El lenguaje oral y escrito

El lenguaje oral y escrito en el desarrollo del niño preescolar ¿Qué es el lenguaje oral? , ¿Qué es el lenguaje escrito? Y ¿Qué tienen que ver con el desarrollo del niño? , ¿Por qué incluirlos en el jardín de niños? El lenguaje oral, en términos generales es refiere al medio por el cual el ser humano establece comunicación, dlalogo, a través del habla. El lenguaje escrito lo puedo definir como la forma de plasmar los pensamientos e ideas mediante signos gráficos.

Dentro del jardín de niños el lenguaje escrito y el oral juegan un papel muy importante para el desarrollo del niño, desde equeños los niños establecen sus propias relaciones, con su familia, amigos, compañeros de escuela e incluso con la maestra y este es el papel del preescolar, propiciar que estas relaciones interpersonales se den de manera favorable en los niños. Swpeto page para la mayoría de la org que un espacio dond os un dibujito, lo pintan jardinera es más que en el preescolar va a rt cas fantes no es más uegan, hacen Para la maestra el alumno obtenga posteriores del niño. Los procesos de enseñanza y aprendizaje en el aula se realizan en su mayor parte a

Lo sentimos, pero las muestras de ensayos completos están disponibles solo para usuarios registrados

Elija un plan de membresía
través de la interacción verbal», Borzone de Manrique ( 1994), pp. 41, es algo muy fácil de deducir, sin habla no hay comunicacion, sin comunicación no hay relaciones interpersonales entre el adulto y el niño, y por consiguiente no hay adquisición de aprendizajes y la enseñanza se convertiría en una práctica imposible de realizar.

Como estudiantes de la licenciatura en educación y futuras educadoras nos vemos, no obligadas, pero si con una gran responsabilidad de hacer que en el jardín, los niños adquieran los aprendizajes necesarios para ellos y conforme a esto favorecer el desarrollo de sus habilidades tanto cognitivas, motrices socioafectivas. Pero ¿Cómo lograr esto? ¿Qué estrategias podemos implementar para que el niño obtenga los aprendizajes significativos? Saber qué hacer, que actividades llevar a cabo, es una más de las tareas del docente.

En el preescolar, la maestra jardinera puede implementar múltiples estrategias para favorecer el desarrollo lingüístico del niño, tales como: las frases-formula, que equivalen a las preguntas que la educadora plantea a los niños con la finalidad de que estos se expresen, relaten sus experiencias, sus gustos y sus pensamientos e ideas; las respuestas contingentes, on aquellas en las que la maestra retoma el tema que está hablando el niño, dándole a conocer que se interesa por lo que el niño dice.

También podemos incluir dentro de este apoyo de la educadora hacia el niño las expansiones y restructuraclones, las continuaciones y repeticiones, así como la cohesión e integración de la información proporcionada por el niño. Las expansiones y las reestructuraciones se dan cuando la información proporcionada por el niño. educadora responde a las producciones del niño ampliando lo que quiere y completando los elementos faltantes de su producción.

Cuando hablamos de continuaciones y repeticiones, la maestra recoge el tema presentado por el niño, lo retoma y repite a manera de ampliar lo que el niño ha expresado, así como ayudarlo a mejorar su léxico. Cuando la maestra cohesiona e integra la información, lo que hace es darle una ilación y un sentido de coherencia a lo que el niño está diciendo. De igual manera contamos con una simetr(a y sincronía del intercambio oral, que en el contexto del niño es cuando los chicos van tomando turnos de forma secuencial, aportando ideas acerca del tema planteado.

Las expresiones frecuentes de humor, se an cuando la maestra provoca cambios en la entonación de la voz al momento de dirigirse a los chicos, también involucra gestos, bromas y festeja con gran entusiasmo las ocurrencias de los niños y los chistes que realizan. La docente motiva, alienta al pequeño a expresarse, a participar cuando lo desea y lo corrige en sus producciones de una forma sutil que pueda generar un ambiente de confianza y seguridad para los chicos.

Un buen intercambio lingüístico se da entre los niños cuando el docente propicia situaciones de interacción donde los chicos establecen relaciones y conversaciones entre ellos. El docente toma en cuenta estas conversaciones, las obs relaciones y conversaciones entre ellos. El docente toma en cuenta estas conversaciones, las observ’a, las analiza y a partir de ellas establece las maneras en las que hay que intervenir dentro de dichas conversaciones provocando cambas en los niños y en sus conductas referentes a la conversación.

