El pensamiento multicultural de mexico

INSTITUTO VERACRUZANO DE EDUCACION SUPERIOR A. P. P. P. EL PENSAMIENTO MULTICULTURAL DE MEXICO Un precursor del fenomeno multicultural es el espiritu constitutivo de Estados Unidos. El melting pot estadounidense funciona como un caso donde coinciden y se derriten diferentes culturas: los individuos se despiden de una cantidad importante de premisas culturales hasta ese momento propias, y generan un ambiente social y cultural nuevo, genuino: original y originario. El termino multiculturalismo busca expresar una realidad diferente.

Se acuno en Suiza hacia 1957 pero se popularizo en los sesenta. Desde el principio, multiculturalismo ha intentado significar el convivio de diferentes tradiciones culturales en un contexto determinado –el politico, por ejemplo, aunque la metafora puede aplicarse a otros ambitos, como el artistico o incluso el deportivo. Se etiquetan como multiculturales las sociedades abiertas a las que acuden, por cualesquiera razones, numeros significativamente altos de inmigrantes.

Lo propio de estas radica en que, a diferencia del melting pot, las tradiciones conviven sin derretirse, sin fundirse en una nueva. En este sentido, consideramos a Estados Unidos un pais multicultural en virtud de las recientes oleadas de Asiatics e Hispanics, no a fuera de los irlandeses, alemanes o italianos decimononicos. En Mexico, la fuerza migratoria es bastante reducida,

Lo sentimos, pero las muestras de ensayos completos están disponibles solo para usuarios registrados

Elija un plan de membresía
si se compara con los otros paises norteamericanos o los centroeuropeos. A ojo desnudo, pareceria que la discusion en orno al multiculturalismo merece poca atencion en nuestras latitudes. Sin embargo, una variacion de estos fenomenos migratorios centellea en Mexico. No hablaremos aqui de los empresarios expatriados, ni de las colonias extranjeras en nuestras ciudades, ni de las huidas masivas del campo a las urbes, tampoco de las migraciones registradas en el perimetro de una misma ciudad. En Mexico, el problema acucia desde otro mirador: los indigenas. Ellos configuran el Rodas de la filosofia politica en Mexico, ellos demandan el salto.

Para decirlo en los terminos acunados por Will Kymlicka, Mexico es un Estado multinacional (su diversidad proviene de la incorporacion de culturas concentradas en un territorio, que antes tuvieron un gobierno propio), no un Estado multietnico (cuya diversidad proviene de la inmigracion individual y familiar). Problematica nacional En Mexico, se aborda la problematica, al menos, desde dos frentes. Luis Villoro se preocupa por entender la situacion actual a partir de la historia; Bolivar Echeverria y Fernando Salmeron, en cambio, observan los avatares de la modernidad occidental y sus repercusiones en nuestro territorio.

Luis Villoro analiza diferentes estadios de la nacion mexicana. Firmada la Independencia, pronto se instauro un federalismo inadecuado a la diversidad de pueblos dentro de la nacion. El federalismo, en su afan homogeneizador, acentua la igualdad de los individuos mientras sacrifica las diferencias culturales de los pueblos implicados. “Los dos siglos de vida independiente pueden verse, desde entonces, bajo una luz: la contraposicion de dos corrientes que responden a ideas distintas de la nacion.

Por un lado, la construccion del Estado-nacion moderno, que habia imaginado el grupo fundador; por el otro, la resistencia de las comunidades que no encajan en ese proyecto. ” El proyecto liberal formo ciudadanos imaginarios, disenados con calculos previos. Zapata y Villa ansiaban oponer el interes por las tierras y municipios, pero sus propuestas quedaron paralizadas en estatuas de bronce. Tras la Revolucion, el fin politico es forjar, cuando no forzar, una patria integrada, moderna.

