El sindicalismo y la politica en puerto rico

La accion politica es un elemento necesario para que los trabajadores puedan adelantar sus objetivos de clase y asegurar las conquistas obtenidas tras anos de incesantes reclamos. A veces, por error o malsana intencion, se confunde lo que es accion politica y como se diferencia de la actividad politico partidista tradicional. Por eso conviene senalar la diferencia entre el sindicato u organizacion que en un momento dado participa abierta o indirectamente en el juego politico y la funcion de los partidos politicos de por si. La union obrera tiene como principal objetivo mejorar las condiciones de vida y trabajo de los obreros que la integran.

Por eso lucha por mejores salarios y beneficios marginales para cada empleado. Es esta funcion la que le permite consolidarse como encarnacion de la aspiracion inmediata y concreta de la mayoria de los empleados en un sitio de trabajo determinado. El convenio colectivo es la expresion mas autentica del logro de esta funcion. El sindicato o union tiene tambien la funcion de alertar la conciencia de los trabajadores sobre aquellas ideas y proyectos politicos, economicos o sociales que en una forma u otra afecten o puedan afectar los intereses de la clase obrera en general y de un grupo o sector obrero en particular.

Este es el caso de Fortunata -en el ano 1990 y tambien en el 1997. Tambien de la eterna lucha por la plena aplicacion a Puerto Rico de la ley de salario minimo federal integro, lo cual al fin fue recogido en la legislacion al efecto por el gobierno de Pedro Rosello en su llamada “Reforma laboral”, del reclamo por legislacion para reconocer el derecho de los empleados publicos en las agencias ejecutivas del gobierno y de la oposicion al uso del poligrafo o detector de mentiras en el lugar del trabajo, la autorizacion a los patronos para que realicen pruebas de deteccion de drogas y alcohol sin salvaguardas adecuadas.

Igual deberia ocurrir con la lucha contra el racismo y el sexismo en el empleo, entre otras muchas aspiraciones y luchas. Desde este punto de vista, la union tiene como funcion social que resulta politica por su naturaleza, pues afecta el entrejuego por el poder decisional en las estructuras del gobierno y las instituciones creadas para administrar los asuntos de toda la sociedad. Pero no necesariamente el movimiento obrero tiene que adoptar una postura politico-partidista, sobre todo, cuando el panorama politico solo presenta partidos-instrumentos de la clase patronal.

Hay que dejar en claro que el partido politico no es una union obrera. El partido politico es una organizacion mucho mas amplia que cualquier sindicato. Esta compuesto por individuos atraidos por la idea o la perspectiva de lograr cambios fundamentales en las esferas politicas, social y economica. Pero esto no necesariamente implica conquistas inmediatas para los diferentes grupos de trabajadores asalariados, con la excepcion de los grupitos de allegados entre los cuales se repartiran las sobras del botin que hereda el partido triunfador. Las personas que integran el partido politico ueden ser diversas e incluso diametralmente opuestas en cuanto a intereses relacionados con las condiciones de sueldo y salarios. Sin embargo, se organizan como colectividad partidista al coincidir en la necesidad de promover accion politica para impulsar el cambio social, bien de unas estructuras politicas, bien del liderato politico del momento o de toda la sociedad. El movimiento obrero tiene la obligacion social de expresarse y participar politicamente en los asuntos que le atanen. En palabras de Juan Saez Corales, Secretario General de la CGT desde el 1940 al 1945, …

Los sindicatos son organizaciones de todos los obreros sin distincion de credos politicos. Los sindicatos participan en todas las luchas que favorecen a la clase obrera y al pueblo. Los sindicatos luchan contra toda medida politica que lesione sus intereses pero no son partidistas, es decir, no llevan la bandera de partido politico alguno, ni llevan en su seno ninguna lucha politico partidista que pueda romper o debilitar su unidad. La fuerza de los sindicatos se apoya en sus miembros y deben pensar como miembros pertenecientes a la clase explotada, como obreros y en su unidad integral. .. No hay problemas en Puerto Rico ajenos a los trabajadores; no hay problemas del mundo ajenos a los trabajadores; los trabajadores estamos interesados en todos los problemas de Puerto Rico y en todos los problemas del mundo. Por eso es que ejercemos una funci6n esencialmente politica y es por eso que no queremos ser y no debemos ser el rabo de ningun partido politico. (Garda y Quintero Rivera, 1982:119) En ocasiones, la postura adoptada por el sindicato en el descargo de su funcion politica puede coincidir con los pronunciamientos de uno o mas partidos politicos.

