Comunidades eclesiales de base

LAS COMUNIDADES ECLESIALES DE BASE FUNDAMENTACION BIBLICA La Palabra de Dios como fuente de la que bebe la Sagrada Escritura tiene su razon de ser en el amplio estudio y conocimiento del que hacer teologico, por eso deseamos como punto inicial de referencia a este trabajo monografico partir de las bases de la Sagrada Escritura que contiene esta tematica. Teniendo en cuenta que reconstruir las primeras comunidades cristianas es ir a los origenes historicos del cristianismo y a la raiz misma de la Iglesia.

El tema de las primeras comunidades cristianas en el Nuevo Testamento no es solo un tema de teologia biblica, sino una teoria especifica global sobre los origenes del cristianismo y las Iglesias cristianas. Jesus y sus discipulos fueron fundamentalmente misioneros itinerantes, pero su accion no se hubiera sostenido, sin la construccion de pequenas comunidades, casa por casa, pueblo por pueblo. Es en las comunidades donde se conserva la tradicion de Jesus y donde se encarna el evangelio en la vida y cultura de los pueblos.

Las pequenas comunidades son las que hacen posible la mision evangelizadora de los discipulos y es desde ellas que nacen las Iglesias que los apostoles nos dejaron. Las pequenas comunidades originarias constituyen el movimiento

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de Jesus, desde antes de su muerte hasta la evangelizacion de todos los pueblos en el periodo apostolico, es un movimiento esencialmente carismatico, donde la Palabra de Dios y el Espiritu Santo es la experiencia fundamental, original y fundante de la Iglesia.

Hacemos este recorrido historico siguiendo el texto de los Hechos de los Apostoles y las cartas de San Pablo que son textos donde este hecho de las primeras comunidades aparece mas explicitamente. 1. 1. LAS COMUNIDADES CRISTIANAS EN LOS ORIGENES DEL CRISTIANISMO Partimos teniendo en cuenta la accion del Espiritu en su Iglesia, situando su accion en la fundacion de las primeras comunidades, entre el tiempo despues de la resurreccion (ano 30) y antes del periodo de la institucionalizacion de las Iglesias (anos 70-135 d. C. ).

En los Hechos de los Apostoles este periodo historico del Espiritu Santo es el tiempo de la mision y la evangelizacion. Asi aparece claramente en el programa de Jesus resucitado: «recibiran el Espiritu Santo y seran mis testigos en Jerusalen , en toda Judea y Samaria, y hasta los limites de la tierra». (Hch 1, 8). Es el periodo pneumatico y carismatico de la mision, que tiene una funcion importante y decisiva en la formacion de pequenas comunidades, especialmente las comunidades domesticas que se organizan casa por casa, y estas crecen gracias a su testimonio:

El testimonio y la proclamacion del Evangelio nace de la comunidad y construye nuevas comunidades. La comunidad aseguraba la sobrevivencia de los evangelistas itinerantes y la continuidad de la mision. Es en la casa donde el Evangelio asume las culturas locales y se encarna en la vida de todos los pueblos evangelizados. Las pequenas comunidades en la casas, en este periodo apostolico del 30 al 70 d. C. es un hecho historico que antecede el surgimiento de las Iglesia cristianas, tal como se organizan y se institucionalizan en el periodo sub-apostolico del 70 al 135 d. C. 1. 2. LAS COMUNIDADES CRISTIANAS EN LOS HECHOS DE LOS APOSTOLES . 2. 1. La primera comunidad apostolica: Hechos 1, 12-14. Se narra la eleccion de Matias. Es un momento de vacio escatologico: Jesus se ha ido y todavia no llega el Espiritu Santo. Es un momento en el que la comunidad permanece unida. 1. 2. 2. El Evento de Pentecostes se realiza en una casa: Hechos 2, 1-41. El dia de Pentecostes «estaban todos reunidos en un mismo lugar» (v. 1) y el Espiritu, simbolizado por el ruido del viento impetuoso, «lleno toda la casa en la que se encontraban » (v. 2). Ahi estaba la comunidad de los 120: los 12 apostoles, Maria y las mujeres, Santiago y los hermanos de Jesus.

Es importante destacar que estan en una casa (oikos), que es el simbolo de la familia y de la comunidad de vida. Pentecostes se realiza en una casa. 1. 2. 3. La comunidad modelo que nace en Pentecostes: 2, 42-47. El texto sobre la comunidad despues de Pentecostes es una descripcion concreta de la primera comunidad cristiana en Jerusalen despues de la venida del Espiritu, pero a la vez tiene en la intencion de Lucas un caracter paradigmatico y programatico. El autor distingue, en el v. 46, dos espacios: la casa y el templo: «acudian al templo, partian el pan en las casas y compartian los alimentos con alegria y sencillez de corazon».

Aqui es conveniente diferenciar las actividades de las casas y del templo. 1. 2. 3. 1. LA CASA: En las casas son cuatro las actividades bien diferenciadas: «acudian asiduamente a la ensenanza de los apostoles y a la comunion, a la fraccion del pan y a las oraciones». La ensenanza (didache) de los apostoles: se refiere posiblemente a la tradicion apostolica sobre todo lo que Jesus hizo y enseno (cf 1,1 o como se resume admirablemente en el discurso de Pedro en casa de Cornelio en 5, 36-43). La comunion (Koinonia): esta koinonia se explica en 2, 44 y posteriormente refiriendose a lo mismo en 4, 32. 4-35. Podriamos resumirla en cuatro hechos: • todos vivian unidos y tenia todo en comun, • cada cual entregaba sus bienes segun su posibilidad, • cada cual recibia segun su necesidad. • no habia entre ellos ningun necesitado. El espiritu de la Koinonia es claro y es el espiritu constituyente de esa comunidad post-Pentecostes y de toda futura comunidad; destacando que lo mas importante es «la ausencia de necesitados o pobres en la comunidad». La Koinonia tenia como centro cada comunidad domestica (se organizaban por casas), pero independientemente de los servicios organizados por el templo.

La fraccion del pan y las oraciones: no cabe duda que aqui se refiere a la celebracion de la Eucaristia y que dice explicitamente que se hacia «por las casas», y en el contexto de una comida en comunidad «partian el pan por las casas y tomaban el alimento con alegria y sencillez de corazon» (v. 46). La mesa es el centro de la casa y de la comunidad. La comida en comun y la eucaristia es el mejor simbolo de la comunidad y estas tiene como contexto las casas. Las oraciones se refieren a las bendiciones e himnos propias de estas comidas comunitarias por las casas, asi como aquellas que acompanaban la fraccion del pan. . 2. 3. 2. EL TEMPLO: Es el espacio publico en Jerusalen del movimiento de Jesus. Los prodigios y senales realizados por los apostoles tenian el templo como escenario fundamental. El anuncio y ensenanza publica tambien se hace fundamentalmente en el templo. El templo es el lugar privilegiado del testimonio de los discipulos de Jesus (por palabras, signos y prodigios), asi como la ensenanza, la koinonia y la eucaristia tienen su lugar privilegiado en las casas y en las pequenas comunidades. 1. 2. 4. La comunidad que permite la sobrevivencia en la persecucion: 4, 23-31.

Los apostoles despues de dar testimonio publico ante los jefes, ancianos, escribas y sumo-sacerdotes en el Sanedrin en el recinto del templo, «vinieron a los suyos» (4,23). Lucas, nos cuenta la liturgia, que se celebro entonces en la comunidad donde participan todos los reunidos en la casa (4, 24-31). Esta liturgia de la comunidad tiene las siguientes partes: : oracion, lectura del texto biblico, comentario del texto, segunda oracion y, finalmente, la renovacion de pentecostes en la comunidad. Tenemos en este texto un testimonio antiguo de una liturgia celebrada en comunidad en el contexto de una asa. Es ahi donde la comunidad encuentra su identidad y la fuerza para resistir en medio de la persecucion y donde se renueva por segunda vez el evento de Pentecostes. 1. 2. 5. La comunidad de los helenistas: 6, 1-7. En las comunidades existia el «servicio diario» (diakonia kathemerine) y un «servir a las mesas» (diakonein trapezais). No sabemos exactamente lo que significaba esto, pero podemos suponer que la koinonia practicada en als comunidades, comportaba algun tipo de servicio coordinado (diakonia) para socorrer a los mas pobres.

