El principe de maquiavelo

[pic] EL PRINCIPE DE MAQUIAVELO Resumen Materia: Historia y Cultura Renacentista. Profa. : Dra. Ana Ortiz Islas. Alumna: Alejandra Martin del Campo Moreno. Licenciatura: Humanidades – 4?. Semestre. Introduccion. Nicolas Maquiavelo. Nacio el 03 de mayo 1469. Le toco vivir un periodo de constantes invasiones, guerras y corrupcion eclesiastica, aunque tambien de un importante auge cultural. Con 23 anos de edad y corriendo el ano 1502, conocio a Cesar Borgia, hijo del Papa Alejandro VI (que lograra para la Iglesia, un poder inconmensurable).

Para Maquiavelo, Cesar Borgia representaba el ideal de un superhombre, capaz de terminar con la corrupcion de feudatarios ineficaces y enfrentar a los barbaros y cualquier intruso extranjero que desde hacia tiempo se peleaban los territorios italianos. A lo larga de su vida, vio la corrupcion eclesiastica, la desunion, el desmoronamiento militar de los Estados italianos, la forma en que Pedro de Medicis perdiera Florencia a manos de Carlos III de Francia (invasion extranjera), la subida de Cesar Borgia (a quien el considero un super-hombre) y un intento de envenenamiento que lo debilito y lo haria agonizar por espacio de cuatro anos.

Con una existencia llena de constantes cambios, conflictos, invasiones, no es de sorprender la concepcion de “El Principe”[1]. Es claro que Maquiavelo

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amaba Florencia y creia fervientemente que solo un mandatario, digno, honesto, justo, severo y guerrero, podria garantizar el esplendor y la hegemonia de los Estados italianos.

La admiracion y dedicacion que ofreciera tanto a Lorenzo El Magnifico como a Cesar Borgia, quizas fue lo que mas influyo para que el nombre de Maquiavelo terminara siendo un adjetivo (maquiavelico) de bajeza, corrupcion, cinismo y deslealtad; sin embargo, y una vez leido “El Principe”, se puede apreciar que no hay nada mas lejano a la realidad. Capitulo I, II y III. Los diferentes principados. Segun Maquiavelo, existen dos tipos de principados: los que se heredan y los nuevos. Como su nombre lo indica, los heredados son aquellos que se obtienen por un derecho de sangre, o bien, por recibirlo directamente de alguien.

En el caso de los nuevos, se logran por medio de la proclamacion o por anadidura de un pueblo al Estado, situacion que se logra ya sea por las armas, propias o ajenas, por la suerte o por el valor de quien contiende por las nuevas tierras. Los reinos nuevos son dificiles de mantener. En el caso de los ya establecidos, la tradicion, a nivel social, es lo que da solidez a una familia determinada y la mantiene en el trono. En el caso de los nuevos principes, encontraran muchos obstaculos para su consolidacion y seran facilmente traicionados, tanto por los que les apoyaron como por los pobladores del reino que intentasen conquistar.

Por otro lado, existen principados mixtos, es decir, Estados que son anadidos a un reino de mayor antiguedad. Es posible conservar este tipo de principado siempre y cuando, la parte dominante tenga las mismas costumbres y lengua que la nacion dominada, o al menos, que le permita mantenerlas sin cambio alguno e igualmente, que sus leyes e impuestos no sean modificados. Si esta condicion no se cumple, entonces el nuevo principe debera trasladar su residencia a los nuevos territorios, para lograr varias cosas: 1. En caso de rebelion, enfrentarla rapidamente. 2.

Compartir con el pueblo (adoran mas a un rey visto que a uno desconocido). 3. Convertirse en protector de los reinos vecinos, principalmente los mas debiles, pero evitando que se fortalezcan (“el que ayuda a otros a hacerse poderoso, provoca su propia ruina”). Con ello, formara las alianzas necesarias que le permitan enfrentar a un reino mas poderoso que pueda hacer peligrar su nueva supremacia. Ahora bien, en caso que no le interese ni mudarse ni hacer concesiones, lo que debe hacer el nuevo principe, es primero analizar la posicion en la que se encuentra, sus fuerzas, sus dineros, su milicia y sus enemigos.

