EL ESCRITO y la DILIGENCIA

El escrito: es un instrumento autorizado, elaborado, que sirve para justificar un acto, un hecho o la existencia de una obligación de dar, hacer o no hacer. Es el que presenta un abogado ante un juzgado o tribunal de justicia. Hay infinidad de escritos judiciales, tantos como peticiones tiene que hacer la gente que se presenta en un juicio (a través de su abogado). Dentro de los escritos que se presentan ante la justicia, hay algunos que son más comunes que otros.

En los casos de escritos que se suelen repetir, es común utilizar modelos en los que se cambian las partes (personas) que intervienen en los juicios, las echas, y demás situaciones ue ueden variar, manteniendo sin alterar las que ha rtes de acuerdo OF6 Svipe View next pase a lo que se pide. Por m utiliza el escrito de es tiD0. cónyuges, la fecha de se quiere divorciar, p iere divorciar, nombres de los s por las cuáles ho invocado y los antecedentes judiciales (jurisprudencia).

Ejemplo de un escrito: Una demanda de divorcio, solicitar una herencia, etc. También se puede decir que los escritos son los medios por el cual nos comunicamos, o hacemos cualquier petición antes un tribunal. El escrito

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tiene más formalidad que una diligencia. El escrito se diferencia de la dilige Swige to vlew next page diligencia por el encabezado, ya que el escrito lleva encabezado mientras que la diligencia no.

La diligencia: es un escrito en el cual nos comunicamos con los tribunales o instituciones en un momento determinado o en una ocasión que lo requiera, como por ejemplo cuando requerimos copias de un expediente, el tribunal exige que se le solicite por una diligencia, tantos para las copias simples, como las copias certificadas. Su semejanza se debe a que ambas son los medios por el cual solicitamos cualquier instrumento de utilidad para la persona nteresada.

Ejemplo de una diligencia la solicitud de un expediente. La diligencia no se requiere de gran formalidad puede ser elaborada a manuscrito, en el mismo tribunal, solo que debe ser elaborada por un abogado y visado por el mismo. NORMAS ELEMENTALES PARA LA REDACCION DE DOCUMENTOS 1. Evitar la utilización de errores ortográficos y términos jurídicos no adecuados en la redacción de documentos se a nivel de Notarías, Registros o Tribunales. 2.

En el tipeo de documentos, la parte delantera (anverso) debe constar o poseer 30 líneas y la parte posterior de dicho ocumento (reverso) debe poseer hasta 34 líneas. 3. Debemos considerar el contenido del artículo 25 del CPC que se refiere al principio procesal de la escritura. Articulo 25 CPC: «Los actos del Tribunal y de las partes, se realizarán por escrito. De todo asunto se formará expediente separado con un núme partes, se realizarán por escrito.

De todo asunto se formará expediente separado con un número de orden, la fecha de su iniciación, el nombre de las partes y su objeto. Las actuaciones deben observar el orden cronológico, según la fecha de su realización y la foliatura del expediente se llevará al dia y con etras, pudiéndose formar piezas distintas para el más fácil manejo, cuando sea necesario». 4. De acuerdo a lo establecido en la Ley de Abogados, los profesionales del Derecho deben participar en la elaboración de los documentos.

Artículo 16 Código de Ética del Abogado: «Ningún abogado permitirá que sus servicios o bien su nombre sean usados de modo que personas legalmente desautorizadas para el ejercicio del derecho puedan practicarlo. El abogado se abstendrá de suscribir y visar documentos en cuya redacción no haya participado». Existe una jurisprudencia acerca de un escrito realizado por una olega donde había 48 errores ortográficos en tan sólo 2 páginas. El caso se pasó al Tribunal Disciplinario del Colegio de Abogados y se le sancionó administrativamente.

JURISPRUDENCIA «No puede dejar de sorprender a esta Sala la forma como está escrita la solicitud de amparo constitucional interpuesta ante el a quo por parte de la abogada Gladys María Domínguez Parra actuando como apoderada judicial del accionante. Es realmente Insólito que una profesional del derecho, tal como al menos así lo hace constar en dicho 3 insólito que una profesional del derecho, tal como al menos así o hace constar en dicho escrito, incurra en errores gramaticales graves y continuos.