Este servicio lo coordinaban los 12 apostoles, luego eligieron 7 hombres a la luz de Hechos 6, 1-7 que se dedicaban a este servicio. 1. 2. 6 La persecusion de las comunidades: 8, 3. el versiculo 3 dice literalmente: «Saulo asolaba la Iglesia entrando casa por casa y arrastrando hombres y mujeres los entregaba a la carcel». El caracter domestico de la Iglesia explica la alusion a las mujeres entre los perseguidos. Estas tenian un rol importante en la Iglesia que se organizaba casa por casa. 1. 2. 7. Filipos: una Iglesia que nace de pequenas comunidades: 16, 11-40.

Da mucha importancia a la casa ante la ausencia en esa ciudad de una sinagoga. Nace aqui dos Iglesias domesticas. La primera es en casa de Lidia. Esta mujer se convierte al escuchar a Pablo, y luego «ella y los de su casa recibieron el bautismo». La segunda Iglesia domestica nace en casa del carcelero. Despues que Pablo es milagrosamente liberado de la carcel, Pablo dice al carcelero: «ten fe en el Senor Jesus y te salvaras tu y tu casa». Luego «recibio el bautismo el y los suyos. Les hizo subir a su casa, les preparo la mesa y alegro con toda su casa por haber creido en Dios». (vv. 31-34).

La mision no tiene como objetivo una persona sola, sino toda una casa y es la casa la que una vez evangelizada se convierte en una comunidad cristiana. 1. 2. 8. Corintio: una Iglesia de comunidades cristianas de base: 18, 1-11. La Iglesia nace en la ciudad de Corinto a partir de tres comunidades domesticas muy diferentes entre si. La primera comunidad nace en casa de Aquila y Priscila. Pablo tiene el mismo oficio de ellos, que era el fabricar tiendas, por eso «se quedo a vivir y a trabajar con ellos» (v. 3). Esta primera comunidad esta fundada en el trabajo y en la vida en comun, trabajo de artesanos pobres.

Posteriormente en Efeso Pablo habla de la «Iglesia que se reune en su casa» (1 Cor 16, 19; Rom 16,5). La segunda comunidad nace «en la casa de un tal justo», hombre griego que «adoraba a Dios». (v. 7). Pablo entra en esta casa despues de ser rechazado en la sinagoga. La casa de justo es un centro de evangelizacion alternativo a las sinagogas, para la evangelizacion de los gentiles. La tercera comunidad curiosamente, nace en la casa de Crispo, que era jefe de la sinagoga, el cual «creyo en el Senor con toda su casa» (v. 8).

Es a traves de estas pequenas comunidades tan diferentes unas de otras que nace la Iglesia en la ciudad de Corinto. «El pueblo de Dios nace de las pequenas comunidades domesticas». 1. 2. 9. Mileto: La Palabra que tiene el poder de construir la comunidad: 20, 32. En Mileto, en el discurso de despedida a los presbiteros de Efeso, Pablo les dice: «Ahora los encomiendo a Dios y a la Palabra de su gracia que tiene poder para «construir la casa y darles la herencia de los santificados». Pablo ya no vera mas a los presbiteros de Efeso. Lo unico que les deja Pablo es la Palabra de Dios.

Sera esta Palabra la que construira la comunidad, simbolizada aqui con el termino casa. Pablo confia unicamente en el poder de esta Palabra, a la cual encomienda a los presbiteros de Efeso. 1. 2. 10. En Jerusalen: dos comunidades para dos misiones diferentes: 21, 17-20. Pablo llega a Jerusalen y se hospeda en la casa de un tal Mnason, un helenista de Chipre y discipulo antiguo. Por otro lado, esta la casa de Santiago, donde se reunen todos los presbiteros de la Iglesia de los hebreos. Tenemos asi dos iglesia domesticas: una de los helenistas y otra de los hebreos (cf.

Hch 6,1). Pablo se hospeda en la comunidad de los helenistas y va a negociar con los hebreos en casa de Santiago y su grupo. Segun Lucas, Pablo acepta las razones y exigencias de Santiago, para mantener la unidad de la Iglesia. Mnason es presentado como «discipulo antiguo»; el grupo de Santiago representa esos «miles y miles de judios que han abrazado la fe y todos son celosos partidarios de la ley». En estos textos no aparece la Palabra «casa», pero esta implicita. En todo caso es obvio l diversidad de comunidades, lo que afecta la unidad de la Iglesia de Jerusalen.

Cada comunidad es centro de una mision diferente. 1. 2. 11. La ultima comunidad de Pablo en Roma: 28, 30-31. Pablo llega preso a Roma, pero se le permite vivir en una casa alquilada, custodiada por un solo soldado (28, 16). Es una prision domiciliaria, que Pablo transformara en una autentica comunidad eclesial. Ahi Pablo convoca a los principales de los judios (v. 17), ahi les da el testimonio del Reino de Dios (v. 23) y ante el rechazo de ellos, ahi pronuncia contra ellos el oraculo del profeta Isaias y anuncia la salvacion a los gentiles (vv 25-29).

Durante dos anos Pablo transformo su casa (que era su prision domiciliaria) en un centro misionero: «recibia a todos los que acudian a el; predicaba el Reino de Dios y ensenaba lo referente al Senor Jesucristo con toda valentia y sin estorbo alguno». (28, 30-31). 1. 3. LAS COMUNIDADES CRISTIANAS EN LAS CARTAS DE PABLO 1. 3. 1. Las comunidades domesticas: en cuatro lugares Pablo usa la misma expresion para referirse a la Iglesia domestica: «la Iglesia en la casa». 1 cor 16, 19 «… les envia muchos saludos Aquila y Prisca en el Senor, junto con la Iglesia que se reune en su casa».

Rom 16, 3-5 «… saluden a Prisca y Aquila, colaboradores mios en Cristo Jesus… y tambien a la Iglesia que se reune en su casa». Film 1-2: «Pablo… a nuestro querido amigo y colaborador Filemon… y a la Iglesia de tu casa». Col 1, 15 «Saluden a los hermanos de Laodicea, a Ninfa y a la iglesia de su casa». La casa es la comunidad basica en la sociedad, donde vive la familia. Para referirse a la familia se usa la palabra «casa». En la casa vive la familia, a la cual se incorporan los esclavos y otros huespedes.

La casa es una comunidad de vida, que sirve de matriz y mdelo para pensar y construir la primera Iglesia cristiana. 1. 3. 2. Pablo, constructor de comunidades: El objetivo inmediato de la mision evangelizadora de Pablo es la formacion y construccion de pequenas comunidades. Es la comunidad la que acoge la Palabra, la que conserva y transmite. Pablo, en sus cartas, usa frecuentemente la Palabra «edificacion» y «edificar», par referirse a la construccion de la comunidad local. Esta edificacion no tiene como objeto al individuo, sino a la comunidad; se refiere siempre a las iglesias locales concretas. . 3. 3. LA VIDA EN COMUNIDAD DE LAS IGLESIAS PAULINAS: Pablo tiene abundantes textos sobre al vida en la comunidad y sobre la relacion de unos con otros en la comunidad. Es una verdadera etica comunitaria, una autentica espiritualidad o mistica de la comunidad. Estos textos son muy exigentes y solo pueden ser vividos en pequenas comunidades, la expresion mas usada por Pablo para expresar esta exigencia de vida comunitaria es aquella de «unos con otros»(allelon): «Que el Senor los haga progresar y sobreabundar en el amor de unos con otros» (1 Tes 3, 12). En cuanto al amor fraterno … ustedes han sido instruidos por Dios para que se amen unos a otros» (1 Tes 4,9). «Dense animo unos a otros con estas palabras» (1 Tes 4, 18). «Vivan en paz unos con otros»(1 Tes 5, 13). «mediante el amor haganse servidores unos de otros (Gal 5,13). «ayudense unos a otros a llevar sus cargas» (Gal 6,2). Estos textos son solo algunos, podriamos multiplicar los textos donde Pablo insiste en la construccion de la comunidad, en la etica comunitaria y en el espiritu del amor mutuo. odo esto era esencial para mantener viva la pequena comunidad cristiana de al cual nace la Iglesia. 1. 3. 4. DIMENSION ESCATOLOGICA DE LA COMUNIDAD CRISTIANA: la comunidad cristiana esta llamada a vivir ya ahora la dimension ultima y definitiva del Pueblo de Dios. Esa es su dimension escatologica, que solo es posible si la comunidad vive su fe en Cristo resucitado y su incorporacion a Cristo por medio del bautismo y la eucaristia. Esa realidad escatologica, que solo es posible si la comunidad vive su fe en Cristo resucitado y su incorporacion a Cristo por medio del bautismo y la eucaristia.

