Desmilitarizacion de costa rica

Desmilitarizacion de costa rica gyamriuerag 110R5pR 16, 2011 15 pagcs Desmilitarización en Costa Rica Cada primero de diciembre Costa Rica celebra uno de los acontecimientos más significativos de su historia, uno de los hitos más importantes de su camino civilista en la búsqueda y consecución de la paz: la abolición del ejército como institución permanente. Este 10 de diciembre reviste un carácter de festividad aún mayor pues se conmemora el 60 aniversario de la abolición.

Este hecho tiene una trascendencia enorme, pues a partir de esta fecha la vida del costarricense cambió significativamente, pues se le arantizó la oportunidad de elegir vivir en paz, apartado de los hechos bélicos que suceden más allá de sus fronteras. Mientras en otros países se consumen grandes cantidades del presupuesto para la manutención de e•ércitos ue sirven de fuerzas de apoyo a grupos que todo lo contrario: la presupuestos anteri del aparato educativ Ahora bien; qué fact Costa Rica sucede PACE 1 oris At ermitió utilizar los Sv. pe to View e nte rubro; al desarrollo ión ambiental. intervinieron para que se produjera este hecho tan importante. Los antecedentes inmediatos de la eliminación del ejército ostarricense se producen entre los años 1946 – 1948. En estos

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años las fuerzas armadas venían sufriendo un largo proceso de debilitamiento: se encuentran sin armamento, sin una adecuada organización; con dificultades económicas que le impedían un desarrollo efectivo de sus funciones.

En 10 Swipe to vlew next page los meses de marzo y abril de 1 948 se desencadenó la guerra civil, producto de la anulación de las elecciones por parte del Congreso, quien no reconoció el triunfo del candidato de la oposición Otilio Ulate. Este hecho propició la revolución que llevó al poder a José Figueres Ferrer, quien encabezando la Junta Fundadora de la Segunda República, abolió el ejército, iniciando una nueva etapa política de profundas transformaciones en el campo económico principalmente.

Al finalizar la revolución y al asumir el poder la Junta de Gobierno se encontró con un ejército en total desorganización, que carecía de materiales bélicos; las escasas armas que ten[an estaban inservibles y más bien constituían un remedo de ejército y no una fuerza militar verdadera. Ante esta situación se le presentó al gobierno de Figueres la disyuntiva de convertirlo en un verdadero ejército con el rmamento y la preparación necesarios, lo cual implicaba grandes recursos presupuestarios para ponerlo a la altura de las grandes fuerzas castrenses de América Latina.

Esta decisión hubiera sido nefasta para la vida democrática y hubiera frenado los avances que en el campo social y económico se perfilaban como urgentes y necesarios. La otra alternativa, más lúcida y civilista, fue la de abolir el ejército y poder dedicar así recursos económicos en el mejoramiento de la situación social y económica de la población. Con este gesto, los hombres que se levantaron en armas e niciaron la revolución, trataron de cerrar las heridas para crear una sociedad más pacífica y democrática.

Su interés era que la herida dejara de sangr 2 OF para crear una sociedad más pacífica y democratica. Su interés era que la herida dejara de sangrar y sobre ella se formara una cicatriz más sana y más fuerte que el tejido original. El 31 de octubre de 1949 la Asamblea Nacional Constituyente aprueba definitivamente la abolición del ejército y la incorpora como un articulo de la Constitución Política, contribuyendo así a la eliminación definitiva y permanente del ejército costarricense. El 10 de diciembre de 1948, el General Figueres, victorioso en la guerra civil de ese año, disolvió el ejército en Costa Rica.

En una emotiva ceremonia efectuada en lo que hoy es el Museo Nacional, de la cual fueron testigos, estudiantes, miembros del cuerpo diplomático y personalidades nacionales, el presidente de la Junta de Gobierno, José Figueres Ferrer, derribó de un mazazo unas piedras de un torreón del Cuartel Bellavista. Simboliza este hecho el fin de una era castrense y se iniciaba otra en la que la seguridad y la educación serían prioridades del gobierno. En 1949, no sin antes haber enfrentado un intento de golpe e Estado, la eliminación del ejército fue incorporada en la constitución de 1949.

Esto permitió utilizar los presupuestos antes asignados al ejército en el desarrollo del aparato educativo pnncpalmente. José Figueres Ferrer en el acto simbólico de abolición del ejército, dando un golpe con mazo a un muro del cuartel Bellavista, 10 de diciembre de 1948. Fotógrafo, Mario Roa. En el acta NO 178, del 31 de octubre de 1949, aparece la aprobación del artículo constitucional que suprime el ejército como una institución permanent como una institución permanente y crea la policía civil, para el resguardo del orden público.

El 11 de ese mismo mes y año por decreto NO 749, la Junta Fundadora de la Segunda República, traspasó el Cuartel Bellavista a la Universidad de Costa Rica para que allí se instalara el Museo Nacional. «El primero de diciembre de 1948, dí unos mazasos sobre un muro del Cuartel Bellavista, para simbolizar así la eliminación del vestigio del espíritu militar de Costa Rica en otro tiempo. Entregué el edificio para sede de un museo de antropología que hoy sigue irradlando cultura’ Disolución del Ejército Nacional.

