Distribucion del ingreso

Distribucion del ingreso gy jbaneg I ACKa6pR 03, 2010 68 pagos DISTRIBUCIÓN DEL INGRESO Y POBREZA EN CHILE POR JACOBO SCHATAN DIRECTOR DEL CENTRO DE ESTUDIOS NACIONALES DE DESARROLLO ALTERNATIVO CENDA INDICE Resumen Ejecutivo 3 Capitulo l. Distribución del Ingreso en Chile. 4 . 1 Nivel Nacional…………. Nivel Regional. ún Sexo del efe del PACE 1 or68 S»ipeto iew nut*ge el In 30 11 1. 3 Distribución Se Hogar. . por Edad Promedio d Distribucion Funcion 18 capítulo III. El Cier Efecto Sobre la Pobr hacer? — 2 . 41. 2 Clón del Ingreso 16 Capítulo II. reso y su clusiones:¿qué

Resumen Ejecutivo En la presente nota se ofrece un detallado análisis de los datos disponibles sobre los temas de la distribución del ingreso en Chile y sus efectos sobre la situacion de pobreza prevaleci Swipe to vlew next page prevaleciente – desde diversos ángulos y con diferentes coberturas temporales, también según los datos disponibles – con el propósito de profundizar en la investigación de los mecanismos que influyen en la obstlnada Invariabilidad de la rígida e inequitativa estructura distributiva, no obstante los cambios en los ciclos económicos, en el grado de apertura al xterior y en el contexto político.

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que hay factores de difícil medición, que escapan al campo económico cuantitativo, como la disposición de quienes están ubicados en las cúpulas a compartir los beneficios obtenidos en el proceso económico con quienes han participado, desde distintas posiciones y en diferente medida, en la creación de tales beneficlos. Sin embargo, esta nota puede contribur a esclarecer varios de los elementos que introducen confusión en el debate sobre el tema.

Se ha dividido la presentación en cuatro capítulos rincipales: – Distribución del ingreso monetario por estratos de población a nivel nacional, por regiones geográficas, por género y por edades II – Distribución funcional del ingreso, con énfasis principal en las relaciones entre la Masa Salarial y la Masa de Excedentes de las Empresas; Ill- Interrelaciones entre Distribución del Ingreso y Pobreza, y IV- Algunas sugerencias sobre posibles rutas para correglr las deficiencias que se encuentran en es 2 8 sugerencias sobre posibles rutas para corregir las deficiencias que se encuentran en estos dos campos interconectados, tanto en la ase de estudio de la «problemática», como en la de la búsqueda de posibles soluciones.

En la nota se pretende demostrar que: (i) la proporción de la población que se encuentra en situación de pobreza es por lo menos el doble de la que se anuncia oficialmente; (ii) que la brecha que separa a los más ricos de los más pobres es bastante mayor que la estimada por la encuesta CASEN; (iii) que hay elementos en la estructura de poder en Chile y en el esquema de funcionamiento de la economía nacional que determinan que los beneficios siempre se vayan acumulando mayoritaria y progresivamente en los estratos más ricos de a población ( como veremos, la curva distributiva muestra que los saltos más grandes se dan siempre, cualquiera sea la estratificación escogida, entre el penúltimo y el último estrato (iv) que la inequidad se da tanto a nivel socioeconómico global, como por actividades económicas específicas, por regiones y por razones de género; y (v) que una intervención apropiada del Estado podría ayudar, en un plazo relativamente corto, a corregir las mayores distorsiones que se observan en el funcionamiento economico y en el cierre de las brechas de ingreso. Capítulo l. Distribución del Ingreso en Chile. El debate sob 58 brechas de ingreso. Capítulo l. Distribución del Ingreso en Chile.

El debate sobre el controvertido tema del crecimiento económico con equidad ha cobrado nuevo Ímpetu en nuestro país, como resultado de un deterioro evidente de las condiciones de vida de buena parte de la población, dentro de un contexto de mayor crecimiento económico, apoyado en una fuerte apertura al exterior. Hay quienes insisten en que, para que haya un verdadero «progreso», se necesita un cierto grado de concentración de los ingresos y la riqueza, ya que son los ncos quienes ahorran e Invierten – ecanismo básico para el crecimiento – mientras que los pobres solamente consumen. Siguiendo los postulados de algunos economistas del pasado, señalan que, al cabo de algún tiempo, ese crecimiento ayudará a salir de la pobreza a los grupos afectados. Así, citan el propio caso chileno, que, no obstante ostentar uno de los mayores niveles de inequidad en el mundo, según datos del Banco Mundial, ha podido reducir la pobreza a menos de la mitad.