Un ejemplo de posible coincidencia es la preocupacion por la criminalidad rampante que a diario sufrimos, El partido politico gobernante que sea en su momento, tiene que estar interesado erradicar la asfixiante ola de criminalidad de nuestra diaria vida, individual y colectiva. Puede ser que ese partido tenga una vision torcida o disparatada de las causas de la criminalidad y de los remedios que deban emplearse para controlarla. Sin embargo, por fuerza, compartira su preocupacion sobre la necesidad de resolver el problema con la necesidad sentida por los trabajadores y consumidores en general.

Por ello, puede ocurrir que el movimiento obrero en general apoye ciertas iniciativas gubernamentales en torno a ese problema. Tambien puede ocurrir que sea el movimiento obrero el que reclame del gobierno accion efectiva contra algun problema social como la criminalidad, el alto costo de los servicios medicos y la falta de vivienda adecuada. En cualquiera de los casos, la participacion del movimiento obrero tendra efectos y caracteristicas politicas, aunque no necesariamente partidistas. Tambien pueden estar diametralmente encontradas las posiciones del obrerismo y las del gobierno.

Un ejemplo es la controversia sobre el salario minimo federal y su aplicacion a Puerto Rico. Durante decadas los patronos y sus voceros se opusieron a que los trabajadores de Puerto Rico reciban el salario minimo federal segun se aprueba para los trabajadores de los Estados Unidos. Tradicionalmente, el Partido Popular Democratico ha apoyado esta posicion patronal mientras que el Partido Nuevo Progresista la ha combatido. No puede afirmarse que los trabajadores que desean la aplicacion automatica y plena de la ley de salario minimo para Puerto Rico lo hagan por ser estadistas.

Simplemente lo hacen porque para el noventa por ciento de la clase obrera asalariada, esta parece ser la unica forma de elevar su salario ante el agobiante y continuo crecimiento en el ya alto costo de la vida y el bajo por ciento de trabajadores cubiertos por convenios colectivos. Tampoco puede afirmarse que el PNP apoye el salario minimo federal porque sea un partido representativo de los intereses de los obreros y consumidores. Por el contrario, su posicion al respecto es un reflejo de su posicion partidista en cuanto a la definicion del destino politico final de Puerto Rico.

Otro caso ilustrador es el ya mencionado de «Fortunata» o la censurable aventura de poner en venta parte del patrimonio economico nacional. Los cien mil puertorriquenos que llegaron hasta la plazo1eta frente al Capitolio en marzo 28 de 1990 no necesariamente estaban alentados por animo antiPPD. Pero todos los alli presentes fueron aglutinados por un comun sentido de estupor e indignacion, no solo por la aun incomprensible puesta en venta del sistema de comunicaciones del pais, si no tambien por la forma obstinada, destemplada e improvisada con que el Gobernador Rafael Hernandez Colon enfrento el asunto.

De igual forma, la masiva multitud que inundo las calle, avenidas cercanas al capitolio en octubre de 1997 en repudio al proyecto de ley para autorizar la venta de las companias telefonicas estaba integrada por personas de todos los partidos politicos, asi como ciudadanos no afiliados politica o sindicalmente. Como regla general, nuestro obrerismo tiene que ser politico pues no puede rechazar discutir y, si necesario, combatir contra legislacion disparatada, abusos de poder y manejos turbios en muchos casos.

Sin embargo, no puede caer en las estrechas redes del partidismo politico, pues este es capaz de dividirlo, mutilarlo y destruirlo como fuerza capaz de generar transformaciones formaciones socia1es y economicas trascendentales. En Puerto Rico ha sido altamente danino que los lideres politicos de izquierda, derecha o centro, en su momento, se hayan auto asignado la tarea de desplazar al movimiento obrero en la tarea de alcanzar reivindicaciones materiales para los trabajadores.

Igualmente, ha sido un repetido error que los lideres sindicales abandonen el fiel desempeno de las obligaciones que supone su cargo, en un afan de involucrarse en asuntos y tareas evidentemente partidistas, claramente correspondientes a organizaciones politicas en primera instancia. ?Cual es entonces la funcion principal de la organizacion obrera? Mejorar las condiciones de trabajo, elevar los salarios, dignificar el proceso de produccion y garantizar el respeto a la dignidad del ser humano, entre otras muchas tareas relacionadas.

