Banca privada

Banca privada gy ginacuesta082 gexa6pR 03, 2010 43 pagos LA BANCA PRIVADA CEU ESCUELA DE NEGOCIOS MBA EN DIRECCION ESTRATEGICA DE EMPRESAS 15/01/2009 SISTEMA FINANCIERO ESPAÑOL Tabla de contenido INTRODUCCION HISTORIA DE LA BANCA PRIVADA4 1. 1 Los primeros Banqueros 1 . 2 La banca privada en to View nut*ge . … 17 inversiones de un cliente… … — Europa. 1. 3 La banca priv e España… 1. 4 Los taules de PACE 1 oro 1. 5 Influencia de la banca extranjera. 8 1.

LA BANCA PRIVADA Y LA GESTIÓNDE PATRIMONIOS12 2. SERVICIOS QUE OFRECE LA BANCA PRIVADA A SUS CLIENTES… 3. ¿De cuánto se debe disponer para ser un cliente de un banco privado? 3. 7 Productos más utilizados en la banca privada 3. 8 Procedimiento para el seguimiento de la cartera de 18 vez, puede ser comercial, industrial o de negocios y mixta. El trabajo a continuación se centrará en la BANCA PRIVADA «la banca de los acaudalados» a la cual personalmente el nombre entre comillas me hace referencia.

Ya que no cualquier persona puede aspirar a estar en banca privada, basta solo con ver las locaciones y oficinas para darse cuenta que para pisar la alfombra roja se necesitan más

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que unos sugestivos zapatos. La banca privada, con más de 300 años de historia en países como el Reino Unido, es un invento relativamente reciente en España. En 1989 nació Privanza, del grupo BBV, en 1995 Banif, ligado al SCH, y en 1997 Altae, de Caja Madrid, son algunos de los más representativos del sector.

Estos bancos actúan de forma independiente, con autonomía de negocio, pero pueden aprovechar las sinergias con su casa madre a la hora de ofrecer productos y servicios a sus clientes. Cualquier cliente con una necesidad en relación a su gran patrimonio cuya satisfacción requiera de una solución ersonalizada, innovadora y estructurada será bienvenido en este sector, en el cual encontrará independientemente a la organización por la cual se decida un servicio integral de asesoramiento, gestión y administración de su patrimonio en cualquiera de las formas en que se pueda presentar.

Un atractivo adicional de la banca privada es la posibilidad de diseñar y crear sus propios productos financieros. Cada entidad cuenta con una variada oferta que permite a los clientes elegir entre un amplio abanico de opciones, desde las posiciones mas conservadoras a las más agresivas. Todo dependerá de sus necesidades de liquidez, su aversión al riesgo y 2 3 necesidades de liquidez, su aversión al riesgo y su situación financiero-fiscal.

Las entidades de banca privada han hecho de la imagen un sello distintivo, todo está orientado a la consecución de un único objetivo: la satisfacción del cliente. Existe un elemento de vinculación entre el banco y el cliente. Como señalan los directivos de estas entidades, cuando una persona acude al banco lo hace convencida de que va a actuar como si fuera el mismo. Los parámetros de elección de un banco privado frente a otro or parte de los clientes son la calidad de servicio, la perspectiva global de su patrimonio y el reporting que se le da sobre sus inversiones.

Aunque sea una banca minorista, ya que el porcentaje mayor se lo lleva la banca tradicional en los últimos tres años el patrimonio gestionado estaba creciendo alrededor de un 20%, actualmente y en tiempos de crisis que esta sucediéndole a esta parte del sistema bancario? ¿Acaso las inversiones no han sido lo suficientemente acertadas y los inversores piensan en otras opciones para su dinero? , A continuación, estas y otras respuestas, porque recursos y inero se hallan, pero a donde se van? l.