Cuartel Bellavista, 10 de dic. De 1948 «El Ejército Regular de Costa Rica, digno sucesor del Ejército de Liberación Nacional, entrega hoy la llave de este Cuartel a las escuelas, para que sea convertido en un centro cultural» «La Junta Fundadora de la Segunda República declara oficialmente disuelto el Ejército Nacional, por considerar suficiente para la seguridad de nuestro país la existencia de un buen cuerpo de policía» «Somos sostenedores definidos del ideal de un nuevo mundo en América».

A esa patria de Washington, Lincoln, Bolívar y Martí, queremos hoy decirle: iOh, América! Otros pueblos, hijos tuyos también, te ofrendan sus grandezas. iLa pequeña Costa RIca desea ofrecerte siempre, como ahora, unto con su corazón, su amor a la civilidad, a la democracia! José Figueres Ferrer Día de la Abolición del Ejér El Presidente de la Repúbl tros de la Presidencia, de Ejército El Presidente de la República y los ministros de la Presidencia, de Seguridad Pública, de Educación Pública, de Cultura, Juventud y Deportes y Relaciones Exteriores y Culto, Considerando: 1 Que la idiosincracia costarricense está estrechamente ligada a la vocación nacional de desarme, neutralidad y paz dentro de los principios de libertad y democracia que constituyen un sentimiento ancestral y una herencia que deben mantenerse. . Que, desde su incruenta independencia en 1821.

Costa Rica adoptó el régimen de derecho como norma de conducta, habiendo evolucionado hacia una sociedad en la que la institución militar perdió sentido progresivamente ante la fuerza de la razón. 3. Que el 10 de diciembre de 1948 la Junta de Gobierno presidida por don José Figueres Ferrer resolvió eliminar el ejército y convirtió, en gesto de gran valor simbólico, el antiguo Cuartel Militar Bellavista en sede del Museo Nacional. 4. Que la Asamblea Nacional Constituyente de 1949 consagró la decisión de la Junta en el artículo 12 de la nueva Constitución

Poltica, el cual reza así: «Se proscribe el ejército como institución permanente. para la vigilancia y conservación del orden público, el Estado contará con las fuerzas de policía necesarias. Sólo por convenio internacional o para la defensa nacional podrán organizarse fuerzas militares, las cuales, lo mismo que las de policía, estarán siempre sujetas al Poder Civil, y no podrán deliberar ni hacer manifestaciones o declaraciones, en forma individual ni colectiva. » 5. Que la aboliclón del ejército ha hecho posible que se des s OF 5.

Que la abolición del ejército ha hecho posible que se destinen ás recursos públicos al desarrollo del país, especialmente en materia de educación, salud y cultura; ha legitimado la vía electoral como único camino de acceso al poder, y ha impedido la formación de un grupo militar capaz de cobrar autonomía e intervenir directamente en el destino de una nación. 6. Que Costa Rica, al desarmarse unilateralmente, ha depositado su confianza en las instituciones internacionales y en los mecanismos de defensa de que ella dispone, siendo los gastos de defensa de Costa Rica mínimos en relación con los ingresos del Estado. . Que la Proclama de Neutralidad, emitida el 17 de noviembre e 1983, es la culminación de un proceso de desarme unilateral y voluntario y recoge los valores nacionales de paz, libertad y no intervención en los asuntos internos de otros países, y que dicha proclama ha recibido respaldo de numerosas naciones. 8. Que, al aproximarse Costa Rica a su primer centenario de vida democrática, conviene resaltar el carácter civilista de su pueblo y de sus gobiernos, lo cual ha instaurado una conciencia de paz y la ausencia de una cultura castrense. 9.

Que la abrumadora mayoría de la población costarricense se siente orgullosa de que el país no posea un ejército como nstitución permanente. 10. Que en el Año Internacional de la Paz, que se celebra actualmente gracias a los esfuerzos de Costa Rica en las Naciones Unidas, conviene reiterar la vocacion nacional de paz, materializada en la supresión del ejército, y recordar los benefic 6 OF vocación nacional de paz, materializada en la supresión del ejército, y recordar los beneficiosos efectos que ha tenido para el desarrollo material y espiritual del país, así como para la convivencia con las demás naciones.

Decretan: Artículo 10—Declárase el 10 de diciembre de cada año como «Día de la Abolición del Ejército». Articulo 20—Se insta a todos los costarricenses y a los extranjeros radicados en el pa[s, así como a las instituciones públicas y a las privadas, a reflexionar sobre este hecho fundamental de la historia patria y a celebrarlo con la dignidad y el decoro que merece la fecha. Articulo 30—Rige a partir de su publicación. Dado en la presidencia de la República. -San José, a los veintiséis días del mes de noviembre de mil novecientos ochenta y seis.

