La contracultura que se convirtió en anticultura

CULTURA, CONTRACULTURA Y ANTICULTURA Titulo: La contracultura que se convirtio en anticultura Los artistas y pensadores y gestores que hicieron la mejor contracultura conocian lo que negaban o lo que querian replantear, que era la cultura o cierta cultura. En cambio, hoy en dia, la contracultura es anticultura, entre otras cuestiones, porque los hacedores desconocen, en su mayoria, la cultura. Niegan lo que no conocen. No lo niegan porque se trate de valores establecidos, porque desconocen lo establecido. No niegan lo que esta impuesto porque este impuesto, sino desde la ignorancia como costumbre. Hay una educacion de la ignorancia.

Esta por un lado el saber perdido o el saber que no se logra, que seria un modo inocente de desconocer. No es justo estar molesto con una persona que no ha recibido educacion, tanto de su familia como de la sociedad. Pero ahora bien: muy distinto es el caso del que se educa en la ignorancia. Del que hace un esfuerzo diario para desconocer lo minimo de la cultura que le toca vivir o la cultura que tiene relevancia directa en su vida, tanto porque la haya elegido para refutarla, como asi tambien porque esta relacionado mas alla de sus preferencias. Hasta

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este punto es bastante permisible, aunque no del todo inocente. Pero estas ersonas se convierten en victimarios, en sicarios culturales, en complices de la opresion cultural, cuando se les explica lo que estan haciendo pero persisten en reproducir la contracultura que se convirtio en anticultura. Lo nocivo no solo es educarse en la ignorancia, sino propagarla. Si esta propagacion se hace entre adultos maduros, es mala, pero si se hace entre personas jovenes, es ya demasiado nociva. Vienen a cumplir la destruccion cultural que antes quedaba en manos de los opresores verdaderos. Los anticulturales o contraculturales son otros que destruyen la cultura creyendo que la construyen, o creyendo que la desconstruyen.

Un opresor, a veces, en su vision, sale a quemar libros, a separar a las personas, a sembrar odio donde no hay mas que confusion, confusion donde hay armonia, y todas esas maneras de la opresion cultural que va unida a muchas otras. Ahora eso tambien se encargan de hacerlo distintos sectores, no solo los opresores, sino tambien los que se supone que no lo son. Un movimiento o emprendimiento anticultural o contracultural es todo esto y peor, porque se muestra como lo que no es, y trafica enganosamente con la esperanza de la juventud: una esperanza de poder ser libres, de poder ser bellos, justos, al menos la esperanza de vivir en mejores ociedades. Pero un grupo contracultural o anticultural no es ni puede ser nada de ello. Al menos hasta que no dejen de cometer los errores graves de su desarrollo. La contracultura convertida en anticultura no solo no favorece la lucha contra lo peor de lo establecido, sino que ademas lo ahonda, y, lo que es peor aun, va en contra de lo mejor de lo establecido. El grado de ignorancia de estos hacedores contraculturales es, a veces, tan mayusculo que, en muchos casos, hasta desconocen los nombres y las obras de los grandes representantes de lo contracultural a nivel mundial. Mas de una vez pareciera que solo se conocen entre ellos.

Y para el arte y el pensamiento, esa manera de conocer, es decir, conocerse solo entre si unas pocas personas, es otra manera de hacer visible su vacio o poco contenido. Cuanto mas lejos llegue la relacion entre un area de la cultura o contracultura, en referencia a epocas y ambientes, mas grande seria pues esa cultura o contracultura. Otra cuestion que se olvida casi siempre, es que la contracultura es, tambien, un movimiento cultural. Dicho de otra forma, la contracultura pertenece a la cultura, tanto cuando permanece como contracultura, como cuando pasa a ser aceptada y comienza a ser cultura establecida. De alguna manera la ontracultura puede ser un paso hacia la cultura, aunque termina generalmente como anticultura. De todos modos, no creo que esas sean las intenciones de los hacedores contraculturales. Y, aunque supuestamente tienen una busqueda, esa busqueda no tiene resultados favorables, y en ciertas ocasiones ni siquiera llega a ser una tentativa firme. Queda claro, por lo tanto, que la posicion de contracultura es dependiente de la cultura, y, sobre todo, de lo llamado cultura establecida, y, para ser mas precisos, de la peor cultura establecida. Pero parece que esto ultimo tampoco es tenido en cuenta por los hacedores contraculturales.

Lo mejor de la contracultura podria ser que se gestiona pese o gracias a las situaciones economicas y sociales en general, es decir, que la contracultura es activa. Ese podria ser un punto favorable, pero no lo es, pues ser activo en lo nocivo hace que se pierda esa virtud del movimiento, del ser activo. Si la contracultura es ahora anticultura, cuanto mas activo esten, mas dano causaran. Otro modo de verlo seria el siguiente. No estoy diciendo que la cultura, establecida mas o menos en cada epoca y ambito tenga que ser respetada y cumplida en sus requerimientos sin negacion, sino que la misma cultura nos ha demostrado que para poder negarla, efutarla, vindicarla o reformarla de alguna manera, o solo para seguir adelante, necesitamos de su precursion, de su saber, de su historia, de su existencia conocida. Dicho de otro modo, que la misma cultura establecida deja una excepcion a su regla para poder ser modificada. Negar la cultura es negar tambien esto, negar que la cultura nos dice que existio una construccion: una construccion sumamente valiosa para seguir adelante, y para no estar estancandose, o para no estar retrocediendo culturalmente.

Si no se puede ser libre, al menos no se debe ser complice de la opresion. Pero tenemos que prestar atencion al activismo de la opresion anticultural, ejercida en su momento por los opresores estatales, y, ahora, ejercida por los gestores contraculturales, entre tantos otros. La contracultura puede ser un poco mejor, aunque no este dentro de mis preferencias a la hora de gestionar o crear arte y pensamiento. Los hacedores contraculturales deberian tener conciencia de todo esto. Hay muchos hacedores contraculturales que ni siquiera saben que lo son.

Otros, en cambio, una vez cansados de los fracasos o modos de la contracultura, se pasan a la llamada cultura oficial, es decir, empiezan a trabajar para los espacios de cultura establecida —y valga aclarar que aludo a la peor parte de la cultura establecida—. Entonces, con la misma falta de formacion que tenian para desarrollar lo contracultural, desarrollan luego la cultura oficial. Existen muchas otras criticas a lo contracultural, y quiza sus mejores resultados esten demasiado lejos de nosotros, pero si se trata de ser bien intencionados, lo mejor es pedirnos y aportarnos algunas verdades.

Una manera de defender lo contracultural —si a alguna persona le parece necesario— es tambien una manera para defender lo cultural, que seria leer los clasicos de las diferentes literaturas, mirar el mejor cine, la mejor plastica, e ir sumando entonces formacion en estas areas y en otras, hasta lograr comprender lo cultural, y, junto a lo anterior, ir adquiriendo formacion y desarrollo en las nuevas formas de expresion y gestion, aunque es claro que lo nuevo o lo viejo no alcanza para tener valor cultural o contracultural.

Por ultimo, no estoy pidiendo que se abandone la contracultura, aunque eso podria hasta ser un logro de su parte, sino que si han elegido ese tipo de desarrollo, lo hagan de un modo que aporte a lo que supuestamente buscan aportar. De hecho, este escrito forma parte de un llamado de atencion para esa mejora, es decir, mi respuesta a la situacion es aportar para una evolucion.