HISTORIA DE LA BANCA PRIVADA El desarrollo del mundo financiero en la época moderna, que giraba en torno a Fiandes, Florencia, Toledo y Venecia, dio origen al nacimiento en Italia, a mediados del siglo XIII, de la banca comercial privada. Sus funciones eran facilitar los cambios de moneda, proporcionar medios económicos para las expediciones a Oriente y África de portugueses, castellanos, aragoneses y venecianos, y atender a la 43 Oriente y África de portugueses, castellanos, aragoneses y venecianos, y atender a la costosa financiación de campañas élicas o al transporte de dinero dentro de la peligrosa y agitada Europa.

Se hizo necesaria, pues, una organización financiera a semejanza de la utilizada por la orden del Temple, que ya desde el siglo anterior mantenía unida comercial y economicamente, desde Tierra Santa, toda la cristiandad. 1. 1 Los primeros banqueros A los templarios se les atribuye la primera banca moderna organizada a nivel internacional, y la creación de la letra de cambio. Sus depósitos fueron tan cuantiosos y sus préstamos tan importantes a soberanos y pontífices, que provocaron su propia desaparición.

Las presiones que por su situación económica ejerció Felipe el Hermoso de Francia sobre el pontífice Clemente V, hizo que éste hostigara a la orden hasta abolirla en 1312. Ejecutado el gran maestre en 1314, los bienes que poseían los templarios revirtieron a los Estados o fueron transferidos a otras órdenes, quedando en el olvido la que fue la mejor organización comercial y económica durante casi dos siglos. La creación en Italia de la banca comercial facilitó la realización de pagos a distancia, la obtención de beneficios con los depósitos, y la posibilidad de acceder a créditos y préstamos.

Destacaron anqueros como los Bardi, que en 1336 llegaron a tener no menos de dieciséis filiales. Habían iniciado sus actividades en Florencia a mediados del siglo XII. El máximo desarrollo se alcanzó a comienzos de siglo XIV, cuando en aquella ciudad operaban ochenta competidores, entre ellos los Peruzzi, Acciaiuoii, Aibizzi, Buondelmonti, Cerchi, Capponi 4 43 Buondelmonti, Cerchi, Capponi y Frescobaldi. Italia, pionera de la banca privada, puso en manos de ésta la recaudación de diezmos y tributos.

También los banqueros atendieron a la financiación de pontífices y soberanos durante dos siglos, enriqueciéndose quebrando según las vicisitudes de la historia. Las grandes fortunas amasadas en este período, la mayoría inestables y quebradizas, influyeron en todos los campos del poder, las artes y las ciencias. Los Medici, que fundaron su banco junto con algunos miembros de la familia Bardi en 1397, cambiaron las estructuras y modificaron el sistema tradicional asemejándolo más a la banca actual.

Su poder y riqueza hizo que intervinieran en las decisiones políticas durante más de un siglo en toda Italia. Acabaron en bancarrota y regresaron a Florencia en el siglo WI como gobernantes de un Estado, el gran ducado de Toscana, que onservaron hasta 1737, cuando murió el duque Gian Gastone, último vástago de la estirpe 1. 2 La banca privada en Europa A comienzos del siglo XVI, el centro financiero de Europa se desplazó lentamente hacia Augsburgo, una pequeña ciudad de Baviera, gracias a una familia, los Fugger (Fúcar), que debía imprmir una profunda huella en la historia económica del continente.

Fabricantes textiles y comerciantes, en 1459 crearon una serie de bancos y formaron una organización financiera de dimensiones e importancia extraordinaria. Su gestión en los negocios y empresas se ajustaba a criterios muy modernos: sus rincipios fundamentales eran la indivisibilidad del patrimonio y la contabilidad ordenada. Su organ s 3 principios fundamentales eran la indivisibilidad del patrimonio y la contabilidad ordenada. Su organización, en materia de comunicaciones y de prestaciones sociales a sus colaboradores, seria digna de nuestro tiempo.

La decadencia de los Medici aumentó su protagonismo, y se convirtieron en los agentes financieros pontificios y en soporte económico de los soberanos de la época: financiaron a Carlos I de España y a Francisco I de Francia, e intervinieron directamente en la política de su tiempo. Pero también los Fugger acabaron declinando, como consecuencia de su vinculación a la casa reinante en España. En efecto, las crisis financieras de la Corona española, la primera en 1557-1559 y la segunda en 1 607, precipitaron su caída.