Observa la Sala, con gran sorpresa, como la abogada Gladys María Domínguez Parra, en un escrito de menos de dos (2) páginas, específicamente de cuarenta y ocho (48) líneas, contiene más de cuarenta y ocho (48) errores gramaticales. Particularmente, no coloca casi ningún acento en su escritura, y además repite en dos oportunidades la palabra «bulnerado», escribe la palabra «alución» y «establesco», y se refiere al Texto Fundamental como la «constitución», en minúscula, entre otras cosas.

Ciertamente, es responsabilidad de los Colegios de Abogados y no de esta Sala, iniciar procedimientos disciplinarios contra abogados que incurren en violaciones de la Ley de Abogados o del Código de Ética del Abogado, procedimientos que en general se relacionan con aspectos éticos. Sin embargo, no es siquiera responsabilidad del Colegio de Abogados, reparar la baja calificación profesional de los abogados, ya que definitivamente esa es una responsabilidad de las Universidades responsables de graduar a los abogados.

Según la nueva Constitución de la República Bolivariana de Venezuela, de conformidad con el rtículo 253, los abogados, autorizados para el ejercicio, forman parte del Sistema de Justicia, de la misma forma que este Tribunal Supremo, así como los demás tribunales de la Repúblic Justicia, de la misma forma que este Tribunal Supremo, asi como los demás tribunales de la República, el Ministerio Público, la Defensoría Pública, los órganos de investigación penal, los auxiliares y funcionarios de justicia, el sistema penitenciario, los medios alternativos de justicia y los ciudadanos que participan en la administración de justicia conforme a la ley.

En cualquier caso, el abogado es una figura esencial del Sistema de Justicia, ya que no sólo los abogados en ejercicio requieren de una calificación y posterior autorización para ejercer, sino que de la misma manera lo requieren los jueces, en virtud de que deben ser abogados, así como los fiscales del Ministerio Público o los defensores públicos. Es entonces la base fundamental de un Sistema de Justicia justo y eficiente que los abogados posean las calificaciones adecuadas para ejercer la profesión, y de esa forma servir como elementos básicos del Sistema de Justicia. Es de la Universidad, precisamente, donde nacen los abogados. Es de las Escuelas de Derecho de las Universidades donde se origina o se desarrolla la calificación de un abogado. Son los profesores de derecho designados por esas Universidades los que hacen a los abogados.

Es entonces, una responsabilidad de las Universidades y de sus profesores, la existencia de un Sistema de usticia conformado por profesionales de derecho con la calidad y capacidad suficiente para analizar, expresar y 5 conformado por profesionales de derecho con la calidad y capacidad suficiente para analizar, expresar y decidir los términos e las leyes que soportan la justicia venezolana. A pesar de que esta Sala no posee potestad, en esta oportunidad, para sancionar o descalificar a un profesional cuyo titulo fue otorgado por una Universidad legalmente establecida, al menos, en defensa del Sistema de Justicia venezolano, llama la atención al Sistema de Justicia en pleno sobre las actuaciones de la abogada Gaury Maria Dominguez Parra inscrita en Instituto de Previsión del Abogado bajo el numero 48. 56 y de la misma manera y con mayor énfasis llama la atención a la Universidad y a los profesores que graduaron a esta ciudadana para que en un futuro onsideren la responsabilidad en que incurren al otorgar títulos sin consideración de un aspecto esencial como es la expresión de un abogado, tanto en forma verbal como escrita… » (Expediente NO 01-0622, de 30 de enero de 2002, ponencia del Magistrado Jesús Eduardo Cabrera Romero) Así pues, se le llama la atención a la abogada CARMEN JULIA TOCUYO HERRERA, para que en ulteriores oportunidades evalúe las anteriores sentencias y evite escritos con exceso de errores ortográficos-gramaticales, como el de apelación, cursante del folio 225 al 227, ambos inclusive, de la primera pieza. Así se exhorta.