Tambien, velar por lograr un ambiente libre de riesgos fisicos en el trabajo, garantizando la proteccion real ala integridad fisica del trabajador mientras desempena su labor productiva. Es tambien funcion de la organizacion obrera, lograr condiciones que permitan un ambiente de satisfaccion del empleado en el proceso de desempenar la labor productiva que le ha sido encomendada. No debemos perder de vista que el trabajo es la actividad social fundamental de la sociedad humana.

El trabajo es lo que le permite a los seres humanos subsistir, mantener la unidad y dignidad de su familia; cultivar su propio sentido de valia en el contexto de la sociedad y la familia inmediatamente relacionada. Aun en el caso de la produccion en masa, la cual suele ser altamente enajenante, un individuo puede derivar grandes satisfacciones morales en el proceso de realizar su parte de la tarea productiva si media un agente social que reclame junto a el respeto y dignidad.

Gracias al obrerismo, el lugar de trabajo no siempre es un calvario y, por el contrario, puede alli florecer la convivencia humana, en fraternal empeno de progreso mutuo de todos los trabajadores. La union tiene la obligacion basica de promover mejoras sustanciales en el ingreso economico de los trabajadores. Es por eso que en los convenios colectivos tiene un lugar primordial el logro de aumentos en la compensacion por trabajo realizado, ya sea en la forma tipica de aumento de salario por hora, bien sea, a base de compensacion por el numero de unidades producidas o vendidas, es decir, a comision o por tarea.

Un salario adecuado es importante por varias razones. En primera instancia, permite el acceso del trabajador a mas y mejores bienes y servicios, concediendole una existencia mas gratificante. Ademas, permite que el hombre pueda satisfacer su necesidad vital de descansar, de disfrutar de un tiempo de ocio creador, para meditar sobre si mismo, sobre sus logros, reveses, afanes, sobre sus deseos no satisfechos; para compartir dia a dia con su familia, promoviendo y disfrutando su realizacion como ser humano.

Por eso, un salario adecuado puede ser la diferencia entre vivir para trabajar y trabajar para vivir. Por la naturaleza de sus objetivos elevar los salarios y mejorar las condiciones de trabajo del empleado, las uniones obreras son frecuentemente senaladas como enemigas de los intereses de los patronos. Por eso en diferentes momentos han surgido enconados debates sobre si pueden o no las uniones obreras coexistir en paz con los patronos.

Desde este punto de vista se ha planteado desde la guerra abierta entre los sectores patronales y obreros hasta un acercamiento constructivo, a son de compas de espera, que permita colaborar mientras se pueda. En la actualidad y en las presentes condiciones socioeconomicas, las uniones obreras desempenan un rol claramente reformador, plenamente insertado dentro de los limites de flexibilidad y tolerancia del marco politico y de produccion en que nos desenvolvemos. Aunque parezca raro, la organizacion y consolidacion de una union obrera en un centro de trabajo suele resultar en una gran ayuda para el empresario o patrono.

Esto es asi, porque la firma del convenio colectivo y el cumplimiento de la obligacion mutua de atenerse a sus terminos y resolver las controversias y disputas en la forma previamente pactada, produce un alto grado de estabilidad en las operaciones de la empresa. Esto tiene ganancias y limitaciones para ambas partes. Por un lado, la estabilidad de la relacion no exc1uye, por el contrario, acoge, la manifestacion del derecho de los trabajadores de requerir reparos a los agravios o querellas que sufren.

Por otro lado, la existencia de un convenio colectivo y el procedimiento pactado para resolver las controversias obrero-patronales limita y a la vez disuade al patrono de incurrir en conducta c1aramente agresiva y hostil contra los trabajadores. La existencia de las uniones obreras atestigua su funcion de control social a favor del sistema, dentro del sistema y para desarrollo y en beneficio del actual sistema de produccion. Dentro de esta realidad, la reivindicacion de los derechos de los obreros se tolera en tanto y en cuanto se canalice a traves de una organizacion victoriosa que opere dentro de los medios que permite la ley.

En caso contrario, el patrono suele acudir alas campanas de miedo, difamacion, hostigamiento, asi como a los injunctions o interdictos y tambien la fuerza bruta contra los trabajadores. Los problemas entre los sindicatos y los partidos politicos han existido siempre. Ejemplo de eso fue el inicio del fin de la Federacion Libre puede ubicarse en la decada de 1930, tras una sangrienta huelga realizada por los trabajadores de la cana. La protesta huelgaria se inicio espontaneamente, contra la voluntad del liderato de la Federacion, en el municipio de Fajardo y arropo a casi todo el pais durante el 1934.

