Las mujeres que aman demasiado

Robin Norwood Titulo original Women Who Love Too Much Las Mujeres que aman demasiado Robin Norwood !» ############################################### $% & ‘% )% +, -. /0 1 3 3 » ##################################################################### ( ### * # # # ## # 2 #### Pagina 2 de 161 Las Mujeres que aman demasiado Robin Norwood Deseo expresar mi mas profundo agradecimiento a tres personas, por su alentador compromiso con la creacion de este libro.

En primer lugar, agradezco a mi esposo, Bob Calvert, quien cocino la cena todas las noches durante el ultimo ano del desarrollo de este libro; el leyo todo lo que escribi -seis, siete veces, y mas aun- y se mantuvo energico, positivo y alentador, y proporciono con tacto una respuesta valiosisima, sugerencias utiles y suavisimas criticas al trabajo en desarrollo. A pesar de la considerable cantidad de tiempo, esfuerzo y atencion que nos costo este libro, siempre apoyo maravillosamente el proyecto, tanto con palabras como con acciones.

En segundo lugar, agradezco a mi dactilografa, Stephanie Stevens, que demostro una capacidad casi psiquica para descifrar resmas enteras de mi material escrito a mano, acompanado por complicadas instrucciones para el formato. De esas pilas de hojas garabateadas, ella produjo hermosas paginas a tiempo para el

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vencimiento de cada plazo, respondiendo siempre con entusiasmo al material que copiaba. Finalmente, debo agradecer a Laura Golden, la editora de Tarcher, que vio por primera vez el manuscrito y creyo en el.

La clara comprension de Laura del concepto de amar demasiado, ademas de su perspicaz, alentador e incansable asesoramiento para una escritora primeriza, mejoraron ampliamente la relevancia, coherencia y calidad general del libro. Trabajar con ella ha sido una gran bendicion y una delicia. Cada una de estas personas creyo en este libro antes de que fuera realidad, y les estoy agradecida por su dedicacion, su carino y su apoyo. Pagina 3 de 161 Las Mujeres que aman demasiado Robin Norwood Cuando estar enamorada significa sufrir, estamos amando demasiado.

Cuando la mayoria de nuestras conversaciones con amigas intimas son acerca de el, de sus problemas, sus ideas, sus sentimientos, y cuando casi todas nuestras frases comienzan con «el… «, estamos amando demasiado. Cuando disculpamos su mal humor, su mal caracter, su indiferencia o sus desaires como problemas debidos a una ninez infeliz y tratamos de convertirnos en su terapeuta, estamos amando demasiado. Cuando leemos un libro de autoayuda y subrayamos todos los pasajes que lo ayudarian a el, estamos amando demasiado.

Cuando no nos gustan muchas de sus conductas, valores y caracteristicas basicas, pero las soportamos con la idea de que, si tan solo fueramos lo suficientemente atractivas y carinosas, el querria cambiar por nosotras, estamos amando demasiado. Cuando nuestra relacion perjudica nuestro bienestar emocional e incluso, quiza, nuestra salud e integridad fisicas, sin duda estamos amando demasiado. A pesar de todo el dolor y la insatisfaccion que acarrea, amar demasiado es una experiencia tan comun para muchas mujeres que casi creemos que es asi como deben ser las relaciones de pareja.

La mayoria de nosotras hemos amado demasiado por lo menos una vez, y para muchas de nosotras ha sido un tema recurrente en nuestra vida. Algunas nos hemos obsesionado tanto con nuestra pareja y nuestra relacion que apenas podemos funcionar como personas. En este libro examinaremos a fondo los motivos por los que tantas mujeres, en busca de alguien que las ame, parecen encontrar inevitablemente parejas nocivas y sin amor. Analizaremos tambien por que, una vez que sabemos que una relacion no satisface nuestras necesidades, nos cuesta tanto ponerle fin.

Veremos que el amor se convierte en amar demasiado cuando nuestro hombre es inadecuado, desamorado o inaccesible y, sin embargo, no podemos dejarlo; de hecho, lo queremos y lo necesitamos mas aun. Llegaremos a entender como nuestro deseo de amar, nuestra ansia de amor, nuestro amor mismo, se convierte en una adiccion. «Adiccion» es una palabra que asusta. Evoca imagenes de consumidores de heroina que se clavan agujas en los brazos y llevan una vida obviamente autodestructiva. No nos agrada la palabra y no deseamos aplicar el concepto a nuestra forma de relacionarnos con los hombres. Pero muchas, uchas de nosotras hemos sido «adictas a los hombres» y, al igual que cualquier otro adicto, necesitamos admitir la seriedad del problema antes de poder empezar a curarnos. Si usted alguna vez se vio obsesionada por un hombre, quiza haya sospechado que la raiz de esa obsesion no era el amor sino el miedo. Quienes amamos en forma obsesiva estamos llenas de miedo: miedo a estar solas, miedo a no ser dignas o a no inspirar carino, miedo a ser ignoradas, abandonadas o destruidas. Damos nuestro amor con la desesperada ilusion de que el hombre por quien estamos obsesionadas se ocupe de nuestros miedos.

En cambio, los miedos -y nuestra obsesion- se profundizan hasta que el hecho de dar amor para recibirlo se convierte en la fuerza que impulsa nuestra vida. Y como nuestra estrategia no da resultado, tratamos, amamos mas aun. Amamos demasiado. La primera vez que reconoci este fenomeno de «amar demasiado» como un sindrome de ideas, sentimientos y conductas fue despues de varios anos de asesorar a alcoholicos y drogadictos. Luego de llevar a cabo cientos de entrevistas con adictos y sus familias, hice un descubrimiento sorprendente.

A veces, los pacientes a quienes entrevistaba se habian criado en familias con problemas, y a veces, no; pero sus parejas casi siempre provenian de familias con problemas severos, en las cuales habian experimentado tensiones y sufrimientos mayores que los comunes. Al luchar por salir adelante con sus companeros adictos, estas mujeres (que en el area del tratamiento Pagina 4 de 161 Las Mujeres que aman demasiado Robin Norwood para el alcoholismo se conocen como «co-alcoholicas») inconscientemente recreaban y revivian aspectos significativos de su ninez.

Principalmente a traves de las esposas y novias de adictos, comence a entender la naturaleza del hecho de amar demasiado. Sus historias personales revelaban la necesidad de superioridad y sufrimiento que experimentaban en su papel de «salvadoras» y me ayudaron a comprender la profundidad de su adiccion a un hombre que, a su vez, era adicto a una sustancia. Era evidente que, en esas parejas, ambos integrantes necesitaban ayuda por igual, y que ambos estaban literalmente muriendo por sus adicciones: el, por los efectos del consumo de sustancias quimicas; ella, por los efectos de una tension extrema.

Esas mujeres co-alcoholicas me clarificaron el increible poder y la influencia de sus experiencias infantiles sobre sus patrones adultos para relacionarse con los hombres. Ellas tienen algo que decirnos a todas quienes hemos amado demasiado acerca de la razon por la cual hemos desarrollado nuestra predileccion por las relaciones problematicas, como perpetramos nuestros problemas y, lo mas importante, como podemos cambiar y mejorar. No pretendo implicar que las mujeres sean las unicas que aman demasiado.

Algunos hombres practican esta obsesion con las relaciones con tanto fervor como podria hacerlo una mujer, y sus sentimientos y conductas provienen de la misma dinamica y las mismas experiencias infantiles. Sin embargo, la mayoria de los hombres que han sido danados en la ninez no desarrollan una adiccion a las relaciones. Debido a una interaccion de factores biologicos y culturales, por lo general tratan de protegerse y evitar el dolor mediante objetivos mas externos que internos, mas impersonales que personales.

Tienden a obsesionarse por el trabajo, los deportes o los hobbies, mientras que la mujer, debido a las fuerzas biologicas y culturales que la afectan, tiende a obsesionarse con una relacion, tal vez con un hombre asi danado y distante. Es de esperar que este libro sea util para cualquiera que ame demasiado, pero esta escrito en especial para las mujeres porque el hecho de amar demasiado es principalmente un fenomeno femenino.