Esto no es simplemente adentrarse en la conversación y provocar un cambio en ellos, también hay que escuchar lo que los chicos tienen que decir, muchas veces las educadoras no ponen la suficiente atención en el niño y en lo que trata de exponer, no precisamente a a hablar para decir algo, existen muchas otras formas en las que el niño puede expresarse como gestos o conductas del niño. «El docente cuidará de que este momento de expresión espontanea de los chicos este organizado en un tiempo, en un espacio, que, por una parte cree un hábito en la clase y por otra, favorezca y libere la comunicación. » Selmi y Turrini, (1993), pp. 75.

Para que el lenguaje oral se desarrolle de manera positiva en el niño, hay que cuidar esos detalles que intervienen en la conversacion del pequeño, como la distribución del material, ste debe estar ubicado alrededor del espacio de trabajo del niño, a una altura que sea accesible para él pero que no provoque distracción al momento de realizar las actividades pedagógicas, propiciando así su autonomía e independencia; el espacio de trabajo también es muy importante, debe estar lo suficientemente amplio para poder realizar las actividades que la educ muy importante, debe estar lo suficientemente amplio para poder realizar las actividades que la educadora plantee, debe ser cómodo de forma que los chicos pueden a la vez relajarse al tomar la siesta, debe ser un espac10 rodeado de objetos otidianos que tengan un significado para ellos de manera que los pequeños puedan desenvolverse y expresarse con más facilidad. Es importante que el docente intervenga en las conversaciones de los niños, a manera de proponer nuevas formas de expresión en el pequeño, favorecer la cooperación y ayuda mutua entre sus alumnos y propiciar la reflexión del tema abordado por los chicos. «No hay que fingir jamás que se entiende; es el peor servicio que le podemos hacer a un aprendiz del habla.

Fingir que entendemos cuando no lo hacemos o entendemos mal, es demostrarle al niño ndiferencia, dejarlo solo frente a sus preguntas y dudas, arriesgar que poco a poco establezca con el lenguaje relaciones ambiguas o erróneas. » Bentolila Alain, (1997), pp. 151. Cuando un niño nos expresa algo, nos relata un cuento o una historia hay que hacerle notar que no entendemos lo que nos está diciendo, dado el caso no hayamos entendido, no hacemos nada, ni favorecemos nada en el tratando de fingir que si entendemos. El trabajo de la educadora es hacerle saber al pequeño que lo que está contando no está muy claro, para ello está la regla de las cuatro C: constancia de falla, causas de la falla, ondiciones de logro y constancia de logro. La constancia de fa de falla, causas de la falla, condiciones de logro y constancia de logro.

La constancia de falla, de una manera dulce y amable hacerle saber al niño que no se ha entendido su relato. Las causas de la falla, la maestra junto al niño tratan de identificar las causas del porque no se ha entendido el relato, por medio de preguntas acerca de donde se encuentran aquellos elementos del relato que no están claros. Las condiciones de logro, en esta parte es donde ya se habrán identificado las partes que no están entendibles y ambiarlas por expresiones que sean claras y fáciles de entender. La constancia de logro, aqui es donde utilizamos el relato ya cambiado y lo damos a conocer a un público, el cuál constataría si las modificaciones realizadas tuvieron éxito o no.

En la actualidad solo hay una minoría que toma en cuenta el jardín de niños como un nivel educativo realmente importante y es que todos se centran en el papel de la EGB (educación general básica) y lo que ella enseña a los niños. En muchos lugares del pars los padres de familia solo mandan a sus hijos al preescolar n año (30) y esto porque se ha vuelto obligatorio cursar la educación preescolar para poder ingresar a la escuela primaria. «Siempre en el ámbito de la educación, se polemizó acerca de SI el Jardin de Infantes debe, en su última etapa, preparar a los chicos para el ingreso a primer grado, o si, por el contrario, ningún nivel es preparatorio del que le sigue, ya que cada uno posee sus objetivos propios. » S contrario, ningún nivel es preparatorio del que le sigue, ya que cada uno posee sus objetivos propios. » Staplch Elena, (1993), pp. 53.