Otros banqueros alemanes, como los Welser, financlaron a los monarcas europeos, a medida que los banqueros italianos perdían su protagonismo y el centro financiero internacional se desplazaba a Amsterdam, que mantuvo el predominio durante dos siglos. Eran plazas con gran movimiento financiero París, Londres y Burgos, sin desdeñar Aviñón, ciudad residencial de los apas de 1309 a 1376 y que, desde que fue vendida a Clemente Vi en 1348 por Juan I de Nápoles, se convirtió en un gran centro comercial y financiero, sede de numerosos banqueros. La banca privada en España La aparición de un nuevo tipo de actividades como consecuencia de la revolución comercial de los siglos XI-XIII, dio origen a la banca moderna, basada en la banca medieval. Estaba en manos de aurífices, cambistas o mercaderes, cuya misión no pasaba de custodiar, certificar la ley del metal y su valor, y efectuar pagos a distancia. La varied 6 3 certificar la ley del metal y su valor, y efectuar pagos a distancia.

La variedad de monedas, el conocimiento de su paridad y la manipulación de las mismas, hicieron que los comerciantes confiaran sus operaciones a través de los bancos a cambio de certificados de depósito. La evolución del banco monetario hacia un banco del crédito no se hizo esperar. Italia primero y la Corona de Aragón después, marcaron la pauta de lo que conocemos como banca moderna. Los cambiadores que evolucionaron a banqueros podían ser públicos o privados. Estos últimos se llamaban cambiadores de menudo y carecían de licencia. No así los públicos, a los que ya Sancho Ramírez (1053-1094) se la oncedió.

Los cambiadores públicos y privados se extendieron por la Corona de Castilla a lo largo del Camino de Santiago, y en la Corona de Aragón se localizaron en Zaragoza y Jaca en el interior, y en Barcelona, Valencia y Palma de Mallorca en el litoral, y en ambos reinos proliferaron en aglomeraciones urbanas, fortalezas y templos. Entre 1340 y 1350, desaparecieron en Castilla los cambios privados. Ante la penuria que Alfonso Xi experimentó para afrontar sus campañas bélicas, incautó los cambios públicos, lo que creó desconfianza en los depositarios, que guardaron us caudales en casa o los depositaron en los monasterios.

En 1351, pedro trató de recuperar la confianza de los cambios sin conseguirlo. Ante la falta de numerario (depósitos) se limitaron los cambios públicos, y se pusieron bajo administración y responsabilidad comunal. Este fenómeno se dio en todos los reinos de España. La peste negra (1348) hundió los reinos peninsulares, provocando un caos económico que sol España. La peste negra (1348) hundió los reinos peninsulares, provocando un caos económico que solamente consiguió superar Castilla, que basaba su economía en el ganado, la lana y l oro que obtenía en Granada.

Esta sltuación se prolongó hasta mediados del siglo XV. Aragón continuó su decadencia comercial y financiera, y desapareció la mayoría de los cambistas privados, alguno de los cuales se declaró fallido, con importantes pasivos. Los banqueros catalanes, más avanzados en la intermediación por las influencias italianas, se vieron afectados por las penurias que estaban sufriendo los reinos de España; así, entre 1381 y 1383 se arruinaron los más conocidos banqueros de la época: Dolivella, Pascual y Esquerit, y Pere Dez Cases en Barcelona, y Medir en Gerona.

Sólo Gualbes, de Barcelona, consiguló afrontar la crisis. 1 Las ‘taules de Canvi’ Toda esta coyuntura indujo al Consejo de Ciento a instaurar el 25 de enero de 1401 la «Taula de Canvi». Sucesivamente se implantó esta institución en Valencia (1407), Zaragoza (Tabla de los Comunes Depósitos), Palma de Mallorca y Gerona. Esta última ciudad consiguió el privilegio en 1443 pero no consta que funcionara hasta 1568. Le siguieron Vic y Perpiñán.

