Antecedentes históricos de los procesos

Antecedentes históricos de los procesos gy nancycristancho $eapa,1F 10, 2016 16 pagcs por responsabilidad profesional médica y la malapraxis en el ejercicio de la medicina legal Doctor Luis Alberto Kvitko Médico Legista argentino. Secretario General de la World Asociation of egal Medicine y Secretario General Permanente de la Asociación Latinoamericana de Medicina Legal y Deontología Médica e Iberoamericana de Ciencias Forenses. En relación con la conferencia anterior quiero agregar algunos datos de interés que muestran, para desgracia de unos y suerte de otros, que nuestro ais Ar entina está un poco

Swp to page más adelantado que PACE 1 or16 responsabilidad méd to View nut*ge Nosotros desde el pu o de no tenemos leyes es civil como penal, pa problemas por tiva legal vigente as, tanto a nivel profesión médica, sino que nos regimos por la normativa penal, de fondo genérica, y lo mismo la civil. Pero jurisprudencialmente está muy claro que hay especialidades médicas que están incluidas dentro de la obligación de obtener resultados.

Hay responsabilidad de resultados porque media una obligación que contrae ese profesional médico en el desarrollo de determinadas especialidades y así esté establecido. or ejemplo, ningún médico transfusionista puede alegar nada, no puede fundamentar de ninguna manera y

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bajo ninguna circunstancia haberse equivocado en la tipificación que provoca la muerte del enfermo que, a posteriori de su tipificación, es transfundido. Esto ya desde 1976, Cámara Nacional Civil de Apelaciones, ciudad de Mar del Plata, 20 años.

También tenemos jurisprudencia sobre la obligación de resultados que media en el ejercicio de los especialistas en radioterapia: no se pueden equivocar nunca en la dosis a suministrar. También tenemos responsabilidad de resultados en los especialistas en natomopatología: no se pueden equivocar en el diagnóstico bajo ninguna circunstancia cuando el estudio evidencia que se está frente a un patrón histológico claro, preciso, que no ofrece ninguna duda y que no puede justificar ningun error.

Y también, alrededor de 1980, surge la responsabilidad de resultado que tienen que observar irrestrictamente las clínicas de internación psiquiátrica. El prmer caso que la genera en esta especialidad, la psiquiatría, y específicamente las clínicas psiquiátricas de internación, es el de una persona internada que no recibía isitas de su familia ni de nadie, estaba únicamente bajo control médico y de enfermería, y cuando le daban los psicofármacos no controlaban que los tomara.

Esta mujer iba guardándose todas las pastillitas, como quince o veinte por día, hasta que el día sexto o séptimo de internación las toma todas juntas y muere. Por ello se determinó en la sentencia que no sólo debían medicarla y suministrarle la medicación por medio de enfermer(a, sino que debían controlar que esa medicación la tomara en el momento que se le entregaba.

O sea, hay jurisprudencia en nuestro país, y les transmito las aracterísticas en relacion con el profesional que me 2 OF jurisprudencia en nuestro país, y les transmito las características en relación con el profesional que me precedió. Iatrogenia, iatropatogenia, responsabilidad Otra cosa que quiero aclarar, sin ánmo de polémica y con el mayor respeto por el doctor Grille, es un error reiterado en nuestro país -por lo que veo acá también, así como en otros países-, tanto a nivel de abogados como de médicos: el concepto de iatrogenia.

Está mal llamado cuando se utiliza el vocablo iatrogenia con la connotación y el criterio que ha usado el señor bogado, porque los médicos, por definición, existimos para hacer iatrogenia. Las facultades de Medicina preparan, adiestran, capacitan médicos para que hagan iatrogenia, porque iatrogenia es un vocablo griego que significa promover, engendrar, producir, desarrollar, lograr salud. Lo que quieren decir ellos es iatropatogenia. ¿Y qué es iatropatogenia?

Es una situación en donde hay un daño porque ha mediado la actuación profesional de un médico pero que no genera responsabilidad médica, porque precisamente ese médico adoptó todas las previsiones del caso: aplicó el deber eneral de prudencia y diligencia, aplicó, como correctamente lo haría el común de sus colegas, conforme a las condiciones de modo, tiempo y lugar, su ciencia, arte, oficio y experiencia, pero la particular manera de ese enfermo -ya sea su hábito constitucional, su sistema inmunológico, su forma de reaccionar o de disreaccionar, o cualquier factor desconocido pero evidentemente existente, o sea idiopático- hizo que reaccionara con una patolog[a, pese a con una patolog(a, pese a todos los recaudos y previsiones que se tomaron. Entonces estamos frente a un caso de iatropatogenia, que no genera responsabilidad médlca. Distinto es cuando vemos por ejemplo el libro de Hígado y Vías Biliares: iatrogenia en hígado y vías biliares, cirugía, sección de colédoco.

