que era culpa de mi pronunciacion. —ooo–Podria afirmarse que se abraza la pseudociencia en la misma proporcion que se comprende mal la ciencia real… solo que aqui acaba la comparacion. Si uno nunca ha oido hablar de ciencia (por no hablar de su funcionamiento), dificilmente sera consciente de estar abrazando la pseudociencia. Simplemente, estara pensando de una de las maneras que han 5

Aunque para mi es dificil ver una conexion cosmica mas profunda que los asombrosos descubrimientos de la astrofisica nuclear moderna: excepto el hidrogeno, todos los atomos que nos configuran —el hierro de nuestra sangre, el calcio de nuestros huesos, el carbon de nuestro cerebro— fueron fabricados en estrellas gigantes rojas a una distancia de miles de anos luz en el espacio y hace miles de millones de anos en el tiempo. Somos, como me gusta decir, materia estelar. pensado siempre los humanos. Las religiones suelen ser los viveros de proteccion estatal de la pseudociencia, aunque no hay razon para que tengan que representar este papel. En cierto modo es un dispositivo procedente de tiempos ya pasados.

En algunos paises, casi todo el mundo cree en la astrologia y la adivinacion, incluyendo los lideres gubernamentales. Pero eso no se les ha inculcado solo a traves de la religion; deriva de la cultura que los rodea, en la que todo el mundo se siente comodo con estas practicas y se encuentran testimonios que lo afirman en todas partes. La mayoria de los casos a los que me refiero en este libro son norteamericanos… porque son los que conozco mejor, no porque la pseudociencia y el misticismo tengan mayor incidencia en Estados Unidos que en otra parte. Uri Geller, doblador de cucharas y psiquico que se comunica con extraterrestres, saluda desde Israel. A medida que crecen las tensiones entre los secularistas argelinos y los fundamentalistas musulmanes umenta el numero de gente que consulta discretamente a los diez mil adivinos y clarividentes (de los que cerca de la mitad operan con licencia del gobierno). Altos cargos franceses, incluido un antiguo presidente de la Republica, ordenaron la inversion de millones de dolares en una patrana (el escandalo Elf-Aquitaine) para encontrar nuevas reservas de petroleo desde el aire. En Alemania hay preocupacion por los «rayos de la Tierra» carcinogenos que la ciencia no detecta; solo pueden ser captados por experimentados zahones blandiendo sus palos ahorquillados. En las Filipinas florece la «cirugia psiquica». Los fantasmas son una obsesion nacional en Gran Bretana.

Desde la segunda guerra mundial, en Japon han aparecido una enorme cantidad de nuevas religiones que prometen lo sobrenatural. El numero estimado de adivinos que prosperan en el Japon es de cien mil, con una clientela mayoritaria de mujeres jovenes. Aum Shirikyo, una secta que se supone implicada en la fuga de gas nervioso sarin en el metro de Tokyo en marzo de 1995, cuenta entre sus principales dogmas con la levitacion, la curacion por la fe y la percepcion extrasensorial (PES). Los seguidores bebian, a un alto precio, el agua del «estanque milagroso»… del bano de Asahara, su lider. En Tailandia se tratan enfermedades con pastillas fabricadas con Escrituras Sagradas pulverizadas. Todavia hoy se queman «brujas» en Sudafrica.

Las fuerzas australianas que mantienen la paz en Haiti rescatan a una mujer atada a un arbol; esta acusada de volar de tejado en tejado y chupar la sangre a los ninos. En la India abunda la astrologia, la geomancia esta muy extendida en China. Quiza la pseudociencia global reciente de mas exito —-segun muchos criterios, ya una religion— es la doctrina hindu de la meditacion trascendental (MT). Las soporiferas homilias de su fundador y lider espiritual, el Maharishi Mahesh Yogi, se pueden seguir por television. Sentado en posicion de yogui, con sus cabellos blancos veteados de negro, rodeado de guirnaldas y ofrendas florales, su aspecto es imponente. Un dia, cambiando de canales, nos encontramos con esta cara. «? Sabeis quien es? , pregunto nuestro hijo de cuatro anos. «Dios. » La organizacion mundial de MT tiene una valoracion estimada de tres mil millones de dolares. Previo pago de una tasa, prometen que a traves de la meditacion pueden hacer que uno atraviese paredes, se vuelva invisible y vuele. Pensando al unisono, segun dicen, han reducido el indice de delitos en Washington, D. C. y han provocado el colapso de la Union Sovietica, entre otros milagros seculares. No se ha ofrecido la mas minima prueba real de tales afirmaciones. MT vende medicina popular, dirige companias comerciales, clinicas medicas y universidades de «investigacion», y ha hecho una incursion sin exito en la politica.

Con su lider de extrano carisma, su promesa de comunidad y el ofrecimiento de poderes magicos a cambio de dinero y una fe ferviente, es el paradigma de muchas pseudociencias comercializadas para la exportacion sacerdotal. Cada vez que se renuncia a los controles civiles y a la educacion cientifica se produce otro pequeno tiron de la pseudociencia. Liev Trotski lo describio refiriendose a Alemania en visperas de la toma del poder por parte de Hitler (pero la descripcion podria haberse aplicado igualmente a la Union Sovietica de 1933): No solo en las casas de los campesinos, sino tambien en los rascacielos de la ciudad, junto al siglo XX convive el XIII.