La huelga fue inicialmente motivada por la firma de un convenio flojo y oneroso para los trabajadores, entre el liderato de la Federacion y la Asociacion de Productores de Azucar. Muy pronto la huelga se convirtio en una rebelion obrera, tanto contra el patrono como contra la propia Federacion, cuyo liderato ahora impulsaba la alianza del Partido Socialista, organo politico de lucha obrera, con el Partido Republicano, defensor a ultranza de los intereses patronales. Dicho convenio fue rechazado y repudiado por los trabaja dores. Los canaverales se convirtieron en gigantescas hogueras y sangrientos escenarios.

Los trabajadores se vieron obligados a enfrentar la brutalidad policiaca, siempre aliada a los rompehuelgas e incondicionales del patrono. El alto liderato de la Federacion, en colusion con los intereses patronales que ya la habian capturado y castrado politica y sindicalmente, no apoyo el llamado de lucha de sus representados. Por el contrario, pretendio hacer ver como bueno lo que no lo era. Por eso recibio el masivo repudio de los obreros en la huelga. Traicionados y abandonados los trabajadores buscaron otra fuente de liderato e inspiracion de lucha.

La hallaron en Pedro Albizu Campos, entonces Presidente del Partido Nacionalista Puertorriqueno y principal figura en la lucha contra los grandes intereses de los colonos caneros y empresariales norteamericanos que asfixiaban el pais. (Silen, 1995: 95) A pesar del apoyo obtenido, los obreros se vieron forzados a regresar al trabajo bajo las condiciones del convenio firmado por la Federacion y la Asociacion de Productores de azucar. Albizu Campos se convirtio en heroe momentaneo de aquella historica jornada, aunque la ya prostituida Federacion Libre retuvo el liderato formal de los trabajadores en todo el pais.

En los anos siguientes, la Federacion Libre de Trabajadores languidecia entre epilepsia politica e intrigas de palacio. Mientras, el movimiento obrero puertorriqueno se debilitaba, fragmentaba y dispersaba, para beneplacito de los patronos y complacencia del gobierno. En el 1940 surgio la Confederacion General de Trabajadores (CGT), la cual tuvo una corta pero meteorica y significativa historia como eje central de la lucha nacional por la unidad y el desarrollo de la clase obrera.

Su liderato procede en parte de viejos militantes y dirigentes de la FLT junto a una nueva cosecha de lideres jovenes, comprometidos con la causa de la liberacion nacional del pais y la lucha antimonopolista y antilatifundista. La CGT ofrecio a la clase obrera un liderato honesto y combativo, tras el cual, florecio una poderosa sindical que unifico a cerca de 150,000 obreros, organizados en alrededor de 378 uniones locales. Juan Angel Silen, citando en parte a Cesar Andreu Iglesias, resume asi el momento historico, en que surgio la CGT:

Para el 29 de marzo de 1940, el Quinto Congreso de la Asociacion de Choferes ha de aprobar un Llamamiento a los trabajadores de Puerto Rico, el cual dice: «Entendemos que la Federacion Libre ha cumplido su mision historica ante la clase obrera del pais… «pero la Federacion Libre es hoy un cadaver que se recuerda por lo que en la vida hizo, pero que el proletariado no puede sentarse a reverenciar… La clase obrera necesita un organismo vivo, joven, vigorosos, fuertes, que estructurado sobre sanos principios de organizacion y lucha de clases, indique a los trabajadores el derrotero sano y juicioso a seguir.

A la misma vez el Llamamiento critica la relacion de la Federacion Libre al Partido Socialista y la subordinacion de aquella a la politica del Partido Socialista; la subordinacion del movimiento obrero al Departamento del Trabajo que dirigia Prudencio Rivera Martinez; el hecho de que los lideres de los trabajadores se habian convertido en burocratas al servicio del gobierno y de la Coalicion, la ausencia de una verdadera democracia sindical…

Es asi como respondiendo a esta situacion, y a las propias necesidades del movimiento obrero el 31 de marzo de 1940, un total de 42 uniones y sindicatos se constituyeron como la Confederacion General de los Trabajadores (CGT). El Congreso Constituyente se celebra en San Juan con la presencia de 112 delegados representando alrededor de 72,000 trabajadores. Se organizo la CGT con un liderato integrado por el Lcdo. Francisco Colon Gordiani, Alberto E. Sanchez, Ramon Barreto Perez, Juan Saez Corales, Sergio Kuinan Baez y Cesar Andreu Iglesias… (SiIen, 1995: 107)