Su proposito es muy especifico: ayudar a reconocer ese hecho a las mujeres que tienen patrones destructivos de relacionarse con los hombres, comprender el origen de esos patrones y obtener las herramientas necesarias para cambiar sus vidas. Pero si usted es una mujer que ama demasiado, me parece justo prevenirle que este no sera un libro facil de leer. Por cierto, si la definicion le va bien y aun asi usted lee este libro en forma superficial, sin que la afecte o la conmueva, o si se encuentra aburrida o enojada, o no logra concentrarse en el material aqui presentado, o si solo piensa en lo ucho que esto podria ayudar a otra persona, le sugiero que pruebe volver a leerlo con posterioridad. Todos necesitamos negar lo que nos resulta demasiado doloroso o amenazador para aceptarlo. La negacion es un medio natural de autoproteccion, que obra en forma automatica y espontanea. Tal vez en una lectura posterior usted podra enfrentar sus propias experiencias y sus sentimientos mas profundos. Lea despacio, permitase relacionarse tanto intelectual como emocionalmente con estas mujeres y sus historias.

Las historias presentadas en este libro podran parecerle extremas. Le aseguro que son todo lo contrario. Las personalidades, las caracteristicas y las historias que he encontrado entre cientos de mujeres a quienes he conocido personal y profesionalmente y que entran en la categoria de amar demasiado no estan en absoluto exageradas aqui. Sus historias reales son mucho mas complicadas y llenas de dolor. Si los problemas de ellas le parecen mucho mas graves y angustiosos que los suyos, permitame decir que su reaccion inicial es tipica de la mayoria de mis pacientes.

Cada una cree que su problema «no es tan grave», aun cuando se compadece de la situacion de otras mujeres que, en su opinion, tienen «verdaderos» problemas. Una de las ironias de la vida es que las mujeres podamos responder con tanta compasion y comprension a la vida de otros y permanecer tan ciegas a (y por) el dolor en nuestra propia vida. Conozco eso muy bien, pues la mayor parte de mi vida fui una mujer que amo demasiado hasta que el efecto nocivo sobre mi salud fisica y emocional fue tan severo que me vi forzada a examinar a Pagina 5 de 161 Las Mujeres que aman demasiado Robin Norwood ondo mi forma de relacionarme con los hombres. He pasado los ultimos anos trabajando mucho para cambiar ese patron. Han sido los anos mas gratificantes de mi vida. Espero que, a todas ustedes que aman demasiado, este libro las ayude a cobrar mayor conciencia de la realidad de su situacion, pero que tambien las aliente a empezar a cambiarla, reencauzando su afecto, no hacia su obsesion por un hombre, sino hacia su propia recuperacion y su propia vida. Aqui cabe una segunda advertencia. En este libro, al igual que en tantos libros de «autoayuda», hay una lista de pasos a seguir a fin de cambiar.

Si usted decide que realmente desea seguir esos pasos, necesitara -como en todo cambio terapeutico- anos de trabajo y nada menos que su dedicacion total. No hay atajos para salir del patron de amar demasiado en el que usted esta atrapada. Es un patron aprendido a temprana edad y muy bien practicado, y el hecho de abandonarlo sera temible, amenazador y un constante desafio. Con esta advertencia no pretendo desalentarla. Despues de todo, si usted no cambia su patron de relaciones, sin duda se enfrentara a una lucha en los anos venideros. Pero en ese caso, su lucha no sera por crecer sino simplemente por obrevivir. Si elige iniciar el proceso de recuperacion, dejara de ser una mujer que ama a alguien con tal intensidad que resulta dolorosa para pasar a ser una mujer que se ama a si misma lo suficiente para detener el dolor. Pagina 6 de 161 Las Mujeres que aman demasiado Robin Norwood Victima del amor, veo un corazon destrozado. Tienes una historia que contar. Victima del amor; es un papel muy facil y tu sabes representarlo muy bien. … Creo que sabes a que me refiero. Caminas por la cuerda floja del dolor y el deseo, buscando el amor.

Victima del amor Era la primera sesion de Jill, y se veia indecisa. Vivaz y menuda, con rizos rubios como los de la huerfanita Annie, estaba sentada, muy tiesa, al borde de la silla, frente a mi. Todo en ella parecia redondo: la forma de su cara, su figura ligeramente rolliza y, en particular, sus ojos azules, que observaban los titulos y certificados colgados en las paredes de mi consultorio. Hizo algunas preguntas sobre mis estudios universitarios y mi titulo de consejera y luego menciono, con visible orgullo, que estudiaba Derecho. Hubo un breve silencio. Miro sus manos entrelazadas. Creo que sera mejor que empiece a hablar de por que estoy aqui -dijo con rapidez, aprovechando el impulso de sus palabras para ganar coraje-. Estoy haciendo esto… me refiero a consultar a una terapeuta, porque soy realmente desdichada. Es por los hombres, claro. Quiero decir, yo y los hombres. Siempre hago algo que los aleja. Todo empieza bien. Realmente me persiguen y todo eso, y despues, cuando llegan a conocerme… -se puso visiblemente tensa contra el dolor que se avecinaba- … todo se arruina. Me miro, con los ojos brillantes por las lagrimas contenidas, y prosiguio mas lentamente. Quiero saber que hago mal, que tengo que cambiar en mi… porque lo hare. Hare todo lo que sea necesario. Realmente soy muy trabajadora. -Comenzaba a acelerarse otra vez. – No es que no este dispuesta. Es solo que no se por que siempre me pasa esto. Tengo miedo de involucrarme en otra relacion. Quiero decir, cada vez que lo hago, no hay mas que dolor. Comienzo a tener miedo de los hombres. Meneo la cabeza, sus redondos rizos se balancearon, y explico con vehemencia: Pagina 7 de 161 Las Mujeres que aman demasiado Robin Norwood -No quiero que eso suceda, porque estoy muy sola.

En la escuela de Derecho tengo muchas responsabilidades, y ademas trabajo para mantenerme. Esas exigencias podrian mantenerme ocupada todo el tiempo. De hecho, eso es practicamente lo unico que hice el ultimo ano: trabajar, ir a las clases, estudiar y dormir. Pero echaba de menos el hecho de tener un hombre en mi vida. Prosiguio con rapidez. -Entonces conoci a Randy, mientras visitaba a unos amigos en San Diego, hace dos meses. Es abogado, y nos conocimos una noche en que mis amigos me llevaron a bailar. Bueno, hicimos buenas migas de entrada. Habia tanto de que hablar… Salvo que creo que fui yo quien mas hablo.

Pero a el parecia gustarle eso. Ademas, era fantastico estar con un hombre que se interesaba por cosas que para mi tambien eran importantes. Jill fruncio el entrecejo. -Parecia realmente atraido hacia mi. Por ejemplo, me pregunto si era casada (soy divorciada, desde hace dos anos), si vivia sola. Ese tipo de cosas. Yo podia imaginar como debio notarse el entusiasmo de Jill mientras conversaba alegremente con Randy por sobre la musica estrepitosa aquella primera noche. Y el entusiasmo con que lo recibio una semana despues, cuando el hizo un viaje por trabajo a Los Angeles y lo extendio 160 kilometros mas para visitarla.

Durante la cena Jill le ofrecio dejarlo dormir en su apartamento para que pudiera postergar el largo viaje de regreso hasta el dia siguiente. Randy acepto la invitacion y el romance se inicio esa noche. -Fue fantastico. Me dejo cocinar para el y realmente disfrutaba que lo atendiera. Le planche la camisa antes de que se vistiera, por la manana. Me encanta atender a los hombres. Nos llevabamos a las mil maravillas. Jill sonrio con una expresion de anoranza. Pero al continuar con su historia, resulto evidente que, casi de inmediato, se habia obsesionado por completo por Randy.

Cuando el llego de regreso a su apartamento de San Diego, el telefono estaba sonando. Jill le informo con calidez que habia estado preocupada por su largo viaje y que la aliviaba saber que habia llegado bien. Cuando tuvo la impresion de que el parecia un poco perplejo por su llamada, se disculpo por haberlo molestado y colgo, pero un intenso malestar comenzo a crecer en ella, atizado por la comprension de que una vez mas sus sentimientos eran mucho mas profundos que los del hombre de su vida. -Una vez Randy me dijo que no lo presionara o simplemente desapareceria. Me asuste mucho.

