Cro?nica

Un gran poder conlleva una gran responsabilidad Hace dos semanas mientras veía la película del Hombre Araña me dispuse a leer la última columna del periodista de la Revista Semana Daniel Coronell titulada, “La sencilla tarea del reportero” en donde él exponía el papel del penodista a la hora de usar su “poder” para dar a conocer la verdad oculta a las personas del común.

Apenas terminé de leer la columna entró en escena el tío del Hombre araña con su frase, “un gran poder conlleva una gran responsabilidad”, y me puse a pensar en la columna que había leído. Coronell asegura en su columna que es un deber del periodista el contarle a la gente que está pasando, empero como empieza diciendo él en dicha columna, “la meta del periodismo no es tumbar funcionarios”.

El ader ue oseen debe usarse correctamente, segú contar la verdad a la ora Lo que me dejó pens do un esa columna en muc lo hecho por Coronel hechos por el ex Director el on un único fin, impacto que tuvo ue noticia nacional de acoso sexual Swlpe to vlew next page de la Defensoría del Pueblo Jorge Armando Otálora, quien dimitió a su cargo, directa o

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indirectamente gracias al poder de Daniel Coronell, que hizo de héroe enmascarado en rescate de los débiles abusados por sus altos mandos.

Pero hay que tener claro que el periodista no tiene que pensar en perjudicar a alguna autoridad ni pensar en consecuencias posteriores, como bien lo dice Coronell, la sencilla tarea de reportero es contar la verdad, cruda e incómoda. La columna de Coronell me trajo a evocar en mi mente el libro de María Isabel Rueda que lleva como nombre “Casi toda la verdad”, donde a través de la visión de varios periodistas influyentes del país en el siglo XX se puede apreciar la importancia del periodista la hora de contar la verdad, y el poder que tienen, en cualquier cosa que digan o escriban.

Y es que como se puede apreciar en el libro de Rueda, el poder de los periodista en los hechos trascendentales de Colombia en el pasado siglo es algo innegable, como el proceso 8000, que destapó la corrupción y la entrada de “dineros calientes” en la campaña presidencial de Ernesto Samper. Por más incómodo que pueda ser, la verdad hay que sacarla la luz, como dice Coronell en su columna, “el pe incómodo que pueda ser, la verdad hay que sacarla la luz, como ice Coronell en su columna, “el periodista está para averiguar lo que no le conviene al poderoso y publicarlo”.

Un periodista puede destapar hechos oscuros o sacar a relucir la verdad para el país pero si no tiene la importancia o la trascendencia en las audiencias, no habrá mucha repercusión en la sociedad, porque hay periodista que no tienen el poder que tienen otros en ese oficio como el señor Coronell, entre otros muchos reporteros del país que a través de sus columnas sacan a relucir la verdad que pocos colombianos llegan a saber.

El poder ideológico y político que poseen algunos periodistas es innegable, tiene la capacidad de llegar a muchas audiencias, lo que le asegura un alto grado de repercusión a sus columnas. Es tanto el poder que tienen dichos periodista que tiene que ser críticos e imparciales a la hora de hablar de cualquier tema, usar su poder con responsabilidad, pues la gente siempre dará como certero y verdadero lo que digan periodistas reconocidos en el medio.

El libro de María Isabel es prueba de ello, porque relata la opinión de aquellos periodistas que en décadas pasadas tuvieron poder bsoluto sobre las audi 3Lvf4 relata la opinión de aquellos periodistas que en décadas pasadas tuvieron poder absoluto sobre las audiencias y lo usaron sabiamente, para destapar la verdad y mostrarle al país lo que está pasando, obvio se comenten errores pero estos son hechos por esos pseudoperiodístas que solamente buscan fama y poder, para hacer quedar mal a quienes no les agraden o tengan ideologías que no comparte.

Como escribe Rueda en las primeras páginas de su libro, este se titula asf porque, según ella, el lector no encontrará toda la erdad, pero puede tener certeza que conocerá casi toda la verdad.

El periodismo es un oficio de valientes, donde decir la verdad en un país como Colombia puede costar caro, pero es deber de todo reportero el hacer su trabajo bien hecho sin importar cuanto incomode a las personas influyentes poderosas del país, es menester de los periodistas el comprender su papel importante en la sociedad y usarlo correctamente contando, como dice Juan Gossaín en el libro de Rueda, con una ética periodística, sin esta, los periodistas pierden su valor como defensores de la verdad Por Nicolás Andrés Ortiz

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