Villoro detecta el problema de ahora en su justa medida. “Si algo nos han revelado estos anos, es una crisis profunda del modelo de Estado-nacion de nuestra tradicion liberal. La politica neoliberal es la ultima version del proyecto modernizador. Llevada a su extremo, ha acrecentado mas que nunca la distancia entre el Mexico occidentalizado y el Mexico profundo. El proyecto liberal respondia al reto de unificar a la nacion; en su version actual conduce, de hecho, a aumentar la escision entre estos dos Mexicos. ”

La solucion, arguye, seria tratar con equidad a cada grupo, segun se distingan ellos mismos: por los usos linguisticos, las preferencias sexuales, origenes de sangre, religion… Por ejemplo, la organizacion politica basica de los indigenas no es el municipio sino la comunidad. Villoro expone la necesidad de que los municipios coincidan con los limites geograficos de las comunidades, y que estos municipios indios funcionen con sus propios sistemas, autoridades, usos y costumbres tradicionales. El proceso comenzaria abajo, y creceria verticalmente.

Ya no se cometeria el error anticuado de la planificacion impuesta desde lo alto. El Estado, a su vez, se metamorfosearia hasta adjetivarse plural. Echeverria, en cambio, recorre un camino mas abstracto. Recuerda, en primer lugar, la distincion de Norbert Elias entre cultura y civilizacion. La cultura es una manifestacion viva del espiritu activo, creador de nuevas formas como la ciencia o el arte. Procede del genio del espiritu y se funda en lo genuinamente popular. La civilizacion, por el contrario, es fruto del manejo animado artificialmente por los comportamientos establecidos y su inercia.

Es una construccion calculada, una actividad cualificada, supervisada. El romanticismo aleman ya barruntaba esta distincion. Segun los primero romanticos, el espiritu se manifiesta de diversas maneras en una pluralidad de culturas. Esa creencia cobijo, por ejemplo, la fundacion de la Universitas Berolinensis en el corazon de Prusia. La cultura, pues, valora el espiritu como lo humano autentico. Cultura es ejercer consciente y criticamente un modo de vida, el cultivo de la propia humanitas, la identidad configuradora.

Esto distingue al humano de los demas vivientes. Y lo que se dice de un hombre puede aplicarse tambien, mutatis mutandis, a una colectividad. Estos esmeros individuales y colectivos en favor de la cultura estan, sin embargo, fuertemente comprometidos por diferentes amenazas de la modernidad. Echeverria enumera seis ismos: progresismo, consumismo, urbanismo, individualismo, nacionalismo y creativismo. Existe una hilazon aterradora entre ellos. El progresismo aumenta la riqueza, la libertad y la justicia. Estas son metas de la precalculada civilizacion.

La excelencia confia asentarse en el futuro, pues, como hace ver la tecnologia, el efimero presente es rebasado sin cesar. La manera mas facil de asirlo (? o la unica? ) es mediante el consumismo, segun observara Walter Benjamin. Comprar es coleccionar souvenirs, ya no de lugares turisticos, sino de momentos pasajeros, como las fotografias. El consumismo remite mas a un momento con sus circunstancias, y menos a un lugar. Si el consumismo es el trasvase del progresismo en lo temporal, lo espacial se traduce en urbanismo.

Es el ejercicio incesante de construccion y reconstruccion de lo humano, que goza de una ascendencia indiscutida. Tras la muerte de Dios, la divinidad no parece ya un factor de cohesion social. Ahora, el agente es lo humano. A lo humano, en cuanto atomizado, se le llama individualismo. Sucede que el tipo de relaciones humanas privilegiadas son las mercantilistas. He ahi el nuevo cemento social. Empero, nuevos problemas se generan. El individuo experimenta la necesidad de identificarse con una comunidad. El nacionalismo es la exacerbacion patologica de esta necesidad.

Por paradojico que parezca, el nacionalismo mas ideologizado se incuba en el individualismo mas egoista. Asi pues, frente al sentimiento de doble desarraigo –desarraigo de si mismo y de la comunidad– la reaccion instintiva es la fuga hacia delante. Ante la falta de radicalidad, la aceleracion, el creativismo. Este cuadro sintomatico de la modernidad pone en riesgo aquel ejercicio consciente y critico del propio modo de vida querido por la autentica cultura. Los ismos tienden a marchitar la humanitas anhelada. A la larga, el desarraigo suscribe la existencia.

Los alemanes lo llaman Heimatlosigkeit, “estado de perdida del autentico hogar”. El presente disipa su densidad; los valores se tornan inasibles; la fuente de sentido se seca; los motivos no se sustentan coherentemente. ?Que queda? ?Como salvaguardar la cultura autentica, de natural desarrollo, en un ambiente desventajoso para la conservacion de lo propio, en tiempos donde se planetarizan las convicciones y opiniones? Fernando Salmeron registra aun otra dificultad: la imposicion de ideales de vida a manos de una cultura mayor.

