Lesiones deportivas

Lesiones deportivas Apoyo técnico al jugador por una torcedura durante partido en México Estas lesiones en el ámbito amateur no causan por lo general mucho daño, pero en el profesional pueden acarrear el fin de una carrera y la perdida de mucho dinero. Se entiende por lesiones deportivas cualquier daño que se le haga al organismo, ya sea psicológico o físico, practicando una actividad deportiva siendo amateur o profesional ocasionando lesión o discapacidad. La mayor[a de los trastornos musculares son de origen traumático y relacionado con la actividad deportiva.

Aproximadamente un 30% de las lesiones en deportistas afectan osmúsculos. l 2 Algunas ocurren acci Svipe nextp prácticas de entrena entrenamiento. Algu buena condición físic resultan de malas ado del equipo de cuando no están en “Las lesiones deportivas” son lesiones que ocurren durante la práctica de un deporte o durante el ejercicio físico. Algunas ocurren accidentalmente. Otras pueden ser el resultado de malas prácticas de entrenamiento o del uso inadecuado del equipo de entrenamiento. Algunas personas se lastiman cuando no están en buena condición física.

En ciertos casos, las lesiones se deben a la falta o escasez de ejercicios de calentamiento o estiramiento ntes de jugar o hacer ejercicio. Las lesiones deportivas más

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comunes son: Esguinces o torceduras de ligamentos y desgarros de músculos y tendones esiones en la rodilla Hinchazón muscular Lesiones en el tendón de Aquiles Dolor a lo largo del hueso de la canilla (tibia) Fracturas Dislocaciones. Luxación del hombro: causas y tratamiento por: Dr. Christian Perrotto El hombro es una articulación compleja del cuerpo humano que esta formada por tres huesos: escápula, clavícula y húmero.

Debido a su estructura anatómica y a la gran cantidad de músculos que la componen, permite la mayor cantidad de ovimientos en el ser humano. Sin embargo, es la que más se lesiona. Las causas más frecuentes de luxación de hombro son los traumatismos, mientras que las laxitudes y las alteraciones ligamentarias congénitas son las menos comunes. La mayoría de los pacientes asisten a la consulta porque padecen dolor agudo, deformidad e impotencia funcional en el hombro. La luxación del hombro es una lesión muy dolorosa que ocurre cuando el húmero proximal o “cabeza” se sale de lugar, o sea, de la glena.

Esto ocurre por causa de una caída o golpe con otro objeto o persona en una posición determinada. Generalmente, la persona siente un fuerte dolor y una incapacidad para mover el brazo. En estos casos, se debe ver al médico especialista inmediatamente, para evitar que el cuadro se agrave derivando en lesiones de huesos, ligamentos, tendones, vasos y nervios. El médico especialista es quién volverá a colocar el hombro en su lugar. Muchas veces, esto se puede realizar en una guardia. Sin embargo, existen casos en que la gravedad de la situación obliga a que esto se realice en un quirófano con anestesia general.

En cualquiera de los dos casos, una vez que el hombro está inmovilizado con un cabes 0F 12 general. En cualquiera de los dos casos, una vez que el hombro está inmovilizado con un cabestrillo con faja, el paciente es enviado a su casa. uego, en el consultorio del especialista, se realiza la evaluación de las lesiones ligamentanas sufridas. Por lo general, se realiza una resonancia magnética y de acuerdo al tipo de lesión ligamentaria, a la edad y actividad del paciente se planifica el tratamiento definitivo.

Como regla general, el tratamiento quirúrgico (reparación artroscópica de ligamentos del hombro) es la opción recomendada cuanto más joven y activo es el paciente. La inmovilización del hombro dura alrededor de 3 semanas. Durante ese período no se puede retirar la inmovilización bajo ninguna circunstancia si se quiere tener un mayor margen de curación efectiva y disminuir el riesgo de re-luxación. Al finalizar ese período, el paciente debe hacer rehabilitación para recuperar la movilidad y luego, fortalecer el hombro.