Esa realidad escatologica de la Iglesia es una realidad de fe, vivida ahora sacramentalmente, pero que puede ser ya inicialmente una realidad historica y visible en las pequenas comunidades cristianas. La comunidad cristiana puede adelantar ya ahora historicamente la dimension eclesiologica y trascendente del pueblo de Dios y de esa manera hacerla creible y significativa. Asi lo manifiesta el presente texto a los Galatas: Todos son hijos de Dios por fe en Cristo Jesus.

En efecto, todos los bautizados en Cristo se han revestido de Cristo: ya no hay judio ni griego; ni esclavo ni libre; ni hombre ni mujer, ya que todos ustedes son uno en Cristo Jesus. Y si son de Cristo, ya son descendencia de Abraham, herederos segun la promesa»(Gal 3, 26-29). Desde este amplio panorama de la primitiva Iglesia en sus raices biblicas podemos descubrir la importancia de la casa en la organizacion de las primitivas Iglesias, del mismo modo su sentido domestico, comunitario y escatologico, que desde las perspectivas del presente tratado iluminaran y daran razon a esta propuesta pastoral gestada por la Iglesia.

CAPITULO II LAS COMUNIDADES ECLESIALES DE BASE A LA LUZ DEL MAGISTERIO DE LA IGLESIA Como punto de partida en este apartado es necesario e indiscutiblemente partir de la vision de la Iglesia que nos trae el Vaticano II, que si bien aun cuando en este Concilio no vamos a encontrar una cita expresa que hable de las Comunidades Eclesiales de Base, es indiscutible que el fundamento eclesiologico y doctrinal de este nuevo modo de ser de Iglesia esta en la Constitucion Lumen Gentium, en donde los padres conciliares se preguntaron ? para que existe la Iglesia? cual es su origen? y respondieron considerando que el origen del pueblo de Dios esta en Dios mismo, que es una comunidad de tres personas Padre, Hijo y Espiritu Santo, donde hay una comunion de vida y amor perfecta; por eso podemos decir que la Iglesia tiene su origen en el misterio trinitario, como primera y eterna comunidad de personas (cf. L. G. 4 y 11) y al pensar que Dios es una Trinidad de personas que viven en amor eterno, nos esta diciendo que al ser nosotros imagen y semejanza de Dios, la Iglesia por vocacion es y esta llamada a ser una comunidad de personas.

Cuando habla de comunion de personas, se habla de la «comun union», es decir de su vida y en comunidad, lo cual se construye tanto por la accion del Espiritu Santo que no deja de impulsarnos, como tambien por la accion de nosotros los integrantes de la Iglesia. Para entender mas y mejor este concepto de la «Iglesia misterio de comunion», el Concilio utiliza otros conceptos importantisimos como «Iglesia pueblo de Dios», «Iglesia cuerpo de Cristo» e «Iglesia sacramento universal de salvacion». . 1. CONCILIO VATICANO II Presentamos algunas caracteristicas de estos modelos de Iglesia traidos por el Concilio en orden a fortalecer , esta nueva vision de Iglesia sobre la que subyace el fundamento teologico y loa razon de ser de las Comunidades Eclesiales de Base. 2. 1. 1. LA IGLESIA, PUEBLO DE DIOS La Iglesia es Pueblo de Dios, aqui debemos notar que no dice que la Iglesia es pueblo y nada mas, ya que eso seria darle un significado meramente social o inclusive politico.

Cuando se habla de Pueblo de Dios tiene un significado teologico, de fe, de pertenencia a Dios. Como lo dicen las Sagradas Escrituras desde su inicio Dios ha querido escogerse un pueblo para si, un pueblo elegido, y si algo se descubre desde el primer momento, es que Dios quiere salvarnos a todos y este es un fundamento valioso de la dimension comunitaria de la Iglesia en orden a nuestra salvacion. Somos Iglesia no porque se nos ocurriera, sino porque Dios nos ha escogido como su Pueblo, sin distincion de raza, color, cultura…

Nos ha escogido en nuestra condicion terrenal de hombres y mujeres que estamos en este mundo, que peregrinamos en coordenadas de tiempo y espacio determinadas, y por lo mismo somos imperfectos aunque con ansias de perfeccion, es la dimension historica de la Iglesia. La riqueza del concepto de «Pueblo de Dios» resalta «lo que es comun a todos» lo que incluye a Obispos, presbiteros y laicos. Esta definicion del Concilio nos permite afirmar con Juan Jose Sanz Adrados: Con la denominacion de «Pueblo de Dios», el Vaticano II define al esencia de la Iglesia.

Esta definicion ya habia sido utilizada por los padre de la Iglesia y era frecuente en la liturgia, habia caido en desuso despues de la Reforma protestante, precisamente por la acentuacion de la Iglesia como hecho comunitario. La Iglesia vuelve a revalorizar la comunidad de los creyentes y el pueblo como elemento caracteristico y central de la Iglesia. La Iglesia es un pueblo y todos somos miembros de el. Todos son linaje escogido, real sacerdocio, pueblo santo. En esto todos son iguales en la Iglesia y todos los miembros de este pueblo de Dios son invitados por el mensaje de Jesucristo a la fe y al amor.

Todos somos iguales ante Dios y participamos de una misma condicion. Es importante destacar aqui La Iglesia como pueblo de Dios enfatiza el aspecto comunitario sobre el individual. La Iglesia no es un mero conglomerado de individuos piadosos, es un pueblo; no se ordena solamente a la salvacion espiritual del individuo, sino de la salvacion de todo el pueblo, como lo afirma claramente el concilio «Dios quiso salvar a los hombres no individualmente, sin vinculacion mutua alguna, sino constituirlos en un pueblo que de verdad lo conociera y santamente le sirviera» L.

G. 9 Del mismo modo todo el segundo capitulo de la Constitucion Lumen Gentium da valides y entrada a temas tan claros como el sacerdocio comun de los fieles (N. 10), En sentido de la fe y los carismas en el Pueblo Cristiano (N. 12), la universalidad y catolicidad del unico pueblo de Dios (No. 13), el caracter misionero de la Iglesia (No. 17) presupuestos sobre los cuales descansaran muchas de las reflexiones de las posteriores conferencias Latinoamericanas que suscitara el deseo de la aplicacion de esta teologia al pueblo latinoamericano. 2. 1. 2.

LA IGLESIA, CUERPO DE CRISTO Este otro termino utilizado por el Concilio Vaticano II para referirse a la Iglesia se encuentra en la Constitucion «Lumen Gentium» (n. 7), y tiene estrecha relacion con 1 Cor 12, 12, aquel conocido texto en que el apostol Pablo habla de la Iglesia como cuerpo, cuya cabeza es Cristo. Formamos el cuerpo de Cristo, es decir la Iglesia, todos los bautizados, en una diversidad de miembros con carismas y ministerios distintos y complementarios, pero todos miembros vivos y activos del cuerpo, en comunion con Cristo y entre nosotros.

El Concilio quiere distinguir con claridad entre los elementos mas externos y los mas internos de dicho cuerpo a saber, «entre el tema de la solidaridad de todos los miembros que son unidos en el cuerpo por los sacramentos, y el tema de Cristo cabeza, que esta por sobre todos y que llena su cuerpo con su Espiritu y con sus dones y lo hace crecer hasta la plenitud. El Concilio asi lo entiende y lo define: El hijo de Dios, encarnado en la naturaleza humana, redimio al hombre y lo transformo en una nueva criatura ( Cf.