Estabilizada la situación económica, apareció en escena el italiano Francesco di Marco Datini, un mercader de Prato que creó su propio banco para financiar sus numerosos negocios. Su originaria tienda de Aviñán pasó a convertirse en una multinacional de la época, con establecimientos en Fiandes, Francia, Italia y España. En esta última abrió sucursales en Barcelona, Valencia y Mallorca, y obtuvo beneficios en su gestión entre 1396 y 1399. Su s 43 sucursales en Barcelona, Valencia y Mallorca, y obtuvo beneficios en su gestión entre 1396 y 1399.

Su sistema contable escrupuloso y su gran archivo, conservado en el Palacio Datini de Prato, que contiene más de 125. 000 cartas recibidas de 257 localidades, de las cuales 22. 451 son españolas, permiten, basándose en sus etallados apuntes contables, establecer el estado económico de las tres ciudades españolas y su evolución durante esta época. Si los resultados fueron buenos en el primer periodo, entre 1399 y 1403, los beneficios disminuyeron de diferente forma en cada una de las ciudades, pero eso no menguó el patrimonio de Datini, que al morir ascendía a 72. 00 florines y que legó a la ciudad de Prato en 1401. La coyuntura económica de Cataluña hizo que La Generalitat fuera restringiendo el número de cambiadores privados y sus actividades, supeditándolas a la «Taula de Canvi» que dependía de la municipalidad. Anuló las ctividades de aquéllos en 1446 para restablecerlas en 1452 y anularlas definitivamente en 1455, lo que provocó la ruina de banqueros como Jaume de Cassagia en 1446, e invitó al desfalco en 1446 a Berenguer Vendrell. Coyunturas similares se dieron en las «Taules» de Valencia y Mallorca.

Mientras, en Castilla, Juan II promulgó una pragmática que revalidó Enrique IV, y que autorizaba a constituir cuantos cambios se solicitaran, privados o públicos, estos últimos sometidos a los trámites de fianzas que exigieran los ayuntamientos. En este ambiente, entre 1450 a 1550 proliferaron bancos como los de Castilla y Andalucía, Burgos, Aranda de Duero, Valladolid, Madrid, Toledo, Sevilla, Córdoba y Baeza, por citar sólo unos Duero, Valladolid, Madrid, Toledo, Sevilla, Córdoba y Baeza, por citar sólo unos pocos. Influencia de la banca extranjera La banca castellana recibió un nuevo impulso con la llegada de los metales preciosos de las Indias. El capitalismo internacional se vio atraído por las riquezas que transportaban las flotas a Sevilla, y aparecieron los banqueros cosmopolitas: genoveses, alemanes y flamencos, que menguaron la efectividad de nuestros cambistas, dominando la situación económica durante los reinados de los Reyes católicos (1474-1517), carios V (1517-1556) y Felipe II (1556-1598).

Esta clase privilegiada de banqueros, entre los que apenas había algún español, dominó la situación, controlando los pagos a los países con los que la deuda era mayor, y dominando casi todas las operaciones financieras. Finalmente, la Corona hubo de prohibir los pagos al exterior en metales preciosos sin su consentimiento. Ante este desconcierto, nació un proyecto en tiempos de Carlos V, que, elaborado por expertos en el reinado de Felipe II, trató de convertir la Casa de Contratación de Sevilla n banco comercial y caja de deuda pública.

El intento fracasó, y se mantuvo la supremacía de los banqueros cosmopolitas, que relegaron a un segundo plano a nuestros banqueros públicos y privados. Si estos últimos destacaban, eran promovidos a públicos por el municipio, pero ahí terminaba su función. Los envíos de plata y oro, que se habían restringido, se reanudaron a raíz de la rebelión de los flamencos. Esta nueva situación acrecentó el comercio y provocó una escalada de precios de los productos exportables. Los banqueros ya no operaban sólo con numerarios all