Tanto la educación preescolar como la EGB tienen un objetivo ue cumplir, y no están del todo separados, en ambos niveles educativos se busca que el alumno obtenga los mejores aprendizajes favoreciendo sus habilidades cognitivas, motrices y socioafectivas. Para los niños es un tanto difícil de entender que llegado tercer año dejarán el jardín y se irán a la escuela primaria, en ocasiones esto se confunde con una fractura del aprendizaje del niño, pues se cree que el tipo de enseñanza de la EGB es más rígida y el ritmo de trabajo es diferente, y fácilmente podemos dar crédito a esto, ya que el ritmo de trabajo si cambia y debido esto muchas educadoras caen en el error de que al llegar al tercer año tratan de preparar a los chicos para la EGB cambiando totalmente su forma de trabajo adecuándolo al de la EGB, cometiendo con ello un gran error.

El maestro preescolar funge como un andamio para el niño, su labor no es «prepararlo para», sino apoyarlo, ayudarlo a adquirir las enseñanzas de acuerdo a su edad y capacidad de aprendizajes. El niño es capaz de absorber mucha información y el docente debe estar ahí para ayudarlo a que esto suceda, permitiéndole al niño alcanzar los logros y objetivos que por llos mismos no podrían conseguir, brindándoles un ambiente de seguridad y confianza, otorgándoles información de lo que se quiere ambiente de seguridad y confianza, otorgándoles información de lo que se quiere que aprendan, dándoles la oportunidad de expresarse y desenvolverse como ellos quieran y a la vez que se sientan contentos con ello.

Para que no se de una fractura entre el Jardín de niños y la EGB se plantea lo que anteriormente mencionaba, el andamiaje propuesta por Bruner, que se refiere a las conductas facilitadoras de los adultos que ayudan al buen desarrollo del niño, esto artiendo de los aprendizajes que el niño ya tiene, a las experiencias que adquiere de su exterior (zona de desarrollo real), logrando posteriores aprendizajes que obtendrá el niño con ayuda del adulto (zona de desarrollo potencial), dando lugar a la zona de desarrollo próximo propuesta por Vygotsky, el cual define como el escenario donde suceden los aprendizajes. Sin embargo esto no sucede solo, los chicos son bastante capaces de aprender y desenvolverse pero son los adultos los que le brindan las oportunidades y conductas para ello. Para favorecer en los chicos sus habilidades de expresión oral escrito, el docente como andamio del niño debe mostrar sus propias habilidades de observación, debe ser creativo, convertir aquellos momentos de expresión espontanea que tiene el alumno en una oportunidad de enseñanza-aprendlzaje para el infante.

No es tan difícil hacerlo, por ejemplo podemos implementar actividades como, Tiempo de Compartir, que consiste en un espacio donde los niños pueden contar una experiencia o algún Tiempo de Compartir, que consiste en un espacio donde los niños pueden contar una experiencia o algún hecho que quisieran comunicar con sus compañeros. Para mejorar su nivel de scritura podemos realizar actividades como creación de cuentos, adivinanzas, rimas, en donde el alumno ponga en práctica su lenguaje creativo y su imaginación, de esta manera estaremos contribuyendo a su desarrollo de una manera divertida en la que se sientan a gusto y con ganas de aprender. «La producción de textos en la escuela está asociada a una práctica en la que el niño le dicta al adulto», Jeanjean y Massonet, (1 997), pp. 1 53, el alumno crea cuentos, relatos, historias a partir de objetos cotidianos que le permitan desarrollar su imaginación.

La maestra jardinera tiene la función de apoyar al alumno cuando sto suceda, dándole ideas, proporcionándole palabras que le otorgen una correcta ilación a la historia. El adulto en todo momento debe estar con el niño, comprendiendo lo que quiere decir y transcribiendo sus producciones. Referente a la tesis antes planteada, se dice que el adulto es el secretario del niño, le ayuda a encontrar un sentido coherente a su relato, a redactar lo que el alumno ha producido, propicia la participación de todo su grupo en dicha actividad, el adulto lee y relee, mostrando las creaciones de sus alumnos y así contribuir al desarrollo de sus habilldades de escritura.