Gal. 6,15; 2 Cor 5,17), venciendo a la muerte con su muerte y resurreccion. A sus hermanos convocados entre todas las gentes, los constituyo misticamente como su cuerpo, comunicandoles su Espiritu. La Vida de Cristo en este cuerpo se comunica a los creyentes, que se unen misteriosa y realmente Cristo paciente y glorioso por medio de los sacramentos (… ) La cabeza de ese cuerpo es Cristo. El es la imagen del Dios invisible, en El fueron creadas todas las cosas. El es antes que todos, y todo Subsiste en El.

De este modo queda fijado el presupuesto de la Iglesia como cuerpo mistico en el cual todos los miembros de este cuerpo son invitados a la fe y al amor, sin ignorar los distintos carismas, ministerios, tareas y funciones de los miembros que gracias a la accion unica del Espiritu Santo se unifican en un solo «cuerpo mistico» que es su Iglesia. 2. 1. 3. LA IGLESIA, SACRAMENTO DE SALVACION En el numero 1 de la Lumen Gentium se nos habla de la Iglesia como sacramento de salvacion.

La palabra sacramento ha quedado definida en las actas del Concilio como «realidad divina, trascendente y salvifica, que se revela y manifiesta de cierta manera visible». La Iglesia es pues sacramento de Jesucristo glorioso, la comunidad a traves de la cual Dios Padre por Jesucristo glorioso continua salvando, mediante su Espiritu a todos los hombres de todos los tiempos y lugares. Juan Pablo II ensena que «La realidad de la encarnacion encuentra casi su prolongacion en el misterio de la Iglesia – cuerpo de Cristo».

Si la Iglesia es misterio o sacramento, entonces ninguna imagen,, ninguna nocion, ninguna descripcion, es suficiente para definirla. La palabra «misterio» o «sacramento», aplicada a la Iglesia, no es pura metafora; realmente la Iglesia es sacramento o misterio. Del mismo modo la palabra «sacramento» la podemos interpretar como «signo», en este caso, un signo de fe, un signo de amor, un signo de unidad entre los cristianos, un signo de la salvacion de Dios. Para aclarar conviene preguntar ? Para quien es signo? y podemos responder no para si misma, sino para el resto de la humanidad, signo para el mundo, es la dimension isionera de la Iglesia, la apertura al mundo. Por eso, la Iglesia no puede ni debe encerrarse, porque desde Dios esta para servir al mundo. La pregunta obligada a todo esto es ? donde se aterriza todos ese ser de la Iglesia? A esto el Concilio nos va a decir que es en la Iglesia particular (la Diocesis), la cual se integra alrededor del Obispo, que hace las veces de Cristo. Asi pues la Iglesia no es la suma de diocesis o el mero conjunto de ellas – que seria algo asi como una confederacion-, sino que es la comunion de todas las diocesis.

Pero a su vez, la diocesis esta integrada por la comunion de parroquias, constituidas por su pastor (parroco) y fieles. Y es precisamente insertas dentro de la diocesis y de la parroquia como se conciben las Comunidades Eclesiales de Base, no como la Iglesia en miniatura, sino la propia Iglesia vivida en comunidades pequenas. 2. 2. MAGISTERIO PONTIFICIO Y LATINOAMERICANO Los vientos del Espiritu traidos a la Iglesia a traves de las ensenanzas del Concilio Vaticano II, toca el celo pastoral de los Obispos de America Latina y estos reunidos en el ano de 1968 en la ciudad de Medellin, Colombia, se interrogaran ?

Como hacer entender el Concilio Vaticano II desde America Latina, como leerlo e interpretarlo? y es precisamente alli donde junto con otros temas como pobreza, injusticia, subdesarrollo, evangelizacion se habla de Las Comunidades Eclesiales de Base y se pude decir que entonces las CEBs, comienzan o nacen en America Latina. 2. 2. 1. MEDELLIN Al respecto traemos algunos de los textos de este documento que nos permitiran conocer desde su definicion a hasta el modo como fueron concebidas, el numeral 15,10 al respecto nos dice: La vivencia de la comunion a que ha sido llamado, debe encontrarla el cristiano, en su «comunidad de base»: es decir, una comunidad local o ambiental, que corresponda a la realidad de un grupo homogeneo, y que tenga una dimension tal que permita el trato personal fraterno entre sus miembros. Por consiguiente, el esfuerzo pastoral de la Iglesia debe estar orientado a la transformacion de esas comunidades en «familia de Dios», comenzando por hacerse presente en ellas como fermento mediante un nucleo, aunque sea pequeno, que constituya una comunidad de fe, de esperanza y de caridad (L.

G. 8). La comunidad cristiana de base es asi el primero y fundamental nucleo eclesial, que debe, en su propio nivel, responsabilizarse de la riqueza y expansion de la fe, como tambien del culto que es su expresion. Ella es, pues, celula inicial de estructuracion eclesial, y foco de la evangelizacion, y actualmente factor primordial de la promocion humana y desarrollo». Esto lo trae hablando de la necesidad de la renovacion de las estructuras pastorales y dando importancia a las vivencia de la comunion encontrada en la comunidad de base.

Del mismo modo habla de sus «lideres» o «dirigentes» y la importancia que estos tienen en sus procesos y acompanamiento. La constitucion y el itinerario de dichas comunidades no estan entregados sin mas a la libre iniciativa de los fieles, sino a la actuacion vinculante de un “lider” o “dirigente”, en estrecha comunion con los pastores (Obispos o parroco) ; «Elemento capital para la existencia de comunidades cristianas de base son sus lideres y dirigentes. Estos pueden ser sacerdotes, diaconos, religiosos, religiosas o laicos.

Es de desear que pertenezcan a la comunidad por ellos animada. La deteccion y formacion de lideres deberan ser objeto preferente de la preocupacion de parrocos y obispos, quienes tendran siempre presente que la madurez espiritual y moral dependen en gran medida de la asuncion de responsabilidades en un clima de autonomia (G. S. 55) Los miembros de estas comunidades «viviendo conforme a la vocacion a que han sido llamados, ejerciten las funciones que Dios les ha confiado, «sacerdotal, profetica y real», y hagan asi de su comunidad «un signo de la presencia de Dios en el mundo». A. G. 15) Los jerarcas de la Iglesia tambien aconsejaran se realicen estudios respecto a esta tematica en orden a fortalecer la pastoral: «Se recomienda que se hagan estudios serios, de caracter teologico, sociologico e historico, acerca de las comunidades cristianas de base, que hoy comienzan a surgir, despues de haber sido punto clave en la pastoral de los misioneros que implantan la fe y la Iglesia en nuestro continente». Los jerarcas tambien hablan de su importancia de la forma comunitaria de vida, en orden a poyar la catequesis y la vangelizacion: «Para los cristianos tiene una importancia particular la forma comunitaria de vida, como testimonio de amor y de unidad. No puede, por tanto, la catequesis limitarse a las dimensiones individuales de la vida. Las comunidades Cristianas de Base, abiertas al mundo e insertadas en el , tiene que ser fruto de la evangelizacion, asi como el signo que confirma con hechos el mensaje de al salvacion». Del mismo modo establece su relacion con la parroquia: «… a vision que se ha expuesto nos lleva a hacer de la parroquia un conjunto pastoral vivificador y unificador de las comunidades de base. Asi la parroquia ha de descentralizar su pastoral en cuanto a sitios y funciones y personas, justamente para «reducir a unidad todas las diversidades humanas que en ellas se encuentran e insertarlas en la universalidad de la Iglesia». (A. A. 10) Del mismo modo se habla de la necesidad de la «formacion de los seminaristas para atenderlas» En una forma mas concreta y en orden a su futura actividad pastoral, debe cuidarse la preparacion de los seminaristas en algunos aspectos de particular importancia en nuestro ambiente latinoamericano, formacion basica sobre pastoral de conjunto, preparacion para la iniciacion y asistencia de las comunidades de base, conveniente informacion y entrenamiento en dinamica de grupos y relaciones humanas, informacion adecuada para las utilizacion de los medios de comunicacion social».

De este modo Medellin La Segunda Conferencia general Del Episcopado Latinoamericano, en agosto-septiembre de 1968, senala el encuentro de una conciencia cada vez mas lucida de la Iglesia, que el Vaticano II habia mostrado recientemente como misterio de comunion en Cristo (LG 1), con las aspiraciones no siempre explicitas de mayor personalizacion y humanizacion de la entera vida social en el continente .

