Ensayos

Ensayos gy lamoly 110R5pR 16, 2011 8 pagcs Los ríos profundos es la tercera novela del escritor peruano José María Arguedas. Publicada por la Editorial Losada en Buenos Aires (1958), recibió en el Perú el Premio Nacional de Fomento a la Cultura «Ricardo Palma» (1959) y fue finalista en Estados Unidos del premio William Faulkner (1963).

Desde entonces creció el interés de la crítica por la obra de Arguedas y en las décadas siguientes el libro se tradujo a varios idiomas. Según la critica especializada, esta novela marcó el comienzo de la corriente neo indigenista, pues presentaba por primera vez na lectura del problema del indio desde una perspectiva más cercana. La mayoría de los cr[ticos coinciden en que esta novela es la obra maestra de Arguedas.

El título de la obra (en quechua Uku Mayu) alude a la profundidad de los ríos andinos, que nacen en la cima de la Cordillera de los Sw p to page Andes, pero a la vez de la cultura andina, I identidad nacional d Los ríos profundos (1 del mundo andino y e ancestrales raíces org d es la verdadera síntesis más perfecta scritor y antropólogo peruano José María Arguedas, concibe toda su literatura alrededor de

Lo sentimos, pero las muestras de ensayos completos están disponibles solo para usuarios registrados

Elija un plan de membresía
un proyecto: un país dividido entre dos culturas (la ndina, de origen quechua, y la urbana, de raíces europeas) que deben integrarse en una relación armónica de carácte carácter mestizo.

Y resulta ser en esta obra, Los ríos profundos, donde mejor se plasman los grandes dilemas, angustias y esperanzas que ese proyecto plantea. Se trata de una novela de formación articulada sobre dos pilares estructurales de dilatada tradición literaria, como son, por un lado el motivo del viaje y por el otro el del héroe adolescente que protagoniza el tránsito de la infancia a la edad adulta. Ambos motivos son de fácil rastreo a lo largo de la literatura, tanto islados como combinados, arrancados, desde la Biblia y la épica clásica, pasando por la picaresca hasta llegar a la literatura del siglo XX.

El viaje de Ernesto, el protagonista de la novela, pasa por tres etapas. La corta estancia en Cuzco conforma la primera etapa del viaje iniciático de Ernesto; Cuzco es ciudad sagrada y centro del mundo en el que se unen cielo y tierra. La segunda etapa es el largo peregrinar del protagonista siguiendo los pasos de su padre por toda la geografía del Perú. La estancia en Abancay constituye la tercera parte del viaje del protagonista; Abancay omperá la idea del orden natural que Ernesto había aprendido con los indios, porque en esa ciudad aparecerá materializado el mal.

La última etapa del viaje de Ernesto consiste en la vuelta a emprender el camino que lo integra con las sierras, los ríos y el pasado, pues ese será, paradójicamente, su futuro. Son dos los narradores que relatan los diferentes capítulos de la novela. uno es el mismo pr los narradores que relatan los diferentes capítulos de la novela. Uno es el mismo protagonista que narra su historia interior, y el otro es el narrador que narra la historia global. Pero se trata de un narrador no del todo omnisciente, de una omnisciencia restringida que no cuenta más allá de lo que podría saber Ernesto.

Se ha vuelto común en la bibliografía señalar deficiencias en la organización de Los ríos profundos, inclusive entre aquellos que enaltecen su esplendor estético y la consideran la mejor novela de Arguedas. Pero lo cierto es que lo que menos le falta a esta novela es una estructura definida, ya que no sólo dispone de una, sino de dos. Paralelo al deambular por el Perú y al proceso de formaclón de Ernesto, se halla un sistema de planos que, a veces nterpuestos entre ellos, dan la clave al verdadero significado de la novela.

En primera parte se asemeja la biografía del autor con la vida de Ernesto, su alter ego en muchas de sus otras obras. Hijo de Víctor Manuel Arguedas Arellano (natural de Cusco) y de Victoria Altamirano Navarro, quedó huérfano de madre cuando contaba tan sólo con tres años de edad. Sin embargo esta orfandad le facilitó que estuviera al cuidado de los sirvientes indígenas, cuidado que se acrecentó al casarse su padre con Gmanesa Arangoitia, con la cual jamás congenió. Su padre, abogado errante, concedió la educación de su hijo a su madrastra. ro Arguedas logró escapar del martirio que significaba vivir en la hacien 31_1f8 su hijo a su madrastra. Pero Arguedas logró escapar del martirio que significaba vivir en la hacienda de ésta, refugiándose durante dos años en la hacienda de Viseca de su tío José Manuel Perea. En la cercana comunidad indígena de l_Jtek’, Arguedas viviría la época que recuerda como la más feliz de su vida. Esta etapa nutrió toda su existencia con imágenes idealizadas de integración con la naturaleza y una gran conciencia solidaridaria. Confirió al mundo andino rasgos de hogar, de vientre materno y protección aterna.

Las figuras patriarcales de don Felipe Mama y Victo Pusa condensarían en su memoria la plenitud humana y humanizante de Viseca y Utek’ conforme se ve a lo largo de Los ríos profundos. Esta visión mágica, unitaria y animista del universo absorbida desde la niñez la integró en su obra como tema y materia de la narración así como también elemento estilístico del lenguaje narrativo. El plano del pasado inca se halla en el reino de la memoria y está estrictamente atado al plano mágico-mítico, hasta el punto de confundirse.

