Estado y Políticas Sociales 2014

Introducción a las categorías de Estado y Politica Social en el marco del desarrollo capitalista. 1 Ximena López, María Virginia Siede2 Introducción El texto que aqui presentamos tiene por objetivo acercar a los estudiantes de Introducción al Trabajo Social algunas reflexiones y análisis en relación a las categorías de Estado y Política Social. Ambas imprescindibles para la comprensión de los orígenes y desarrollo del Trabajo Social como profesión en el marco de las relaciones sociales ca italistas a ue históricamente next pase su principal emplead 0 excelencia de su inse ón I Esta relación funda

Social nos lleva a la n o y el lugar por de la política social. Estado y la Política os sobre sus significados ya que no hay definiciones univocas en torno a estas categorías. Es común que se confunda al Estado con la figura del gobierno y se comprenda equivocadamente a la política social como «ayuda del Estad03» o se la reduzca a los planes sociales. Estas formas de comprender al Estado y a la Política Social no son más que expresiones ligadas al sentido común que llevan a enmascarar las funciones sociales, políticas y económicas que cumplen.

El Estado organizado de la forma en que lo conocemos

Lo sentimos, pero las muestras de ensayos completos están disponibles solo para usuarios registrados

Elija un plan de membresía
hoy, no xistió siempre y lo mismo puede decirse de la política social. El Estado moderno tiene sus orígenes vinculados a la propia formación del capitalismo y ha redimensionado sus funciones consecuencia de las diferentes configuraciones que la lucha de clases adquiere en cada momento histórico. Capitalismo: introducción a su proceso histórico.

El modo de producción capitalista se consolida en el siglo XVIII y encuentra en la relación capital/trabajo una particular concretización de las relaciones sociales. Su principal relación de producción es el trabajo asalariado consagrando así el carácter rivado de la apropiación de la riqueza socialmente producida: «el conjunto de los productores libres (los trabajadores) crea un enorme excedente que es apropiado por los dueños de los medios de producción (los capitalistas)» (Netto y Braz; 2009:165).

Esta relación estructuralmente contradictoria entre las clases se expresa en la mercantilización de los medios de subsistencia (los bienes materiales necesarios para la propia reproducción de los hombres- comida, vivienda, vestimenta, etc. – pasan a valorizarse como mercancías) y, en consecuencia, aquellos que no cuentan on los medios de producción están obligados a vender lo único que les pertenece, su fuerza de trabajo, a cambio de un salario (que les permita comprar los bienes materiales necesarios para su reproducción).

Este proceso histórico lleva a que los trabajadores pasen a constituirse, también, en una «mercadería» intercambiable en el mercado. Es asf que, la relación capital/trabajo no sólo organiza la producción (cómo y qué se va a producir en cada momento histórico) sino que envuelve y determina todas las esferas de la vida social (el mercado es el gran regulador de la vida cotidiana y l dinero lo que mide y determina las relaciones entre los hombres). 20 cotidiana y el dinero lo que mide y determina las relaciones entre los hombres).

Como venimos viendo, el modo de producción capitalista tiene como objetivo último la acumulación y valorización del capital; por lo que, a lo largo de su desarrollo se fueron instaurando cambios en la lógica de organización de la producción (organización del trabajo e incorporación de nuevas tecnologías) que determinaron cambios y reconfiguraciones de las relaciones socio-politicas. En el desarrollo histórico del modo de producción capitalista odemos identificar un primer momento que se inicia con la acumulación originaria y que va hasta mediados del siglo XVIII: el capitalismo comercial.

Este proceso tiene su génesis en el marco de la crisis de la sociedad feudal cuando comienza a extenderse la separación entre el productor (trabajador) y los medios de producción (tierra) asi como la transformación de un tipo de vida rural a un tipo de vida cada vez más urbano. Es, en este contexto, que la actividad comercial toma relevancia y el descubrimiento de nuevas rutas comerciales no sólo posibilita ampliar las fronteras el mundo sino que, también, la ubicación de nuevos mercados para los cuales era necesario ampliar la producción de bienes.

En el transcurso de este largo proceso se van delineando las dos clases sociales fundamentales del modo de producción capitalista: burguesía y proletariado. Un segundo momento que va desde mediados del siglo XVIII hasta el último tercio del siglo XIX: el capitalismo competitivo. En este período la burguesía, que ya tenía en sus manos el control de la actividad económica, avanza en la búsqueda de consolidarse como poder 20 en sus manos el control de la actividad económica, avanza en la úsqueda de consolidarse como poder político debiendo para ello enfrentarse con la nobleza y la Iglesia para eliminar los privilegios de sangre4.

La expresión histórica más emblemática de este proceso es la Revolución Francesa en 1789 con sus banderas de Libertad, Igualdad y Fraternidad. En términos económicos la expresión más contundente de este periodo es la Revolución Industrial y la consolidación de los procesos de urbanización. Los avances científico tecnológicos que permitieron transformar radicalmente el proceso productivo no solo se evidenciaron en la producción sino que estas ransformaciones impactaron en la totalidad de la vida cotidiana de los sujetos.