Si las condiciones so propicias, el nuevo principe debera buscar la ruina total de los territorios conquistados. Capitulo IV. Los asistentes del principe. Existen dos tipos: a) Los que son elegidos por gracia y concesion, cuya lealtad les permite ser escuchados y consejeros del principe. b) Los barones, que principalmente son asistentes de orden militar. Capitulos VI, VII y VIII. Como adquirir un principado. Existen tres formas: a) Por valor y con armas propias. b) Por fortuna y con armas no propias. c) Por obra de la maldad.

En el caso de la primera referencia, el principal problema para este principe, seran los enemigos que tendra que enfrentar y de manera constante. Incluso aquellos que lo ayudaron para la conquista del territorio, se convierten en enemigos en potencia una vez que sus intereses se vean afectados. Asimismo, esta la poblacion en si misma. Si el nuevo principe no cuenta con el apoyo del pueblo y de los “grandes”, sus posibilidades de mantenerse son escasas, incluso, su dinero y sus armas podran extinguirse antes de lograr la consolidacion de su reino. Para casos asi, debe recurrirse a la astucia.

Primeramente, debe deshacerse de todos aquellos “leales” que le ofrecieron el trono y otorgar concesiones a los enemigos de los primeros, de tal forma, que en incluso los seguidores del primer grupo, se pasen al segundo sin cargo de conciencia alguno. Segundo, tambien debe dar concesiones al pueblo, con ello garantizara subditos leales. Los principados obtenidos por la fortuna y con armas no propias son los mas desdichados de todos. Maquiavelo apunta: “los Estados que se forman de repente, no tienen las raices que le son necesarias para consolidarse”.

Este tipo de principados, no tienen forma alguna de consolidacion. Por un lado, no cuenta con el apoyo del pueblo. Sus tronos son meramente circunstanciales y las armas que no so propias, se vuelven contra si mismo. Y por ultimo, la maldad como forma de obtener el poder. La maldad puede resultar un medio seguro de allegarse de un trono o un Estado particular. A lo largo de la historia hubieron varios que lo lograron de esa manera; sin embargo, como el mismo Maquiavelo lo indica: “por medio de la maldad se puede alcanzar el dominio mas nunca la gloria”. [2]

Existen igualmente dos tipos de malvados: los que asesinan y obtienen un territorio por gusto particular, y aquellos que fueron buscados por los propios conciudadanos. En este caso, son lo segundos quienes tienen mayores posibilidades de permanencia, principalmente si cumple con los compromisos sociales anteriores a la lucha armada, y si su perversidad no afecta a la poblacion. Capitulo IX El principado civil. Los civiles tambien tienen su oportunidad. Una de las formas de lograrlo es por medio del terror, tal y como se describio anteriormente, y la otra, es con la aprobacion y promocion directa de los ciudadanos.

Para este ultimo, el valor y la fortuna se requieren pero ya no de manera independiente, sino mas bien, una astuta combinacion de ambos factores. Maquiavelo opina que los “pequenos” (mayoria) no quieren ser dominados por los “grandes” (minoria), y estos ultimos, anhelan que siempre sea asi. Dado que es la sociedad la que permite o no, que un determinado hecho ocurra, el civil debe estar apoyado por la minoria poderosa, buscando siempre el afecto del pueblo. Capitulo X Como deben medirse las fuerzas de los principados. Un principe es autosuficiente cuando tiene un ejercito que sea de temido, tanto por los de adentro como por los de afuera.

Si no es el caso, unas buenas murallas son la unica opcion para detener, posiblemente, el avance enemigo. Capitulo XI De los principados eclesiasticos. En realidad, estos son los mejores principados. No requieren del gusto popular ni del apoyo de los “grandes”, como tampoco del valor, las armas o la buena fortuna. A partir de Alejandro VI (padre de Cesar Borgia), el poder papal se convirtio en inmenso, asi que se esta frente a principado que no requiere defensa propia y que tiene una multitud de subditos que aun sin tener Gobierno, no les interesa en lo mas minimo.

