Antologia Inviernos De Ernesto

Antologia Inviernos De Ernesto gy angclcdumr 13, 2016 32 pagcs Ángel Martínez Rey Abril 2012 Como Fuego en el Invierno (Antología) Recorremos el mundo de Ernesto en cinco etapas primordiales; precisamente los que permanece viviendo a orillas del Moldava; de cómo se pierde en los ojos de su Luna; de cómo se desahoga entre sus frases; sus secretos; sus temores; sus inviernos. Que avivar una llama en medio de la tormenta se convierte en la faena más sencilla. Como fuego en el invierno; estas fras PACE 1 imposible, y calienta to View nut*ge los corazones con ho pas La vida te lleva de la que aprendas o que debes

Intransigencia del nclas que quiere conocer. Y aunque sabes que esta allí frente a ti mirándote, cierras los ojos y le niegas. Entonces regresa con mayor fuerza, te toma de los hombros y zarandea tu cuerpo hasta que la notes. Conoceré el momento indicado. Esperare que el viento no sople y la lluvia caiga para escucharte, hasta el momento que adorarte no satisfaga mis deseos sublimes y necesite acercarme a tu piel tornasolada para sentirme parte de tu vida no la presencia de tu intranquilo secreto. anto de las aves, o el bamboleo

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de las hojas en el árbol cuando una fresca brisa las recorre. Cuanto sueño con ceñirme a tu piel, por recorrer tu figura dulce de mujer, por que tu mirada penetrante no encontrara mi rostro, que se esconde entre tus sabanas, y morar como único habitante en ellos. Extasiarme con los besos que robo a tus seductores labios, descansar tu cabeza sobre lirios y contenerme inerte, cual palabra prohibida, tras un intento fallido, esperar tu partida.

Noviembre, 1914 Solamente en mis sueños soy libre; porque en ellos me escondo de las creencias del hombre y puedo ser lo que mi alma desee Puedo estar a miles de kilómetros cantando en armon[a y fraseando mis anhelos, lo que quiero, lo que puedo. Ya no me conformo con obsewarte desde lejos, aquí en mi mundo tus labios son míos; y todos sonríen como siempre lo espero. Aqui en mi mundo no hay llanto o preocupaciones; aqui en mi mundo nunca es tarde pues no hay lugar para después. La historia se escribe nuevamente, mi locura es coherente.

Aquí en mi mundo subo a la escena sin temor y comprendo lo tonto que es callar. Todos los secretos están comprendldos en los sueños que se creen irrealistas y quedan en el pasado nutriéndose con la niñez olvidada Aquí en mi mundo, no quiero despertar, pues soy inmensamente feliz. 2 2 desdibujan las nubes en las noches. Sólo queda el aura ancestral de la luna ancestral vigilando el proceso de mi locura; acompaña mis pasos. Te encontraré, antes de que lo haga el sol, antes que eclosionen las estrellas en tus pasos, antes de que notes mi presencia tras tu sombra.

Te encontraré antes de que notes mis impacientes miradas, antes de que aprendas mi nombre y no quieras olvidarlo, serena entre la bruma, refugiada de tantas palabras que susurra el viento por tu belleza; tu danza impenetrable se hace canto y se desnuda en mi voz. Te encontraré antes de que lo haga el sol. Enero, 1915 No pasará, mantendré lánguido y lejano mi clamor punzante, hogado por la alegría fingida y el lozano grito de mí sufrir. Pasarás por mi frente sin pronunciar mi nombre, escuchando a tu oído las frases que sólo imagino en mi memoria.

Renunciaré a demostrar inquietante mi palpitar frustrado. No lo sabrás, caminaras altiva sobre el lienzo de mi pasión y astuta jugarás entre sus dedos mientras yo, que te observo a la distancia prudente, te amaré tanto que soñaré con tu boca y lo que no fue sin reclamarte, lo que muero por vivir, el suceso que apresuro en mis pensamientos aunque continuo con el peso sobre mis hombros de mantener ante tus ojos una sonrisa. Me robas tan dulcemente de mi creación, que no 32 lo noto, Alimentas tu aire cuando respiras. No pasará, no me perderé en la abstinencia de ti.