Eso no es iatropatogenia, sino un típico acto médico donde medió negligencia, impericia, imprudencia, que genera responsabilidad médica. Lo mismo sucede cuando dicen en traumatología fibrosis isquémica de Walkman; qué pasó, enyesaron una fractura de húmero, no hicieron contro radiológico posyeso, el paciente llamó al médico, o fue a la guarda 8 0 10 horas después porque tenia intensos dolores y la mano con un color tipo azul negruzco, prácticamente una orcilla, y el médico le dijo por teléfono «quédese tranquilo que mañana va a estar mejor». En este caso tampoco tenemos iatropatogenia, sino que estamos ante un típico caso de responsabilidad médica.

Y, por otro lado, no se debe confundir los casos en los que sí el médico, voluntariamente, sabiendo que provoca un daño en el cuerpo o en la salud y no obstante ello lo hace, y tampoco hay responsabllidad médica, que es cuando se actúa ante una situación muy especial, específica, una emergencia, y bajo estado de necesidad, cuando el médico comete un daño para evitar otro ayor, inminente, siendo él ajeno a la situación que lo determinó. Es decir que bajo estado de necesidad el médico también provoca un daño, lo hace voluntariament 40F que bajo estado de necesidad el médico también provoca un daño, lo hace voluntariamente, y eso no es considerado dolo, ni culpa, como tampoco una situación que genere responsabilidad por parte del médico. Esto lo quise transmitir, según el criterio médico-legal argentino y lo que surge de la jurisprudencia reiterada de nuestros tribunales. Canibalismo médico Evidentemente, en el Uruguay la problemática de la esponsabilidad médica es muy reciente, podemos hablar de unos 20 años.

En otros países es mucho más antigua, y la situación que generaba el caso de responsabilidad profesional médlca, originariamente fue unipersonal, se dio en el ámbito de la cirugía y con más precisión dentro de la cirugía en la obstetricia o en los médicos que hacían sangrías en el siglo pasado, o doscientos, trescientos o cuatrocientos años atrás. Con posterioridad se empezó a complicar con el advenimiento del equipo médico, ya no era un solo profesional cuestionado, sino dos o más. Después se empezó a cuestionar dentro del quipo quién era el responsable, si era el jefe del equipo (siempre el cirujano), o si, pese a que había un jefe, había actuado un cardiólogo que había hecho un monitoreo o un anestesista que había hecho la transfusión o algún otro especialista.

Entonces se comenzó a tratar de pesquisar quién era el profesional responsable y a dejar libre de tal responsabilidad al resto de los colegas, incluso al jefe del equipo. Eso originó la responsabilidad médica compartida, que era estrictamente profesional. Pero después se agrega, dentro de esta problemática de s OF compartida, que era estrictamente profesional. Pero después se agrega, dentro de esta problemática de responsabilidad médica, la institucional, es decir no sólo el médico o los médicos sino la institución que se veía involucrada, pues en su seno se había prestado esa atención médica, se había hecho esa operación, ese diagnóstico o ese tratamiento.

Y a posteriori, más de una institución, por ejemplo un sindicato con pocos miembros trabajadores, que no tiene fondos para tener su propia institución médica sino que cobra una cuota a los asociados y contrata a una intermediaria médica, que tampoco tiene infraestructura ero le hace un buen presupuesto, le hace retorno cometa, y a su vez contrata a una tercera institución que es la que en forma efectiva tiene infraestructura. Se produce entonces un problema, de éstos que nos convocan hoy; hay médicos y tres instituciones, y de pronto una o varias de esas instituciones tienen cobertura médica, para estos casos, y tenemos cinco médicos, tres instituciones, cuatro compañías de seguros y 45 peritos. Y es fácil en estos casos lograr que haya más de un médico en un juicio por responsabilidad médica, pues el propio médico es el caníbal del otro médico y se desespera por demostrar en su respuesta e demanda por qué él no tiene nada que ver y sí el otro o los demás tienen mucho que ver.

Entonces, para el abogado por parte del presunto damnificado, no hay nada más fácil que juntar por lo menos a dos colegas para demandarlos y entre ellos se van a encargar de echar agua para el molino del presunto o realmen 6 OF y entre ellos se van a encargar de echar agua para el molino del presunto o realmente damnificado. Orígenes de la responsabilidad médica La problemática de la responsabilldad médica no es reciente, no es de hace 20 años, ni de este siglo, sino que nace con la historia el hombre, pues todas las legislaciones escritas que han llegado hasta nuestros días tienen perfectamente determinada esta situación. Si estaba contemplada en esas legislaciones era porque realmente ocurría, les preocupaba y generaba situaciones que la justicia, a su manera y dentro de sus posibilidades y criterios, tenia que resolver.