Cien millones de personas usan la electricidad y creen todavia en los poderes magicos de los signos y exorcismos… Las estrellas de cine acuden a mediums. Los aviadores que pilotan milagrosos mecanismos creados por el genio del hombre llevan amuletos en la chaqueta. ?Que inagotable reserva de oscuridad, ignorancia y salvajismo poseen! Rusia es un caso instructivo. En la epoca de los zares se estimulaba la supersticion religiosa, pero se suprimio sin contemplaciones el pensamiento cientifico y esceptico, solo permitido a unos cuantos cientificos adiestrados. Con el comunismo se suprimieron sistematicamente la religion y la pseudociencia… excepto la supersticion de la religion ideologica estatal.

Se presentaba como cientifica, pero estaba tan lejos de este ideal como el culto misterioso menos provisto de autocritica. Se consideraba un peligro el pensamiento critico —excepto por parte de los cientificos en compartimentos de conocimiento hermeticamente aislados—, no se ensenaba en las escuelas y se castigaba cuando alguien lo expresaba. Como resultado, con el poscomunismo, muchos rusos contemplan la ciencia con sospecha. Al levantar la tapa, como ocurrio con los virulentos odios etnicos, salio a la superficie lo que hasta entonces habia estado hirviendo por debajo de ella. Ahora toda la zona esta inundada de ovnis, poltergeist, sanadores, curanderos, aguas magicas y antiguas supersticiones.

Un asombroso declive de la expectativa de vida, el aumento de la mortalidad infantil, las violentas epidemias de enfermedades, las condiciones sanitarias por debajo del minimo y la ignorancia de la medicina preventiva se unen para elevar el umbral a partir del cual se dispara el escepticismo de una poblacion cada vez mas desesperada. En el momento de escribir estas lineas, el miembro mas popular y mas votado de la Duma, un importante defensor del ultranacionalista Vladimir Zhirinovski, es un tal Anatoli Kashprirovski: un curandero que, a distancia, con la luz deslumbrante de su rostro en la pantalla del televisor, cura enfermedades que van desde una hernia hasta el sida. Su cara pone en funcionamiento relojes estropeados. Existe una situacion mas o menos analoga en China.

Despues de la muerte de Mao Zedong y la gradual emergencia de una economia de mercado, aparecieron los ovnis, la canalizacion y otros ejemplos de pseudociencia Occidental, junto con practicas chinas tan antiguas como la adoracion de los ancestros, la astrologia y las adivinaciones, especialmente la version que consiste en arrojar unas ramitas de milenrama y examinar los viejos hexagramas del I Ching. El periodico del gobierno lamentaba que «la supersticion de la ideologia feudal cobre nueva vida en nuestro pais». Era (y sigue siendo) un mal principalmente rural, no urbano. Los individuos con «poderes especiales» atraian a gran numero de seguidores. Segun decian, podian proyectar Qi, el «campo de energia del universo», desde su cuerpo para cambiar la estructura molecular de un producto quimico a dos mil kilometros de distancia, comunicarse con extraterrestres, curar enfermedades. Algunos pacientes murieron bajo los cuidados de uno de esos «maestros de Qi Gong», que fue arrestado y condenado en 1993.

Wang Hong-cheng, un aficionado a la quimica, afirmaba haber sintetizado un liquido que, si se anadia al agua en pequenas cantidades, la convertia en gasolina o un equivalente. Durante un tiempo recibio fondos del ejercito y la policia secreta pero, cuando se constato que su invento era una patrana, fue arrestado y encarcelado. Naturalmente, se propago la historia de que su desgracia no era producto del fraude sino de su negativa a revelar la «formula secreta» al gobierno. (En Norteamerica han circulado historias similares durante decadas, normalmente con la sustitucion del papel del gobierno por el de una compania petrolera o automovilistica importante. Se esta llevando a los rinocerontes asiaticos a la extincion porque dicen que sus cuernos, pulverizados, previenen la impotencia; el mercado abarca todo el este de Asia. El gobierno de China y el Partido Comunista chino estaban alarmados por estas tendencias. El 5 de diciembre de 1994 emitieron una declaracion conjunta que decia, entre otras cosas: Se ha debilitado la educacion publica en temas cientificos en anos recientes. Al mismo tiempo han ido creciendo actividades de supersticion e ignorancia y se han hecho frecuentes los casos de anticiencia y pseudociencia. En consecuencia, se deben aplicar medidas eficaces lo antes posible para fortalecer la educacion publica en la ciencia.

El nivel de educacion publica en ciencia y tecnologia es una senal importante del logro cientifico nacional. Es un asunto de la mayor importancia en el desarrollo economico, avance cientifico y progreso de la sociedad. Debemos prestar atencion y potenciar esta educacion publica como parte de la estrategia de modernizacion de nuestro pais socialista para conseguir una nacion poderosa y prospera. La ignorancia, como la pobreza, nunca es socialista. Asi pues, la pseudociencia en Estados Unidos es parte de una tendencia global. Sus causas, peligros, diagnostico y tratamiento son iguales en todas partes. Aqui, los psiquicos venden sus servicios en largos anuncios de television con el respaldo personal de los presentadores.

