El Gemelo

El Gemelo gyjennyddoblas OcoparlR 10, 2015 17 pagos Capítulo tres. Observé la mesa del comedor vacía. Derek se había ido con unos amigos de fiesta. Jenny no había salido de la habitación. Estaba empacando sus cosas ¿Y yo? Sentado como un imbécil, esperando a que ella saliera de su cueva. Se iba. Mierda, se Iba. Y no tenía idea de cómo detenerla. Tenía que pensar en algo. La puerta de la habitación se abrió. Jenny salió arrastrando unas maletas. —Ya me voy, Justin. Aunque sonaba muy segura, en sus ojos estaba la duda. No me dejes ir.. por favor, Jenny —me levanté del asiento y caminé hacia ella

No te vayas. Jenny suspiró. —Ya lo he decidido, Justin. No hagas las cosas más difíciles. — ¿Qué hago, nena? Hago lo que quieras. Te lo juro, Jenny. No quiero que te vayas. Te amo. Ella pareció dudarlo. —Sé que lo vas a arruinar todo de nuevo, Bieber —suspiró—. Me defraudaste. Oh, Jenny. Lo sé —tomé sus manos entre las mías—. Haré lo que sea, te lo juro. No quiero perderte. Si… esto… claro, pero lo más importante ahora es no perderte. — iDebería ser ‘no perdernos’! —soltó nuestras manos—. Mierda, Justin. iEres un

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Jenny tomó las maletas y se marchó sin poder detenerla. No importaba cuanto le suplicara, al final ella terminó por irse. Tomé el móvil y llamé a mi hermano. ¿Qué? —respondió tajante. — iPedazo de idiota! íVas a decirme en este instante que fue lo que te dilo Jenny en aquella cena! Pregúntale. Resulta que te estoy preguntando a ti, ino a ella! Lo oí suspirar. —Qué se yo, Justin. Tu noviota dijo muchas cosas. Oh, odiaba que le llamara de aquella forma. Era la estúpida unión de Novia+ldiota. —Derek Drew Bieber, me vale mierda que mi novia no sea de tu puto agrado.

Yo la amo y soy yo el imbécil con el que está teniendo una relación, con el que se acuesta y con el que está cabreada como una gata en celo. Así que, quieras o no, vas a tener que decirme que carajo está pasando. Derek bufó. —Ya, como sea ¿Qué quieres saber? — ¿Qué te dijo en la cena? go muy importante, Su coraje, querer renunciar, el sentirse desilusionada, el querer irse… — ¿por qué diablos no me dijiste nada, Derek? —grité histérico— iMi hijo! Jenny está esperando a mi hijo! —A ver, Justin. Si no te enterabas que ibas a tener un hijo, Jenny e iría y todos felices. ??Eres un egoísta de la mierda, Derek —reí de la frustración—. No puedo creer que hicieras esto. —Tu novia no me agrada, punto. Sopórtalo, no tienes de otra. ¿Sabes qué? Hablemos cuando madures, bebé. Colgué. Oh, mierda. Mi familia… Mi familia acaba de atravesar esa puerta, para no volver jamás ¿Qué hago, por Dios? Capítulo cuatro. Cuando al otro día la vi en los ensayos, una sensación de alegría me inundó de pies a cabeza. Que no me importaba ahora lo que Derek había hecho. No, de verdad. Me vale una mierda. Todo lo que quiero es recuperarla. Como sea, de cualquier modo. ??Este, ¿Jenny? —la llamé. Ella puso los ojos en blanco, habló unas palabras con unas chicas y caminó hacia mí. — ¿Qué? —me espetó. Au, tranquila. —He pensado las cosas. bien, nena. He pasado ¿Lo dices enserio? ¿Totalmente? emocion—. Asentí nervioso. —Sí, nena. Sé que no me he portado como el más responsable de los hombres últimamente, pero los amo demasiado como para perderlos. Quiero casarme contigo cuando acabemos la gira ¿Aceptas? Jenny soltó un gritito. Dio un saltito donde estaba y se lanzó a mis brazos. La abracé lo más fuerte que pude, aferrándome a ella.

El calor de nuestros cuerpos me llenó de paz, pero no era suficiente. Yo sabía lo que Jenny esperaba. Ella no quería una vida como la que ella tuvo: con un padre irresponsable y despreocupado y una madre que accedía a lo que fuera con tal de no estar sola. Yo iba a darle la familia que ella quería, aunque para ello deba cambiar todo lo que soy. Seré ese hombre que ella necesita, cueste lo que cueste. —Te amo, nena —inhalé el olor de su pelo—. Voy a cambiar, Jenny. Por ti. Totalmente. Pero tenme paciencia, cielo. No es fácil esprenderme de lo que soy.