Por cultura mayor puede entenderse un grupo mas poderoso en el orden militar, politico, artistico, sexual, economico o, simplemente, numerico. Para la cultura mayor es un reto encontrar el punto de autentico respeto a la cultura menor, mientras que para esta es arduo defender lo propio frente al embate, consciente o no, de aquella. La trama se complica al considerar, como recuerda Charles Taylor, que el liberalismo no reconoce derechos colectivos. Si el Estado opta por una politica de la igualdad, no restringira los derechos individuales. Pero si el Estado, en cambio, favorece una politica de la diferencia, tomara partido por la mayoria.

En el primer caso, el pluralismo extremo conduce a un individualismo desvinculante de la comunidad y, a la postre, a la disolucion cultural, atomizada en la infinitud o glorificada por la industria. En el segundo caso, la cultura mayor sofoca a la cultura menor: ante la falta de reconocimiento, la identidad de la cultura menor se diluye. Soluciones desde Mexico Los filosofos mexicanos buscan soluciones a estos aprietos. Samuel Arriaran distingue cuatro intentos por resolver el conflicto: el liberal, el comunitarista, el pluralista y el analogico. Despues de revisarlos, anadire un quinto, aterrizado por anclajes practicos.

Fernando Salmeron apuesta por un multiculturalismo liberal. Otorga a los individuos la primacia, segun el esquema del liberalismo. El multiculturalismo surge de la preocupacion por el bienestar de todos los individuos en una sociedad. La piedra angular es, pues, el concepto de persona, con tres notas distintivas: dignidad, identidad y autonomia. La dignidad es la base de la politica de la igualdad, que reconoce los mismos derechos a cada uno de los individuos; la identidad fundamenta la politica del reconocimiento, el garante de la autenticidad y la identidad.

Esta inaugura el derecho a la diferencia. Herder persuade a Salmeron de que la pertenencia a una comunidad de lengua, territorio, tradicion y proyecto es una necesidad humana fundamental, tan basica como el alimento o el abrigo. El argumento es: “la cultura determina la identidad personal”. La preservacion de una cultura se justifica, pues, en terminos del bienestar de su gente. Se amparara una cultura solo si procura la prosperidad de los individuos adscritos a ella. El baremo es el patron liberal: dignidad y autonomia. Los individuos son vistos, entonces, como construcciones sociales parciales.

La identidad personal no se reduce al papel social del individuo, ni se obvia su autonomia moral. “Mi propia identidad como persona viene a ser, por tanto, el resultado parcial de una negociacion con los demas miembros de las comunidades en que participo, y de la manera en que me apropio de sus ideales y creencias, de sus normas y sus gustos. Hasta el punto que bien pueda ser que la realizacion misma de un ideal de perfeccion y de vida buena se haga posible y se acreciente en esa participacion y dentro de esa comunidad, y el desarrollo de mi identidad dependa del reconocimiento de los otros y gane su lugar en el intercambio”.

Salmeron extiende entonces el concepto de dignidad a las comunidades. Les reconoce el derecho a la diferencia en tanto multiplican las opciones de los individuos y favorecen sus planes. Sin embargo, al otorgar prioridad al individuo, todo derecho colectivo esta limitado por los derechos fundamentales, es decir, por los derechos individuales. Las colectividades son simples “representaciones intersubjetivas al servicio de un proyecto comun”. Al discrepar, Luis Villoro toma una postura antagonica, el multiculturalismo comunitarista.