Tienen su canal propio, el Psychic Friends Network, con un millon de abonados anuales que lo usan como guia en su vida cotidiana. Hay una especie de astrologoadivino-psiquico dispuesto a aconsejar a altos ejecutivos de grandes corporaciones, analistas financieros, abogados y banqueros sobre cualquier tema. «Si la gente supiera cuantas personas, especialmente entre los mas ricos y poderosos, van a los psiquicos, se quedaria con la boca abierta para siempre», dice un psiquico de Cleveland, Ohio. Tradicionalmente, la realeza ha sido vulnerable a los fraudes psiquicos. En la antigua China y en Roma la astrologia era propiedad exclusiva del emperador; cualquier uso privado de este poderoso arte se consideraba una ofensa capital.

Procedentes de una cultura del sur de California particularmente credula, Nancy y Ronald Reagan consultaban a un astrologo para temas privados y publicos, sin que los votantes tuvieran conocimiento de ello. Parte del proceso de toma de decisiones que influyen en el futuro de nuestra civilizacion esta sencillamente en manos de charlatanes. De todas formas, la practica es relativamente baja en America; su extension es mundial. —ooo–Por divertida que pueda parecer la pseudociencia, por mucho que confiemos en que nunca seremos tan credulos como para que nos afecte una doctrina asi, sabemos que esta ocurriendo a nuestro alrededor. La Meditacion

Trascendental y Aum Shin-rikyo parecen haber atraido a gran numero de personas competentes, algunas con titulos avanzados de fisica o ingenieria. No son doctrinas para mentecatos. Hay algo mas. Mas aun, nadie que este interesado en lo que son las religiones y como empiezan puede ignorarlas. Aunque parece que se alzan amplias barreras entre una opinion local pseudocientifica y algo asi como una religion mundial, los tabiques de separacion son muy delgados. El mundo nos presenta problemas casi insuperables. Se ofrece una amplia variedad de soluciones, algunas de vision mundial muy limitada, otras de un alcance portentoso. En la habitual seleccion natural darwiniana de las doctrinas, algunas resisten durante un tiempo, mientras la mayoria se desvanecen rapidamente.

Pero unas pocas —a veces, como ha mostrado la historia, las mas descuidadas y menos atractivas de entre ellas— pueden tener el poder de cambiar profundamente la historia del mundo. El continium que va de la ciencia mal practicada, la pseudociencia y la supersticion (antigua y de la «Nueva Era») hasta la respetable religion basada en la revelacion es confuso. Intento no utilizar la palabra «culto» en este libro en el sentido habitual de una religion que desagrada al que habla. Solo pretendo llegar a la piedra angular del conocimiento: ? saben realmente lo que afirman saber? Todo el mundo, por lo visto, tiene una opinion relevante. En algunos pasajes de este libro me mostrare critico con los excesos de la teologia, porque en los extremos es dificil distinguir la pseudociencia de la religion rigida y doctrinaria.

Sin embargo, quiero reconocer de entrada la diversidad y complejidad prodigiosa del pensamiento y practica religiosa a lo largo de los siglos, el crecimiento de la religion liberal y de la comunidad ecumenica en el ultimo siglo y el hecho de que —como en la Reforma protestante, el ascenso del judaismo de la Reforma, el Vaticano II y el llamado alto criticismo de la Biblia— la religion ha luchado (con distintos niveles de exito) contra sus propios excesos. Pero, igual que muchos cientificos parecen reacios a debatir o incluso comentar publicamente la pseudociencia, muchos defensores de las religiones principales se resisten a enfrentarse a conservadores ultras y funda-mentalistas. Si se mantiene la tendencia, a la larga el campo es suyo; pueden ganar el debate por incomparecencia del contrario.

Un lider religioso me escribe sobre su anhelo de «integridad disciplinada» en la religion: Nos hemos vuelto demasiado sentimentales… La devocion extrema y la psicologia barata por un lado, y la arrogancia e intolerancia dogmatica por el otro, distorsionan la autentica vida religiosa hasta hacerla irreconocible. A veces casi rozo la desesperacion, pero tambien vivo con tenacidad y siempre con esperanza… La religion sincera, mas familiar que sus criticos con las distorsiones y absurdidades perpetradas en su nombre, tiene un interes activo en alentar un escepticismo saludable para sus propositos… Existe la posibilidad de que la religion y la ciencia forjen una relacion poderosa contra la pseudociencia.

Por extrano que parezca, creo que pronto se uniran para oponerse a la pseudorreligion. La pseudociencia es distinta de la ciencia erronea. La ciencia avanza con los errores y los va eliminando uno a uno. Se llega continuamente a conclusiones falsas, pero se formulan hipoteticamente. Se plantean hipotesis de modo que puedan refutarse. Se confronta una sucesion de hipotesis alternativas mediante experimento y obser