Todo dependia de mi. Se suponia que debia amarlo y al mismo tiempo dejarlo en paz. Yo no podia hacerlo: por eso me asustaba cada vez mas. Cuanto mas miedo sentia, mas perseguia a Randy. Pronto, Jill comenzo a llamarlo casi todas las noches. Habian acordado turnarse para llamar, pero a menudo, cuando era el turno de Randy, se hacia tarde y Jill se inquietaba demasiado para soportar la espera. De cualquier manera, no podria dormir, de modo que lo llamaba. Esas conversaciones eran tan vagas como prolongadas. -Me decia que habia olvidado llamarme, y yo le decia: «? Como puedes olvidarlo? Despues de todo, yo nunca lo olvidaba. Entonces empezabamos a hablar de la razon por la que el lo olvidaba, y parecia tener miedo de acercarse a mi y yo queria ayudarlo a superar eso. Siempre decia que no sabia que queria en la vida, y yo trataba de ayudarlo a aclarar cuales eran las cosas importantes para el. Fue asi como Jill adopto el papel de psiquiatra con Randy, tratando de ayudarlo a estar mas presente emocionalmente para ella. El hecho de que Randy no la quisiera era algo que Jill no podia aceptar. Ella ya habia decidido que Randy la necesitaba. Pagina 8 de 161 Las Mujeres que aman demasiado

Robin Norwood En dos oportunidades, Jill volo a San Diego para pasar el fin de semana con el; en la segunda visita, el paso el domingo ignorandola, mirando television y bebiendo cerveza. Fue uno de los peores dias que ella podia recordar. -? Bebia mucho? -le pregunte. Parecio sorprendida. -Bueno, no, no mucho. En realidad, no lo se. Nunca lo pense. Claro que estaba bebiendo la noche en que lo conoci, pero es natural. Despues de todo, estabamos en un bar. A veces, cuando hablabamos por telefono, yo oia el tintineo del hielo en un vaso y bromeaba al respecto… porque bebia solo y esas cosas.

En realidad, nunca estuve con el sin que bebiera, pero simplemente supuse que le gustaba beber. Eso es normal, ? no es cierto? Hizo una pausa, pensativa. – ? Sabe? A veces, por telefono, hablaba de una manera rara, especialmente para un abogado. Parecia vago e impreciso; olvidadizo, poco consistente. Pero nunca pense que eso sucedia porque estaba bebiendo. Creo que yo misma no me permitia pensar en ello. Me miro con tristeza. – Tal vez si bebia demasiado, pero debia de ser porque yo lo aburria. Creo que simplemente yo no le interesaba lo suficiente y el no deseaba estar conmigo. Prosiguio con ansiedad. – Mi esposo nunca queria estar conmigo… ?eso era obvio! -Se le llenaron los ojos de lagrimas al esforzarse por continuar. – Mi padre, tampoco… ?Que tengo? ?Por que todos sienten lo mismo por mi? ?Que es lo que hago mal? Desde el instante en que Jill tomo conciencia de un problema entre ella y alguien importante para ella, estuvo dispuesta no solo a tratar de resolverlo sino tambien a asumir la responsabilidad por haberlo creado. Si Randy, su esposo y su padre no la hablan amado, ella sentia que debia ser por algo que ella habia hecho o dejado de hacer.

Las actitudes, los sentimientos, la conducta y las experiencias de vida de Jill eran tipicas de una mujer para quien estar enamorada significa sufrir. Ella exhibia muchas de las caracteristicas que tienen en comun las mujeres que aman demasiado. A pesar de los detalles especificos de sus historias y luchas, ya sea que hayan soportado una larga y dificil relacion con un solo hombre o se hayan visto involucradas en una serie de relaciones infelices con muchos hombres, las mujeres que aman demasiado comparten un perfil comun.

Amar demasiado no significa amar a demasiados hombres, ni enamorarse con demasiada frecuencia, ni sentir un amor genuino demasiado profundo por otro ser. En verdad, significa obsesionarse por un hombre y llamar a esa obsesion «amor», permitiendo que esta controle nuestras emociones y gran parte de nuestra conducta y, si bien comprendemos que ejerce una influencia negativa sobre nuestra salud y nuestro bienestar, nos sentimos incapaces de libramos de ella. Significa medir nuestro amor por la profundidad de nuestro tormento. Al leer este ibro, es probable que usted se identifique con Jill, o con otra de las mujeres cuyas historias encontrara aqui, y quiza se pregunte si usted tambien es una mujer que ama demasiado. Tal vez, aunque sus problemas con los hombres sean similares a los de ellas, le cueste asociarse con los «rotulos» que se aplican a los antecedentes de algunas de estas mujeres. Todos tenemos fuertes reacciones emocionales ante palabras como alcoholismo, incesto, violencia y adicci6n, y a veces no podemos mirar nuestra vida con realismo porque tememos que nos apliquen esos rotulos a nosotros o a los que amamos.

Es triste, pero nuestra incapacidad de usar las palabras cuando si son aplicables a menudo nos impide conseguir ayuda adecuada. Por otro lado, esos temidos rotulos pueden no ser aplicables en su vida. Es probable que su ninez haya tenido problemas de naturaleza mas sutil. Tal vez su padre, al tiempo que proporcionaba un hogar economicamente seguro, sentia un profundo rechazo y desconfianza hacia las mujeres, y su incapacidad de amarla evito que usted se amara a si misma.

O quiza la actitud de su madre hacia usted haya sido celosa y competitiva en privado aun cuando en publico se enorgulleciera de usted, de modo que usted termino por necesitar un Pagina 9 de 161 Las Mujeres que aman demasiado Robin Norwood buen desempeno para ganar su aprobacion y, al mismo tiempo, temer la hostilidad que su exito generaba en ella. En este libro no podemos cubrir la miriada de formas en que una familia puede ser disfuncional: eso requeriria varios volumenes de naturaleza bastante diferente.

Sin embargo, es importante entender que lo que todas las familias disfuncionales tienen en comun es la incapacidad de discutir problemas de raiz. Quiza haya otros problemas que si se discuten, a menudo hasta el punto de saturacion, pero con frecuencia estos encubren los secretos subyacentes que hacen que la familia sea disfuncional. Es el grado de secreto -la incapacidad de hablar sobre los problemas-, mas que la severidad de los mismos, lo que define el grado de disfuncionalidad que adquiere una familia y la gravedad del dano provocado a sus miembros.

Una familia disfuncional es aquella en que los miembros juegan roles rigidos y en la cual la comunicacion esta severamente restringida a las declaraciones que se adecuan a esos roles. Los miembros no tienen libertad para expresar todo un espectro de experiencias, deseos, necesidades y sentimientos, sino que deben limitarse a jugar el papel que se adapte al de los demas miembros de la familia. En todas las familias hay roles, pero a medida que cambian las circunstancias, los miembros tambien deben cambiar y adaptarse para que la familia siga siendo saludable.

De esa manera, la clase de atencion materna que necesita una criatura de un ano sera sumamente inadecuada para un adolescente de trece anos, y el rol materno debe alterarse para acomodarse a la realidad. En las familias disfuncionales, los aspectos principales de la realidad se niegan, y los roles permanecen rigidos. Cuando nadie puede hablar sobre lo que afecta a cada miembro de la familia individualmente y a la familia como grupo -es mas, cuando tales temas son prohibidos en forma implicita (se cambia el tema) o explicita (» ? Aqui no se habla de esas cosas! «)aprendemos a no creer en nuestras propias percepciones o sentimientos.

Como nuestra familia niega la realidad, nosotros tambien comenzamos a negarla. Y eso deteriora severamente el desarrollo de nuestras herramientas basicas para vivir la vida y para relacionarnos con la gente y las situaciones. Es ese deterioro basico lo que opera en las mujeres que aman demasiado. Nos volvemos incapaces de discernir cuando alguien o algo no es bueno para nosotros. Las situaciones y la gente que otros evitarian naturalmente por peligrosas, incomodas o perjudiciales no nos repelen, porque no tenemos manera de evaluarlas en forma realista o autoprotectora.