Capitulo XII y XIII Fuerzas Militares. Segun Maquiavelo, la mejor forma de defensa es un ejercito propio. Tanto mercenarios como fuerzas “prestadas” o “aliadas”, lo que es peor, la combinacion de ambas, se vuelven contra el principe, si cuando derrotado, porque le daran la espalda; o cuando en el triunfo porque intentaran aprovecharse de la situacion. En efecto, un ejercito leal es sinonimo de un sueno tranquilo. Capitulo XIV De las obligaciones del principe en lo concerniente al arte de la guerra. El principe no ha de tener otro objeto, ni abrigar otro proposito, ni cultivar otro arte, que el que ensena el orden y la disciplina de los ejercitos porque es el unico que se espera ver ejercido por el que manda”[3] El dominio del arte de la guerra es lo que mantiene a los principes sentados en el trono y no frente a el, ya fuese que hubieran nacido herederos o que fuesen simples particulares que por medio del valor, la buena fortuna o las armas, se lograsen un reino para ellos mismos.

Un principe anheloso de conservar lo suyo, debe dormir con sus tropas, disenar las estrategias y ser temido y adorado por sus soldados e igualmente, estar rodeado de asistentes integros, astutos y fieles. Capitulo XV De las cosas por las que los hombres, y especialmente los principes, son alabados o censurados. Un principe digno de serlo, jamas debera ser “bueno” ni con sus subditos ni con sus amigos. Ante todo es el lider de una nacion y como tal debera comportarse. Sus actos siempre seran juzgados, tanto por su nobleza como por su maldad; sin embargo, decisiones debiles ponen en riesgo la vida del principe y de todos sus subditos.

Ser digno de su trono e infundirlo a su pueblo, es una tarea de todos los dias. Capitulo XVI De la libertad y de la miseria. Un principe pudiera ser liberal, mientras no suba los impuestos y el temor, mas que el amor, hacia el, no se vea afectado. Los gastos excesivos no le gustan al pueblo y menos cuando son ellos quienes deben costearlos. Por otra parte, la avaricia o el control excesivo de gastos reales, permitira que el Estado tenga un buen ejercito que lo defienda y los impuestos ser mantendran estables, situacion por la que el principe sera adorado. La avaricia es uno de los vicios que aseguran el reinado”. Capitulo XVII De la clemencia y de la severidad y si vale mas la pena ser amado que temido. Todo principe sabe que siempre sera juzgado por sus actos, y han sido muchos los que en definitiva han anhelado ser recordados por clementes. El problema de la clemencia estriba en cual es la dosis correcta. En cantidad excesiva genera debilidad y en caso contrario, crueldad. El terror, aunque arbitrario, resulta una forma muy eficaz de gobernar aunque es igualmente, el medio mas rapido para un derrocamiento.

Maquiavelo concede a este respecto, que un rey temido, con una mano dura pero justa, con normas severas y servidores leales que obliguen su cumplimiento, es la mejor combinacion para conservar el poder. Capitulo XVIII De que modo deben guardar los principes la fe prometida. “Cuan digno de alabanza es un principe cuando mantiene la fe que ha jurado, cuando vive de un modo integro y cuando no usa de doblez en su conducta” [4] Mantener la fe, vivir de un modo integro y una conducta intachable pueden ser objetivos dificiles de lograr para la mayoria de los mortales, sin importar siquiera que sean principes o no.

Para el caso de los hombres de poder, la importancia no esta en ser virtuosos sino en aparentar que lo son y en saber en que momento utilizar el bien, pero igualmente el mal (combinacion poder / religion). Capitulo XIX Un principe debe evitar ser aborrecido y despreciado. Para ello, el buen principe debera evitar presentarse ante sus subditos con actitud variable, ligera, afeminada, pusilanime e irresoluta. La rapacidad y perseguir mujeres ajenas tampoco son hechos que ayuden a la imagen del poderoso. Acciones que humillen a su pueblo le traeran al rey tanto una rebelion interna o bien, el ataque de una fuerza extranjera las dos cosas a las que mas debe temer el principe). El amor de su pueblo es lo unico que evitara lo primero y lo defendera de lo segundo. Capitulo XX y XXI. Si las fortalezas y otras muchas cosas que los principes hacen, son utiles o perjudiciales y como debe conducirse para adquirir consideracion. Ante los ataques extranjeros, la mejor fortaleza con la que contara un principe, sera el amor de su pueblo. Las piedras podran allanar el camino, mas el odio de los ciudadanos, sera en definitiva lo que lo hara caer.