Mas, como se demuestra en la presente nota, ese postulado es falso, ya que el importante crecimiento de la economía chilena en buena parte de la década de los 90 no fue compañado de un cambio en la forma como se distribuyen los ingresos entre los diferentes estratos de la población, y tampoco mejoraron significativamente los niveles de vida de lo 4 58 estratos de la población, y tampoco mejoraron significativamente los niveles de vida de los estratos de menores ingresos, e inclusive de las clases medias, no obstante haber disminuido en alguna medida los niveles de desempleo que prevalecieron durante los años 80. El fenómeno de la pésima estructura distributiva de Chile, si bien es reconocido por los principales agentes económicos, por economistas y otros estudiosos del ema, así como por el Estado, no recibe la atención que amerita, tanto por sus efectos sociales, económicos y políticos, en el presente y previsibles en un futuro cercano. Se suele señalar que, de acuerdo con los datos de la CASEN – que se examinarán más adelante — los niveles de pobreza e indigencia en Chile han bajado en el año 2003 a poco más de un tercio de lo que eran en 1987, avance aparentemente significativo en apenas tres lustros. ero hay consideraciones metodológicas en cuanto a los aspectos cuantitativos de tales cálculos y de naturaleza cualitativa en lo que e refiere a la calidad de vida de quienes aparecen mejorando su situación de acuerdo con tales cálculos, que merecen ser tenidas en cuenta, tanto para «aterrizar» el debate como para orientar de manera verdaderamente positiva las políticas públicas concernientes a este tema. 1. 1 Nivel Nacional Según puede apreciarse en los cuadros 1 y 2, la distribución del ingreso entre s 8 Nivel Nacional ingreso entre los diferentes estratos de la población — tanto por personas como por hogares – no ha variado mayormente a los largo de los últimos 15 años, no obstante haberse sucedido eríodos de alto crecimiento económico ( primeros siete años de la década de los 90 ) y de muy bajo crecimiento ( período 1998-2003 Ello nos 4 estaría demostrando que el patrón distributivo es independiente de la tasa de crecimiento.

Cuadro NOI Distribución Personal del Ingreso 1987-1996 (en % de total nacional) 1987 1990 p* 1,2 2,0 3,6 5,7 10,2 16,2 47,0 H 3,7 4,5 5,5 7,8 10,3 15,1 41,9 P 1,3 2,2 3,0 4,8 7,6 10,3 15,8 45,1 H 2,9 3,8 4,7 6,6 10,4 14,7 41,6 1992 P 2,3 3,1 4,8 7,7 10,2 15,3 45,3 H 1,6 5,7 6,7 8,3 10,8 15,8 39,7 1994 P 2,3 6,2 10,7 16,2 43,2 H 2,7 3,7 ,5 6,5 8,1 11,0 15,3 41,3 1996 P 1,3 2,1 7,6 10,4 15,8 45,5 36,1 100,0 Deciles 12345678910 H* 2,8 3,5 5,3 6,2 8,2 10,9 15,9 41,3 10/1 27,5 38,5 27,9 35,3 24,5 31,9 24,8 33,0 27,5 atales 100,0 100,4 100,1 100,0 100,0 100,0 100,0 100,0 100,0 Hogares. personas. Fuente: J. Schatan, «El Saqueo de Aménca Latlna», Página 135 Cuadro 21 .

Ediciones COM, 1998 Como se advierte en el cuadro 1 6 8 Saqueo de América Latina», Página 135 Cuadro 21 . Ediciones LOM, 1998 Como se advierte en el cuadro 1 hay una diferencia importante entre las porciones que se adjudican los hogares y las que tocan a ada persona de los mismos hogares, dada la diferente población que tiene cada categoría de hogares. Los hogares más ricos contienen un menor número de personas que los más pobres, por lo cual los porcentajes del ingreso que se llevan las personas resultan menores que los que tocan a los hogares en los estratos pobres, y es al revés en el caso de los estratos ricos. Así, en 1987 la diferencia para el decil 1 era de -0. puntos porcentuales para los indivlduos, y de +5. 7 puntos en el decil 10. En 1996 la situación era bastante similar: -0. 24 puntos y *4. 16 puntos en los extremos. Esta corrección, hecha por el método que se explica en [al, permite verificar que la distribución es todavía más inequitativa que la que resulta de comparar los hogares como una unidad. Hasta el 80 decil la diferencia entre hogares y personas es negativa, aunque de modo decreciente; solamente en los deciles 9 y 10 las personas la distribución resulta más favorable a nivel de personas que de hogares. La población total se dividió en 20 estratos iguales de 707. 890 personas.

