Expansión Económica Al Iniciar El Siglo XX

Expansión Económica Al Iniciar El Siglo XX Los cambios económicos materializados con el inicio del siglo son de enorme trascendencia para entender el siglo XX en Colombia. Porque la economía empieza a crecer a un ritmo del orden de 5 por ciento anual, que se mantiene, en promedio, hasta 1920, y se aceleraría, en los veinte, para acercarse al 7 por ciento anual en promedio. Ejercicios estadísticos señalan que, en Colombia, la década de los veinte fue la de mayor expansión económica del siglo XX.

Y, sorpréndase ustedes, al hacer la comparación rigurosa con un grupo de países de América Latina (Argentina, Brasil, Chile, México y Venezuela), se encuentra que a Colombia, en conjunto y en promedio, le fue mejor que a este gru org La explicación reside 1870, empieza a exte erse escribe Frank Safford en la economia colo me ta años del siglo. que, a partir de por el país. Como ambio fundamental ase el oro, la mula y el tabaco, pasó a ser dominada por el café, el ferrocarril y los bancos.

La expansión del cultivo del café y de las exportaciones del grano tuvo un impacto positivo en la conformación de un mercado interno para los diferentes productos de

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la agricultura, la anader[a y la industria manufacturera. Los ingresos de divisas originados en la exportación del grano y el aumento del poder de compra de los caficultores fueron definitivos para i Swlpe to vlew next page impulsar la inversión, el crecimiento económico, y para crear un mercado nacional de bienes y servicios. La exportación del café requería una infraestructura de transportes; la que existía era precaria, en particular la red ferroviaria.

En la segunda década del siglo XX entró en operación el Canal de Panamá y se completó la construcción del ferrocarril Cali-Buenaventura. En consecuencia se redujeron los costos de transporte y se facilitó la exportación de café. Adicionalmente, la mayor actividad económica exigía un sistema de pagos más eficiente que el existente bajo el régimen de banca libre por lo cual, a fines de los años diez, se comienzan a elaborar las propuestas para una reforma financiera e institucional que impulsara el crecimiento de la economía.

Estos primeros intentos habrían de desembocar en la gran reforma institucional para el manejo de la economía -inspirada en la primera Misión Kemmerer- que se materializó en 1923 con la creación del Banco de la República como un banco central de emisión, redescuento y reserva; con la organización de la Superintendencia Bancaria y la aprobación de la ley bancaria; con la creación de la Contralor(a General de la República; y con el refuerzo de las funciones del Ministerio de Hacienda al organizarse la Dirección de presupuesto. orque la reforma Institucional no se limltó al sector bancario sino a establecer un engranaje que permitiera un control fiscal eficaz, con presupuestos balanceados, ya que el desequilibrio fiscal podría llevar al desequilibrio monetario y, por lo tanto, al eventual ab l desequilibrio fiscal podría llevar al desequilibrio monetario y, por lo tanto, al eventual abandono del patrón-oro. El café fue la fuerza motora de la actividad económica en las prmeras dos décadas del siglo XX y, en tal calidad, factor esencial tras los cambios políticos, sociales, e institucionales que habrían de tener lugar en los años veinte.

Entre 1910 y 1930 la región del Viejo Caldas se convirtió en el primer productor cafetero del país, desplazando a los departamentos tradicionales, lo mismo que a Antioquia. La expansión del cultivo del grano en esta zona del país endría una peculiaridad bien notable. Se basó en fincas cafeteras de mediano y pequeño tamaño, trabajadas por quienes se habían asentado en estas tierras, que vendían el café directamente a las empresas comercializadoras del grano.

Los grandes hacendados de Cundinamarca y el Tolima le compraban o recibían a los arrendatarios y colonos el café para, después, colocarlo en el exterior. La diferencia tendría repercusiones en la extinción de las haciendas en los años treinta. Las consecuencias de toda índole de este fenómeno se sentirían con fuerza en el país entre los años veinte y los ochenta del iglo XX. Una de ellas fue la de impulsar la industrialización, que apenas despuntaba incipientemente, con el siglo, en Medellín, Bogotá y Cartagena.

Esta, a su turno, trajo consigo el inicio de la urbanización. En 1900, Colombia era un país predominantemente rural: ningún centro urbano, con excepción de Bogotá, tenia un tamaño superior a los cincuenta mil habitantes. En la capi urbano, con excepción de Bogotá, tenía un tamaño superior a los cincuenta mil habitantes. En la capital se concentraba el 2,5 por ciento de la población del país y las siguientes tres ciudades enían, en conjunto, otro 2 por ciento de la población total.