No confiamos en nuestros sentimientos, ni los usamos para guiamos. En cambio, nos vemos arrastradas hacia los mismos peligros, intrigas, dramas y desafios que otras personas con antecedentes mas sanos y equilibrados naturalmente evitarian. Y por medio de esa atraccion nos danamos mas, porque gran parte de aquello hacia lo cual nos vemos atraidas es una replica de lo que vivimos mientras creciamos. Volvemos a lastimarnos una y otra vez. Nadie se convierte en una mujer asi, una mujer que ama demasiado, por casualidad. Crecer como miembro femenino de esta sociedad y en una familia asi puede generar algunos patrones previsibles.

Las siguientes caracteristicas son tipicas de las mujeres que aman demasiado, mujeres como Jill y, tal vez, como usted. 1. Tipicamente, usted proviene de un hogar disfuncional que no satisfizo sus necesidades emocionales. 2. Habiendo recibido poco afecto, usted trata de compensar indirectamente esa necesidad insatisfecha proporcionando afecto, en especial a hombres que parecen, de alguna manera, necesitados. 3. Debido a que usted nunca pudo convertir a su(s) progenitor(es) en los seres atentos y carinosos que usted ansiaba, reacciona profundamente ante la clase de hombres

Pagina 10 de 161 Las Mujeres que aman demasiado Robin Norwood emocionalmente inaccesibles a quienes puede volver a intentar cambiar, por medio de su amor. 4. Como la aterra que la abandonen, hace cualquier cosa para evitar que una relacion se disuelva. 5. Casi ninguna cosa es demasiado problematica, tarda demasiado tiempo o es demasiado costosa si «ayuda» al hombre con quien usted esta involucrada. 6. Acostumbrada a la falta de amor en las relaciones personales, usted esta dispuesta a esperar, conservar esperanzas y esforzarse mas para complacer. 7.

Esta dispuesta a aceptar mucho mas del cincuenta por ciento de la responsabilidad, la culpa y los reproches en cualquier relacion. 8. Su amor propio es criticamente bajo, y en el fondo usted no cree merecer la felicidad. En cambio, cree que debe ganarse el derecho de disfrutar la vida. 9. Necesita con desesperacion controlar a sus hombres y sus relaciones, debido a la poca seguridad que experimento en la ninez. Disimula sus esfuerzos por controlar a la gente y las situaciones bajo la apariencia de «ser util». 10. En una relacion, esta mucho mas en contacto con su sueno de como podria ser que con la realidad de su situacion. 1. Es adicta a los hombres y al dolor emocional. 12. Es probable que usted este predispuesta emocionalmente y, a menudo, bioquimicamente, para volverse adicta a las drogas, al alcohol y/o a ciertas comidas, en particular los dulces. 13. Al verse atraida hacia personas que tienen problemas por resolver, o involucrada en situaciones que son caoticas, inciertas y emocionalmente dolorosas, usted evita concentrarse en su responsabilidad para consigo misma. 14. Es probable que usted tenga una tendencia a los episodios depresivos, los cuales trata de prevenir por medio de la excitacion que proporciona una relacion inestable. 15.

No la atraen los hombres que son amables, estables, confiables y que se interesan por usted. Esos hombres «agradables» le parecen aburridos. Jill tenia casi todas esas caracteristicas, en mayor o menor grado. Fue tanto porque ella encarnaba tantos de los atributos mencionados como por cualquier otra cosa que ella me haya dicho que sospeche que Randy podia tener un problema de alcoholismo. Las mujeres que tienen esta clase de caracteristicas emocionales se ven atraidas una y otra vez hacia hombres que son emocionalmente inaccesibles por una razon u otra. La adiccion es una forma primaria de ser emocionalmente inaccesible.

Desde el comienzo, Jill estuvo dispuesta a aceptar mas responsabilidad que Randy por el inicio de la relacion y por mantenerla en marcha. Al igual que tantas otras mujeres que aman demasiado, era obvio que Jill era una persona muy responsable, una gran emprendedora que tenia exito en muchas areas de su vida, pero que no obstante tenia muy poco amor propio. Pagina 11 de 161 Las Mujeres que aman demasiado Robin Norwood La realizacion de sus objetivos academicos y laborales no bastaba para equilibrar el fracaso personal que soportaba en sus relaciones de pareja.

Cada llamada telefonica que Randy olvidaba hacer asestaba un duro golpe a la fragil imagen que Jill tenia de si misma, la cual ella luego se esforzaba heroicamente por apuntalar tratando de obtener alguna senal de carino por parte de el. Su voluntad para aceptar toda la culpa por una relacion frustrada era tipica, al igual que su incapacidad de evaluar la situacion con realismo y de cuidarse abandonando la relacion al hacerse evidente la falta de reciprocidad. Las mujeres que aman demasiado tienen poca consideracion por su integridad personal en una relacion amorosa.

Dedican sus energias a cambiar la conducta o los sentimientos de la otra persona hacia ellas mediante manipulaciones desesperadas, tales como las costosas llamadas de larga distancia y los vuelos a San Diego de Jill. (No olvidemos que su presupuesto era sumamente limitado. ) Sus «sesiones terapeuticas» de larga distancia con el, mas que un intento de ayudarlo a descubrir quien era, eran un intento de convertirlo en el hombre que ella necesitaba que fuera. En realidad, Randy no queria ayuda para descubrir quien era.

Si le hubiera interesado ese viaje de autodescubrimiento, el mismo habria hecho la mayor parte del trabajo en lugar de permanecer pasivamente sentado mientras Jill trataba de obligarlo a analizarse. Ella hacia esos esfuerzos porque su unica otra alternativa era reconocerlo y aceptarlo tal como era: un hombre a quien no le importaban sus sentimientos ni la relacion. Volvamos a la sesion de Jill para comprender mejor que la habia llevado aquel dia a mi consultorio. Ahora hablaba de su padre. -Era un hombre muy obstinado. Jure que algun dia ganaria una discusion con el. Reflexiono un momento. Sin embargo, nunca lo logre. Tal vez sea por eso que me dedique al Derecho. ?Me encanta la idea de discutir un caso y ganar! Esbozo una amplia sonrisa al pensarlo y luego volvio a ponerse seria. -? Sabe lo que hice una vez? Lo obligue a decirme que me queria, y a darme un abrazo. Jill trataba de contarlo como una simple anecdota de sus anos adolescentes, pero no le salio asi. Se percibia la sombra de una nina herida. -Jamas lo habria hecho si no lo hubiera obligado. Pero me queria. Solo que no podia demostrarmelo. Nunca pudo volver a decirlo. Por eso me alegro de haberlo obligado.

Si no, nunca lo habria oido decirmelo. Hacia anos y anos que esperaba eso. Yo tenia dieciocho anos cuando le dije: «Vas a decirme que me quieres», y no me movi hasta que me lo dijo. Despues le pedi un abrazo y, en realidad, tuve que abrazarlo yo primero. El apenas me abrazo y me palmeo el hombro un poco, pero basto. Realmente necesitaba eso de el. Las lagrimas habian vuelto, y esta vez rodaron por sus redondas mejillas. – ? Por que le costaba tanto hacerlo? Parece una cosa tan basica poder decir a una hija que uno la quiere. Volvio a contemplar sus manos entrelazadas. -Lo intente tanto…

Tal vez por eso discutia y peleaba tanto con el. Yo pensaba que si alguna vez ganaba, el tendria que enorgullecerse de mi. Tendria que admitir que lo hacia bien. Yo queria su aprobacion, que supongo que significa su amor, mas que nada en el mundo… Al hablar mas con Jill, se volvio evidente que su familia adjudicaba el rechazo por parte de su padre al hecho de que el habia querido un hijo varon y en cambio habia tenido una hija mujer. Esa explicacion facilista de la frialdad de su padre hacia ella era mucho mas sencilla para todos, inclusive para Jill, que aceptar la verdad sobre el.

Pero despues de un tiempo considerable en terapia, Jill reconocio que su padre no tenia lazos emocionales cercanos con nadie, que habia sido virtualmente incapaz de expresar amor, calidez o aprobacion a nadie en su esfera personal. Siempre habia habido «razones» para su contencion emocional, tales como discusiones y diferencias de opinion o hechos irreversibles, como el que Jill fuera mujer. Cada Pagina 12 de 161 Las Mujeres que aman demasiado Robin Norwood miembro de la familia preferia aceptar esas razones como validas en lugar de examinar la calidad siempre distante de sus relaciones con el.