Dos nuevos lugares pasan a ser determinantes en esta organización social: la fábrica y la ciudad5. Se consagra la creación del mercado mundial intensificando las relaciones comerciales entre los países y se internacionaliza la división social y técnica del trabajo en trabajos especializados que se conectan y relacionan en un proceso de trabajo colectivo que ensambla la maquinaria productiva global. En síntesis, este es el período en que la burguesía accede al poder del Estado y lo limita a garantizar el desarrollo de la economía y l crecimiento de la misma sin intervenciones directas de éste.

Es decir, el Estado representa los intereses del capital y su función es la de Estado Gendarme para garantizar la libre circulación en el mercado y reprimir cualquier manifestación en contra del orden. Pero, contradictoriamente, es el período en el que irrumpe la clase trabajadora en el espacio politico y público demanda 4 20 contradictoriamente, es el periodo en el que irrumpe la clase trabajadora en el espacio polltico y público demandando mejores condiciones de vida y trabajo.

Esto da cuenta de la oma de conciencia de los trabajadores que buscan en las luchas obreras la representación de sus propios Intereses dado que las condiciones de sobreexplotación y la ausencia de protecciones vinculadas al trabajo evidencian las condiciones de deshumanización y dominación del capital (ejemplo de esto son los movimientos del luddismo y cartism06 y, luego, la organización de los sindicatos y partidos políticos de masas que manifiestan el proceso de consolidación del movimiento obrero).

El tercer momento que podemos identificar en el proceso histórico desarrollado por el modo de producción cap talista se xtiende desde finales del siglo XIX hasta nuestros días y se lo denomina capitalismo monopólic07. Las características fundamentales del periodo se expresan en el proceso de monopolización de la economía, las transformaciones en la organización del proceso productivo, el avance organizativo del movimiento obrero y la reconfiguración del Estado que reconoce la necesidad de otro tipo de Intervención ante la cuestión social.

El plano económico está determinado por el surgimiento de los monopolios: «grupos capitalistas nacionales controlando ramas industriales enteras, empleando enormes contingentes e trabajadores e influyendo decisivamente en las economías nacionales alteró de modo extraordinario la dinámica económica. En pocas décadas, esos gigantes monopolios… ultrapasaron las fronteras nacionales, extendiendo su dominio sobre enormes reglones s 0 regiones del glob08» (Netto y Braz; 2009:177-178).

Dando como resultado una mayor concentración y centralización del capital en menos manos. Los cambios en la economía no se restringen sólo al proceso de monopolización del capital, también, se altera la organización del proceso de trabajo en el pasaje a la producción fordista. Este atrón de producción en masa se organiza en una producción en serie, homogénea y verticalizada y que divide en diferentes tareas a grupos de trabajadores posibilitando la reducción del tiempo de trabajo y el crecimiento de los ritmos de producción.

Este proceso de crecimiento industrial provoca en los trabajadores condiciones de pauperización y aumento de la pobreza por lo que los reclamos organizados de la clase trabajadora durante el siglo XIX ponen en evidencia las desiguales condiciones de vida y las fallas que expresa el modo de producción capitalista9. Es en el marco del capitalismo monopólico que la función del

Estado se reconfigura pasando de ser un Estado Gendarme (sin intervención en lo económico y con intervención solo represiva en lo social) a ser un Estado Intementor en cuestiones económicas y sociales, constituyéndose así en un espacio contradictorio donde la lucha de clases también se expresa. El Estado como espacio contradictorio. Para trabajar la categoría de Estado vamos a fundamentar nuestro análisis en el pensamiento de Antonio Gramsci10.

Al observar el Estado de principios del siglo XX, Gramsci analiza ólo como un aparato que el mismo no puede se 6 20 coercitivo (represivo) sino hav que enten ntendido sólo como un aparato coercitivo (represivo) sino que también hay que entenderlo en su función generadora de consenso. Así plantea su idea de Estado ampliado compuesto por la Sociedad Política más la Sociedad Civil. La Sociedad Política se materializa en los aparatos de coerción estatal a través de los cuales las clases dominantes ejercen su función de «dominio directo».

Para Gramsci es este «aparato de coerción estatal que asegura «legalmente» la disciplina de los grupos que no «consienten, ni activa ni pasivamente… a la dominación. » (1991 1) La sociedad política es el ámbito donde as clases dominantes ejercen una dictadura, o sea, la dominación sin consenso. Forman parte de esta sociedad política no sólo el aparato represivo estatal en cuanto a fuerzas policiales y militares, sino también la legislación, el derecho, etcl 1 .

Por su parte la Sociedad Civil está materializada en los «aparatos privados de hegemonía» que es el lugar donde las ideologías se elaboran y se difunden en la construcción del consenso para los proyectos politico- económicos de las clases sociales fundamentales (burguesía y proletariado)12. De este modo, forman parte de la sociedad civil todas aquellas instituciones rivadas a las cuales los individuos adhieren y participan de forma voluntaria en su cotidiano, como es el caso de las iglesias, los partidos políticos, los sindicatos, los movimientos sociales, las organizaciones empresariales, etcl 3.

