Las políticas económicas de los Estados Latinoamericanos

Las políticas económicas de los Estados Latinoamericanos uno de los fallos del actual sistema capitalista es la generación de desigualdades sociales. Para enmendar estas desigualdades, tales como sobreexplotación de los trabajadores, desempleo o la progresiva desigualdad de las rentas, surgió la necesidad de elaborar una serie de politicas sociales. ara poder responder cómo repercutieron las reformas estructurales en el crecimiento económico y la desigualdad social de los países de América Latina, se pretende analizar las transformaciones producidas en lo que suele denominarse el estilo de desarrollo que ha revalecido en la región desde la última posguerra mundial.

Por «estilo de desarrollo» se puede entender: «La dinámica del funcionamiento de un pais caracterizada por una configuración nltida de las fuerzas y pautas del crecimiento, la articulación con la economía internacional, el marco institucional de los incentivos y la regulación (el «régimen de política»), y con los mecanismos para la 2794 – XIV Encuentro de Latinoamericanistas Españoles apropiación de las rentas económicas y la acumulación del capital».

En base a la anterior definición, «El estilo de esarrollo significa un conjunto particular de relaciones entre los mecanismos del crecimiento y los que distribuyen los ingresos» 6. A finales de los años cuarenta, surgió

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un grupo de economistas latinoameri canos (Raúl Prebisch, Celso Furtado, Juan F. Noyola, Aní bal Pinto, Jorge Ahumada, Osvaldo Sunkel, entre otros Swipe to View next page otros), agrupados en torno a la recién creada CEPAL.

Ellos conformaron lo que Furtado denominaría después la orden cepalina del de sarrollo, cuya misión principal era la de tratar de liberarse de ideas ajenas para dejar de explicar, por analogía on las economías del centro, la problemática de la periferia. por primera vez en la historia del pensamiento económico, como señaló Furta do, los economistas del centro no tuvieran el monopolio de la explicación del mund07 .

Para Furtado había que evitar caer en lo que llama ilusión económica, es decir, «la reducción de la socie dad a un modelo y la traducción de un proceso histórico en términos de un elegante sistema de ecuaciones diferen ciales»8 . Desde los primeros años de la década de los ochenta comenzó a cobrar carta de naturalización en varios países de América Latina una política económica uya principal meta es reducir significativamente la inflación, sosteniéndose que para ello es necesario lograr el equilibrio en las finanzas públicas.

Mientras esto acontece, se profundizó la apertura de la cuenta de capitales de la balanza de pagos, se suprimieron las restricciones a la inversión extranjera en el área y se vendieron gran parte de las empresas públicas. ASÍ, las politicas ejecutadas en la región en las últimas décadas nada tienen que ver con un ajuste coyuntural que se aplica en una economía para restablecer rápidamente las condiciones para el crecimiento. Los habitantes de América Latina están frente a diversos acontecimientos que dan cuenta de un proceso de reforma estructural de largo alcance.

En este contexto acontecimientos que dan cuenta de un proceso de reforma estructural de largo alcance. En este contexto, el problema del desarrollo frente al avance de la globalización se convierte en un asunto central. Como sostiene Furtado a lo largo de toda su obra, «el subdesarrollo es un proceso histórico autónomo y no una etapa por la que debían haber pasado, necesariamente, las economías que ya alcanzaron un grado superior de desarrolloLas olíticas económicas de los Estados Latinoamericanos.

Uno de los fallos del actual sistema cap talista es la generación de desigualdades sociales. para enmendar estas desigualdades, elaborar una serie de politicas sociales. Para poder responder funcionamiento de un país caracterizada por una configuración nitida de las fuerzas y pautas del crecimiento, la articulación con la economía internacional, el marco institucional de los incentivos y la regulación (el «régimen de política»), y con los mecanismos para la 2794 – XIV Encuentro de Latinoamericanistas Españoles propiación de las rentas económicas y la acumulación del capital».