En realidad, a Jill le costaba mas aceptar la incapacidad basica de amar de su padre que continuar culpandose a si misma. Mientras la culpa fuera suya, tambien habria esperanzas… de que algun dia ella pudiera cambiar lo suficiente para provocar un cambio en el. Es verdad en todos nosotros que cuando sucede algo emocionalmente doloroso y nos decimos que la culpa es nuestra, en realidad estamos diciendo que tenemos control sobre ello: si nosotros cambiamos, el dolor desaparecera. Esta dinamica subyace a gran parte de la culpabilidad que se adjudican las mujeres que aman demasiado.

Al culpamos, nos aferramos a la esperanza de que podremos descubrir lo que estamos haciendo mal y corregirlo, controlando asi la situacion y deteniendo el dolor. Este patron en Jill quedo bien en claro durante una sesion, poco despues, en la cual describia su matrimonio. Inexorablemente atraida hacia alguien con quien pudiera recrear el clima emocionalmente carente de su ninez con su padre, su matrimonio fue una oportunidad de que volviera a intentar ganar un amor reprimido. Mientras Jill relataba como conocio a su esposo, recorde una maxima que habia oido de labios de un colega: La gente hambrienta hace malas compras.

Desesperadamente hambrienta de amor y aprobacion, y familiarizada con el rechazo aunque nunca lo identificara como tal, Jill estaba destinada a encontrar a Paul. Me dijo: -Nos conocimos en un bar. Yo habia estado lavando mi ropa en un lavadero publico y sali unos minutos para ir al bar de al lado, un lugar pequeno y barato. Paul estaba jugando al pool y me pregunto si queria jugar. Le dije que si, y asi empezo todo. Me invito a salir. Le dije que no, que yo no salia con hombres que conocia en los bares. Bien, me siguio hasta el lavadero y siguio hablandome.

Finalmente le di mi numero telefonico y salimos la noche siguiente. «Usted no va a creer esto, pero terminamos viviendo juntos dos semanas despues. El no tenia donde vivir y yo tenia que dejar mi apartamento, de modo que conseguimos uno para los dos. Nada en la relacion era tan estupendo, ni el sexo, ni el companerismo, ni nada. Pero paso un ano y mi madre empezo a ponerse nerviosa por lo que yo estaba haciendo, entonces nos casamos. Otra vez Jill sacudia sus rizos. A pesar de ese comienzo casual, pronto se obsesiono. Debido a que Jill habia crecido tratando de enmendar todo o que estuviera mal, naturalmente traslado ese patron de pensamientos y conducta a su matrimonio. -Me esforzaba mucho. Quiero decir, realmente lo amaba y estaba decidida a lograr que el tambien me amara. Yo seria la esposa perfecta. Cocinaba y limpiaba como loca, y al mismo tiempo trataba de ir a las clases. Gran parte del tiempo el no trabajaba. Estaba por ahi o desaparecia varios dias. Era un infierno, la espera y el hecho de no saber nada de el. Pero aprendi a no preguntar donde habia estado porque… -Vacilo y cambio su posicion en la silla. Me cuesta admitir esto.

Yo estaba tan segura de que podia hacer que todo funcionara bien si tan solo me esforzaba lo suficiente, pero a veces me enojaba despues de que el desaparecia y entonces el me pegaba. «Nunca habia dicho esto a nadie. Siempre me senti tan avergonzada… Yo misma nunca me vi de esa manera, ? sabe? Como alguien que se dejaria pegar. El matrimonio de Jill termino cuando su esposo encontro otra mujer en una de sus prolongadas ausencias del hogar. A pesar de la angustia en que se habia convertido su matrimonio, Jill quedo desolada cuando Paul se marcho. Yo sabia que, fuera quien fuese esa mujer, era todo lo que yo no era. En realidad podia ver por que me habia abandonado Paul. Yo sentia que ya no tenia nada para ofrecerle, ni a el Pagina 13 de 161 Las Mujeres que aman demasiado Robin Norwood ni a nadie. No lo culpaba por haberme dejado. Me refiero a que, despues de todo yo tampoco podia soportarme. Gran parte de mi trabajo con Jill consistio en ayudarla a comprender el proceso de enfermedad en que habia estado inmersa durante tanto tiempo: su adiccion a las relaciones condenadas al fracaso con hombres emocionalmente inaccesibles.

El aspecto adictivo de la conducta de Jill en sus relaciones puede compararse con el uso adictivo de una droga. Al comienzo de sus relaciones habia un periodo «alto» inicial, una sensacion de euforia y entusiasmo mientras ella creia que al fin podrian satisfacerse sus mas profundas necesidades de amor, atencion y seguridad emocional. Al creer eso, Jill se volvia cada vez mas dependiente del hombre y de la relacion para sentirse bien. Luego, al igual que un adicto que debe consumir mas droga cuando esta produce menos efecto, comenzaba a dedicarse a la relacion con mayor intensidad ya que esta le proporcionaba menos satisfaccion.

En un intento de conservar lo que una vez habia parecido tan maravilloso, tan prometedor, Jill acosaba servilmente a su hombre, pues necesitaba mas contacto, mas consuelo, mas amor, al tiempo que recibia cada vez menos. Cuanto peor se volvia la situacion, mas le costaba desembarazarse de ella debido a la profundidad de su necesidad. No podia renunciar. Jill tenia veintinueve anos la primera vez que vino a verme. Hacia siete anos que su padre habia muerto, pero se guia siendo el hombre mas importante de su vida.

En cierto modo, era el unico hombre de su vida, porque en cada relacion con otro hombre por quien se sentia atraida, en realidad se relacionaba con su padre, esforzandose aun por ganar el amor de aquel hombre que no podia darlo debido a sus propios problemas. Cuando las experiencias de nuestra ninez son particularmente dolorosas, a menudo nos vemos obligados inconscientemente a recrear situaciones similares durante toda la vida, en un impulso de obtener el control sobre ellas.

Por ejemplo, si nosotros, al igual que Jill, hemos amado y necesitado a un progenitor que no nos correspondia, a menudo nos comprometemos con una persona similar, o con una serie de ellas, en la edad adulta, en un intento de «ganar» la vieja lucha por ser amados. Jill personificaba esta dinamica al sentirse atraida por un hombre inadecuado tras otro. Hay un viejo chiste acerca de un miope que ha perdido sus llaves a altas horas de la noche y las esta buscando a la luz de un farol callejero. Otra persona llega y se ofrece a ayudarlo a buscarlas, pero le pregunta: «? Esta seguro de que las perdio aqui? El hombre responde: «No, pero aqui hay luz. » Jill, al igual que el hombre del chiste, buscaba lo que faltaba en su vida, no donde tenia esperanzas de encontrarlo, sino donde le resultaba mas facil buscarlo, ya que era una mujer que amaba demasiado. En este libro analizaremos que es amar demasiado, por que lo hacemos y como podemos transformar nuestra forma de amar en una forma mas sana de relacionarnos. Volvamos a examinar las caracteristicas de las mujeres que aman demasiado, esta vez una por una. l. Tipicamente, usted proviene de un hogar disfuncional que no satisfizo sus necesidades emocionales.

Tal vez la mejor manera de enfocar la comprension de esta caracteristica sea comenzar por la segunda mitad: «… que no satisfizo sus necesidades emocionales». Por necesidades emocionales no entendemos solamente las necesidades de amor y atencion. Si bien ese aspecto es importante, mas critico aun es el hecho de que sus percepciones y sentimientos Pagina 14 de 161 Las Mujeres que aman demasiado Robin Norwood hayan sido, en su mayor parte, ignorados o negados en lugar de ser aceptados y valorados. Un ejemplo: Los padres estan peleando. La hija tiene miedo. La hija pregunta a la madre: «?

