Etica y moral

Etica y moral gy li7bcthusha [NOR6pR 17, 2011 | 29 pagos l. ÉTICA Y MORAL. Objetivo: Conocer las diferencias entre la Deontología, la Ética y la Moral, para así estar en posibilidad de identificar las virtudes éticas y destacar la importancia de los valores tales como la verdad y la libertad además de saber cuándo actuar con autonomía y heteronomía en el ejercicio de la profesión.

ANTECEDENTES Antes de entrar al estudio del primer tema de este tema considero conveniente realizar una retrospectiva de la historia de la moral. En ese sentido, hay que recordar que los primitivos pueblos riegos y romanos eran extremadamente nacionalistas. Desde un principio buscaron reunirse en ciudades cuya defensa, tradiciones, dioses, cultura ri uezas sobrevivían bajo la permanente amenaz PACE 1 or2g mantenían del pillaje Sv. ipe View nut*ge unidad ante el peligr xterio las costumbres y disc al enemigo.

Los grieg ad y etnias que se a los ciudadanos everidad en ara combatir algunos de sus vecinos los admiraban y se sent[an orgullosos al ver que muchas veces adoptabas su organización y forma de pensar imitaban su arte, sus conocimientos, leguaje y hasta su manera de actuar. Algo semejante sucedió con los romanos, pueblo que había conquistado,

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en medio de enemigos mortales, con sobriedad y rigor, disciplina y templanza, un espacio para su ciudad, de la cual emanaron reyes y ejércitos que más tarde impondrían su verdad y su fuerza en vastas regiones del m Swipe to vlew next page mundo conocido hasta ese momento.

Según los romanos, sus conquistas eran consecuencia de su arrojada forma de actuar, derivada de costumbres que enaltecían la fortaleza y el valor. Comportarse guardando este tipo de tradiciones significaba algo bueno, mientras que quebrantar us leyes era sinónimo de retroceso, de volver a la barbarie, a la oscuridad, a lo anterior habría que agregar que, como sucedió entre los pueblos primitivos, tanto en Grecia y Roma aún no se descubría lo que era la individualidad.

El reforzamiento de esta manera de pensar ocasiono que el pueblo romano desarrollara una filosofía política, mediante la cual se pretendía hacer creer a los gobernados que el poder provenla de Dios y que, por otro lado, se entendía que el bien del pueblo era prioritario al individual. Aun ahora se habla de que el poder legítimamente instituido representa a Dios y que por ello quien lo ostenten se le debe obediencia, honor y respeto.

Así la costumbre sancionada por la generalidad e implantada por el rey de origen divino, era imitada y luego repetida como algo bueno, convirtiéndose después en una regla de conducta y mandato inapelable al individuo. Al mismo tiempo, la concepción de democracia y libertad, aportaban también su propia estructura ideológlca, representada por un sólido sentido de rebeldía que permitía a los individuos poner en duda, cuestionar e incluso atacar las costumbres y las leyes aceptadas por la sociedad.

En este concepto de conciencia libertad individuales se manifestó, entre otros campos en la literatura, particularmente con Sófocles y libertad individuales se manifestó, entre otros campos en la literatura, particularmente con Sófocles y en la filosof(a, con Sócrates, recordemos que en Antígona, la protagonista muere por desacatar la orden de Creonte, Rey de Tebas, quien había prohibido dar sepultura al cadáver de Polinices, hermano de Antígona y enemigo de la patria, el cual había muerto en el intento de conquistar esa ciudad.

Antígona, siguiendo una ley interior, natural, más fuerte que la que dictan los hombres, esobedece al cabo dicho mandato. Sócrates, por su parte, muere al beber la cicuta, pero igualmente desacata las leyes del Estado. Se le acusa de irreligioso por decir que las deidades griegas no existían tal como el pueblo las concebía, pues no era posible siquiera concebir, dioses lujuriosos, ladrones, etc. En este sentido, hay muchos ejemplos desde el punto de vista mitológico o histórico que muestran hasta que punto estaba desarrollada la idea de una conciencia y responsabilidad privadas frente al orden público.

Otro ejemplo es el de Prometeo… Para Marco Tulio Cicerón (106 a 43 a. C. ) las virtudes que forman l hombre honesto son la prudencia, la justicia, la fortaleza y la templanza. En cuanto a la cultura judeocristiana también entendía y valoraba el acto moral conforme al cumplimiento o infracción de las costumbres o leyes que vertebraban la vida individual; sin embargo éstas emanaban de un contrato, una Alianza Antigua o Nueva, que se había celebrado entre Dios y su pueblo elegido. Es decir, que los judíos como los cristianos interpretaban como bueno el acto qu elegido.

Es decir, que los judíos como los cristianos interpretaban como bueno el acto que se acoplaba a ese contrato, en el cual se stipulaban las cláusulas, mandatos y organización de ese «Pueblo de DIOS». Es necesario tener presente que con los hebreos sucedió algo semejante que con los griegos y los romanos. En un principio, según el Antiguo Testamento, no había una clara distinción entre los individuos y la tribu o el clan. Cuando se bendecía o maldecía, los respectivos beneficios o desventuras repercutían sobre el clan o la familia en su totalidad, es decir en lo individual y lo colectivo.