En base a la anterior 3 rentas económicas y la acumulación del cap tal». En base a la anterior definición, «El estilo de desarrollo significa un conjunto particular de relaciones entre los mecanismos del crecimiento y los que distribuyen los ingresos» 6. A finales de los años cuarenta, surgió un grupo de economistas latinoameri canos (Raúl Preblsch, Celso Furtado, Juan F. Noyola, Aní bal Pinto, Jorge Ahumada, Osvaldo Sunkel, entre otros), agrupados en torno a la recién creada CEPAL.

Ellos conformaron lo que Furtado denominaría espués la orden cepalina del de sarrollo, cuya misión principal era la de tratar de liberarse de ideas ajenas para dejar de explicar, por analogía con las economías del centro, la problemática de la periferia. Por primera vez en la historia del pensamiento económico, como señaló Furta do, los economistas del centro no tuvieran el monopolio de la explicación del mund07 . ara Furtado había que evitar caer en lo que llama ilusión económica, es decir, «la reducción de la socie dad a un modelo y la traducción de un proceso histórico en términos de un elegante sistema e ecuaciones diferen ciales»8 . Desde los primeros años de la cuya principal meta es reducir significativamente la Inflación, sosteniéndose que para ello es necesario lograr el equilibrio en las finanzas públicas.

Mientras esto acontece, se profundizó la apertura de la cuenta de capitales de la balanza de pagos, se suprimieron las restricciones a la inversión extranjera en el área y se vendier balanza de pagos, se suprimieron las restricciones a la inversión extranjera en el área y se vendieron gran parte de las empresas públicas. Así, las políticas ejecutadas en la región en las últimas écadas nada tienen que ver con un ajuste coyuntural que se aplica en una economía para restablecer rápidamente las condiciones para el crecimiento.

Los habitantes de América Latina están frente a diversos acontecimientos que dan cuenta de un proceso de reforma estructural de largo alcance. En este contexto, el problema del desarrollo frente al avance de la globalización se convierte en un asunto central. Como sostiene Furtado a lo largo de toda su obra, «el subdesarrollo es un proceso histórico autónomo y no una etapa por la que debían haber pasado, necesariamente, las economías que ya alcanzaron n grado superior de desarrollo. or una parte, sus partidarios sostenían a finales del decenio de 1 990 que el paquete original de políticas era acertado, pero incompleto. Los países no siempre habían aplicado consistentemente todos los aspectos de las reformas, y éstas se habían visto socavadas por las deficientes Instituciones de la región13. La solución propuesta consistía en ahondar la liberalización, inclusive en ámbitos desatendidos como el mercado de trabajo, y complementarla con una «segunda generación» de reformas -en materia de educación, Estado de erecho, regulación financiera, procesos presupuestarios, etc. que permitiese mejorar el funcionamiento de las instituciones y «blindar» a las economías frente a las crisis en un entorno de mayor apertura y vulnerabilidad ante 5 «blindar» a las economías frente a las crisis en un entorno de mayor apertura y vulnerabilidad ante las perturbaciones externas. Por otra parte, los detractores sostenían que la estrategia tenía defectos.

La política económica se había centrado demasiado en la estabilidad de los precios a costa de desequilibrar otras variables macroeconómicas como los tipos de cambio y de nterés, mientras que la liberalización financiera reforzaba la inestabilidad. Además, en las reformas no se prestó suficiente atención no sólo al empleo ni a la equidad social, sino tampoco a la conveniencia económica de la intervención pública en los mercados, y se aplicó una misma receta a todas las situaciones14.

En lugar de recomendar nuevas generaciones de reformas uniformes, los especialistas contrarios a este planteamiento propusieron que se diera a los países más libertad de acción para que adoptasen su propia mezcla de políticas macroeconómicas nticíclicas y políticas industriales y sociales, con el fin de dejar margen para la divers•dad y la experimentación en materia de estrategias de desarrollol 5.

La realidad nos muestra que las recomendaciones que se han tenido más encuenta han sido las neoliberales. Por el contrario, «el giro a la izquierda» electoral dado por varios países en los últimos años, si bien ha llevado a la búsqueda de nuevos rumbos políticos, es probable que la actual crisis financiera mundial socave estas experiencias a medida que los efectos de la misma se propaguen por la región.