Justo para salvaguardar al individuo, confiere la prioridad a las comunidades. Ellas configuran individuos. El respeto a la comunidad (derechos de los pueblos) es la condicion que posibilita al individuo planear y ejecutar el plan de vida elegido para si mismo. El derecho del pueblo refuerza el derecho del individuo: “Cada individuo, para ejercer su libertad personal, tiene que hacerlo en el seno de la cultura a la que pertenece. Para que un purepecha o un tzotzil pueda ejercer realmente el derecho de elegir su propio plan de vida, tienen que respetarse las formas de vida purepecha o tzotzil. Villoro no aboga por la disolucion del Estado. Querria que fuera menos homogeneo y mas plural: incluyente. Si la sociedad presenta un rimero de comunidades, etnias, grupos y culturas, el Estado homogeneo de hogano ofrece recursos insuficientes para su satisfaccion. El Estado-nacion, pretendidamente racional, homologa, uniformaliza, pasa por alto las diferencias reales. Villoro anhela un Estado moderno y modernizador, democratico y favorecedor de la prosperidad en todos sentidos, que respete las diferencias existentes. El Estado se reduciria a coordinar, en este proceso, los proyectos diferentes de las comunidades reales y a proponerles una orientacion comun”. Un relativismo moderado se lee entre lineas. El monismo es la enemistad mas seria de una cultura plural. Lo mono- se compromete con un solo centro gravitacional, y entiende a lo otro como periferico si simpatizan, o como negatividad si difieren gravemente. Lo monotematico es cerrado, se redime en su ostracismo; tal parece que algunas tradiciones son incapaces de aceptar la presencia ajena. La superacion de este limite exige “otra figura del mundo radicalmente distinta […].

Solo seria posible si partieramos de una creencia basica que aceptara, por principio, que la razon no es una, sino plural; que la verdad y el sentido no se descubren desde un punto de vista privilegiado, sino que pueden ser accesibles a otros infinitos; que el mundo puede comprenderse a partir de diferentes paradigmas. Para ello habria que aceptar una realidad esencialmente plural, tanto por las distintas maneras de configurarse ante el hombre, como por los diferentes valores que le otorgan sentido. Habria que romper con la idea, propia de toda la historia europea, de que el mundo historico tiene un centro.

En un mundo plural, cualquier sujeto es el centro”. Leon Olive desbarata con conviccion la problematica acerca de la primacia del individuo o la colectividad: “En cuanto a la fundamentacion metafisica no hay por que privilegiar ni a las comunidades ni a los individuos, unos y otros son igualmente importantes. Ni los individuos pueden formarse como personas al margen de las comunidades, ni estas pueden surgir y preservarse ni desarrollarse sin la participacion activa de los individuos. ” Al advertir las dificultades de las dos versiones anteriores, propone un multiculturalismo pluralista, con el deseo de evitar un falso dilema.

Segun los pluralistas, las sociedades se componen de comunidades y culturas diversas, cada una con su estrategia y vision del mundo particulares. La novedad estriba en la aceptacion de tantos estandares de validez y evaluacion de sistemas como culturas haya. En el intercambio transcultural las partes involucradas deben acordar cuales hechos son relevantes, y asegurar la posibilidad de aceptarlos desde diferentes puntos de vista. Solo entonces se podran pactar las normas comunes y acordar algo factible para las diferentes partes.

El pluralismo enfatiza, pues, la necesidad de comprender otras cosmovisiones mediante la interpretacion y el aprendizaje, al tiempo que desconfia de la traduccion (total) entre lenguajes. ?Como? Entra a la palestra el valor por antonomasia, la tolerancia, que lubrica los mecanismos sociales. El esceptico o el relativista carecen de posiciones por defender y se muestran indiferentes ante las convicciones ajenas; estos no son, en rigor, tolerantes. Es tolerante quien decide, por respeto a la libertad ajena, no impedir un acto que de hecho lastima las propias convicciones, a pesar de la competencia y oportunidad para hacerlo.

Si bien la tolerancia ha menguado los problemas, no los erradico. En su ultimo libro, sin embargo, Olive sugiere mas justicia y menos caridad, menos tolerancia. “La preservacion de una cultura, y el establecimiento incluso de politicas diferenciales a favor de las culturas o de los pueblos con desventajas, es una cuestion de justicia social”. Una sociedad donde se toleran otros modos de vida es menos justa que una sociedad plural, donde los mecanismos garantizan la realizacion de los proyectos de vida de cada individuo. Olive traslada estas caracterizaciones a la Teoria del Estado.

Un Estado pluralista se distingue de un Estado tolerante. Un individuo tolerante posee una conviccion y respeta las convicciones que embisten las suyas propias. El Estado debe carecer de convicciones, en este sentido, y favorecerlas todas, siempre y cuando sean legitimas. A su juicio, un Estado que asume la tolerancia esta ya a favor de ciertas practicas o culturas. Mauricio Beuchot trabaja una veta alternativa, cercana al pluralismo: el multiculturalismo analogico, que encamina a la sociedad por una igualdad proporcional con predominio de la diferencia.