En el 1940 el Partido Popular Democratico fundado por el periodista y poeta Luis Munoz Marin en el 1938, presento un programa de justicia social orientado a lograr una alianza de c1ases para ganar las elecciones de ese ano. Las promesas reforma agraria y la legislacion social inc1uida en su programa le permitio obtener el apoyo de varios sectores politicos opuestos al Partido Republicano y al Partido Socialista, que entonces gobernaban la colonia. Al Partido Popular tambien ayudo el incluir entre sus candidatos a la Legislatura a Ramon Barreto y Ernesto Ramos Antonini, figuras vinculadas a las luchas del movimiento obrero puertorriqueno.

Las elecciones de 1940 representaron una victoria para el Partido Popular y un fortalecimiento para la CGT. Esta logro desarrollar una exitosa campana de organizacion de los miles de trabajadores que venian del campo a la ciudad como consecuencia del inicio del proceso de industrializacion de la economia local. Bajo la inspiracion y liderato de la CGT, el Sindicalismo puertorriqueno recobro su vigor. Los trabajadores recobraron la esperanza y el deseo de transformar su realidad social y economica. La mana tosca y callosa del obrero volvio a resonar sobre las puertas y escritorios de los colonos caneros.

El clamor de los trabajadores llego tambien hasta las oficinas de los recien llegados empresarios industriales extranjeros, siempre reclamando justas condiciones de empleo y salarios decentes para la clase obrera. La respuesta orquestada de los patronos, del poder empresarial y del gobierno no tardo en hacerse sentir. En el 1940, poco despues de la creacion de la (CGT), el Partido Popular Democratico (PPD) asume las riendas del gobierno colonial de Puerto Rico, el cual detento por 28 anos seguidos. Se vivia en el pais una profunda crisis economica, secuela de la debacle sufrida en la economia norteamericana a partir de 1932.

El PPD dirigido por Luis Munoz Marin, independentista militante en aquel momento historico, logro sumar a su favor el voto de las amplias masas trabajadoras que clamaban por la independencia nacional, o al menos, por un programa renovador para aliviar la miseria y total explotacion a que estaban sometidos. La predica munocista clave fue el “status no esta en issue”, llamando a postergar la lucha por la solucion definitiva de la situacion colonial del pais, en aras de un programa renovador de la agricultura, antimonopolista y de promocion de la industria nacional.

Una vez en el poder, el PPD inicio una reforma agraria para terminar con el latifundismo o monopolio de tierras por ciertas familias o corporaciones. Tambien combatio el ausentismo -acaparamiento de terrenos por norteamericanos otros extranjeros- que estrangulaba la agricultura. Paralelo al proceso de la reforma agraria, el PPD comenzo el programa de industrializacion del pais. Se instalaron diversas industrias livianas, especialmente de cristal, cemento y tejidos, financiado por capital nativo y del gobierno de Puerto Rico.

Estas primeras industrias constituyeron la piedra angular para la transformacion de la economia, entonces predominantemente agricola, a una economia industrial. El gobierno asumio la administracion de los servicios publicos esenciales como electricidad, agua y transportes. Poco duro el empeno de matices renovadores. El PPD cedio ante los grandes intereses. Cambio su politica de desarrollo a base a una industria liviana financiada por fondos locales, a una basada en la importacion de capital y el establecimiento de fabricas extranjeras en la Isla.

La Compania de Fomento Economico y la Compania de Fomento Industrial fueron creadas para dicho proposito. Como anzuelo para las inversiones norte americanas, se les ofrecio mano de obra barata y abundante exencion contributiva, uso gratis de edificios industriales y la garantia de escasos o ningun problema con el movimiento obrero Implicita pero evidentemente, quedo plasmado el compromiso del gobierno de destruir la muralla que la militante Confederacion General de Trabajadores simbolizaba para la rapina patronal..

El Partido popular se esmero por cumplir esta promesa, que tal vez era asignacion recibida desde Washington o desde los centros de poder financieros Y economicos de los Estados Unidos. La ofensiva del Partido popular contra la CGT fue instrumentada por dos vertientes diferentes pero cuidadosamente entrelazadas. En primer lugar se desato una batalla ideologica dentro de la Confederacion sobre la posicion que debia adoptar la sindical ante el programa de gobierno del Partido popular y su tarea de industrializacion del pais.