Ejemplo de ello, lo encontramos en el castigo que por desobediencia Dios impuso a Adán y Eva: todo el género humano paga. Por otra parte en el cristianismo, hay que recordar que en sus inicios, era una religión marginal y prohibida; cuando entra en contacto con el mundo grecolatino y éste la rechaza, fortalece la idea de que no toda costumbre ni cualquier ley es buena, pues para considerarlas positivas era necesario que se valoraran, esto es que se critican y se contemplase su utilidad a la vista de principios superiores al de la organización del Estado o la sociedad.

De esta manera, la moral judeocristiana que, culturalmente hablando, vino a montarse sobre la grecolatina, robustece el principio de la libertad y la conciencia individuales. Así, se ha considerado a la ética o a la moral como parte indispensable de la filosofía, cuyo objeto de estudio es general y no particular. No se trata de analizar si un acto u otro son buenos bajo una circunstancia en es particular.

No se trata de analizar si un acto u otro son buenos bajo una circunstancia en especial, sino la naturaleza del acto humano mismo, su valoración como tal, su intención y su dirección hacia una finalidad que busque el bien, entendiendo éste como objeto a que tiende la voluntad humana. En otras palabras, la Ética y la Moral estudian el bien. 11. . La Ética. Concepto y definición. El término ética proviene del vocablo griego «ethos». Siendo los griegos y los romanos los padres de nuestra cultura occidental, ambos vocablos se identificaban con el sentido con que se conocía la palabra «costumbre».

Pertenece a ese escaso grupo de vocablos que desde antiguo conservan más o menos el significado que ahora les damos. Por ello Ética y Moral, etimológicamente, se identifica y se definen como la «Ciencia de las Costumbres» que pretende estudiar o dilucidar asuntos relacionados con el bien y el mal en la conducta humana, un jemplo de ello son las obras que Aristóteles escribió «Ética Nicomaquea y la Ética Eudemia», obras que hasta hoy se siguen estudiando. El concepto de Ética y Moral están sujetos a diferentes usos dependiendo de cada autor, época o corrientes filosóficas. or este motivo es necesario identificar las características de ambos términos para poder establecer las distinciones y semejanzas pertinentes. La Ética es el hecho real que se da en la mentalidad de algunas personas, es un conjunto de normas, principios y razones que un sujeto ha realizado y establecido como una línea directriz de su ropia conducta, es decir, la Ética es s OF establecido como una línea directriz de su propia conducta, es decir, la Ética es parte del conocimiento filosófico pero encaminada a la realización practica, esto es, la Ética se estudia para aplicarse en la vida cotidiana.

Después de lo señalado podemos definir a la Ética y la Moral como aquella rama de la filosofía que se encarga de estudiar las costumbres. El Diccionario de la Real Academia de la Lengua Española define a la ética como la parte de la filosoffa que trata de la moral y de las obligaciones del hombre. 1. 1. Fuentes de la ética. Desde nuestro punto de vista las fuentes de la ética son tres, la conciencia moral, la libertad y la voluntad: para poder explicar, dichos elementos fundamentales, se hace necesario distinguir también lo que significa los conceptos: acto del hombre y acto humano.

El acto humano es aquel en que interviene la capacidad de reflexión del individuo, es decir su inteligencia, su libertad y su voluntad, en acciones como trabajar, realizar deporte, estudiar y muchas otras. En otras palabras, leer, escribir, trabajar, comer, etc. Son ordinariamente actos humanos, porque se ejecutan de n modo consciente y voluntario.

Los actos humanos pueden ser buenos o malos, ya que en estos se presenta una conducta volitiva que no es otra cosa que la conciencia moral del individuo y la libre decisión, quien cuando se conduce de esta manera discierne entre el bien y el mal, o sea si su proceder va de acuerdo a los valores preexistentes en él. Por eso, si un enajenado mental roba, no se considera un delito, pues no tiene con 6 OF en él. Por eso, si un enajenado mental roba, no se considera un delito, pues no tiene conciencia. Los actos del hombre son aquellos ejecutados durante el sueño distraídamente, los actos mecánicos o automáticos (como caminar, etc. . Hay que tomar en cuenta que un mismo acto puede ser humano, en unas circunstancias, y del hombre en otras. Por ejemplo, ordinariamente la respiración es un acto del hombre, pero en un atleta, que realiza ejercicios conscientes y voluntarios de respiración, este acto es conveniente en humano. Desde luego que en el ámbito jurídico tampoco escapa a este tipo de juicio. Por ejemplo es obvio que tergiversar o extraviar deliberadamente una sentencia por medio del cohecho es injusto, esto es, va en contra del valor denominado justicla, de la rectitud, e la integridad de cualquier juez o abogado.