Por que estas enojada con papa? » La madre responde: «No estoy enojada», pero se ve furiosa y perturbada. Ahora la hija se siente confundida, mas temerosa, y dice: «Yo te oi gritar. » La madre responde, enfadada: «? Te dije que no estoy enojada, pero lo estare si insistes con esto! » Ahora la hija siente miedo, confusion, enojo y culpa. Su madre ha implicado que sus percepciones son incorrectas, pero si eso es verdad, ? de donde provienen esos sentimientos de miedo? Ahora la nina debe elegir entre saber que tiene razon y que su madre le ha mentido deliberadamente, o pensar que se equivoca en lo ue oye, ve y siente. A menudo se conforma con la confusion y deja de expresar sus percepciones para no tener que experimentar la afliccion de que se las invaliden. Eso deteriora la capacidad de una nina de confiar en si misma y en sus percepciones, tanto en la ninez como en la edad adulta, especialmente en las relaciones cercanas. La necesidad de afecto tambien puede ser negada o satisfecha en forma insuficiente. Cuando los padres estan peleando o atrapados en otro tipo de luchas, es probable que quede poco tiempo y atencion para los hijos.

Eso hace que la nina sienta hambre de amor y, al mismo tiempo, no sepa como confiarlo o aceptarlo y se sienta inmerecedora de el. Ahora bien, en cuanto a la primera parte de la caracteristica -provenir de un hogar disfuncional- los hogares disfuncionales son aquellos en que se dan uno o mas de los rasgos siguientes: • • abuso de alcohol y/u otras drogas (prescriptas o ilegales). conducta compulsiva como, por ejemplo, una forma compulsiva de comer, de trabajar, limpiar, jugar, gastar, hacer dieta, hacer gimnasia, etc. estas practicas son conductas adictivas, ademas de procesos de enfermedad progresivos. Entre muchos de sus efectos, alteran y evitan el contacto sincero y la intimidad en una familia. maltrato del conyuge y/o de los hijos. conducta sexual inapropiada por parte de uno de los progenitores para con un hijo o hija, desde seduccion hasta incesto. discusiones y tension constantes. lapsos prolongados en que los padres se rehusan a hablarse. padres que tienen actitudes o principios opuestos contradictorias que compiten por la lealtad de los hijos. padres que compiten entre si o con sus hijos. no de los progenitores no puede relacionarse con los demas miembros de la familia y por eso los evita activamente, al tiempo que los culpa por esa efusividad. rigidez extrema con respecto al dinero, la religion, el trabajo, el uso del tiempo, las demostraciones de afecto, el sexo, la television, el trabajo de la casa, los deportes, la politica, etc. Una obsesion por alguno de esos temas puede impedir el contacto y la intimidad, porque el enfasis no se coloca en relacionarse sino en acatar las reglas. o que exhiben conductas • • • • • • • • Pagina 15 de 161 Las Mujeres que aman demasiado Robin Norwood

Si uno de los progenitores exhibe alguno de estos tipos de conducta u obsesiones, resulta perjudicial para el hijo. Si ambos padres estan atrapados en alguna de esas practicas nocivas, los resultados pueden ser mas perjudiciales aun. A menudo los padres practican tipos de patologia complementarios. Por ejemplo, una persona alcoholica a menudo se casa con otra que come compulsivamente, y entonces cada uno lucha por controlar la adiccion del otro. Con frecuencia, los padres tambien se equilibran mutuamente en formas daninas, cuando una madre abrumadora y sobreprotectora esta casada con un padre irascible que tiende al rechazo, en realidad las ctitudes y la conducta de cada uno de ellos inducen al otro para continuar relacionandose con los hijos en una forma destructiva. Las familias disfuncionales presentan muchos estilos y variedades, pero todas comparten un mismo efecto sobre los hijos que crecen en ellas: esos hijos sufren cierto grado de dano en su capacidad de sentir y relacionarse. 2. Habiendo recibido poco afecto, usted trata de compensar indirectamente esa necesidad insatisfecha proporcionando afecto, especialmente a hombres que parecen, de alguna manera, necesitados.

Piense en como se comportan las criaturas, especialmente las ninas, cuando les falta el amor y la atencion que quieren y necesitan. Mientras que un varon puede enfadarse y reaccionar con una conducta destructiva y pelear, en una nina es mas frecuente que desvie su atencion hacia una muneca preferida. La acuna y la mima; al identificarse con ella en algun nivel, esa ninita esta haciendo un esfuerzo indirecto para recibir el afecto y la atencion que necesita. Al llegar a adultas, las mujeres que aman demasiado hacen algo muy similar, solo que tal vez en forma ligeramente mas sutil.

En general, nos convertimos en personas que proporcionamos afecto en la mayoria de las areas de nuestra vida, si no en todas. Las mujeres que provienen de hogares disfuncionales (y especialmente, segun he observado, las que provienen de hogares alcoholicos) se encuentran en enorme cantidad en las profesiones asistenciales, trabajando como enfermeras, consejeras, terapeutas y asistentes sociales. Nos vemos atraidas hacia los necesitados; nos identificamos con compasion con su dolor y tratamos de aliviarlos para poder disminuir el nuestro.

El hecho de que los hombres que mas nos atraen sean aquellos que parecen necesitados tiene sentido si entendemos que la raiz de esa atraccion es nuestro propio deseo de ser amadas. Un hombre que nos atraiga no necesariamente tiene que estar en bancarrota o tener mala salud. Quiza sea incapaz de relacionarse bien con los demas, o puede ser frio y desamorado, obstinado o egoista, malhumorado o melancolico. Tal vez sea un poco rebelde e irresponsable, o incapaz de comprometerse o de ser fiel. O quiza nos diga que nunca ha podido amar a nadie.

Segun nuestros propios antecedentes, respondemos a distintas variedades de necesidad. Pero sin duda respondemos, con la conviccion de que ese hombre necesita nuestra ayuda, nuestra compasion y nuestra sabiduria para mejorar su vida. 3. Debido a que usted nunca pudo convertir a su(s) progenitor(es) en los seres atentos y carinosos que usted ansiaba, reacciona profundamente ante la clase de hombres emocionalmente inaccesibles a quienes puede volver a intentar cambiar, por medio de su amor. Quiza su lucha haya sido con uno solo de sus padres, quiza con ambos.

Pero lo que haya estado mal, lo que haya faltado o haya sido doloroso en el pasado es lo que usted esta tratando de corregir en el presente. Pagina 16 de 161 Las Mujeres que aman demasiado Robin Norwood Ahora comienza a ser evidente que sucede algo muy nocivo y frustrante. Seria bueno que trasladaramos toda nuestra compasion, nuestro apoyo y comprension a relaciones con hombres sanos, hombres con quienes hubiera alguna esperanza de satisfacer nuestras propias necesidades. Pero no nos atraen los hombres sanos que podrian damos lo que necesitamos. Nos parecen aburridos.

Nos atraen los hombres que reproducen la lucha que soportamos con nuestros padres, cuando tratabamos de ser lo suficientemente buenas, carinosas, dignas, utiles e inteligentes para ganar el amor, la atencion y la aprobacion de aquellos que no podian darnos lo que necesitabamos, debido a sus propios problemas y preocupaciones. Ahora funcionamos como si el amor, la atencion y la aprobacion no tuvieran importancia a menos que podamos obtenerlos de un hombre que tambien es incapaz de darnoslos, debido a sus propios problemas y preocupaciones. 4. Como la aterra que la abandonen, hace cualquier cosa para evitar que una relacion se disuelva. Abandono” es una palabra muy fuerte. Implica ser dejadas, posiblemente para morir, porque quiza no podamos sobrevivir solas. Hay abandono literal y abandono emocional. Todas las mujeres que aman demasiado han experimentado por lo menos un profundo abandono emocional, con todo el terror y el vacio que eso implica. Como adultas, el hecho de ser abandonadas por un hombre que representa en tantos aspectos a aquellas personas que nos abandonaron primero hace aflorar una vez mas todo ese terror. Claro que hariamos cualquier cosa por evitar sentir eso otra vez. Esto nos lleva a la siguiente caracteristica. 5.