Como en los hogares más pobres el número de integrantes supera el tamaño del veintil de personas, los sobrante hogares más pobres el número de integrantes supera el tamaño del ventil de personas, los «sobrantes» se incorporaron al veintil siguiente, pero con el ingreso medio de su veintil de hogares original, y asi sucesivamente. Las letras a, by c ( esta últma sólo para el veintil 13) designan los componentes por ingreso de cada veintil, los que se aprecian en la segunda columna. Cuadro N02 Ingreso autónomo mensual y subsidios monetarios de los hogares en 2003 por decil de ingreso autónomo per capita del hogar ( Pesos de Noviembre de 2003) Ing.

Ingreso Subs. Subsidios Ingreso Monetario Monetario IVA 19% Monetario Indice Deciles Monetarios Autónomo Neto Total Neto $ 63. 866 100 S 21. 590 $ 85. 456 $ 16. 236 $ 5. 354 $ 69. 220 II $ 144. 442 226 $ 13. 137 $ 157. 579 $ 29. 940 -$ 16. 803 $ 127. 639 III $ 191. 812 300 $ 10. 492 $ 202. 304 $ 38. 438 -S 27. 946 $ 163. 866 IV $ 268. 877 421 $ 8. 913 $ 277. 790 $ 52. 780 -$ 43. 867 $ 225. 010 v $ 603. 609 945 $ 6. 946 $ 313. 555 S 59. 575 -$ 52. 629 $ 550. 980 VI S 429. 035 672 $ 3. 618 $ 432. 652 $ 82. 203 -$ 78. 585 $ 350. 450 VII $ 450. 173 705 $ 2. 990 $ 453. 163 $ 86. 102 -$ 83. 112 $ 367. 061 VIII $ 528. 81 827 $ 2. 108 $ 530. 589 S 100. 12 -S 98. 704 $ 429. 777 IX $ 809. 633 1258 $ 1. 526 $ 81 1. 159 $ 154. 120 -$ 152. 594 $ 657. 039 x $ 1. 966. 147 3. 079 $ 593 S 1. 966. 740 S 373. 680 -S 373. 087 $ 1593. 060 30,8 Fuente: Datos CASEN 2003. Elaboración J. 1. 966. 740 $ 373. 680 -$ 373. 087 S 1. 593. 060 30,8 Fuente: Datos CASEN 2003. Elaboración J. schatan. Indice 100 184 237 325 795 505 530 621 949 2301 23,0 Puede observarse en el cuadro 2 que la relación 10/1 por hogares en cuanto al ingreso autónomo varió sustancialmente en el año 2003 con respecto a lo acontecido a lo largo del período 987-96, ya que subió de alrededor de 26 veces en esos años a casi 30 veces en el 2003.

Sin embargo, según ha venido sosteniendo MIDEPLAN, los ingresos monetarios totales de los hogares pobres mejoran sustancialmente al considerarse los subsidios monetarios entregados por el Estado, a través de las pensiones asistenciales y otros mecanismos, disminuyendo así las brechas entre los diversos estratos. En el cuadro 2 se indican los mejoramientos resultantes de tales subsidios, pero que, como se muestra en la última columna, con excepción del primer decil, ellos son pagados en su totalidad por los propios beneficiarios ás pobres a través del impuesto al valor agregado (IVA), que es un impuesto al consumo. Como los segmentos más pobres no ahorran, puede apreciarse que desde el segundo decil el pago del IVA supera en forma creciente lo que reciben por concepto de subsidios monetarios.

Sólo en el primer decil el IVA es inferior al subsidio monetario, quedando un sobrante neto de algo más de $5. 300. Salvo este caso, el ingr monetario, quedando un sobrante neto de algo más de $5. 300. Salvo este caso, el ingreso monetario neto ( descontando IVA ) baja bastante. Inclusive hay una disminución de la relación 10/1 esde 30. 8 a 23. 0. por consiguiente, parece inadecuado, como lo hace MIDEPLAN en informes sobre el efecto de los subsidios sociales, ignorar este hecho y afirmar que, gracias a los subsidios monetarios, la brecha de ingresos monetarios entre los más ricos y los más pobres en a lo largo de todos estos años, incluyendo el 2003, haya disminuido sustancialmente.

Menos aceptable aún, es que al incorporar al cálculo los subsidios en educación y salud, no se tomen en cuenta los gastos de los estratos inferiores, sea por concepto de IVA como por los incurridos para obtener tanto los emcios educacionales, y de salud subsidiados, y se presente una brecha, para el primer decil, reducida a la mitad. 6 En un estudio realizado por el Fondo Nacional de Salud, cuyos resultados se han dado a conocer muy recientemente2, se advierte que en Chile los usuarios de los servicios de salud pagan de su bolsillo más del 71% del costo total, mientras que el aporte fiscal más el aporte municipal sólo cubren el En contraste, en otros países de América Latina, como lo señala la OPS, la contribución personal fluctúa entre en Bolivia y el en El Salvador; en México el gasto del bo