Como una comprobacion inicial, se advertia la marginacion de millones de hombres, por estructuras inadecuadas e injustas o por factores multiples originados por el egoismo o la insensibilidad. Se veia la necesidad de incentivar el desarrollo de las pequenas comunidad sociologicas de base que permitan establecer un equilibrio frente a los grupos minoritarios que detentan el poder. En esta perspectiva dicha Conferencia viene a dar carta de ciudadania a las comunidades cristianas que, con diversos nombres, contenidos, motivaciones e itinerarios, surgian por doquier.

A partir de las Conferencias de Medellin, numerosos episcopados introducen las “comunidades de base” en sus planes pastorales y prioridades, se multiplica la literatura sobre el tema y se efectuan los primeros. Encuentros para evaluar experiencias. 2. 2. 2. SINODO EPISCOPAL DE 1974 En 1974 se celebraba en Roma el sinodo de los Obispos acerca de la Evangelizacion en el mundo contemporaneo.

Fueron numerosos los Padres que, a proposito del tema central, pidieron que se otorgara una particular atencion a las pequenas comunidades que surgian por todas partes, que habia de ser consideradas como nucleos fundamentales de evangelizacion y de vida cristiana. Esta perspectiva es compartida ante todo por obispos procedentes del tercer mundo y de territorios de derecho misional . Se trata, a su juicio, de fortalecer la labor en torno a los catequistas y al papel de primera importancia que asume en la labor misionera.

Otros obispos convergian a conclusiones semejantes, a partir de los problemas que plantea el proceso de secularizacion del mundo contemporaneo y del anonimato de las grandes aglomeraciones urbanas, que llevan a desligarse de una insercion responsable en la vida de la Iglesia y finalmente al debilitamiento y desaparicion de la practica religiosa . Un padre de rito oriental veia en estas comunidades cristianas, una accion directa del Espiritu Santo: han de ser estimuladas y promovidas alli donde no existan, decia, pues una Iglesia viva, que da lugar a los dones carismaticos, se hace testimonio evangelizacion .

Por su parte, los obispos latinoamericanos contribuyeron eficazmente a esclarecer el genuino sentido con que dichas comunidades habian sido concebidas en Medellin e impulsadas a partir de entonces . Ya en el discurso de clausura del Sinodo, Paulo VI saludaba a las pequenas Comunidades y a su referencia a la accion del Espiritu Santo en ellas, como una “esperanza” para cuya efectiva concrecion habrian de consolidar su insercion en el conjunto organico del unico cuerpo de Cristo, en plena comunion con sus pastores . . 2. 3. LA EXHORTACION APOSTOLICA “EVANGELII NUNTIANDI” Un ano mas tarde, la Exhortacion Apostolica “Evangelii Nuntiandi” (N 58) ofrece por primera vez, a nivel de la Iglesia Universal, una pauta para el desarrollo de las comunidades de base. Recoge lo medular de los documentos de Medellin sobre el tema, y de los debates del Sinodo episcopal del ano precedente.

El documento pontificio comprueba el florecimiento casi universal de estas comunidades, asi como las diferencias no secundarias que se establecen entre ellas, segun las diversas regiones de donde proceden: algunas nacen del deseo de una vivencia mas profunda en el dinamismo eclesial o de una dimension mas humana frente a la despersonalizacion y anonimato de la civilizacion urbana; otras estan guiadas por la profundizacion en la Palabra de Dios, la celebracion de los sacramentos, sobre de la eucaristia; otras, en fin, surgen alli donde la penuria de sacerdotes no favorece la normal vitalidad de la parroquia.

Su estructura es de tipo sectorial (por razon de vecindad domiciliaria) o bien se trata de grupos homogeneos segun la edad, cultura, situacion social o estado civil: “personas estas que la vida misma encuentra ya unidas en la lucha por la justicia, la ayuda fraterna a los pobres, la promocion humana, etc. ”. Este tipo de comunidades, surgidas al interior de la Iglesia, solidarias con ella, alimentadas con su ensenaza y unidas a sus pastores, son llamadas Comunidades “Eclesiales” de Base, y asi seran comunmente denominadas en adelante. Seran lugar de evangelizacion, en beneficio de comunidades mas vastas, specialmente de las Iglesias particulares; seran una “Esperanza” para la Iglesia universal, en la medida en que mantengan y consoliden los rasgos de su identidad en cuanto comunidades de Iglesia. Se senalan ademas los peligros de polarizacion politicas o ideologicas “prontas a explorar su inmenso potencial humano”, asi como los de exclusivo pastoral o apostolico: las comunidades eclesiales de base no son los unicos destinatarios ni los unicos agentes de evangelizacion, antes bien, deben aceptar la pluriformidad en la vida de la Iglesia.

Hay otras comunidades, caracterizadas por su espiritu critico y de censura hacia la Iglesia que denominan “institucional”, contraponiendola a una vivencia basada solamente en el Evangelio que reivindican para si, liberandose de cualquier vinculo eclesial de comunion. Tales criterios derivan facilmente en ideologia y opcion de politicas partidista, con la consiguiente instrumentalizacion que las despoja de su primer proposito.

A estas, senala “Evangelii Nuntiandi”, se las ha de distinguir como un fenomeno simplemente sociologico y, careciendo de reconocimiento eclesial en su constitucion y contenido, han de identificarse solamente como Comunion de Base. 2. 2. 4. EL SINODO EPISCOPAL DE 1977 El Sinodo episcopal de 1977 acerca de la catequesis, replanteo el tema que nos ocupa. En las diversas intervenciones se expresaba la necesidad de tender a que todo bautizado, a su manera, se haga responsable de la educacion en la fe y toda catequesis sea comunicacion de la fe en una experiencia omunitaria. Subyace la conviccion de que la fe es vinculo comunitario en su entrega y en su desarrollo a lo largo de la vida . 2. 2. 5 PUEBLA La Tercera Conferencia General del Episcopado latinoamericano (en Puebla, Mexico: 28 enero a 12 febrero 1979) significa el crecimiento y adolescencia de la Comunidades eclesiales de base. No solamente se retoman los elementos expuestos en Medellin y en la “Evangelii Nuntiandi”, sino que ademas, en el plano teologico-pastoral se disciernen, valoran y proyectan muchas de las experiencias vividas. Las Comunidades Eclesiales de Base, que en 1968 eran apenas una experiencia incipiente, han madurado y se han multiplicado, sobre todo en algunos paises, de modo que ahora constituyen motivo de alegria y esperanza para la Iglesia. En comunion con el Obispo, como lo pedia Medellin, se han convertido en focos de evangelizacion y en motores de liberacion y desarrollo”. (Documento de Puebla – DP- N? 98; cf. N? 173). La consideracion de las Comunidades Eclesiales de Base (CEB) se situa en la perspectiva global de la Iglesia, visualizada como misterio de comunion, y esto se refleja incluso en la arquitectura sistematica del Documento . . “El cristiano vive en comunidad bajo la accion del Espiritu Santo, principalmente invisible de unidad y comunion, como tambien de la unidad y variedad de estado de vida, ministerios y carismas” (N? 638). 2. “La Iglesia es el Pueblo de Dios que expresa su vida de comunion y servicio evangelizador en diversos niveles y bajo diversas formas historicas” (N? 618). 3. “Ademas de la familia cristiana, primer centro de evangelizacion, el hombre vive su vocacion fraterna en el seno de la Iglesia particular en comunidades que hacen presente y operante el designio salvifico del Senor, vivido en comunion y participacion.

Asi, dentro de la Iglesia particular, hay que considerar las parroquias, las comunidades eclesiales de base y otros grupos eclesiales” (N? 617). El Documento de Puebla senala enseguida como elementos constitutivos de estas Comunidades, aquellos que forman parte de la descripcion misma del misterio de la Iglesia, que hallan su expresion cabal en la Iglesia particular: La Palabra de Dios, la participacion en la Eucaristia, la comunion con los Pastores; a ellos se anaden las nuevas relaciones interpersonales en la fe y un compromiso mayor con la justicia, en la realidad social de sus ambientes (cf. N? 640).