Un correcto seguimiento y una buena rehabilitación reducen el riesgo de sufrir otro caso de luxación. Sin embargo, más del 80% de los pacientes con menos de 20 años, sufren una segunda lesión. Mientras tanto, menos del 20% de los pacientes mayores de 40 podrían ener otro caso similar. Aunque muchas veces la causa por la cual se lesiona el hombro es un traumatismo, existen ciertas recomendaciones que previenen este tipo de lesiones: • Fortalecer la masa muscular del hombro con diez o quince minutos diarios de ejercicios.

En los gimnasios realizar los fortalecimientos en forma progresiva y evitar la carga de peso en posiciones de rotación ext 30F 12 posiciones de rotación externa extrema de los hombros. • No hacer movimientos bruscos o forzados. • Distribuir el peso entre ambos brazos al levantar objetos y, si es necesario, usar máquinas o elementos que permitan reducir el sfuerzo. LESIONES DE OS LIGAMENTOS DE LA RODILLA Junto con las lesiones meniscales, las lesiones de ligamentos o esguinces de la rodilla son las mas frecuentes de producirse en traumatismos de esta articulación.

Los ligamentos juegan un rol muy importante en la estabilidad de la rodilla y por lo tanto su ruptura llevará a una inestabilidad ya sea aguda o crónica. La estabilidad de la rodilla está mantenida por elementos anatómicos pasivos, entre los cuales se encuentran los ligamentos, cuya lesión dará signos de laxitud en distintos planos y consecuentemente inestabilidad articular, y por otra parte lementos anatómicos activos representados fundamentalmente por los músculos. De este hecho cabe comprender que una rodilla puede ser laxa pero estable o, a la inversa, puede ser inestable sin ser laxa.

Del punto de vista funcional las estructuras ligamentosas de la rodilla pueden ser agrupadas en tres: 1. Un pivote central formado por el ligamento cruzado anterior (L. C. A. ) y el ligamento cruzado posterior (L. C. P. ). 2. Un compartimiento interno constituido por las estructuras mediales donde encontramos el ligamento lateral interno (LLI. ), formado por un fascículo profundo y uno superficial, los ligamentos oblícuo posterior y el tendón reflejo del semimembranoso. 3. Un compartimi PAGF40F 12 ligamentos oblicuo posterior y el tendón reflejo del 3.

Un compartimiento externo formado principalmente por el ligamento lateral externo (L. L. E. ), y los tendones del músculo popllteo y el tendón del músculo bíceps. Mecanismo de lesión Con fines didácticos los ordenaremos en cinco situaciones : 1. Mecanismo con rodilla en semiflexión, valgo forzado, y rotación externa de la tibia: puede producir una lesión del Ll_. l. , ruptura meniscal interna y ruptura del L. C. A. Este conjunto de lesiones orresponde a la llamada “triada maligna de O’Donogue” 2. Mecanismo con rodilla en ligera flexión, varo forzado y rotación interna de la tibia que provocara una lesión de L.

C. A. , luego una lesión de L. L. E. y ruptura meniscal interna o externa. 3. Mecanismo con rodilla en extensión y valgo forzado que provocara una lesión del L. L. I. y secundariamente una lesión del CC. A. o del uc. p. 4. Mecanismo con rodilla en extensión y varo forzado que producirá una lesión de LL. E. y de L. C. P. y L. C. A. 5. En el plano frontal puro, un choque directo en la cara anterior de la rodilla puede provocar una lesión de LC. . , o una hiperextensión brusca puede provocar una lesión pura de LC. A.

Estas lesiones pueden clasificarse en tres grados: Esguince grado 1: simple distensión del ligamento. Esguince grado 2: ruptura parcial del ligamento. Esguince grado 3: ruptura total del ligamento o avulsión de su inserción ósea. Cuadro clínico Será importante averiguar sobre el mecanismo que produjo la lesión, después del cual el paciente presentará dolor e incapacidad funcional, que pudo acompañarse 12 después del cual el paciente presentará dolor e incapacidad funcional, que pudo acompañarse de un ruido al romperse el igamento, o ser seguido de una sensación de inestabilidad o falla a la marcha.