De un lado estaban los que postulaban la necesidad de que la sindical no asustara a los empresarios norteamericanos campanas de organizacion, exigencias salariales y mucho menos con paros o huelgas. En el bando contrario se alinearon los que entendian que el proceso de industrializacion no podia darse a costa de la entrega del pais a los nuevos magnates norteamericanos, ni que el movimiento obrero debia supeditarse a los intereses del Partido popular. Por otro lado, el Partido popular Democratico comenzo a socavar el liderato de la Confederacion, seduciendo y sustituyendo a sus funcionarios claves.

El PPD ofrecio a muchos lideres de la CGT posiciones politico-partidistas de gran relevancia, bonanza economica e influencia personal (lease senadores, representantes, alcaldes, jefes de agencias y tambien comisarios de barrio y posiciones afines). A la vez, realizo los manejos necesarios para lograr colocar en las posiciones vacadas CGT a lideres politicos del partido, que obviamente responderian no a los intereses de la c1ase trabajadora sino a los del Partido Popular. Al respecto nos dice Silen que:

Se establecio la modalidad de que, todo el que queria ser alcalde, representante o senador, empezaba por agitar la bandera del obrerismo. La bandera de la CGT, se 1evanto en las manos de muchos oportunistas, para escalar puestos publicos. (SiIen, 1995:114) Poco a poco, fue arraigandose dentro de la CGT la idea del colaboracionismo ciego con el gobierno y la llamada paz laboral con los patronos y sus representantes. Mientras tanto recrudecio la situacion de explotacion, ultraje y violencia a que era sometido el pueblo trabajador.

El Partido Popular triunfo nuevamente en el1944, quedado en control de Camara y Senado (todavia el gobernador era directamente designado por Washington). Fue entonces que se inicio la etapa definitiva de la lucha del gobierno por controlar la CGT. El Partido Popular entendia que para que pudiera desarrollarse el plan de industrializacion que implementaria Fomento, era necesario controlar el movimiento obrero, directamente desde Fortaleza o a traves de lideres incondicionales y complacientes.

En el ano 1945, luego de socavar la Confederacion en las formas antes dichas, el Partido Popular arremetio frontalmente contra la CGT, provocando la crisis definitiva que produjo la division de la Sindical en dos organizaciones rivales. Del seno de la saboteada e infiltrada CGT surge la CGT Autentica: Un movimiento sindical de autoafirmacion en el compromiso de c1ase que dio origen ala CGT, tan solo cinco anos antes. Paralelamente, aunque enredada en la mogolla de la politiqueria y la complacencia, quedo el remanente oficial de lo que fuera la CGT, que unque continuo operando con dicho nombre, recibio el apellido, gubernamental. Al frente de la CGT Autentica, junto al Lie. Francisco Colon Gordiany, quedaron los combatientes irreductib1es e insobornables. Estos se reafirmaron en continuar la trayectoria de luchas que exigia y marcaba el propio desarrollo de las luchas obreras. La otra, la gubernamental, pretendio ampararse en un supuesto apoliticismo para mal disimular su incondicionalismo a intereses patronales y al partido de gobierno.

Los anos siguientes al 1945 fueron el principio del fin de otra etapa de gloriosas y significativas luchas obreras. Se intensifico el fragmentalismo la rivalidad entre ambas organizaciones centrales, lo que repercutio en el seno de las propias uniones afiliadas. Los patronos se envalentonaron al amparo de la politica industrial de salarios de hambre y apoyo incondicional promulgada por el gobierno del PPD. La filosofia munocista de que el peor salario es ningun salario fue esgrimida contra los reclamos obreros.

Todavia hoy aparecen personas capaces de involucrarse en esta nefasta doctrina, chantajista y amordazante, tan pronto se menciona el asunto del salario minimo federal o los trabajadores expresan su intencion de formar parte de una union. Al aproximarse la decada del 1950, los sindicatos perdian fuerza y efectividad. Los trabajadores quedaban confusos y desorientados ante el avance brutal de los intereses patronales industriales, los aun poderosos intereses azucareros y los manufactureros. Era evidente l afan del gobierno de subsidiar a los patronos y la aparente bonanza economica que llegaba con el sudor los trabajadores. Ante la embestida del gobierno las fuerzas obreras se desbandaron. Por otra parte, el movimiento obrero presenta un cuadro desalentador. Controlado en parte por las Internacionales, dividido en una minoria de uniones independientes, sujeto a un espiritu de tribu, bajo el control de los mini-caudillos y con una precariedad economica que los pone en desventaja frente a la Junta Nacional de Relaciones del Trabajo, queda sometido a los planes de Fomento. Silen, 1995:130) Ante la division sufrida por la Confederacion General de Trabajadores surgio en el 1947 la Unidad General de Trabajadores, una nueva organizacion sindical animada por el deseo de conciliar las dos facciones en pugna (la CGT Autentica y la CGT “gubernamental”) A pesar de la identidad de nombre, debe senalarse que la UGT de entonces no es la misma ni se escribe igual que la «Union General de Trabajadores», (UGT) que hoy existe. La UGT no logro realizar su original mision unificadora.