En este sentido y considerando las características de la Sociedad Civil, Gramsci explica que «en una determinada sociedad nadie es desorganizado y sin partido, desde que se entiendan organización y par 7 determinada sociedad nadie es desorganizado y sin partido, desde que se entiendan organización y partido en un sentido amplio y no formal. » (1980:151). Es decir, en una sociedad los ujetos participan en una o más de estas instancias organizativas de manera activa (militando, profesando los cultos, etc. o de una manera más pasiva a través de la adopción de ideas y valores vehiculizados por estas organizaciones que se difunden como válidas y necesarias para toda la sociedad14. A la Sociedad Civil corresponde la función de hegemonía, y aquí es importante destacar el significado del concepto de hegemonía entendido como el consenso espontáneo dado por las grandes masas de la población a la orientación impresa por el grupo fundamental dominante a la vida social. Gramsci: 1991 : 1 1) Vemos como la Sociedad Civil adquiere fundamental importancia en la medida en que da cuenta de otra dimensión de la dominación de un grupo social (clase) en la sociedad, que trasciende el dominio coercitivo, ejercido a través del aparato represivo y jurídico materializado en la sociedad política.

Es decir, la burguesía, teniendo el poder del Estado (en sentido ampliado) no solo es clase dominante ya que dispone de los medios represivos frente a la clase trabajadora sino que, en la medida en que consigue que su ideología se sostenga y difunda como única deología válida entre los trabajadores, se constituye también en clase dirigente. En síntesis Gramsci entiende que el Estado se manifiesta más allá del aparato coercitivo (sociedad política) incorporando la dimensión de consenso (sociedad civil).

En estas reflexiones sobre el Estado Ampliado ( de consenso (sociedad civil). En estas reflexiones sobre el Estado Ampliado (Sociedad Politica + Sociedad Civil) adquieren relevancia los intelectuales en la difusión de las Ideolog(as y la preservación o destrucción de una determinada hegemonía. Para Gramsci, todos los hombres son intelectuales en la medida n que cualquier actividad, hasta la actividad práctica más simple, requiere de una elaboración intelectual, entretanto, no todos los hombres cumplen la función social de intelectuales en el marco de las relaciones sociales.

Y aquí Gramsci no está pensando en la figura de los grandes intelectuales (escritores, filósofos, etc. ) sino que incluye aquellas personas cuya funcion social es dar coherencia interna y difusión a las concepciones de mundo de cada una de las clases sociales (burguesía y proletariado). Distingue dos tipos de intelectuales: los intelectuales tradicionales y los intelectuales orgánicos.

Los intelectuales tradicionales son aquellos que no se relacionan directamente con las clases sociales del modo de producción capitalista (burguesía y proletariado) ya que no fueron colocados en la función intelectual por ninguna de estas clases en su desarrollo histórico. Un ejemplo de intelectual tradicional son los eclesiásticos, que desempeñan la función social de intelectuales (es decir de organizadores y difusores de ideología) antes del surgimiento del modo de producción capitalistal 5.

El segundo tipo de intelectuales caracterizado por Gramsci es el intelectual orgánico que es aquel que es puesto en su función ocial de intelectual en el marco de las relaciones sociales capitalistas, por una de las dos clases de intelectual en el marco de las relaciones sociales capitalistas, por una de las dos clases sociales (burguesía o proletariado) en su propio proceso de constitución y consolidación como clase social.

Estos intelectuales están orgánicamente vinculados a una de estas dos clases sociales. «Cada grupo social, naciendo en el terreno originario de una función esencial en el mundo de la producción económica, crea para sí, al mismo tiempo, de un modo orgánico, una o más camadas de Intelectuales que e dan homogeneidad y conciencia de la propia función, no apenas en el campo económico, sino también en el social y en el político. » (Gramsci, 1991:3).

De este modo, hay intelectuales orgánicos de la burguesía e intelectuales orgánicos del proletariadol 6. La importancia de los intelectuales orgánicos de cada clase social reside en que es a través de éstos que las ideologías, las concepciones de mundo de estas clases sociales se organizan y d’funden en la disputa por la conquista de la hegemonía en la sociedad; es en la sociedad civil donde mayoritariamente operan los intelectuales.

De esta manera y entendiendo al Estado ampliado como un espacio contradictorio donde la lucha de clases también se procesa, a la hegemonía que tiene la burguesía se le opone (aunque a veces de manera esporádica o episódica) el intento de construcción de una contra hegemonía que exprese los valores, ideología y proyectos de la clase trabajadora en la disputa ideológica en la sociedad. Es decir se vuelve necesario que las clases subalternas puedan establecer una postura crítica sobre la concepción de mundo que incorporan de forma acrítica y mecánica y, a partir de un 0 DF 20