Al examen físico se encontrará una rodilla con dolor, en posición antiálgica en semiflexión, impotencia funcional relativa a la marcha, con signos de hemartrosis en caso de haber lesión de ligamentos cruzados, o sin derrame en caso de lesión aislada de ligamentos laterales; el dolor puede ser más Intenso en los puntos de inserción de los ligamentos laterales o en el eventual sitio de su ruptura y el signo más patognomónico de lesión de los ligamentos laterales será la existencia del signo del bostezo, ya ea medial o lateral, que debe ser buscado en extensión completa y en flexión de 300.

En caso de lesión de los ligamentos cruzados, serán positivos el signo del cajón anterior en caso de lesión de L. C. A. , o del cajón posterior en caso de lesión del L. C. P. ; en presencia de una lesión de CC. A. aguda, el signo del cajón anterior puede ser negativo y deberá buscarse simultáneamente el signo de Lachman. Otro signo que puede ser positivo en presencia de ruptura del LC. A. es el signo del jerk test o pivot shift.

El estudio radiológico en dos planos permitirá descartar la xistencia de fracturas o arrancamientos óseos a nivel de las inserciones de los ligamentos; el estudio radiológico dinámico en varo y o valgo forzado, Idealmente con anestesia, será de gran utilidad para evidenciar la ruptura de ligamentos laterales, obteniéndose una apertura anormal de la interlínea articular interna oe 6 2 ruptura de ligamentos laterales, obteniéndose una apertura anormal de la interlínea articular interna o externa, o un desplazamiento anterior o posterior en caso de ruptura de ligamentos cruzados.

La calcificación de la inserción proximal del CL. ‘. roducida por la desinserción del ligamento en el cóndilo femoral interno, lleva el nombre de enfermedad de Pellegrini- Stieda. El diagnóstico inicial es muchas veces difícil, por el dolor y por lo habitual de lesiones combinadas y asociadas a lesiones meniscales (frecuente la lesión del L. L. I. y menisco interno, por ejemplo), pero del punto de vista ligamentario, el clínico debiera tratar de precisar si la lesión afecta a las estructuras periféricas del compartimiento interno o externo, o si afecta a los ligamentos cruzados (el L.

C. A. es el más frecuentemente lesionado, siendo el LC. P. sólo ocasionalmente afectado). La evolución natural de una ruptura de ligamentos llevará a una inestabilidad crónica de rodilla, que provocará en el paciente la sensación de inseguridad en su rodilla, la presencia de fallos (siente que la rodilla “se le corre”), episodios de hidroartrosis a repetición, impidiéndole una actividad deportiva y aun limitación en muchas actividades de la Vida sedentaria.

Tratamiento En las lesiones de ligamentos laterales grados 1 y 2, el tratamiento es fundamentalmente ortopédico con rodillera de yeso por un plazo de 3 semanas, y deambulación tan pronto el olor haya cedido; recordar de iniciar inmediatamente ejercicios isométricos de cuádriceps con el paciente enyesado. Una vez retirado el yeso deberá continuar c 7 2 retirado el yeso deberá continuar con fisioterapia y ejercicios según lo establezca la condición del paciente.

En las lesiones grado 3 con ruptura de ligamentos, la indicación será quirúrgica mediante sutura o fijación con grapas del ligamento desinsertado, siempre acompañado de inmovilización enyesada y rehabilitación precoz. Las lesiones del L. C. A. plantean una controversia terapéutica que deberá ser analizada para cada paciente, considerando su edad, ctividad general, laboral y deportiva, y el grado de inestabilidad de su rodilla; una ruptura de LC. A. puede ser compensada por los elementos estabilizadores activos (fundamentalmente musculatura del cuadriceps e isquiotibiales), especialmente en adultos mayores, de actividad sedentaria.