Dada su reciente institucion y rapida proliferacion, el Documento senala que estas caracteristicas se verifican “sobre todo en las (= Comunidades) mejor constitutivas” (ibid): se reconoce asi, pues, un cauce progresivo en su entidad constitutiva. Estas experiencia, tal como lo notaba ya Medellin, encuentra su acogida mas amplia en sectores geografica y culturalmente marginados de la pastoral ordinaria de la Iglesia: se expresa de este modo el “amor preferencial de la Iglesia por el pueblos sencillo; en ellas se expresa, valora y purifica su religiosidad y se le da posibilidad concreta de participar en la tarea eclesial y en el compromiso de ransformar el mundo” (N? 643) . La proliferacion de estas experiencias comunitarias no es un fenomeno puramente casual: halla consonancia en los deseos de mayor personalizacion y humanizacion de la vida social y, para el cristiano, en la posibilidad ademas de una intensa vivencia – a nivel de experiencia humana – de la Iglesia, como “familia de Dios”: imagen biblica que, acaso aqui comienza a recibir una vivencial explicacion, nacida en el “sensus fidei” del Pueblo de Dios . 2. 2. 6 EL SINODO EPISCOPAL DE 1985

El Sinodo extraordinario convocado en 1985 a los veinte anos de clausurado el Concilio Vaticano II, hizo explicita la eclesiologia de comunion, como un especifico aporte del Concilio a la conciencia de la Iglesia acerca de su propia naturaleza. La dinamica percepcion de corresponsabilidad que encierra nuestra comunion en Cristo, ha encontrado un cauce adecuado – en ningun caso exclusivo – en las Comunidades eclesiales de base: a ellas el Documento final del Sinodo dedica el texto con el que se iniciaba esta reflexion.

Asi, pues, esta nueva forma de vida eclesial ha visto la luz en muchos casos debido a la iniciativa del Magisterio y de la accion pastoral de la Jerarquia; en otros, con esta guia se ha buscado progresivamente definir mejor sus caracteristicas fundamentales, corregir desviaciones y, sobre todo, salvaguardar su identidad eclesial y su ulterior desarrollo como una nueva forma de ser Iglesia . Dentro de la gama amplisima de realizaciones, emergen ciertos rasgos que caracterizan este nuevo modo de ser Iglesia (frase que resulta emblematica de las mejores intenciones y experiencias que se van logrando) . 1.

La comunidad implica un numero restringido de participantes, lo que hace posible entablar entre ellos relaciones primarias de tipo espontaneo y deja abierta la posibilidad para creciente encuentro reciproco; se trata de una convivencia mas profunda, estable y conciente . 2. Por tratarse de una Comunidad Eclesial de Base, connota elementos, no solamente de indole sociologica, sino que busca expresar una vivencia de la Iglesia en cuanto misterio de comunion: participacion personal y comunitaria en una misma fe, compromiso y mision apostolica; han de quedar salvaguardados, tanto la personalizacion como la comunion, el pluralismo como la unidad. Como eclesial, es comunidad de fe, esperanza y caridad, celebra la palabra de Dios en la vida, a traves de la solidaridad y compromiso en el mandamiento nuevo del Senor y hace presente y actualmente la mision eclesial y la comunion visible con los legitimos pastores, a traves del servicio de coordinadores aprobados” (DP N? 641). Ha de reconocerse centrada en la fe en Jesucristo y alimentada continuamente en la Palabra y en los sacramentos. Aun cuando raras veces tiene lugar en el seno de la comunidad misma, la celebracion de la Eucaristia ha de constituir el momento culminante de su insercion en el misterio de Cristo y de la Iglesia.

Este contacto con la Palabra de Dios, inaugura una especifica pedagogia de la fe que ha de ayudar a ponderar los acontecimientos a la luz de la fe y a discernir el compromiso concreto de presencia cristiana que deriva de ellos. Un estilo de vida asi esbozado, viene a cuestionar los modelos de sociedad consumista y todas las formas de opresion que entraban la liberacion integral del hombre obrada por Jesucristo, e implica al mismo tiempo una cristiana opcion por lo mas pobres, en la linea senalada en Puebla (nn? 643, 1134-1165).

En este nivel, la Comunidad Eclesial de base asume un papel profetico nada facil, sujeto a ambiguedades internas o foraneas. Siendo estructuras de Iglesia, han de hacer posible a los fieles laicos que las forman, una opcion temporal “inspirada por el espiritu evangelico y guiada por la doctrina del Magisterio” y al mismo tiempo en ejercicio de la legitima autonomia que ha de reconocerseles en los asuntos temporales. A menudo la denuncia de situaciones de opresion en nivel personal o estructural, lleva consigo grandes dificultades (DP nn? 138-1139); sin quedarse en una simple denuncia, ha de incentivar en el servicio cristiano, en el restablecimiento de relaciones de justicia y solidaridad y en el cambio progresivo de los modelos de sociedad en cuyo seno se originan dichos conflictos (DP nn? 621-624). La Comunidad Eclesial de Base en cada uno de sus componentes, pues, se ha de comprometer con el mandato nuevo del Senor (DP N? 641): esto lleva a una apertura hacia cuantos viven en el ambito de dicha sociedad temporal y en el nivel mas personalizado, a fin de descubrir alli las “semillas de Evangelio”: se da asi na dimension misionera a esta Comunidad que no se repliega en si misma, sino que tiende especialmente hacia quienes se hallan en las periferias culturales, economicas, geograficas, eclesiales… . Esta presencia asi concebida, se traduce en actitudes cristianas solidarias, en el nucleo mismo de grandes conflictos de justicia solidarias, en el nucleo mismo de grandes conflictos de justicia social que habitualmente afectan a dichos sectores.

Es este uno de los puntos que merecen mayor atencion y que suele ser generador de conflictos y tensiones intra-eclesiales. Se conjugan aqui: la mision de la Iglesia cuyo destinatario es el hombre concreto contemporaneo, interlocutor insustituible en “el dialogo de salvacion” (enc. “Ecclesiam suma”), la legitima autonomia de las realidades terrenas, la necesaria libertad que han de ejercer los laicos cristianos en ese ambito que es el propio, el no ilusorio peligro de manipulacion ideologica o partidista del mensaje cristiano…

Cualesquiera, pues, que sean los elementos en juego en la problematica recien planteada, son plenamente validas las palabras de Juan Pablo II: “No hay garantia de una accion evangelizadora seria y vigorosa, sin una eclesiologia bien cimentada. (… ) “evangelizar no es para nadie un acto individual y aislado, sino profundamente eclesial… un acto de Iglesia”, que esta sujeta no al poder discrecional de criterios y perspectivas individualistas, “sino en comunion con la Iglesia y sus Pastores” . La efectiva comunion en la Iglesia de Cristo constituye, ues, la piedra de toque para determinar la eclesialidad de las CEBs; ella comporta elementos de orden espiritual no menos que otros de orden externo, visible, juridico . La comunion eclesial no han de confundirse con sentimientos de fraternidad cristiana, aun cuando estos han de ser la expresion mas acabada de aquella: ambos terminos, en efecto, se requieren mutuamente y en la vida concreta de las CEBs suele suceder que a traves de una fraternidad efectiva se descubre y se experimenta progresivamente a la Iglesia como ministerio de comunion en Cristo .

Por su parte, el vinculo eclesial con los Pastores – aspectos insoslayable en cada documento pontificio o episcopal sobre tema –excede al marco de la organizacion estructural o de la prevencion de posibles desviaciones y se situa en el plano de la entidad misma de las CEBs como “nuevo modo de ser Iglesia”. Debemos referirnos ahora a algunos elementos externos de esta eclesidad, en los que advertimos incidencias actuales o futuras para el ordenamiento canonico: ) El seno de las CEBS apareceran diversas funciones asumidas por sus miembros: son ellas expresion de vitalidad y al mismo tiempo una significativa concrecion de la doctrina del Vaticano II acerca de la mision del laico en la Iglesia y en el mundo . Entre ellas destaca la de los coordinadores aprobados (DP N? 641) o animadores de comunidades . Su papel es clave para el resto desenvolvimiento de cada CEB y en lo ultimo anos ha recibido mayor clarificacion a traves de normas episcopales acerca de su eleccion y ejercicio.