Jenny juntó nuestros labios en un beso caliente, ardiente y lleno de deseo. —Lo sé, Justin. Seré paciente —sonrió. Uh, amaba su sonrisa—. Te amo, Bieber. —Yo a ti —le di un beso largo—. Hay que trabajar. Ella se puso derecha en cuestión de segundos. Se acomodó la ropa deportiva y me sonrió coqueta. Fruncí el ceño. — ¿Puedes bailar en tu est evitar riesgos. Chasqueé la lengua. —Entonces no, Jenny. Dejarás de bailar. Jenny hizo un puchero. —Tengo un contrato, Bieber. —Oh, no te preocupes por eso. No voy a demandarte por no cumplirlo, nena. ??Pero… Sh… ??la atraje hacia mí—. Quedas despedida, preciosa. Serás recontratada cuando el pequeño monstruo que llevas dentro te lo permita. Por ahora te convendr[a quedarte cerca mientras ensayamos, porque pienso llevarte de vuelta a mi departamento. No a vivir. Sino a buscar mis cosas. Jenny frunció el ceño. ¿Y eso por qué? IJh, porque tú y yo nos iremos a vivir a un departamento. Solitos, para poder hacer el amor todo el día sin que nos —Uh, nena —acaricié su rostro—. Me enamoro más de ti cuando molesten. Jenny se ruborizó. te sonrojas. Si me sentía tan feliz y co e que no sería así? é tenía el presentimiento —Recuperé a mi chica, pues —le di un largo beso— descubrí que iba a tener un MiniBieber. Ella soltó una carcajada. ¿Y si es niña? Una MiniBieber. —¿Y si sale como yo? . Además —Si es niño, será irresistible. Si es niña —fruncí el ceño—. Oh, mierda. Si es ruña va a tener como diez mil hombres tras de ella. Volvió a soltar una carcajada. — ¿Ya la estás sobreprotegiendo, Bieber? Ni siquiera sabemos que va a ser. No ha crecido lo suficiente todav[a. — ¿Qué? Oh, no. Lo que lleve mi apellido lo van a tener que espetar —le sonreí burlón—.

Y tú muy pronto llevarás mi apellido, señora Bieber. puso los ojos en blanco. Espero que eso no ‘suponga’ que paso a ser de tu propiedad. Oh, nena, pasaste a ser de mi propiedad la primera vez que me enterré en ti — le di un beso largo y sensual—. Te convertiste en mi mujer. La vi sonreír. —Debería escandalizarme que digas esas cosas cuando hay tanta gente cerca, pero ya me h do tanto a tu forma de ser que me da igual. —resopló—. Por algo son gemelos. —Pero te trata terrible, nena. Derek tiene que entender que te mo y que no quiero ir por ahí acostándome con cualquiera.

Quiero algo concreto contigo: dormir contigo, despertar contigo, tener una familia contigo, envejecer contigo. Sus ojillos marrones brillaron. Oh, nena. No llores. —Además él tiene que entender que vas a convertirte en mi esposa, sea esto de su agrado o no. Capítulo seis. Listo —dije mientras cerraba la maleta. Jenny tenía la otra en sus manos, mirando melancólica la habitación. — ¿Qué tienes, nena? Sonrió tímida. He vivido en esta habitación contigo desde hace un año —se encogió de hombros—. No lo sé, me da sentimiento irme. ???Piénsalo de esta manera: nos iremos a un espacio solo para ti y para mi —sonreí—. Oh, y el bebé. —Tienes razón —soltó una risilla—. ¿Cuándo le vamos a decir a papá? Gemí de frustración. porqué enterarse hasta que estemos casados. Suspiré tranquilo. —Falta menos de dos semanas para terminar la gira. ¿Deberíamos empezar a planear la boda ahora o cuando termine la gira? —Oh, Justin. Tienes mucho trabajo con lo de la gira. Podríamos planearla luego, cuando la termines. Mm… Por eso amo a esta mujer. —Bueno, ya. Tenemos que irnos ¿Dónde te está quedando?

Se mordió el labio. —Con mis padres. Eché la cabeza hacia atrás mientras resoplaba por la frustración. —Algo me dice que tu padre me va a putear con ganas. Jenny soltó una carcajada. —Acaba de hacer aparición el Justin Bieber que me acosaba una y otra vez. Le sonre[ burlón. —Si, pero ese que te acosaba tuvo que soportar las mll pruebas que tu padre me ordenó pasar: vestir bien, hablar correctamente, tratarte divinamente iAh! Y no olvidar que pensó que no iba a durar mucho de cantante. No, espera il_o peor fue cuando se enteró que trabajabas par ilarina! Acéptalo, nena.

Tu 80F17 adre V VO no nos llevamo permitido! Tu hermano es tan… ansco. Le sonreí burlón. — ¿Y no fue así como me conociste? —Sí, pero esto es distinto. Yo a ti te amo y te ganaste lentamente mi amor, Derek no. Derek todo el tiempo me repela. En ese mismo instante la puerta del departamento se abrió. Oh, mierda. Derek venía con un cigarrillo encendido y la mirada en el suelo. Al vernos se puso serio. — ¿Qué? —me espetó. Luego vio las maletas—. Ah, tu novia regresa. Tragué saliva. —No, Derek. Me voy. Iré a vivir con ella. Los ojos de Derek se oscurecieron. Absorbió una bocanada de humo. ???Tengo que decirles algo antes de que se marchen. Volvió a absorber una bocanada de aire. —Hace dos meses Jenny llegó tarde y Justln habla salido —Derek miró a Jenny—. Esa noche te acostaste conmigo, encanto. No con Justin. Capítulo siete. La escena estaba as[: antes de propinarle otro golpe. — iMaldito miserable! —gritó ella. Bien hecho, nena. —Si tu estúpida novia vuelve a golpearme no respondo, Justin. Mi rostro se descompuso por la ira. Jenny le dio una cachetada que incluso a mí pudo haberme dolido. — icon un demonio, Justin! —gritó mi gemelo—. Ponla quieta.

Me crucé de brazos. —No y mil veces no. Te lo ganaste, Derek. ¿Cómo mierda pudiste acostarte con mi novia? Derek sonrió burlón. —Que tu novia no se queje. Lo disfrutó bastante. — iPorque se suponía que me estaba acostando con Justin, no contigo! En vez de estar gritándome, muñeca, deberías estar pensando en hacerte una prueba de paternidad en cuanto se pueda. El rostro de Jenny palideció. —Mi hijo podría… —Jenny se cubrió la boca mientras me observaba—. Mi hijo podría ser de Derek. —Oh, ahora sí te mato Derek —grité antes de abalanzarme sobre él para golpearlo nuevam

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