Sin embargo, conciente de la necesidad urgente de elevar el nivel de organizacion y combatividad de los trabajadores, la UGT se convirtio en una nueva fuerza viva del movimiento obrero puertorriqueno, coexistiendo paralelamente a la CGT Autentica y la CGT Gubernamental y los restos de la Federacion Libre de Trabajadores. A la postre, la UGT sufrio la misma suerte que las otras: la paulatina desintegracion y desaparicion como alternativa para los trabajadores. Pero no nos vayamos tan lejos.

Recientemente el desenlace negativo de la lucha contra la privatizacion en 1998 (cuyo momento culminante fue la Huelga del pueblo) y la aprobacion de la Ley 45. Este es el cuarto momento de la historia del movimiento sindical desde 1898. EI primero estuvo dominado por las organizaciones en lo fundamental de obreros diestros agrupados en la Federacion Libre de Trabajadores. EI segundo correspondio a la crisis de la FL T en el decada del treinta y la busqueda de nuevos vehiculos de organizacion sindical, proceso que culmino en la creacion de la Confederacion General del Trabajo en 1940-45.

El tercer momento implico la division y desarticulacion de la CGT en 1945-46 y el predominio de las internacionales vinculadas a la AFL-CIO que a su vez sufrian un rapido proceso de burocratizacion luego de las grandes luchas de la decada del 1930. EI cuarto momento lo conforma la fragmentacion del movimiento sindical en varias corrientes (basicamente la AFL-CIO, la CPT, otras corrientes: el CGT, luego la coordinadora sindical) luego de la desarticulacion de los intentos de crear un nuevo movimiento obrero unido a principios de los setenta.

Ademas de la fragmentacion, esta etapa se ha caracterizado por la retirada del sindicalismo del sector privado y de la manufactura en particular y su creciente concentracion en el sector publico. No tengo aqui el espacio para hacer la historia de los intentos de coordinar esta fragmentacion sindical ante las embestidas del gobierno patrono, desde el COS en los ochenta y noventa a la creacion del CAOS en 1997.

Sin embargo, el momento actual, como indicamos, es la crisis de las estructuras surgidas de dos hechos: la desaparicion del CAOS como frente unido anti-privatizacion y la reorganizacion de buena parte del movimiento sindical bajo la ley 45. Un sector del liderato sindical actual tiene como unico horizonte la administracion convenios colectivos, para lo cual apuesta sobre todo al cabildeo en sus mil variantes. Esta corriente esta ante una pared, pues la crisis fiscal implica que las negociaciones dificilmente pueden avanzar normalmente.

Es desde esta perspectiva que se enfrentan a la crisis fiscal: aceptan cualquier solucion que a corto plazo permita (o aparente facilitar) negociar los convenios. Aceptan de entrada, como han hecho algunos, el impuesto de ventas de 7% propuesto por el Gobernador Acevedo Vila, o, en cambio, acabarian por aceptarlo como mal menor 0 inevitable (mas alla de algunas protestas verbales). Todo con tal de evitar el cierre, volver al trabajo y volver a la normalidad de administrar sus convenios. Este sector del liderato sindical se ve empujado a reganadientes a la movilizacion.

Para que sea efectiva, esa movilizacion requirio amplitud y este sector del liderato sindical se inclina por ello a buscar aliados con otros sectores sindicales. Asi, en la medida que el cierre se extendia y el PPD no era capaz de imponer su solucion se llego a considerar algun tipo de movilizacion, e incluso consignas como “que la crisis la paguen los ricos”. Pero, como indico, la orientacion de este sector no deja de ser la busqueda de la salida mas rapida posible: por ello gravitaban a movilizarse para presionar al PNP para que aceptara la propuesta de Acevedo Vila.