Casi ninguna cosa es demasiado problematica, tarda demasiado tiempo o es demasiado costosa si «ayuda» al hombre con quien usted esta involucrada. La teoria que subyace a toda esa ayuda es que, si da resultado, el hombre se convertira en todo lo que usted necesita que sea, lo cual significa que usted ganara esa lucha para obtener lo que ha deseado durante tanto tiempo. Por eso, mientras que a menudo somos frugales e incluso austeras para con nosotras mismas, llegaremos a cualquier extremo para ayudarlo a el. Algunos de nuestros esfuerzos por el incluyen lo siguiente: • • • • • comprarle ropa para mejorar la imagen que tiene de si mismo. ncontrarle un terapeuta y rogarle que vaya a verlo. Financiar hobbies costosos para ayudarlo a aprovechar mejor su tiempo. soportar perturbadoras reubicaciones geograficas porque «el no es feliz aqui». darle la mitad o el total de nuestras propiedades y posesiones para que no se sienta inferior a nosotras. proporcionarle un lugar donde vivir para que se sienta seguro. permitir que abuse de nosotras emocionalmente porque «antes nunca le dejaron expresar sus sentimientos». • • Pagina 17 de 161 Las Mujeres que aman demasiado Robin Norwood encontrarle empleo. Esta es olamente una lista parcial de las maneras en que tratamos de ayudar. Rara vez cuestionamos lo apropiado de nuestras acciones a favor de el. De hecho, gastamos mucho tiempo y energias tratando de idear nuevos enfoques que podrian funcionar mejor que los que ya hemos probado. 6. Acostumbrada a la falta de amor en las relaciones personales, usted esta dispuesta a esperar, conservar esperanzas y esforzarse mas para complacer. Si otra persona con antecedentes distintos se encontrara en nuestras circunstancias, seria capaz de decir: «Esto es horrible. No seguire haciendolo mas. Pero nosotras suponemos que, si no da resultado y no somos felices, hay algo que no hemos hecho bien. Vemos cada matiz de conducta como algo que quizas indique que nuestra pareja finalmente esta cambiando. Vivimos con la esperanza de que manana sera diferente. Esperar que el cambie en realidad es mas comodo que cambiar nosotras y nuestra propia vida. 7. Esta dispuesta a aceptar mucho mas del cincuenta por ciento de la responsabilidad, la culpa y los reproches en cualquier relacion. A menudo aquellas que provenimos de hogares disfuncionales tuvimos padres irresponsables, inmaduros y debiles.

Crecimos con rapidez y nos convertimos en pseudoadultas mucho tiempo antes de estar listas para la carga que suponia ese rol. Pero tambien nos complacia el poder que nos conferian nuestra familia y los demas. Ahora, como adultas, creemos que depende de nosotras hacer que nuestras relaciones funcionen bien, y a menudo formamos equipo con hombres irresponsables que nos culpan y contribuyen a nuestra sensacion de que todo realmente depende de nosotras. Somos expertas en llevar esa carga. 8. Su amor propio es criticamente bajo, y en el fondo usted no cree merecer la felicidad.

En cambio, cree que debe ganarse el derecho de disfrutar la vida. Si nuestros padres no nos encuentran dignas de su amor y atencion, ? como podemos creer que realmente somos buenas personas? Muy pocas mujeres que aman demasiado tienen la conviccion, en el centro de su ser, de que merecen amar y ser amadas simplemente porque existen. En cambio, creemos que albergamos terribles defectos o fallas y que debemos hacer buenas obras para compensarlos. Vivimos sintiendonos culpables por tener esas deficiencias y temerosas de que nos descubran.

Nos esforzamos mucho en tratar de parecer buenas, porque no creemos serlo. 9. Necesita con desesperacion controlar a sus hombres y sus relaciones, debido a la poca seguridad que experimento en la ninez. Disimula sus esfuerzos por controlar a la gente y las situaciones bajo la apariencia de «ser util». Al vivir en cualquiera de los tipos mas caoticos de familia disfuncional, como una familia alcoholica, violenta o incestuosa, es inevitable que una nina sienta panico por la falta de control de la familia. No puede contar con las personas de las que depende porque estan demasiado enfermas para protegerla.

De hecho, a menudo esa familia constituye una fuente de amenazas y dano mas que la fuente de seguridad y proteccion que ella necesita. Debido a que esa clase de experiencia es tan abrumadora, tan devastadora, aquellas que hemos sufrido en esa forma buscamos cambiar posiciones, por asi decirlo. Al ser fuertes y utiles para los demas • Pagina 18 de 161 Las Mujeres que aman demasiado Robin Norwood nos protegemos del panico que surge al estar a merced de otro. Necesitamos estar con gente a quien podamos ayudar, a fin de sentirnos seguras y bajo control. 10.

En una relacion, esta mucho mas en contacto con su sueno de como podria ser que con la realidad de la situacion. Cuando amamos demasiado vivimos en un mundo de fantasia, donde el hombre con quien somos tan infelices o estamos tan insatisfechas se transforma en lo que estamos seguras de que puede llegar a ser, y en lo que se convertira con nuestra ayuda. Dado que sabemos tan poco como es ser feliz en una relacion y tenemos muy poca experiencia en el hecho de que alguien a quien queremos satisfaga nuestras necesidades emocionales, ese mundo de ensueno es lo mas que nos atrevemos a acercarnos a tener lo que queremos.

Si ya tuvieramos a un hombre que fuera todo lo que quisieramos, ? para que nos necesitaria? Y todo ese talento (y compulsion) para ayudar no tendria donde operar. Una parte importante de nuestra identidad estaria desempleada. Por eso elegimos un hombre que no es lo que queremos… y seguimos sonando. 11. Es adicta a los hombres y al dolor emocional. Segun las palabras de Stanton Peele, autor de Amor y adiccion: «Una experiencia adictiva es aquella que absorbe la conciencia de una persona y, al igual que los analgesicos, alivia su sensacion de ansiedad y dolor.

Quiza no haya nada tan bueno para absorber nuestra conciencia como una relacion amorosa de cierta clase. Una relacion adictiva se caracteriza por un deseo de tener la presencia tranquilizadora de otra persona… El segundo criterio es que disminuye la capacidad de una persona para prestar atencion a otros aspectos de su vida y para ocuparse de los mismos. » Usamos nuestra obsesion con los hombres a quienes amamos para evitar nuestro dolor, vacio, miedo y furia. Usamos nuestras relaciones como drogas, para evitar experimentar lo que sentiriamos si nos ocuparamos de nosotras mismas.

Cuanto mas dolorosas son nuestras interacciones con nuestro hombre, mayor es la distraccion que nos proporcionan. Una relacion verdaderamente horrible cumple para nosotras la misma funcion que una droga fuerte. No tener un hombre en quien concentrarnos es como suspender el consumo de una droga, a menudo con muchos de los mismos sintomas fisicos y emocionales que acompanan la verdadera suspension de una droga: nauseas, sudor, escalofrios, temblor, ansiedad, una forma obsesiva de pensar, depresion, imposibilidad de dormir, panico y ataques de angustia. En un esfuerzo por aliviar esos intomas, volvemos a nuestra ultima pareja o buscamos una nueva con desesperacion. 12. Es probable que usted este predispuesta emocionalmente y, a menudo, bioquimicamente, para volverse adicta a las drogas, al alcohol y/o a ciertas comidas, en particular los dulces. Esto se aplica especialmente a muchas mujeres que aman demasiado que son hijas de adictos a cierta sustancia. Todas las mujeres que aman demasiado cargan con la acumulacion emocional de experiencias que podrian llevarlas a abusar de sustancias que alteran la mente a fin de escapar de sus sentimientos.

Pero los hijos de padres adictos tienden a heredar una predisposicion genetica de desarrollar sus propias adicciones. Pagina 19 de 161 Las Mujeres que aman demasiado Robin Norwood Tal vez porque el azucar refinada es casi identica en su estructura molecular al alcohol etilico, muchas hijas de alcoholicos desarrollan una adiccion a ella y adquieren una forma compulsiva de comer. El azucar refinada no es una comida sino una droga. No tiene valor alimenticio; solo calorias vacias. Puede alterar en forma dramatica la quimica cerebral y es una sustancia altamente adictiva para mucha gente. 3. Al verse atraida hacia personas que tienen problemas por resolver, o involucrada en situaciones que son caoticas, inciertas y emocionalmente dolorosas, usted evita concentrarse en su responsabilidad para consigo misma. Si bien somos muy buenas para intuir lo que otra persona siente o para descubrir lo que otra persona necesita o deberia hacer, no estamos en contacto con nuestros propios sentimientos y somos incapaces de tomar decisiones acertadas en aspectos importantes de nuestra vida que son problematicos para nosotras.