La preparacion de estos animadores ha de comenzar en la vida misma de las CEBs de las que son parte integrante: en ellas manifiestan su compromiso con la Iglesia y desarrollan sus capacidades. Una integral formacion, sistematica y gradual, ha de garantizar y desarrollar sus capacidades. Una integral formacion, sistematica y gradual, ha de garantizar la confianza que se depositara en ellos. La conciencia de una formacion permanente guiara su itinerario en otras tantas Comunidades. “Mas que un maestro, ha de ser testigo… ha de ser ademas un hombre que cree en la oracion y ora” .

Estas funciones surgen diversamente como respuesta a los “Evangelii Nuntiandi”, N? 73). La experiencia hasta ahora no las visualiza como un posible “ministerio laical” (cf. c. 230 § 1), sino mas bien como un servicio oficial, semejantes a los previstos en el c. 230 § 2 para cuyos ejercicio la autoridad eclesiastica emite el correspondiente mandato canonico por un determinado periodo . b) Para vivir mejor en y para la Iglesia, las CEBs han de atender a la doble dimension de la fraternidad cristiana, en cuanto es don y acogida:

El don ha de expresarse en multiples formas de dialogo y servicio para sus propios miembros y para los mas necesitados, tanto a nivel individual como de grupos y en campos acordes con la mision de la Iglesia, como son: la promocion humana, la justicia social, la solidaridad, la defensa de los derechos humanos conculcados… Esta fraternidad dinamica esta dando origen a una sana y legitima pluriformidad de CEBs, que vienen a expresar la riqueza del don del Espiritu asumido comunitariamente.

La acogida de la fraternidad implica una insercion activa y responsable en las decisiones y actividades de las comunidad de la Iglesia universal y de la propia Iglesia particular, evitando los peligros del sectarismo y del aislamiento. Al mismo tiempo sera un punto de referencia valida para los miembros de diferentes movimientos, asociaciones, cofradias, etc. , anadiendo a la experiencia de un carisma particular, la de una viva convergencia eclesial: de este modo se puede ver a las CEBs como un nuevo estilo de vida, integrado en cuanto a las personas e integral en cuanto a los valores . ) En la casi totalidad de los casos existentes en Latinoamerica, las CEBs aparecen como celulas fundamentales de Iglesia: asi fueron concebidas en Medellin y en Puebla y asi se han desarrollado hasta ahora. No se hallan, pues, en la linea de las asociaciones de fieles en la forma prevista en el Codigo, sino en la linea de estructuras de la Iglesia particular y de la respectiva Parroquia. Han sido promovidas por la Jerarquia y permanentemente estimuladas por ella. Concebidas como “Un nuevo modo de ser Iglesia”, se instauran en torno a elementos constitutivos de ella: la Palabra, la Eucaristia y la comunion con los Pastores .

Son, pues, “celulas de la gran comunidad” (DP N? 641) aun cuando no constituyen un modelo univoco en sus concreciones ni una forma exclusiva y necesaria para todos los catolicos . d) La Comunidad Eclesial de Base fue concebida desde el comienzo como estructura acorde con la naturaleza de la Iglesia, en conexion con la Parroquia y con la respectiva Iglesia particular . Una nueva figura de la Parroquia comienza a delinearse, en cuanto centro de coordinacion y animacion de las comunidades, grupos y movimientos, bajo la cura pastoral del respectivo parroco.

La Parroquia mantiene su validez en cuanto comunidad fundamental, expresion normal de la vida religiosa del pueblo cristiano y signo visible, abierto a todos, de la presencia de la Iglesia. En la celebracion eucaristica, especialmente la dominical, en los demas sacramentos y otras funciones propiamente parroquiales, se hace presente el ministerio de la Iglesia en su globalidad , se superan las limitaciones sectoriales y son asumidos diversos servicios que en ella se encuentran y las inserta en la universidad de la Iglesia” .

Se da asi una desconcentracion estratificada y complementaria entre Parroquia y las CEBs: mas definida en cuanto a aquella, mas flexible con respecto a estas, dad la extrema variedad de sus concreciones no obstante la persistencia de sus caracteristicas fundamentales. Ello, asi como crea una cierta indeterminacion pastoral y estructural, exige tambien discernimientos particularizados. e) Por su misma indole, las CEBs estan vinculadas a los ministros ordenados; en efecto, el misterio de comunion eclesial que se busca vivir en el nivel mas personalizado, halla su fuente y plenitud en la celebracion de la Eucaristia por dichos ministros.

Tal vinculacion supera la simple dependencia e intervencion previstas para las asociaciones publicas de fieles (cc. 312-320) y toca a la entidad misma de las CEBs como experiencia de Iglesia. La estructuracion de estas Comunidades, tampoco se hace al estilo de las asociaciones de fieles (v. gr. Federaciones, directivas, a nivel regional o nacional, centros propios de formacion, etc. ), sino que es la misma estructura fundamental de la Iglesia. Toda otra entidad que asesora, a cualquier nivel que se situe, asume el caracter de apoyo y carece de facultades para coordinaciones de tipo decisorio.

Esta conciencia no siempre observada, ha originado tensiones, sobre todo a partir de cuadros organizativos propios y autonomos que se ha pretendido instaurar con ocasion de Encuentros de CEBs a nivel nacional y aun internacional. f) Los miembros de las CEBs en virtud de su vivencia comunitaria, buscan escrutar los llamados que surgen desde la realidad cotidiana a la luz de la fe, especialmente ante situaciones de injusticia social y opresion en cualquiera de sus formas.

Sucede asi que en la practica se encuentran con individuos y entidades que, por diferentes motivacion, comparten similares inquietudes. Se imponen una clara delimitacion: por una parte, del ambito peculiar de las CEBs y del efectivo compromiso por lo mas pobres en el espiritu que ya hemos mencionado y por otra, las opciones personales, incluso de tipo politico partidista, que miembros laicos de la Comunidad estimen deber ser realizar, guiados por una conciencia cristiana (c. 27). Las CEBs representan una instancia eclesial de fe y con una mision mas vasta y profunda que las Organizaciones populares, han de ayudar a sus miembros a un claro discernimiento en los asuntos temporales de diversa indole que interpelan la conciencia cristiana, en ella templaran sus fuerzas para ser fermento evangelico de transformacion. Con todo, las opciones en este campo, son realizadas en nombre personal, en cuanto ciudadanos “evitando opinables” (ib. ; GS 43; AA 7).

Al mismo tiempo hay que revisar y delimitar paulatinamente la eventual colaboracion que las CEBs en cuanto tales hayan de entablar con grupos y entidades extraeclesiales . Frente a multiples casos de desviacion o manipulacion ideologizante de las CEBs, han sido dado advertir germenes de eclesiologias parciales o abiertamente erroneas, basadas en esquemas y parametros inconciliables con la fe de la Iglesia; a veces tambien son portadoras inadvertidas, de alguna anacronica nostalgia de cristiandad o de anhelos de anticipado triunfo parusiaco. . 2. 7 SANTO DOMINGO Del mismo modo la Cuarta Asamblea General del Episcopado Latinoamericano reunida en Santo Domingo, recoge elementos del Sinodo de 1985 y con motivo de los 500 anos de Evangelizacion en America, nos desarrolla en algunos de sus numerales esta tematica. Hablando de al parroquia en su numeral 58, describe las caracteristicas de la parroquia y en ellas da importancia a que en orden a su mision de Evangelizar, esta se ha de desarrollar con preferencia en las CEBs. «La parroquia omunidad de comunidades y movimientos, acoge las angustias y esperanzas de los hombres, anima y orienta la comunion, participacion y mision. «no es principalmente una estructura, un territorio, un edificio, ella es «la familia de Dios, como una fraternidad animada por el Espiritu de unidad»… La parroquia esta fundada sobre la realidad teologica porque ella es la comunidad eucaristica… «la parroquia es una comunidad de fe y una comunidad organica en la que el parroco, que representa al obispo diocesano, es el vinculo jerarquico con toda la Iglesia particular (Ch L 26).