Sin embargo, a partir de 191 8 el crecimiento demográfico de los grandes municipios aumenta y estos elevan su participación en la población total del país. La expansión de la frontera agrícola -en particular la cafetera- la mejora de la infraestructura de transportes, el aumento de las exportaciones de café, el impulso de la industrialización, el fenómeno de la urbanización, los intentos de reformar la institucionalidad para el manejo de la economía, y la organización slndical, marcaron esta ruptura económica.

Y crearon, junto con os cambios políticos y los internacionales, el marco para los acontecimientos que, en todos estos frentes, se darían en la década de los años veinte en el país. Sin duda, el hecho decisivo de las primeras décadas del siglo XX fue la expansión de la econom[a cafetera, sustentada no en el sistema de haciendas, sobre la cual se había desarrollado la producción del grano en los Santanderes, Cundinamarca y en algunas zonas de Antioquia en las últimas décadas del siglo XIX, sno en la pequeña producción parcelaria del occidente del Pals.

Esta expansión representó no sólo un desplazamiento de las onas de producción sino, ante todo, la presencia de nuevas formas de organización social y productiva, con mayores alcances sobre la estructura global del país que aquéllas q organización social y productiva, con mayores alcances sobre la estructura global del país que aquéllas que hubieran podido provenir del sistema de haciendas.

De hecho, el sistema hacendario se caracterizaba no sólo por la baja modalidad de la mano de obra y su escasa integración al mercado monetario, sino por una organización de la producción en la que se trataba de disminuir la inversión de capital representado en la incorporación e técnicas y elementos de trabajo que pudiesen elevar la productividad.

Por otra parte, la integración de los procesos de producción y comercialización de café (que se manifestaban en la transformación del hacendado en comerciante o de éste en aquél, movldo princpalmente por la aspiración de exportar directamente el café), unida a los altos costos de transporte, hicieron que la producción cafetera dependiera fuertemente de coyunturas excepcionales en el mercado internacional del grano.

Así, el sistema hacendario implicaba, de una parte, un escaso efecto de la producción cafetera sobre el mercado interno global el país y, de otra, una gran inestabilidad de la propia producción cafetera. Ningún producto agrícola ha tenido tanta importancia para la econom(a nacional como el café. Es el único cuya exportación significativa se ha mantenido durante muchos años. Además las características mismas de su siembra y cultivo, asi como su vinculación con la colonización en el occidente del país, contribuyeron en forma definitiva al surgimiento de la industria liviana nacional.

Las Inversiones Extranjeras En colo surgimiento de la industria liviana nacional. En Colombia se hace control a la inversión extranjera desde 1938, uando se estableció que todas las operaciones en moneda extranjera requerían autorización de la oficina de Control de Cambios y Exportaciones. A partir de 1947 se comenzó a exigir de forma obligada el registro ante la oficina de Control de Cambios a toda inversión extranjera que reclamara el derecho de giro al exterior.

En 1951 se dispuso que los capitales importados antes de este año que no estuvieran registrados ante el Ministro de hacienda perderían el derecho a giro. En 1959 se autorizó a los capitales que aún no se habían registrado a tener derecho a giro a través del mercado llbre de divisas. Con la Ley 444 de 1967 se determinó que el Departamento nacional de Planeación fuese el organismo encargado de aprobar la inversión extranjera en Colombia. A la luz de la decisión 24 del Pacto Andino, en 1975 se aprobó la ley de la «colombianización de la banca».

En ella se estipulaba que todas las instituciones de intermediación financiera en el pars debían tener como mínimo un 51% de capital nacional. Se buscaba que los principales medios económicos estuvieran en manos de colombianos. Dentro de esta misma concepción, Colombia adoptó un nuevo régimen de inversión extranjera. En primer lugar se buscó autonomía petrolera mediante el cambio del esquema administrativo de contratos entre empresas de capital nacional y de capital extranjero. El régimen de «concesión» fue reemplazado por el de «asociación», y de captal extranjero.