A menudo no sabemos en realidad quienes somos, y el hecho de estar enredadas en problemas dramaticos nos impide tener que detenernos a averiguarlo. Nada de esto significa que no podamos emocionarnos. Podemos llorar y gritar y aullar. Pero no somos capaces de usar nuestras emociones para guiarnos en la tarea de tomar las decisiones necesarias e importantes en nuestra vida. 14. Es probable que usted tenga una tendencia a los episodios depresivos, los cuales trata de prevenir por medio de la excitacion que le proporciona una relacion inestable.

Un ejemplo: una de mis pacientes, que tenia antecedentes de depresion y estaba casada con un alcoholico, comparaba la vida con el a tener un accidente automovilistico todos los dias. Los terribles altibajos, las sorpresas, las maniobras, lo imprevisible y la inestabilidad de la relacion presentaba en forma acumulativa una conmocion constante y diaria para su sistema. Si usted alguna vez tuvo un accidente automovilistico en el cual no sufrio heridas graves, quizas haya experimentado una sensacion de euforia un dia o dos despues del accidente.

Eso se debe a que su cuerpo sufrio una conmocion extrema y de pronto tuvo cantidades inusualmente altas de adrenalina. Esa adrenalina explica la euforia. Si usted es alguien que lucha con la depresion, inconscientemente buscara situaciones que la mantengan excitada, en forma muy similar al accidente automovilistico (o al matrimonio con un alcoholico), a fin de mantenerse demasiado euforica para deprimirse. La depresion, el alcoholismo y los desordenes en la comida estan estrechamente relacionados y parecen tener una conexion genetica.

Por ejemplo, la mayoria de las anorexicas con quienes he trabajado y muchas de mis pacientes con problemas de depresion tenian por lo menos un progenitor alcoholico. Si usted proviene de una familia alcoholica, tiene doble probabilidad de tener problemas de depresion, debido a su pasado y a su herencia genetica. Es ironico, pero la excitacion de una relacion con alguien que padezca esa enfermedad puede ejercer una fuerte atraccion en usted. 15. No la atraen los hombres que son amables, estables, confiables y que se interesan por usted. Esos hombres «agradables» le parecen aburridos.

El hombre inestable nos resulta excitante; el hombre que no es con fiable nos parece un desafio; el hombre imprevisible, romantico; el hombre inmaduro, encantador; el hombre malhumorado, misterioso. El hombre furioso necesita nuestra comprension. El hombre desdichado necesita nuestro consuelo. El hombre inadecuado necesita nuestro aliento, y el hombre frio necesita nuestra calidez. Pero no podemos «arreglar» a un hombre que esta bien Pagina 20 de 161 Las Mujeres que aman demasiado Robin Norwood tal como es, y si es amable y nos quiere tampoco podemos sufrir.

Lamentablemente, si no podemos amar demasiado a un hombre, por lo general, no podemos amarlo. En los capitulos siguientes, cada una de las mujeres que usted conocera tienen, al igual que Jill, una historia que contar acerca de amar demasiado. Quiza sus historias la ayuden a comprender los patrones de su propia vida con mayor claridad. Entonces tambien podra emplear las herramientas dadas hacia el final del libro para cambiar esos patrones y transformarlos en una nueva configuracion de auto- realizacion, amor y alegria. Este es mi deseo para usted. Pagina 21 de 161

Las Mujeres que aman demasiado Robin Norwood ! » Oh, mi hombre, lo amo tanto; el nunca sabra, toda mi vida no es mas que desesperacion; pero no me importa. Cuando el me toma en sus brazos el mundo se ilumina… Mi hombre La joven sentada frente a mi estaba inmersa en la desesperacion. Su rostro bonito exhibia rastros amarillos y verdes de los terribles golpes recibidos un mes antes, cuando deliberadamente se lanzo a un precipicio con su automovil. -Salio en el periodico -me dijo lenta y dolorosamente-, todo sobre el accidente, con fotografias del auto colgado alli… ero el nunca se puso en contacto conmigo. Levanto la voz un poco, y hubo una insinuacion apenas perceptible de saludable ira antes de que volviera a caer en su desolacion. Tilly, que habia estado a punto de morir por amor, planteo entonces lo que para ella era la pregunta central, la que hacia inexplicable y casi insoportable el hecho de haber sido abandonada por su amante: – ? Como podia ser tan bueno el sexo entre nosotros, hacernos sentir algo tan maravilloso y acercamos tanto cuando en realidad no habia nada mas que nos uniera? Por que eso funcionaba bien cuando ninguna otra cosa lo hacia? -Comenzo a llorar, con todo el aspecto de una nina muy pequena y muy herida. – Yo creia que estaba logrando que me amara, al entregarme a el. Le di todo, todo lo que podia dar. -Se inclino hacia adelante con los brazos cruzados sobre el vientre y balanceandose hacia adelante y hacia atras. – Pero duele mucho saber que hice todo eso para nada. Tilly permanecio doblada en dos, sollozando durante un largo rato, perdida en el vacio en que habia vivido su mito de amor. Cuando pudo volver a hablar, continuo con el mismo lamento apagado. Lo unico que me importaba era hacer feliz a Jim y mantenerlo conmigo. No pedia nada salvo que pasara el tiempo conmigo. Despues de que Tilly volvio a llorar un rato, recorde lo que me habia dicho sobre su familia y le pregunte suavemente: – ? No era eso lo mismo que queria tu madre de tu padre? ?Basicamente que pasara el tiempo con ella? De pronto, se enderezo en su asiento. – ? Oh, Dios mio! Tiene razon. Incluso estoy hablando como mi madre. La persona a quien menos queria parecerme, la que intentaba suicidarse para salirse con la suya. ?Oh, Dios

Pagina 22 de 161 Las Mujeres que aman demasiado Robin Norwood mio! -repitio, y luego me miro, con el rostro banado en lagrimas, y agrego en voz baja-: Es realmente horrible. Hizo una pausa y hable yo. -Muchas veces nos descubrimos haciendo las cosas que hacia nuestro progenitor de nuestro mismo sexo, las mismas acciones que nos prometimos no hacer nunca, jamas. Es porque aprendimos de las acciones de ellos, incluso de sus sentimientos, lo que es ser un hombre o una mujer. -Pero yo no trate de matarme para vengarme de Jim -protesto Tilly-.

Fue solo que no podia soportar lo horrible que me sentia, inutil e indeseable. -Otra pausa. – Tal vez asi era como se sentia tambien mi madre. Supongo que asi termina sintiendose una cuando trata de conservar a alguien que tiene otras cosas mas importantes que hacer. Tilly lo habia intentado, si, y el aliciente que habia utilizado fue el sexo. En una sesion posterior, cuando el dolor ya no estaba tan fresco, volvio a surgir el tema del sexo. -Siempre he respondido bien sexualmente -informo con una mezcla de orgullo y culpa-, tanto que en la escuela secundaria tenia miedo de ser ninfomana.

Lo unico que podia pensar era en la proxima vez que mi novio y yo podriamos estar juntos para hacer el amor. Siempre trataba de disponer todo para que pudieramos tener un sitio adonde ir y estar solos. Dicen que se supone que son los hombres quienes siempre buscan el sexo. Yo se que lo deseaba mas que el. Al menos, me preocupaba mucho mas que el para hacerla. Tilly tenia dieciseis anos la primera vez que ella y su novio de la escuela secundaria «pasaron a mayores», como dijera ella misma. El era un jugador de futbol que se tomaba muy en serio los entrenamientos.

Parecia creer que una excesiva actividad sexual con Tilly disminuiria su destreza en el campo de juego. Mientras que el se excusaba por no quedarse hasta tarde antes de un juego, ella disponia trabajar como ninera por la tarde; de esa manera, podia seducirlo en el sofa de la sala mientras el bebe dormia en su cuarto, cerca de alli. A la larga, sin embargo, los esfuerzos mas creativos de Tilly por transformar la pasion de su novio por los deportes en una pasion por ella fracasaron, y el joven, gracias a una beca deportiva, se marcho a una universidad lejana.

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