Enero, 1915 (Extracción de carta) Que se me va la vida actuando ante ti; en busca de un abrazo, que quizás consuma mi alma o sutilmente me permita seguir para respirar desde tus manos; que tonto he sido por llegar a quererte inmensamente; queriendo escapar de ti y a la vez deseando el fracaso de mi huida para lograr encontrarte. Febrero, 1915 Quiero pronunciar nobles caballeros, lo d fícil que se ha convertido contemplar su belleza sin desfallecer con sus sonrisas. Lo complicado que se ha ornado mantenerme en pie; fingir que su puñal no presiona mi pecho y prohibirle a mis lagrimas su flujo.

Aquietar mis anhelos borrar mis añoranzas y entregarme a una loca pasión sin final cerrar los ojos, reunirme en el eterno elevarme sin recuerdos y no regresar. No quiero encontrar sus labios que se funden en amores infantiles, caminar sobre el cristal y perderme en mi reflejo. Correr entre montes excelsos. Hundirme entre las sabanas abriendo paso al error. No es ella a quien abrazo tiernamente, no es ella quien desea observar las estrellas desde mis manos, no es ella quien purifica mi nostalgia, no es ella quien sconde mi huida y aguarda mi llegada. 32 Cuanto daría por donarle estoy vo entre sus lo difícil que es estar tras el gran mural observarte desde allí en silencio, Ver como partes con él mientras se toman de la mano Y sentir que nada vale más que tu felicidad. Conformarme con tus miradas de ensueño Preferir una palabra tuya a tiempo. Estar solo y acompañado por pensamientos Canciones que giran por mi mente y no me atrevo a gritar. Estar en continuas relativas por tú sonrisa no estoy seguro si es para mi, Y guardar así en el fondo de mi ser Procurando que no lo sepas, Ignorando la realidad

Y conociéndola más que cualquier sabio Resignando al corazón cual niño dando la vuelta al otro lado del pasillo. «Contemplarla, Amarla, Tenerla», un nuevo invierno ha llegado, y con él, la sorpresa de que estas en mis brazos, cálida cubres con besos los fríos amaneceres, enterneces mi espíritu desde tus labios; soy feliz porque vivo. Si lo indicado es alejarme del silencio para descubrir la palabra, entonces correré por el viento para así encontrar que nuestra rutina improvisada tenga algún sentido, sin anticiparme al destino ni atrasar su llegada, dormiré con la satisfacción de que el tiempo o se irá en vano…

Despertando con la sonnsa en los lablos, conociendo que la muerte tardaré puesto que he vivido. Diciembre, 1915 Usted será la flor s 2 Viajando entre envidiosas estrellas Que no logran brillar más que tus ojos Curará el dolor y la agonía Que mi alma almacena, Con sus delicadas manos alzará mi voz Me invitará al sol Usted será mi resplandor La música en mi silencio La sutileza en lo más pueril Lo calmo en el caos Retirará la espina de mi pecho Cuidará de mí con dulces besos Abrigará mi cuerpo inerte Protegerá mi castillo hidalgo Reinará junto a mi nombre Bajo mi báculo de oro o hierro

Con aquella sonrisa radiante No derramaré más lágrimas Usted será mi pasión en secreto Mi delirio oculto Podré ver su aurora tras el sol Justo al abrir mis brazos para recibirla Ayudará en la construcción de la utopia Responderá a mis intrigas, Flotará sobre el pantano Para no manchar su blanca tez Esconderá tiernamente mis palabras Callará a las interrogantes Guardaré para mi el pañuelo ocre Con el que enjugará mis ojos Usted será el perfume del campo El canto de las aves, Usted será mi dama de plata Mi pasión riesgosa, mi res lencio. 2 Escucho entonces tu voz en el canto de las aves n el rumor de los mares, en el pasar del viento, en el crujir de las flores del campo.