El escritor Clastro Klaren dice así: «La magia es el edio gracias al cual el ser humano puede intentar comunicarse y comprender el mundo que lo rodea y que apenas entiende». En Los ríos profundos Arguedas presenta una visión del universo como un todo interrelacionado y el acercamiento mágico a ese mundo consiste en intentar descubrir los caminos subterráneos que se mueven entre los seres, las cosas y los valores espirituales descubrir los caminos subterráneos que se mueven entre los seres, las cosas y los valores espirituales.

Sin embargo esta percepción integradora y panteísta no es compartida por todos los personajes de la novela, tan sólo por el pueblo indígena y por Ernesto, el protagonista «introducido» por una infancia pasada en el ayllu y en su quebrada madre. Esta magia es para Ernesto su guía vital y la encuentra en la memoria de las piedras vírgenes del muro inca, de donde capta al palparlas con sus manos la ternura y solidaridad de sus antepasados; la magia se encuentra de igual modo en los ríos, a los que otorga el papel de divinidad purificadora ya que es sangre que desciende de la sierra y trae consigo recuerdos de un pasado feliz.

Esta magia también se apodera de su voz convirtiéndola en canto y de este modo pasa a formar parte del lenguaje del mundo. Es decir, aunque escrita en castellano, Los ríos profundos es una novela pensada y cantada en quechua. El zumbaylú, que en un primer momento puede no parecer relacionado con el pasado, representa en la novela la identidad profunda de la memoria, la naturaleza y la música. Se trata de un simple trompo, que actúa como un objeto integrador que sirve para hacer funcionar los recuerdos más recónditos. Para Ernesto es el instrumento ideal en cuanto que es capaz de captar la interrelación existente entre los objetos.

A la vez que evoca a la Naturaleza es objeto pacificador que purifica los spacios negativos. evoca a la Naturaleza es objeto pacificador que purifica los La dimensión al mismo tiempo histórica y mítica de la obra de Arguedas parece evidente. pero la misma mirada que se fija en el pasado legendario evocando mitos de hace miles de años, se fija también en el presente y mucho más en un futuro histórico que reconcilie a los pueblos del Perú, en el que proyecta siempre la memoria de los mitos y el recuerdo personal de su infancia.

Este presente se hace visible en la revolución de las chicheras, en el borracho que orina sobre el muro… Así, la misión de Ernesto s la de recuperar el pasado y ser capaz de relacionarlo con el presente. Los rios profundos es una novela que se sustenta sobre una antítesis. Esta antítesis viene dada por dos grandes conceptos unidos al hombre desde su existencia: el Bien y el Mal. Este ha sido el aspecto más estudiado de la obra, puesto que de aquí parten la caracterización y clasificación de los personajes.

Es interesante la clasificación que establece Gladys Marín al respecto. Mantiene que el mundo del Colegio está marcada por los signos del bien y del mal y que se da a lo largo de la historia n proceso de transformación que lleva a unos a la liberación y a otro a la condenación. Ernesto entiende que para vencer al Mal por excelencia es necesaria la unión de las fuerzas mágicas que provienen de lo inca y lo cristiano; así se demuestra en la piedra en que se escupe una cruz de saliva.

Pero que sola una cruz de saliva. Pero que solamente el compromiso, y de aquí se extrae la conclusión del libro, es el que hará posible este propóslto. Ese compromiso es el mismo río, los rios profundos que dan título a la novela y que significan que la elección de los elementos que configuran el Bien implicará el rechazo de todos quellos que determinan el Mal. Por otro laso algo muy interesante que nos enlaza muy bien con la fuerza que se desprende del nombre de una de las más célebres novelas de Arguedas.

La reflexión de nuestro autor atiende, pues, a la marcada escisión que afecta al Perú. Una ruptura que la referencia a la profundidad del río serrano rescata con audacia. Aquel río por el cual el torrente fluye «con fragor de tempestad». Como sabemos, el contacto del pequeño Ernesto con la naturaleza se convierte siempre en una experiencia de liberación. Su remisión a lo más propio, a lo más autóctono, lo econecta consigo mismo y le ayuda a escapar de la imposición y la miseria que invade el contexto de su escuela.

Como si la fuerza del agua que corre por las corrientes del Apurímac fuera capaz de limpiarlo, ofrecerle la verdadera pureza. No la de la mortificación subyugante del cura, sino la redención ofrecida por su contacto con la unidad de la naturaleza que, añádase, no podría manifestarse más integrada y permanente que en el eterno fluir de las aguas del río. Aguas que no sólo lo cone integrada y permanente que en el eterno fluir de las aguas del rio.

Aguas que no sólo lo conectan con el sentido más Insondable e la realidad, sino que lo reintegran a su amor y respeto por los indos de la primera infancia, los de lucanas, «los que más amó y comprendió»; y a la vez, más plenamente, con el indio pobre y aplastado por la codicia, por la religión, por el dios castigador del cura cómplice En Los ríos profundos, Arguedas utiliza la literatura como medio de denuncia, para exponer en toda su crudeza las atrocidades que viven los desprotegidos campesinos peruanos, la clase más baja y desprestigiada, a la que se discrimina tanto por su origen como por su lengua.

Si bien esta novela está escrita en español, Arguedas incorpora dlversos vocablos del quechua, que le dan autenticidad a los diálogos. José Maria Arguedas con Los Ríos Profundos logran una combinación de la vida con la realidad ya que en dicha obra nos relatan sucesos que ocurren todos los días y nos demuestra que los problemas que encontramos hoy en dia en la sociedad también, algunos, los podíamos haber tenido en aquella época. Los Ríos Profundos es una magnifica combinación de la vida de Arguedas y nos demuestra esa perseverancia y optimismo con el que en la vida se pueden llegar a salir adelante y progresar. 81_1f8