De lo anterior, se destaca la importancia que el rey alabe a sus ciudadanos, les brinde fiestas, espectaculos y sea partidario del expansionismo y enriquecimiento del Estado (grandes empresas) Capitulo XXII De los ministros o secretarios de los principes. Es claro que la eleccion de las personas ayudan a gobernar al principe es de primordial importancia. La forman en que se conduzcan secretarios y ministros se reflejara en la felicidad y prosperidad del pueblo. Ahora bien, es igualmente importante que el soberano tenga contentos a su staff, lo que le asegurara fidelidad y evitara anhelos de cambios futuros.

Capitulo XXIII Cuando debe huirse de los aduladores. Los reinos siempre estaran repletos de aduladores astutos, quienes con sus alabanzas excesivas, buscaran obtener beneficios reales. Por ello, el principe debe ser lo suficientemente apto para no dejarse adular falsamente por esta clase de vividores por un lado, y por el otro, debe dirigirse a sus ministros y secretarios para conocer la situacion real de su reino, pues conocer un problema es el primer paso para buscar la solucion. Capitulo XXIV Por que muchos principes de Italia perdieron sus Estados.

La cobardia fue en varios casos, la causa principal, combinada con una debil fuerza militar. Capitulo XXV Dominio que ejerce la fortuna en las cosas humanas y como resistirla cuando es adversa. No obstante que para Maquiavelo existe la providencia, las situaciones negativas las refleja como formas de aprendizaje. Evitar en el futuro caer en los mismos errores y tomar las precauciones necesarias que permita el salir airoso de cualquier situacion. Un principe astuto sabe que no puede dejar todo en manos de la fortuna ni justificar sus acciones en los actos de los demas.

Asimismo, un principe, no obstante todas sus virtudes, siempre tendra frente a si mismo, circunstancias o situaciones que no espera y es alli donde su astucia y prudencia deberan apoyarle. Capitulo XXVI Exhortacion para librar a Italia de los barbaros. Maquiavelo, en este capitulo expresa su lamentable sentir sobre la invasion extranjera, principalmente la barbara. Indica que todos los Estados Italianos tienen fuertes y buenos ejercito pero malos guias. Por otra parte, la desunion no ayuda en nada. Propone como guia para enfrentar tamana empresa, a la Iglesia Catolica, bajo la persona de Leon X.

Conclusion: “El Principe” es en verdad una obra extraordinaria. Se goza desde su primera linea y ofrece al lector, muchos puntos de aprendizaje para convertirse en un buen lider, que a juicio de Maquiavelo, debe ser justo, honesto, avaro, buen guerrero, prudente, estratega, etc. Afortunadamente para quienes lo intenten ser, Maquiavelo tambien presenta una justificacion hasta de la perversidad misma, si por el beneficio del Estado, se requiere de su aplicacion. Lo anterior puede incluso convertirse en un tema controversial.

La Historia nos puede dar cuenta de grandes lideres que engrandecieron sus naciones o que de la nada, construyeron grandes emporios. Hombres y mujeres que creyeron en un ideal, que fueron buenos estrategas y quizas hasta dieron muestras probadas de misericordia, lealtad, fe y buena intencion; sin embargo, ? como lograr la grandeza de unos muchos sin la destruccion de otros tantos? Bibliografia. MAQUIAVELO Nicolas, El Principe, Anotado por Napoleon Bonaparte, Coleccion Fontana, Edit. Edicomunicacion, 1?. Edicion, Barcelona, 160 pp. ———————– 1] Otros escritos fueron: Retrato de los asuntos de Francia y Retrato de los asuntos de la Magna (Alemania), El Arte de la Guerra, Vida de Castruccio Castracani. [2] MAQUIAVELO, Nicolas, El Principe, anotado por Napoleon Bonaparte, Edit. Edicomunicacion, 1?. Edicion, Barcelona, pag. 65. [3] MAQUIAVELO Nicolas, El Principe, Anotado por Napoleon Bonaparte, Coleccion Fontana, Edit. Edicomunicacon, 1?. Edicion, Barcelona, pag. 93. [4] MAQUIAVELO Nicolas, El Principe, Anotado por Napoleon Bonaparte, Coleccion Fontana, Edit. Edicomunicacon, 1?. Edicion, Barcelona, pag. 109.