Si la parroquia es la Iglesia que se encuentra entre las casas de los hombres, ella vive o obra entonces profundamente insertada en la sociedad humana e intimamente solidaria con sus aspiraciones y dificultades. La parroquia tiene la mision de evangelizar, de celebrar la liturgia, de impulsar la promocion humana, de adelantar la inculturacion de la fe en la familias, en las CEBs, en los grupos y movimientos apostolicos y, a traves de todos ellos, a la sociedad.

La parroquia, comunion organica y misionera, es asi una red de comunidades». Del mismo modo hablando de la CEB como celula viva de la parroquia, entendida esta como comunion organica y misionera, nos aclara: «La CEB en si misma, ordinariamente integrada por pocas familias, esta llamada a vivir como comunidad de fe, de culto y de amor; ha de estar animada por laicos, hombres y mujeres adecuadamente preparados en el mismo proceso comunitario; los animadores han de estar en comunion con el parroco respectivo y el obispo.

Las CEB deben caracterizarse siempre por una decididas proyeccion universalista y misionera que les infunda un renovado dinamismo apostolico (Juan Pablo II, discurso inaugural , 25) «son signo de vitalidad de la Iglesia, instrumento de formacion y evangelizacion, un punto de partida valido para una nueva sociedad fundada sobre la civilizacion del amor» (R Mi 51). El Documento no ignora los peligros y ratifica su validez, asi como la necesidad de elaborar planes de accion pastoral que aseguren la preparacion de los animadores laicos que asistan a estas comunidades en intima comunion con el parroco y el obispo

Cuando no existe una clara fundamentacion eclesiologica y una busqueda sincera de comunion, estas comunidades dejan de ser eclesiales y pueden ser victimas de manipulacion eclesiologica. Consideramos necesario: «Ratificar la validez de las comunidades eclesiales de base fomentando en ellas un espiritu misionero y solidario y buscando su integracion con la parroquia, con la diocesis y con la Iglesia universal, en conformidad con la Evangelli Nuntiandi No. 58.

De esta manera las lineas y directrices de Medellin y Puebla siguen permaneciendo a lo traves de las orientaciones del Magisterio Latinoamericano, lo que nos permite valorar como propuesta pastoral y puesta al dia de la Iglesia. 2. 2. 8. IGLESIA EN AMERICA Documento publicado como resultado del El Sinodo de America, realizado del 16 de noviembre al 12 de diciembre de 1998. Los participantes del Sinodo analizan el caminar de las CEBs en nuestro Continente.

El documento es fiel al tema de reflexion general del Sinodo: «Encuentro con Jesucristo vivo, camino de conversion, comunion y solidaridad», menciona cuatro pasos: El primero, el encuentro con Jesus en las Escrituras, en la Eucaristia (aqui se puede incluir implicitamente la comunidad) y en los pobres. El Senor esta en nuestra historia y nos interpela desde ella. El segundo paso presenta el Reino, como proyecto que nos apela a una conversion.. El tercer paso es la adhesion (comunion) a Jesus. El cuarto paso es la solidaridad, particularmente entendida como servicio a los pobres.

El Papa no se siente obligado a seguir literalmente las proposiciones de los obispos. Sin embargo, cerca de 75% de esas proposiciones han sido acogidas en el texto de Juan Pablo II. En los otros 25% se quedaron excluidos aspectos muy importantes, entre ellos los ministerios de los laicos, la importancia eclesial de las CEBs como celula basica de estructuracion eclesial, como lo dijo Medellin (Past. Conj. 10). 2. 2. 8. 1. ESPECIFICAMENTE SOBRE LAS CEBs. El documento las presenta como algo positivo, sin colocarle «peros». Esta actitud es la misma de Redemptoris Missio, que introduce las CEB en luz positiva.

La gran conquista es que las CEBs ya entran a formar parte de la manera normal de tratar de las responsabilidades y actividades eclesiales. Sin embargo, en el documento, las CEBs aparecen mas bien al lado de los movimientos, casi como una modalidad de los mismos, y con eso se deja la orientacion de Medellin y de Puebla donde las CEBs son parte del conjunto Iglesia Particular, Parroquia, CEBs. Consecuentemente, hay como una transferencia de la CEB para el area carismatica (opcional), una vez que se la quita de la referencia fundamental eclesial (Medellin-Puebla).

El documento comienza con una perspectiva teologica-pastoral, dejando de lado las mediaciones socio-economico-politicas. Los desafios de la realidad aparecen mas bien como area del trabajo de la Iglesia, pero no como «signos de los tiempos». En eso se cambia el metodo de ver, pensar, actuar, evaluar, celebrar que ha sido el instrumento basico en la dinamica de Medellin, Puebla y consecuentemente de las CEBs. El capitulo IV, tratando de la parroquia, la presenta «quizas» (n. 1: «una clave de renovacion parroquial especialmente urgente en las parroquias de las grandes ciudades, puede encontrarse quizas considerando la parroquia como comunidad de comunidades y de movimientos») como comunidad de comunidades y movimientos. Aqui podria estar implicita una alusion a las CEBs. Un hecho curioso: El texto espanol de Ecclesia in America, fue publicado, dejando de lado un parrafo que se referia a las CEBs. Dado el alarme por las Iglesias de America Latina, el texto aparecio y va a figurar en la publicacion de la Acta Apostolicae Sedis Como los recientes documentos e nuevas iniciativas (propuestas) papales en relacion l milenio han sido mas concretos e incisivos que la exhortacion Ecclesia in America, esta es bien acogida, pero esta teniendo menor impacto en las bases. Ha sido divulgada en las asambleas episcopales y de religiosos, estudiada por algunas CEBs y por algunos movimientos laicos. Ciertamente sera estudiada en los seminarios y universidades. Pero, en gran parte, se quedo mas como una sintesis historica de lo que se vino discutiendo en reuniones episcopales. 2. 3. PERSPECTIVAS CANONICAS La abundante y variadisima literatura sobre las CEBs suscitan cierta perplejidad a la hora de prospectarlos juridicamente.

Estamos en presencia de un fenomeno que, si bien esta enraizado en antiguas tradiciones, se va configurando dinamicamente en los ultimos veinte anos. Una pluriformidad de concreciones pone de manifiesto la exhuberancia del don del Espiritu que- con el discernimiento de la Jerarquia- empieza a abrirse paso en la vida de la Iglesia. Probablemente estamos asistiendo a la genesis de una nueva institucion eclesial y ya sabemos que su germinar es lento y no siempre facil: ahi estan para recordarnoslos, las Congregaciones de votos simples, los Institutos Seculares, la Prelatura personal…

Es dado recordar en nuestro tema – y siempre “congrua congruis referendo” – la observacion de Juan XXIII, en el sentido de que la necesaria gradualidad es ley de la vida, tambien para las instituciones humanas . Las comunidades Eclesiales de Base no son producto de una generacion espontanea; tampoco lo son de una simple decision jerarquica, sino que han resultado de la convergencia de descubrimientos y de conversiones pastorales que abarcan a la Iglesia en su conjunto, pastores y fieles, en la huella del Vaticano II.

Las lineas de fuerza de este Concilio han aportado la fundamentacion teologica a una intuicion experimentada en diversos niveles, en el sentido de que la renovacion pastoral ha de realizarse a partir de la revitalizacion de la vida comunitaria y de que la comunidad ha de ser instrumento de evangelizacion. Multiples formas de estructuracion, flexibles y adaptables, han ido apareciendo en un contexto “praeter ius”: si bien han originado escasa produccion de Derecho particular, si han hecho posible la paricion de numerosos Directorios y Orientaciones por parte de los Obispos y de las Conferencias Episcopales.

En verdad, los tratadistas mas autorizados sobre el tema no dejan de trasuntar alguna preocupacion ante la eventualidad de normas generales demasiado prematuras que llegaran a retardar la floracion multiple de este carisma a nivel del Pueblo de Dios Estos grupos comunitarios no se dan a si mismos ningun tipo de estatutos internos en busca de algun reconocimiento oficial, carecen de bienes patrimoniales en comun, aun cuando, a menudo se da alguna participacion de bienes entre los miembros y hacia los mas necesitados, en situaciones que evocan el libro de los Hechos de los Apostole