Esta valoración nace de la conciencia que cualquier persona tiene de lo que es o no justo. Una vez dicho lo anterior, podemos decir que el origen de la conciencia moral podemos encontrarla: Cuando consideramos que cualquier individuo, a través del uso de su razonamiento natural, desarrolla ciertas convicciones ya implícitas en él; de este modo se habla de los derechos del hombre, aquellos que reconoce cualquier sociedad civilizada, independientemente de la raza, religión o sexo de las personas. En la educación, incluso de la proveniente de las tradiciones ceptadas en nuestro medio, es decir, de las costumbres. En las convicciones que por propio razonamiento hemos acogido como nuestras. Por último, otro elemento que interviene con ig propio razonamiento hemos acogido como nuestras. Por último, otro elemento que interviene con igual o mayor incidencia en el surgimiento del acto moral es la voluntad, es decr la declsión libre de hacer algo.

Esto sgnifica que el ejercic10 del libre albedrío es indispensable en la actuación del individuo, pues al actuar bajo la fuerza física o la intelectual su conducta ya no representa un acto humano sino del hombre. 1. 1. 2. Sus finalidades La ética o filosofía moral es la ciencia que, a la luz de la razón, reflexiona sobre el sentido, la licitud y validez, bondad o maldad de los actos humanos. Los actos humanos no pueden regirse por el instinto, la arbitrariedad o el capricho. La ética, por tanto tiene como finalidad establecer una plataforma valoral que supere lo arbitrario y caprichoso en las actuaciones humanas.

Se pretende una justificación racional del modo de proceder que impulse al hombre a que se rija por principios éticos de manera coherente y armónica con su naturaleza racional y libre. La espontaneidad y el instinto no pueden ser los guías decisivos en el camino del ser, por lo que la ética se ha comparado con un faro que ilumina el camino y da sentido a la vida, pero también es una luz interior, ya que en el fondo del espíritu se encuentran las intenciones, que son importantes en los actos humanos, peros sobre todo la invisible y secreta fuente de la conciencia.

Algunos opinan que los graves problemas de nuestro mundo sólo pueden ser resueltos por le ciencia y por la técnica, Creen que en las ciencias reside una nueva y esperanza mesiánic resueltos por le ciencia y por la técnica, Creen que en las ciencias eside una nueva y esperanza mesiánica, que salvará al hombre y su mundo. Es cierto que es parte de la tarea del hombre el vivlr cada vez de modo más pleno una vida más humana y luchar por el auténtico progreso de la humanidad en todos los ámbitos: materias, tecnico y espiritual.

Esto es parte del verdadero comportamiento ético y del auténtico ordenamiento moral. En efecto seria inmoral que el hombre se comporte con indiferencia ante el progreso humano, lo desdeñara o se negara a cooperar con él. Las potencialidades del poder de la ciencia y la técnica son enormes pero si no están orientadas no sólo rean incertidumbre sobre el futuro de la humanidad, sino pueden propiciar situaciones reales de manipulación, alineación y degeneración del ser humano.

Derivado de lo anterior diversos pensadores han señalado que en ausencia de fuerzas éticas que encausen el progreso técnico desbordante, pueden conducir a desastres como el generado por las bombas nucleares, señalan que «la ciencia sin conciencia no es sino la ruina del alma», Pero también puede ser la ruina de la humanidad; un hecho es claro: la presencia activa de la ética es más urgente que nunca. Ahora, con la globalizaclón, urge una nueva calidad de Vlda para todos. Así, por ejemplo, la ignorancia, la indolencia nos han puesto, en todo el planeta, en una severa crisis ecológica.

El descuido del medio ambiente ha desatado procesos destructivos en cadena. Los daños que se han infligido al ecosistema son múltiples, graves y en ocasio cadena. Los daños que se han Infligido al ecosistema son múltiples, graves y en ocasiones irreversibles. No se puede permitir el desarrollo incontrolado de técnicas que destruyen la naturaleza. Si no se actúa con rapidez y responsabilidad ética, en dos o tres décadas los daños pueden ser terribles. II. 1. 2 La ética en relación con el «es» y con el «debe». La ética es una disciplina filosófica que ha sido caracterizada como una «ciencia del deber ser.

Immanuel Kant ha distinguido dos grandes sectores de la realidad: el ser y el deber ser. El mundo del ser se refiere a lo que es de fijo, a lo que acontece en la realidad fenoménica, independientemente de nuestra voluntad y nuestro obrar. Se trata del mundo de la naturaleza, donde todo acontece por necesidad. Así según esta concepción, en la naturaleza impera la explicacion casual: a determinadas causas corresponde determinados efectos; por ejemplo si yo arrojo un objeto (por ejemplo un libro) éste caerá inevitablemente al suelo; i no me alimento enfermare.

Pero, al lado de este mundo regido por la necesidad, por las regularidades fenoménicas, por los encadenamientos causales, es posible hablar de un mundo donde reina la libertad humana, donde las cosas no suceden en forma necesaria, sino por la plena voluntad del hombre. Se trata entonces del mundo del deber ser a partir del cual se establecen las bases de la conducta moral, ya que solamente los actos libres, voluntarios y autónomos son los que pertenecen al mundo moral. En este ámbito del deber ser es donde se ha instalado la ética, la cual descansa e