Por ejemplo, si hacemos un raconto a vuelo de satélite por la historia y nos remontamos tres o cuatro mil años atrás, vemos que el antiguo Código Penal de China ya hablaba de la responsabilidad médica, y decía que el médico únicamente debía responder cuando lo que hacía era no haber aplicado su onocimiento, su criterio y las reglas de su arte, es decir, cuando no había observado el principio general de prudencia y diligencia, que es el relativo a la existencia o no de la responsabilidad de medio. Determinaba también que se debían nombrar peritos médicos para que consideraran el caso y dieran su asesoramiento a los jueces. También diferenciaba entre las lesiones que se podían provocar en el cuerpo, la salud y los casos de muerte. Además, no sólo condenaba a los médicos a indemnizar por la muerte o las lesiones que habían dejado en su paciente, sino que los inhabilitaba. Es decir que era muy completo lo que estaba establecido en relación con la respons inhabilitaba. Es decir que era muy completo lo que estaba establecido en relación con la responsabilidad médica en el antiguo Código Penal de China.

Si vemos el Código de Hammurabi, que no llegaba a tener 240 artículos (llamados ciclas), en seis o siete de ellos considera el problema de la responsabilidad médica, y dice que «el cirujano que con el punzón de bronce [o sea el bisturn, quitare la nube del ojo [las cataratas] y le hiciere perder el ojo a su enfermo, será condenado amputándosele la mano», la ley del Talión. Lo mismo en la legislación romana. Si recurrimos al viejo Código de Justiniano, del siglo VI de nuestra época, también veremos que está considerado el problema de la responsabilidad médica, incluso retomando legislación y jurisprudencia romana antiguas. La responsabilidad extracontractual o aquiliana, que así se llama, fue determinada en la legislación romana hace más de veinte o veintidós siglos. Por lo tanto, los romanos también consideraban el problema de la responsabilidad médica, la ley, el fórum jurídico o fuero juzgo, o sea la legislación, la recopilación de legislación isigótica del siglo VII de nuestra era.

Lo mismo las Siete Partidas de Alfonso el Sabio, así como también la novísima recopilación de las Leyes de Indias. 1 598: primer juicio por responsabilidad médica en América Yo quiero traer acá un caso interesantísimo, que fue un hallazgo de investigación histórica de quien les habla, sobre el primer proceso por responsabilidad médica en América, que acaeció en la ciudad de Córdoba, Argentina, en 1 598, y precisamente s responsabilidad médica en América, que acaeció en la ciudad de Córdoba, Argentina, en 1 598, y precisamente se cumplen 98 años porque este proceso se estableció entre el 26 y 27 de julio de 1598. ¿Qué había pasado?

Un comerciante español, un tal Valenzuela, se presenta ante el capitán y gobernador de Córdoba denunciando que un licenciado, Telles de Rojo, le había tratado nueve de sus esclavos por estar enfermos, de los cuales habían fallecido cinco. Entonces decía que venía a exigirle que le indemnizara por la muerte de cada esclavo porque habra sido culpa de él el fallecimiento de todos y cada uno de ellos, porque en lugar de darles calor, como necesitaba su patolog(a por tener un dolor y una puntada de costado (verosímilmente od(an haber tenido algún problema pulmonar, pleural o neumopatía, pensamos nosotros), les había dado frío y prescrito que les hicieran dos sangrías por día cuando no les tenían que hacer ni una por año.

Y tenía de testigos una serie de personas, entre ellas el barbero sangrador a quien había aconsejado ese licenciado físico Telles de Rojo; y le pedía que éste le exhibiera al gobernador su título de médico, su habilitación para ejercer la medicina, porque consideraba que no era médico ni físico, sino un Irujano, sangrador o barbero. Primero lo demanda y lo acusa de a muerte de cinco esclavos; lo acusaba del delito de homicidio, del delito de usurpación de títulos y honores y le pedía que indemnizara o reparara el daño. Este colega español le contesta la demanda con una contrademanda pidiéndole al capitán y gobern español le contesta la demanda con una contrademanda pidiéndole al capitán y gobernador que intimara a Valenzuela a que le pagara los honorarios (que no le había pagado) por atenderle bien, como dio a probar, a los esclavos.

Es decir que estamos ante el primer antecedente de un juicio por cobro de honorarios médicos en América. Les voy a leer textualmente lo que surge de las actas del proceso, cómo se defiende este colega, Telles de Rojo, con fundamentos aún válidos hoy y que son retomados prácticamente por el fiscal Dupin, cuando en 1830 dice, en aquel memorable caso francés, que los médicos y los cirujanos no son infinitamente responsables pero lo son a veces, no puede decirse que lo sean siempre pero tampoco negarse que lo sean jamás. Este cirujano dice: «Por otra parte, si yo a todos los enfermos del mundo sanase sus enfermedades que naturalmente es imposible», y agrega «… o otro, que el médico no está obligado a resarcir erjuicios sino es cuando maliciosamente mató a una persona» Después habla de la diligencia, de la prudencia, del cuidado que tuvo. Esto es muy interesante para demostrar que tenemos antecedentes en América, y más precisamente en Argentina, que son muy antenores a los casos franceses del Slglo pasado y a los que por ejemplo Lacassagne y Pedro Mata en sus libros de Medicina Legal relatan como ocurridos en los siglos XVII y XVIII en Burdeos, Estrasburgo, París, Lyon, y otras ciudades. Quería comentarles esto para que vean la antigüedad que tiene el problema que nos convoca hoy, que nos hace discutir, discrepar, y nos po