En su analisis, inscribe el problema de la interculturalidad en uno mas amplio, el del particularismo y el universalismo. Beuchot transfiere la discusion al campo de la logica para reinterpretar los temas. Entiende el particularismo desde la univocidad, y el universalismo desde la equivocidad. Para equilibrar el fiel de la balanza acude a la analogia, encuentro entre la univocidad y la equivocidad. Propone que se aplique a la integracion intercultural para, asi, lograr lo universal sin perder lo particular, al tiempo que se conserva lo particular sin borrar la proyeccion universal.

La analogia respeta lo diverso y multiple sin sacrificar la unidad de lo universal; integra sin excluir, con las menores perdidas posibles; no impone una destruccion sino que construye conforme a limites inteligentes. Afincado en la conviccion de que la cultura es producto de la racionalidad, y, siguiendo la idea villorina de que la cultura es tambien una identidad asumida a partir de la propia imagen, Beuchot se muestra favorable a la conversacion, al dialogo, al intercambio de pareceres.

Al fin y al cabo, “la analogia se consigue mediante el dialogo, es dialogica”. La funcion del dialogo es explicitar los universales culturales, innatos o adquiridos, hasta reconocer que son numericamente menores que los relativos. Este programa favorece al debil. La libertad individual queda sujeta al bien comun, como su unica brujula. La busqueda de la equidad a partir de la analogia privilegia al mas necesitado. Beuchot advierte dos extremos impracticables, muy en boga por el prestigio de los autores implicados.

Por un lado, la apertura absoluta, la cancelacion total de los propios prejuicios (Derrida, Vattimo); por otro, la asimilacion incondicional de la otredad para asegurar la comprension definitiva (Habermas, Apel). Descalifica ambas vias por utopicas y, a la postre, aunque coadyuven en la resolucion del problema, estan lejos de alcanzar la salvacion prometida. El discurso de Beuchot incomoda por la manera de referirse a la analogia: le otorga un grado casi sustancial, una personalidad instrumental. Por otro lado, soslaya, como hiciera Olive, la manida tolerancia.

Jose del Val se distingue de los profesores mencionados por ser etnologo y no filosofo. Del Val parte del principio fundamental de que el destino de una cultura es asunto exclusivo de los portadores de dicha cultura. Solo a ellos concierne su manejo y desarrollo, o su extincion y olvido. A ninguna legislacion compete intervenir en ello, excepto el reconocimiento del ejercicio autonomo de los usos y valores en ella encerrados: “Es necesario reconocer que ninguna accion de un Estado impedira la desaparicion de una cultura, como tampoco ninguna accion de un Estado podra dar fin a una cultura.

Solo sus miembros en el contexto de la realidad a la que se enfrentan cotidianamente encontraran o no caminos para su reproduccion. ” En su trayectoria, Del Val ha mostrado, como una de sus mayores preocupaciones, la articulacion o descubrimiento de la identidad del mexicano. Reduce la identidad nacional a tres rasgos: el aztequismo, el guadalupanismo y el priismo. Pero observa que esta supuesta identidad se reformula con el paso del tiempo. Solo el conocimiento detallado de esta identidad permite distribuir los fenomenos nacionales hasta que todos ocupen su preciso lugar.

En este sentido, delimita los contornos de la identidad indigena moderna: “Para los indigenas [en Mexico], modernidad no significa acceso a los alimentos enlatados o a los telefonos inalambricos. Modernidad, para los indios, significa justicia y democracia. […] En el Mexico contemporaneo, un rasgo esencial de la modernidad sera definir una identidad nacional, donde los grupos indigenas, proveedores de identidad, vivan con justicia y democracia”. Los intentos de estos pensadores no se quedan en el papel ni en elucubraciones teoricas.

