10 cuentos cortos

EL HONRADO LEÑADOR Había una vez un pobre leñador que regresaba a su casa después de una jornada de duro trabajo. Al cruzar un puentecillo sobre el rio, se le cayó el hacha al agua. Entonces empezó a lamentarse tristemente: ¿Como me ganare el sustento ahora que no tengo hacha? Al instante iOh, maravilla! Una bella ninfa aparecía sobre las aguas y dijo al leñador: Espera, buen hombre: traeré tu hacha. Se hundió en la corriente y poco después reaparecía con un hacha de oro entre las manos. El leñador dijo que aquella no era la suya.

Por segunda vez se sumergió la ninfa, para reaparecer espués con otra hacha de lata. Tampoco es la mía di OF8 wip iew next pase Por tercera vez la nin bes , . un hacha de hierro. iOh gracias, gracias! í Pero, por tu honrade reaparecer llevaba os. Has preferido la pobreza a la mentira y te mereces un premio. EL CABALLO Y EL ASNO un hombre tenia un caballo y un asno. Un día que ambos iban camino a la ciudad, el asno, sintiéndose cansado, le dijo al caballo: – Toma una parte de mi carga si te interesa mi vida.

El caballo haciéndose el

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sordo no dijo nada y el asno cayó víctima de la fatiga, y murió allí mismo. Entonces el dueño echó toda la carga encima del caballo, Swipe to kdevv next page caballo, incluso la piel del asno. Y el caballo, suspirando dijo: – Qué mala suerte tengo! iPor no haber querido cargar con un ligero fardo ahora tengo que cargar con todo, y hasta con la piel del asno encima! EL GRANJERO BONDADOS un anciano rey tuvo que huir de su país asolado por la guerra. Sin escolta alguna, cansado y hambriento, llegó a una granja solitaria, en medio del país enemigo, donde solicitó asilo.

A pesar de su aspecto andrajoso y sucio, el granjero se lo concedió de la mejor gana. No contento con ofrecer una opípara cena al caminante, le roporcionó un baño y ropa limpia, además de una confortable habitación para pasar la noche. Y sucedió que, en medio de la oscuridad, el granjero escuchó una plegaria musitada en la habitación del desconocido y pudo distinguir sus palabras: -Gracias, Señor, porque has dado a este pobre rey destronado el consuelo de hallar refugio. Te ruego ampares a este caritativo granjero y haz que no sea perseguido por haberme ayudado.

El generoso granjero preparó un espléndido desayuno para su huésped y cuando éste se marchaba, hasta le entregó una bolsa con monedas de oro para sus gastos. Profundamente emocionado por tanta generosidad, el anciano monarca se prometió recompensar al hombre si algún dia recobraba el trono. Algunos meses después estaba de nuevo en su palacio y entonces hizo llamar al trono. entonces hizo llamar al caritativo labriego, al que concedió un título de nobleza y colmó de honores. Además, fiando en la nobleza de sus sentimientos, le consultó en todos los asuntos delicados del reino.

EL LOBO Cauto, silencioso, el lobo salió una noche del bosque atraído por el olor del rebaño. Con paso lento se acercó al redil lleno de ovejas, poniendo atención en donde ponía la pata para no espertar con el más leve ruido al dormido perro. Sin embargo, la puso sobre una tabla y la tabla se movió. Para castigarse por aquel error, el lobo levantó la pata con que habla tropezado y se la mordió hasta hacerse sangre. ¿Verdad, amiguitos, que este lobo fue el mejor juez de sí mismo?

EL ASNO Y EL HIELO Era invierno, hacía mucho frío y todos los caminos se hallaban helados. El asnito, que estaba cansado, no se encontraba con ánimos para caminar hasta el establo. -iEa, aquí me quedo! -se dijo, dejándose caer al suelo. Un aterido y hambriento gorrioncillo f cerca de su oreja y le dijo: cuerpo comenzó a fundir el hielo hasta que, de pronto, se rompió con un gran chasquido. El asno despertó al caer al agua y empezó a pedir socorro, pero nadie pudo ayudarle, aunque el gorrión bien lo hubiera querido.