Y estas vacilaciones se traducen en consignas vagas como ? Basta de abusos! , i A resolver el tranque! , ? Si no responden van pa’ fuera en el 98! , que sin abrazarlo, tampoco rechazan las soluciones que propone el Gobernador, con el cual, por otro lado, no dejan de abrazarse publicamente y contra el cual no organizan protesta alguna, concentrando su fuego sobre la Camara. Atrapados en esta oscilacion este sector fluctua de dia en dia: el jueves 4 proponen el paro nacional para el lunes 8 y hay que convencerlos de esperar hasta el martes.

El viernes 5 deciden, amparandose en que se anuncio prematuramente, que no han de participar en el paro. El sabado 6 lanzan una campana contra el sector sindical que rechaza las propuestas tanto del PNP como del PPD tildandolos de ser traidores, extremistas, y mil pecados mas. El jueves 11 realizan una movilizacion exigiendo el regreso al trabajo, sin decir claramente que solucion fiscal favorecen, aunque como marcha al Capitolio la actividad correspondia a la logica de presionar a la legislatura y de presentar a dicho cuerpo como la causante de la crisis, en consonancia con la orientacion del PPD.

Un segundo sector, vinculado ala corriente que recientemente se separo de la AFL-CIO en Estados Unidos para crear la coalicion “Change to Win”, se inclina a la movilizacion, pero se trata todavia de una reaccion a medias, producto de la paralisis del gobierno: esta corriente se une al llamado del paro nacional el viernes 5, acude a Fortaleza a exigir una salida al Gobernador, denuncia la intransigencia del ultimo al salir de la reunion, insiste en las consignas de que la crisis la paguen los ricos.

Pero, al igual que el primer sector, da la retirada ante el brutal embate publicitario del PPD y sus aliados que acusan a todo el que no apoye al Gobernador contra la legislatura de ser “monigote del PNP”, de ayudar a Aponte a mantener el tranque, de alargar la crisis fomentando la division social. Y a ultima hora el lunes 8 se retiran tambien del llamado al paro nacional. Pero repito: todas estas corrientes enfrentan un problema, pues la administracion de convenios se ha convertido y seguira siendo en el futuro una ruta escabrosa, en que el patrono exigira mas y mas concesiones.

Es necesario un cambio de funcionamiento o las consecuencias seran terribles, incluso para los lideres sindicales implicados, para no hablar de sus matriculas. De poco van a servir los aplausos que les da el Nuevo Dia por ser responsables (contrastandolos con los irresponsables Rafi Feliciano y Ricardo Santos), a la hora de negociar convenios en el futuro 0 de evitar despidos, producto de la politica de privatizacion que promueve el Nuevo Dia. En esa hora lo unico que podria salvarlos es la unidad del movimiento obrero a partir de un programa opuesto a la defensa de las rerrogativas de la empresa privada y el mercado que defiende el Nuevo Dia. No tengo duda que la necesidad de supervivencia empujara al movimiento sindical a la unidad en la accion. La pregunta es: ? cuantos golpes sera necesario recibir para dar ese paso y cuan desfavorable sera la situacion en que al fin se haga? Llegamos entonces a los sectores sindicales mas orientados a la movilizacion y a asumir posiciones independientes de ambos partidos dominantes.

No hay duda de que este sector, incluyendo los actuales presidentes de la Federacion de Maestros y de la UTIER actua bajo una presion extraordinaria. Bestial es la unica palabra que describe la campana que se ha desplegado en su contra por una amplia gama de actores que incluyen: el liderato de la AFL-CIO y de la CPT, la Fortaleza y el PPD y sus acolitos y repetidores en la prensa radial y escrita, buena parte del independentismo favorecedor de acuerdos o alianzas con el autonomismo. Todos coinciden en denunciarlos como “socialistas sectarios”, “monigotes del PNP”, etc.

Se trata de un poderoso frente, que, en su flanco sindical, incluye a los mismos que en 1997 se opusieron a la creacion del CAOS, y en 1998 hicieron campana contra la direccion de Alfonso Benitez en la UIET, obstaculizaron la huelga del pueblo y acabaron por desarticularla y desbaratar el CAOS. Referencias: Acevedo Colon, Alberto. Legislacion protectora del trabajo comentada, San Juan, Puerto Rico, 1997, 5ta. edicion AFL-CIO. Manual para delegados gremiales de la AFL-CIO, Washington, D. C. , 1988 Andreu Iglesias, Cesar. Memorias de Bernardo

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