A los planteamientos descritos, se suma un ensayo practico. Acaso no sobre recordar las iniciativas de Manuel Gamio y Moises Saenz, en el primer tercio del siglo pasado, resultado de una seria preocupacion por los indigenas. Convencido de que “son hoy los propios pueblos indigenas los unicos interlocutores validos de sus alternativas y proyectos sociales”, Jose del Val coordina el incipiente programa Mexico Nacion Multicultural, auspiciado por la UNAM2. El proposito de los casi cuarenta investigadores y becarios implicados es investigar los fenomenos multiculturales dentro del pais.

De ellos depende la coleccion La pluralidad cultural en Mexico, con una decena titulos publicados y varios en prensa, que pretende actualizar a lectores acerca del caracter multicultural del Mexico de hoy. Aunque el programa se ha concentrado, hasta ahora, en los estudios de los pueblos originarios, con acierto mira ya hacia la tercera raiz –los afrodescendientes– y planea estudiar otras colonias de inmigrantes, como la judia, libanesa, argentina, espanola, etcetera. Volvamos al “Aqui es Rodas, aqui es el salto”.

En el paragrafo sexto de la “Introduccion” a la Filosofia del derecho, Hegel juega con la traduccion latina y lo rescribe: “Aqui esta la rosa, aqui se baila. ” Con esta variacion, el filosofo persigue la alegria nacida de lo real y no de las elucubraciones. Adaptandolo al Rodas problematico aquel, el aforismo sugeriria a los mexicanos que la reaccion previsible es encontrar en las otras comunidades –tanto originarias como arribadas– un valor por respetar, un caudal de tradiciones por conservar, un capital todavia no asimilado ni aprovechado.

Esto exige algo mas que simples teorias. Enfrentarse con la realidad, por dificiles retos que presente, es siempre un bien, que dara gozosos motivos para bailar y valsar. La presencia indigena en Mexico y en America Latina es innegable, los vemos (nos vemos) en los monumentos arqueologicos a lo largo del territorio nacional, en nuestra comida, en las comunidades, en muchas de las formas de denominar las cosas, en nuestros rasgos, en nuestra musica, en las personas de las esquinas vendiendo cosas, sin embargo hay un conjunto de negaciones sistematicas para reconocerlos (nos).

La exclusion economica es uno de esos dispositivos, como el racismo, el clasismo, el olvido, la censura, la “historia oficial” que cada vez va diluyendo los movimientos sociales (en general) y el silencio impuesto a la etnohistoria de cada identidad cultural de nuestro pais, las leyes que no quieren reconocer el convenio con la OIT 169, que se firmo internacionalmente sobre los derechos indigenas, asi como los acuerdos originarios de San Andres.

Las propuestas de reforma de Estado no contemplan las formas de participacion y representacion de los grupos originales de Mexico como ciudadanos con identidad cultural propia, con arquitectura ciudadana adecuada para una sociedad plural y multicultural, como es el espiritu democratico de la carta magna.

La vision hegemonica “modernizante” vio a los grupos indigenas como enemigos del progreso, porque segun ellos sus culturas son resabios del pasado, tradiciones retrogradas, sobrevivencias culturales, formaciones sociales irracionales, residuos salvajes, y una larga lista de adjetivos connotados ideologicamente, para solo ver el pensamiento unico de la civilizacion anglo-europea (con su etnocentrismo).

En la vision nacionalista de corte folclorista, tambien hay un prejuicio peligroso que se manifiesta en el rendimiento de culto del pasado glorioso de Mexico (referido a las culturas prehispanicas), donde los “indios imaginarios” tienen mayor presencia en la memoria colectiva de la nacion, pero los indios reales estan escondidos en las colonias marginales, en las zonas de refugio, en las “zonas de reserva” (como en Canada y Estados Unidos) para conservar especimenes raros o en via de extincion.

Considero que en nuestras sociedades de multiples asimetrias economicas, sociales y culturales, los primero que debemos hacer los ciudadanos es re-conocer, quiza mejor dicho es conocer, porque en el sentido estricto un conjunto de prejuicios sobre los otros (aquello que llamamos indigenas) no te lleva a un conocimiento. Las propuestas que a continuacion se hace de un ciudadano a ciudadanos, sabiendo de antemano que ellos (los diferentes grupos indigenas) son los que deben de proponer en materia de demandas sociales.