Me elevas a otro mundo donde las leyes de la física no importan y solo en la imaginación y solo con el pensamiento vives El que conozco enteramente que aunque esta presente aleja se esconde en un letargo por un instante y despierta al escuchar mi grito estremecedor Te presentas ante mi como un sol reluciente un astro mayor que disipa la oscuridad Eres mi sol, un sol de medianoche ese mismo que acaba la penumbra que me recuerda el amanecer mi delirio, mi anhelo, mi ensoñación Una fuerza que me da energía ue me invita a cantar las mas hermosas melodías a volar por los mares, saludando los atlánticos escondidos a correr por los aires y descansar en las nubes Mi preciso contraste mi ilusión de días nuevos Mi sol a la medianoche, Elimina para siempre el oscuro abismo. Enero, 1916 Puedo estar a miles de kil ndo en armonía y fraseando mis anhelos, lo escribe nuevamente, mi locura es los secretos están comprendidos en los sueños que se creen Porque soy fuego y me extingo sin tu llama… No soy dueño de nada más allá de mis deseos… Poeta de quién, si tú eres poesía y te escapas como la brisa entre mis manos… Pierdo todo cuando caigo preso en tus sentidos, porque se ahoga mi llanto y eres sangre, tengo que abrazar el recuerdo para no extrañarte. Intranquilo recelo de tener lo que mi sueño promete y despertar con la ilusión de la desesperanza…

Y me escondo de nuevo en el silencio, en la vertiente agonía, Aún me regresas una extraña sonrisa… Una señal secreta… Aquella que mora en el fulgor de tus ojos, Sólo existe ahora, este es el único momento, Me odio a mí por albergarte, me odio a mí porque no puedo odiarte, me odio a mi por desfallecer en tus mejillas. Soy dichoso si lo pides, soy piadoso si sonríes. Mi lma está desecha y no puedo decirlo, no puedes saberlo. Regresa el remordimiento del desvelo. Marzo, 1916 Qué es un beso cuando n s los que se acercan sigilosos. Cuando son otro remordimiento de permanecer a la deriva y crece la conciencia inocente de raptarte por las noches.

Cuando conforme busco al sol queriendo luna, cuando sube la marea y quiero acercarme al arrecife de tu boca, cuando las estrellas no me regalan inmensidad y el bosque no me obsequia flagelo. La transparencia de mi silencio se nubla con tus pensamientos… y se aclara la intransigencia de mi clamor. Soy dichoso porque tu sonrisa me mantiene alerta. Sufro porque no te llevo de la mano en los pasillos, gozo porque eres mía en el umbral. Aunque mi nombre es secreto, reconoces mis palabras al sentirlas, que logro con callar y perderte, pierdo tu sabor y gano tus miradas, me enfocas en tus suspiros, sueñas con el mar y yo con la montaña. Escapo de ti rogando que me encuentres. Trátame con pasión, quiero consumirte con el fuego de mi alma.

Mayo, 1915 Camino por las calles en penumbra en busca de inspiración; en busca de tu mano, después de todo ¿Cuál es la fuerza que impulsa la vida? ; No quiero dormitar. Pensar que las grandes ideas se escapan al despertar; esperar lerta al crepúsculo y decirte allí que siempre te he amado Junio, 1916 Ella fue mía, Desde el instante en que r Con sus ojos ausentes, de intransigencia fatigada Impresión perenne Rodeada de luz flamante. Y me encantaba, Recordar su rostro Cuando dejaba caer su cuerpo Entre mis brazos; Ella era mía, Desde las ondas de su cabello Que retrataban su silueta Adherida a la mía. Y ella fue mía, Más que nunca, Cuando fugaz cruzó mi vida Con su despreciable adiós. Extrañarla, mientras me ahoga la corrupción de una desolación», mientras infame se sucumbe la tristeza en el abismo, mientras fingir es obligación, ansado de tenerte en las sombras y olvidarte ante la luz. Ahora que esta prometida a sus brazos, nuestros sueños se desmoronan. Sigo observando tontamente la luna, volteando la mirada al sur para sentir la brisa más gélida, la corriente más fuerte. Flaquean ya mis piernas, tiemblan por la incertidumbre, mientras tenuemente una canción azul se dibuja en el ambiente. La sombra de lo que era, se funde en la oscuridad, junto a la luz de lo que seré; no busques mis ojos, ellos se empapan con la melancolía. Correré tan lejos dónde mi clamor se confunda con la el mar Y qué hacer con este pro elo, qué hacer con esta