Oscar Arias Sánchez La Gaceta NO del miércoles 24 de diciembre de 1986, pág. g. NO 8115 LA ASAMBLEA LEGISLATIVA DE LA REPÚBLICA DE COSTA RICA Decreta: DECLARACIÓN DEL 10 DE DICIEMBRE COMO DíA DE LA ABOLICIÓN DEL EJÉRCITO Artículo 10—Declárase el 1 a de diciembre como día de la Abolición del Ejército, que deberá celebrarse cada año. Artículo 20—En el calendario escolar, el Ministerio de Educación pública emitirá las directrices necesanas para celebrar el Día de la Abolición del Ejército, con el fin de que los centros educativos destaquen esta efeméride.

Artículo 30—Autorízase a las instituciones públicas para que celebren actos conmemor ados con el Día de la Abolición del Elército. de su publicación. La abolición del ejército en Costa Rica, el primero de diciembre de mil novecientos cuarenta y ocho, supuso y supone la mayor hazaña de alcance histórica, universal y universalizable que desde Costa Rica hubiese dictado gobierno alguno y que sin lugar a dudas constituye uno de los actos más significativo y de mayor relevancia civilizante que se hubiera adoptado en Latinoamérica a lo largo del siglo XX.

La abolición del ejército no solo implicó la eliminación de la institucionalidad castrense en el país y la adopción de una política nacional de defensa basada en el desarme, lo cual es visible y erceptible a la luz de los aportes que la literatura especializada a denotado en este campo. Sin embargo, un elemento que no ha aflorado en el análisis sobre estos hechos lo ha sido la valoración sobre lo que a partir de la abolición del ejército no ha sucedido en nuestro país y en nuestro medio científico nacional.

La supresión de las Fuerzas Armadas en el campo de la ciencia y la tecnología supuso para los cientificos nacionales dos acontecimientos de magnitud e importancia como lo supuso su liberación de las obllgaciones técnicas que tendrían en el caso de subsistir un ejército así como de la disposición de los ecursos científicos nacionales para el desarrollo de quehaceres relacionados con I+D sin tener que sufrir su desviación y traslado al campo del 1+D militar.

Desde el conocimiento crítico y alternativo se ha cuestionado el supuesto rol neutral de la ciencia y el proceso técno-cient(fico ante el militarismo, ya que según la Dra. Rosa María Doménech y el Dr. F proceso técno-científico ante el militarismo, ya que según la Dra. Rosa María Doménechy el Dr.

Francisco Rodriguez Alcazar (investigadores del Instituto de la Paz y los Conflictos de la Universidad de Granada) ha sido la violencia extrema un ector de cambio que a alterado la organización y producción social mediante la vinculación del proceso técno-científico a la producción de armamentos La militarización de la ciencia supone el aprovechamiento, con fines militares, del conocimiento producido de conformidad con el método cientifico; lo cual se materializa a través de la conformación deliberada de un sistema organizativo que distrae de otros quehaceres sociales importantes recursos, tanto económicos como humanos, en función de la producción y desarrollo de armas. Este objetivo se transforma en un mandato ara la consecución de un mejoramiento en las capacidades destructivas del armamento a cargo de las instituciones públicas y privadas adscritas al campo tecno-cientfico.

Según estos investigadores, existe una interrelación orgánica y funcional entre armamentismo y militarismo, determinada no solo por el hecho de que el armamentismo comporta la forma más extrema, y quizá más perversa, del militarismo, sino también por el papel de este último tiene en cuanto a la vertebración, tanto a nivel nacional como supranacional, de esquemas institucionales que priman el factor seguridad por sobre ualquier otro de distinta naturaleza, de tal suerte que termina promocionando formas indeseables de organización política o económica sustentadas en el uso y producción de armas. La apropiación organización política o económica sustentadas en el uso y producción de armas. La apropiación de un segmento del mundo científico, con un ánimo totalizante, por parte del militarismo, traspasa a este medio modelos de abordaje de la conflictividad sustentados en el uso de la fuerza, lo cual (re)posiciona el papel de la violencia como medio de resolución de los problemas humanos, tanto n el plano nacional como en el internacional, en razón de la vinculacion entre tecnociencia y violencia letal, incrementada bajo el asociacionismo establecido entre ciencia e industria armamentista promovido por el militarismo.

El escenario de alta confidencialidad en el que se verifica tal asociacionismo impide a la sociedad civil organizada así como a las autoridades civiles ubicadas en el sector de la ciencia y la tecnología desarrollar los controles democráticos que exige la ciudadanía a efectos de que los recursos públicos destinados a las ciencias y tecnologías militares respeten los parámetros ivilizantes que comporta el Derecho Internacional Humanitario (Derecho de los Conflictos Armados) en cuanto al desarrollo de poder letal a través de la producción y disposición de armamentos, sobre todo en el caso de armas convencionales y no-convencionales de alto poder destructivo. por lo que la lucha en contra de la alta confidencialidad y el secretismo representan factores de éxito indispensable en la lucha por lograr el desarrollo de un 1+D militar subordinado plena e indubitablemente a los mecanismos democráticos de control civil sobre las Fuerzas Armadas, lo cual supone el establecimiento de un s