Pero como ciudadanos responsables sabemos que hay varias trincheras y foros donde debemos ser solidarios. Politica de reivindicacion del reconocimiento a los grupos etnicos 1. Re- conozcamos a nuestros companeros ciudadanos indigenas en nuestra sociedad como miembros, que tienen derecho real a ser escuchados, a participar en los cambios importantes de la nacion y de manejar sus territorios. 2. Hacer atendidos en una politica de seguridad social justa, a respetar sus formas de organizacion. 3.

Aprender la historia que ellos han vivido y que es necesario que se incorpore sus experiencias, sus saberes, sus acervos como patrimonio vivo que enriquezca el capital cultural de la nacion. Que se recupere por lo pronto en esta historia mocha (la otra parte del aguila mocha) el capitulo de los indigenas que se habian ganado, claro y que se actualice con la incorporacion de los nuevos movimientos y de las tareas pendientes en cuanto a su situacion. 4. Que se respete y se promueva la educacion bilingue y que a la vez haya un revertimiento de sus historias, saberes y capitales culturales en la educacion nacional. . Que se de asi como es obligatorio cursar un idioma extranjero (como el ingles) en la educacion media, media superior y superior, que sea necesario tambien cursar un idioma autoctono con conocimiento de su cultura correspondiente. Para recuperar con dignidad la memoria de las identidades. 6. Que se promueva, sostenga, facilite y apoye a las radios y televisiones comunitarias como uno de los medios para la difusion de la cultura (no solo la television comercial). 7. Que se ormalice espacios politicos y legales de las diversas identidades culturales etnicas. Por lo pronto los invito a re- conocerlos (nos): Los principales estados donde viven los indigenas en Mexico son: Oaxaca, Chiapas, Veracruz, Yucatan, Puebla, Hidalgo, Guerrero, Quintana Roo, San Luis Potosi, Michoacan y Campeche de acuerdo a las estimaciones de CONAPO. Pero en todos los estados de la republica hay presencia de ellos, y esto cuestiona (? Que paso? ) sobre los procesos sociales de los grupos indigenas vividos en los territorios llamados estados.

De acuerdo a los criterios de clasificacion (que posteriormente discutiremos) se han ordenado por grupos linguisticos en cuanto a numero de personas de 5 anos y mas que habla alguna lengua indigena (De acuerdo a INEGI-II Conteo de Poblacion y vivienda. Tabulados basicos Estados Unidos Mexicanos. Tomo II. 2006:708), en Mexico aproximadamente hay 6, 011, 202 personas que hablan idiomas indigenas. Basandonos en el numero de personas que hablan lenguas indigenas (tambien conocidos como idiomas autoctonos), sacamos el porcentaje: En primer lugar se encuentra el Nahuatl que representa el 22. 9% del total de la poblacion indigena; en segundo lugar se encuentra el Maya con el 12. 62%: en tercer lugar Lenguas Mixtecas con el 7%; en cuarto lugar se encuentra Lenguas Zapotecas que representa el 6. 83%; en quinto lugar Tzetzal con el 6. 18%; el sexto lugar Tzotzil con el 5. 48%; en septimo lugar el Otomi con el 4%; en octavo lugar el Totonaca con el 3. 84%; en noveno lugar el Mazateco con el 3. 43%; el decimo lugar Chol con el 3. 08%; en decimonono lugar se encuentra Huasteco con 2. 48%; en decimosegundo lugar estan las llamadas lenguas Chinantecas con 2. 09%; en decimo tercer lugar es Mixe con el 1. 2%; en decimo cuarto lugar Mazahua con 1. 86%; en decimo quinto lugar Purepecha con 1. 75%; en decimo sexto Tlapaneco con el 1. 63%; en decimo septimo lugar Tarahumara con el 1. 25%; en el decimo octavo lugar Zoque con el 0. 89%; en el decimo noveno lugar esta Tojolobal con el 0. 71%; en vigesimo lugar Chatino con el 0. 71%; en vigesimo primero es Amuzgo de Oaxaca con 0. 62%; en vigesimo segundo Huichol con 0. 60%; en vigesimo tercero Popoluca (a) el 0. 58%; en vigesimo cuarto Mayo con el 0. 54%; en vigesimo quinto Chontal de Tabasco con 0. 54%; en vigesimo sexto Triqui con el 0. 40%; en vigesimo septimo Tepehuano de Durango el 0. 7%; en vigesimo octavo Cora el 0. 28%; en vigesimo noveno Popoluca con el 0. 26%; en trigesimo Huave con 0. 26%; en trigesimo primero Yaqui el 0. 23%; en trigesimo segundo Cuicateco con el 0. 20%; en trigesimo tercero Pame el 0. 16%; en trigesimo cuarto Kanjobal con 0. 14%; en trigesimo quinto lugar Tepehua el 0. 13%; en trigesimo sexto lugar los Mame con 0. 12%; en trigesimo septimo lugar Tepehuano de Chihuahua el 0. 11%; en trigesimo octavo Chontal de Oaxaca con 0. 05%; en trigesimo noveno Tepehuano con el 0. 03%; en cua trigesimo lugar Chuj el 0. 03%; en cua trigesimo primero Guarijio con el 0. 2%; en cua trigesimo segundo Chichimeca Jonaz con el 0. 02%; en cua trigesimo tercero Popoluca de la Sierra con el 0. 02%; En cua trigesimo cuarto lugar es Amuzgo de Guerrero con 0. 02%; en cua trigesimo quinto Amuzgo con 0. 02%; en cua trigesimo sexto lugar Matlatzinca con 0. 01%; en cua trigesimo septimo Kekchi con el 0. 01%; en cua trigesimo octavo las llamadas Otras lenguas Indigenas de America con 0. 01%. Poblaciones indigenas con pocos miembros que hablan el lenguaje “natural”. Podemos suponer que con mas de 500 anos de resistencia cultural sobreviven ante la adversidad cultural etnocida.