En caso del diagnóstico precoz de una ruptura de L. C. A. aguda en un paciente joven y deportista, la indicación será la reparación inmediata, y en éste sentido ha sido de gran utilidad el uso de la técnica artroscópica, tanto para confirmar el diagnóstico como para intentar la reinserción. ESGUINCE DE TOBILLO El tobillo se lesiona con frecuencia en actividades diarias laborales, deportivas y recreativas. El tobillo, una articulación de tipo bisagra, recibe cargas enormes, especialmente en la carrera o en deportes con giro sobre la extremidad.

Los esguinces del tobillo resultan del desplazamiento hacia dentro o hacia fuera del pie, distendiendo o rompiendo los ligamentos de la cara interna o externa del tobillo. El dolor de un esguince de tobillo es intenso y con frecuencia i 80F 12 del tobillo. El dolor de un esguince de tobillo es intenso y con frecuencia impide que el individuo pueda trabajar o practicar su eporte durante un periodo variable de tiempo. Sin embargo, con un tratamiento adecuado, los esguinces de tobillo en la mayoría de los casos curan rápidamente y no se convierten en un problema crónico.

TIPOS DE ESGUINCES DE TOBILLO Esguinces de primer grado: Son el resultado de la distensión de los ligamentos que unen los huesos del tobillo. La hinchazón es mínima y el paciente puede comenzar la actividad deportiva en dos o tres semanas. Esguinces de segundo grado: Los ligamentos se rompen parcialmente, con hinchazón inmediata. Generalmente precisan de un periodo de reposo de tres a seis semanas antes de volver a a actividad normal. Esguinces de tercer grado: Son los más graves y suponen la rotura completa de uno o más ligamentos pero rara vez precisan cirugía.

Se precisan ocho semanas o más para que los ligamentos cicatricen. TRATAMIENTO DE LOS ESGUINCES El objetivo primario del tratamiento es evitar el edema que se produce tras la lesión. La aplicación de hielo es básica en los dos o tres primeros días, junto con la colocación de un vendaje compresivo. Si hay dolor al caminar, debe evitarse el apoyo usando unas muletas para evitar aumentar la lesión. Dependiendo de la severidad de la lesión una férula o un yeso ueden ser efectivos para prevenir mayores daños y acelerar la cicatrización del ligamento.

La movilización del tobillo (flexión y extensión) y trazar círculos con el pie (hacia fuera y hacia dentro), pueden ayudar a reducir la inflamación trazar círculos con el pie (hacia fuera y hacia dentro), pueden ayudar a reducir la inflamación y previenen la rigidez. Dependiendo de la severidad de la lesión, su médico puede ayudarle con un programa de rehabilitación apropiado para conseguir un retorno rápido a la actividad deportiva. El tratamiento inicial puede resumirse en cuatro palabras: Reposo, hielo, compresión y elevación. Reposo: Es una parte esencial del proceso de recuperación.

Si es necesario (háblelo con su médico), elimine toda carga sobre el tobillo lesionado. Si necesita bastones siga los consejos de su médico o fisioterapéuta sobre la forma de usarlos: puede necesitar un apoyo parcial o una descarga completa dependiendo de la lesión y el nivel de dolor. El reposo no impide la realización simultánea de ejercicios en descarga, como la natación o la bicicleta estática. Hielo: Llene una bolsa de plástico con hielo triturado y colóquela sobre la zona inflamada. Para proteger la piel, ponga la bolsa de ielo sobre una capa de vendaje elástico empapada en agua fría.

Mantener el hielo durante periodos de aproximadamente treinta minutos. Compresión: Comprimir la zona lesionada con un vendaje elástico. Éste protege el ligamento lesionado y reduce la inflamación. La tensión del vendaje debe ser firme y uniforme, pero nunca debe estar demasiado apretado. Elevación: Mientras se aplica hielo, eleve la zona lesionada por encima del nivel del corazón. Continúe con este procedimiento en las horas siguientes, con el vendaje de compresión colocado REHABILITACION Los dos objetivos de la rehabilitación son: Disminuir la inflamaci 0 DF 12