El régimen de «concesión» fue reemplazado por el de «asociación», cuya principal diferencia es que deposita en la contraparte extranjera el costo de la exploración. Las Afluencias De Capitalistas El siglo XIX fue una larga y penosa transición del capitalismo en Colombia. Todavía a finales del siglo XIX comienzos del siglo XX, ra difícil encontrar en el país los elementos de una estructura capitalista, era difícil encontrar formas de trabajo asalariado o redes mercantiles extensas que vincularan a los productores a un mercado amplio nacional o mundlal.

Sin embargo, en Colombia como Europa, aunque a través de procesos históricos muy diferentes el trabajo asalariado y las redes mercantiles extensas fueron el resultado de un largo proceso de desarrollo, a través del cual el capital fue subordinado en forma creciente a los diferentes elementos de la estructura social. Este proceso de desarrollo se vivió de manera acelerada en Colombia en las dos décadas nteriores a la crisis mundial de 1929, como consecuencia de una bonanza exportadora sin precedentes en la histona anterior del pais y durante las crisis de los años 30, con base a una bonanza industrial.

El rápido desarrollo capitalista a partir de 1910 puede hacer perder de vista el lento proceso de transformación al capitalismo que vivió Colombia desde fines del período colonial. Desde el punto de vista del proceso de desarrollo capitalista, la economía colonial puede definirse en tres características: En primer lugar, por su articulación débil al mercado mundial efinirse en tres características: En primer lugar, por su articulación débil al mercado mundial. En segundo lugar, por el subdesarrollo del mercado interno y finalmente porque a pesar de su atraso mercantil contenía en ella elementos báslcos del desarrollo capitalista.

Los Procesos Políticos Del Siglo XX La Hegemonía Conservadora : Entre 1886 y 1930 todos los presidentes representaron al partido conservador en lo que se conocio como la hegemonía conservadora. Cómo oposición al gobierno de Reyes y en respuesta a los sectores más reaccionarios del partido conservador se funda el partido Republicano el cual contaba con l apoyo de varios sectores del partido liberal, pero sus gobiernos, entre 1914 y 1 922, fueron eminentemente conservadores y en 1922 el partido conservador oficial retomó el poder.

El período entre 1910 y 1 930 marcó definitivamente el ingreso de Colombia al siglo XX. De la sociedad agraria y minera, agravada por guerras civiles que caracterizaron al siglo XIX, las reformas de 1910 y el surgimiento en los años 1920 de un importante sector de servicios y una clase dirigente urbana marcan la historia social de Colombia. En 1919 se funda, junto con capital alemán, Scadta, segunda erolínea comercial en el mundo y predecesora de la actual Avianca. Él 18 se firmó el tratado de urruteto.

La Hegemonía Conservadora fue un tiempo en el que todos los Presidentes seguidos eran de partido Conservador. Esto fue entre los años 1886 a 1930. Hubieron 9 presidentes: Rafael Núñez, Miguel Antonio Caro, Manuel Antonio San Clemente, Rafael Reyes, Manuel Antonio San Clemente, Rafael Reyes, Carlós Restrepo, José Vidente Concha, Marco Fiel Suarez, Pedro Nel Ospina, y Miguel Abadía Méndez. En este tiempo ocurrieron: La Guerra de los Mil Días que fue una Guerra entre los partidos, La Asamblea

Nacional Constituyente que acabo con la pena de muerte, La Pérdida de Panamá que se trató de que Estados Unidos ayudo a Panamá a independizarse, y la Masacre de las Bananeras que se trató de que hubo una huelga de unos trabajadores que al no detener la huelga, fueron masacrados. En Colombia estaba gobernando el presidente Manuel Antonio San Clemente con una serie de problemas sociales y políticos, aumentados por una situación internacional desfavorable para el pais. El presidente San Clemente gobierna desde Tame, Villeta y Anapoima por motivos de salud, cuándo en Julio de 1 900 es errocado.

La honda división conservadora entre nacionalistas e históricos hace favorable el golpe de estado en plena guerra dando origen al gobierno ilegitimo del vicepresidente José Manuel Marroquín. Es el periodo que va desde 1 886 hasta 1930 donde todos los presidentes presentaron al partido conservador y es lo que se conocló sobre la hegemonía conservadora. Los presidentes de este periodo fueron: José Manuel Marroquín, Rafael Reyes, Ramón Gonzales Valencia, Carlos E Retrepo, José Vicente Concha, Marco Fidel Suarez, Jorge Holguín, Pedro Nel Ospina, Miguel Abadía Méndez.