En comunidades chicas o en areas urbanas con redes sociales estrechas. Dentro de las poblaciones indigenas que subsiste el idioma esta los Paipai con 200 miembros; el Ixcateco con 213 miembros; Quiche con 251 personas de este grupo linguistico; Kumiai conformado con 264 personas que hablan la lengua; Jacalteco con 400 personas; los Seri con 595 hablantes; Chocho con 616 personas, compuestas en comunidades y familias; Chontal con 695; los Pima con 738 miembros y los Ocuilteco con 842 personas que hablan el idioma. Poblaciones con alto riesgo de perder su cultura

Dentro de las poblaciones indigenas que corren riesgo de perder su lengua y su cultura, ya que la lengua es uno de los factores importantes para conservar las costumbres (recuerden que las culturas indigenas se basan principalmente en la tradicion oral), donde el lenguaje es la forma como se construye subjetivamente el universo referenciado, la lengua es el legado que permite trasmitir conocimientos y sensaciones de generacion en generacion, descubrir el mundo e innovarlo. Perder la lengua es perder la identidad. Las poblaciones indigenas que estan a punto de la extincion son:

Primeramente esta Popoluca de Texistepec donde solo hay 1miembro; Papabuco donde solo hay 5 personas que hablan el idioma; Aguacateco donde hay 21miembros con conocimiento de su idioma; Cochimi con 34 personas; Kilwa con 36 personas que aun hablan el idioma; Popoluca de Oluta que hay 37 que manejan parte de la tradicion oral en su lengua natal; Lacandon son pocas familias y miembros que hablan el idioma son 44; Ixil con 77 miembros; Motocintleco con 110 personas; Cucapa con 116 miembros y unas cuantas familias que lo conservan; los Papago con 116 miembros; Cakchiquel con 154 hablantes de esa lengua y los Kikapu con 157 personas que hablan esa lengua.

Ojala haya un plan DNIII para las culturas, donde se salga al rescate la ciudadania, antes de que esas culturas milenarias se queden en silencio. Con un poco de inteligencia se puedan revitalizar y revivir ese capital cultural. Ojala tambien, haya una especie teleton cultural (que no sea de televisa, sino ciudadano) que manifieste la voluntad de re- construir esa diversidad cultural que no ha sido valorada justamente. Por lo pronto ciudadanos no debemos ignorarla. ?Re- conocerla!. ———————– Tema: El pensamiento multicultural de Mexico Presenta: Beatriz Elena Ovando Hernandez Asesor: Ernesto Rosas Hernandez Grupo: 101 3a. Generacion de Lic. En Derecho Tuxpan de Rodriguez Cano, Ver. A 05 de Diciembre de 2009.