La historia del asnito ahogado debería hacer reflexionar a muchos holgazanes. Porque la pereza suele traer estas consecuencias. MI ZAPATO VIEJO 33 respuestas Tenía un hueco en la punta de mi zapato, estaba roto por un lado, machacado por detrás, ya no servían para nada. – iLo tiraré a la basura! , — pensé Y por un rato dejé allí mi zapato, mientras hacía mis tareas e la escuela. Cuando terminé me dispuse a tirar mis viejos e inservibles zapatos, pero me llevé una gran sorpresa cuando vi un lindo y calentito huevo de mi patita Loló dentro de uno de ellos. iPuede servirle de nidito! , -pensé. Por lo menos no se moja ni pasa frío. Busqué un pedazo de tela vieja, la hundí dentro y puse el huevo encima. – iQue alegre estaba! iYa mi patito Coló tenía su camita para nacer! Puse mi zapato debajo de un arbolito, allí mi patita Lolà velaría a su nuevo bebé y mi abuela vería como pude darle otro uso a los zapatos, que si para mi no sernan, sí a mis animalitos. Nunca más pensaré en tirar algo sin antes pensar para que puede servir y les contaré a mis amiguitos de la escuela y a mi maestra. iViva! ique llegue mañana! EL CARACOL Y LA FLOR 2 amiguitos de la escuela y a mi maestra. 2 respuestas Cierto día, un caracol cuyo caparazón era blanco como una nube, acostumbraba a pasear por los jardines. Se sentía triste porque su caparazón no era colorido; no le gustaba mirarse en los espejos, le pesaba ver a las mariposas con alas multicolor y las flores con sus hermosos tonos, como SI fueran acuarelas. na tarde, mientras caminaba en el jardín, el caracol se cruzó con

U unos pinceles que le preguntaron: «¿Por qué lloras, por qué estas tan apenado? El caracol respondió: – «Es por mi caparazón, es pálido; a nadie le llamó la atención, nadie se enamoraría de mi». Al escuchar ésto, los pinceles lo consolaron con un abrazo y les dijeron al caracol: » Pintaremos tu caparazón con los mas bellos colores, te gustará verte distinto en los espejos y cualquiera se enamorará de ti». Los pinceles le dieron vida al caparazón del caracol. Al día siguiente, el caracol salió a pasear al atardecer por el jardín.

Una flor lo miró con asombro, le dijo: – «Que hermoso que eres» Y el caracol contempló sus pétalos radiantes. Ambos se enamoraron a primera vista. En la noche, el caracol y la flor bailaron juntos hasta el amanecer y fueron felices para siempre. EL PAJARITO AZUL Cuenta la histona que vivian en un árbol, un pajarito azul y su madre. Era este un pájar 5 PAJARITO AZUL Cuenta la historia que vivían en un árbol, un pajarito azul y su madre. Era este un pájaro valiente y juguetón.

Mamá pájaro le enseñaba todas las mañanas a volar, desde la rama más alta de su árbol y le decía que cuando aprendiera no saliera de aquella zona porque podía ser muy peligroso. Cierto día el pajarito azul desobedeció a su madre y se alejó demasiado del árbol. De pronto, cuando menos se lo esperaba, un lobo empezó a perseguirle para comérselo. El pajarito azul se escondió dentro del caparazón de una tortuga que pasaba por allí y el lobo se fue porque no le encontraba. Entonces, el pajarito azul le dio las gracias a su nueva amiga y esa tarde le invitó a su árbol a merendar.

La tortuga que no tenla amigos porque era muy lenta, aceptó ir al árbol del pajarito azul y se lo pasó tan, tan, tan bien, que se quedó a vivir en una charca que había bajo el árbol fueron felices y omieron lombrices. EL ANCIANO Y EL PASTOR Deja una respuesta Unos abigeos enterados que un pastor requería los servicios de un peón para que hiciera la limpieza en su rebano, de inmediato mandaron a un anciano para que postule a dicha vacante, para que en caso de ganarlo informe algún descuido de su futura victima para así poder robarle su ganado.

Al presentarse el veterano hombre al concurso convocado por el pastor, éste otorgó y puso al a presentarse el veterano hombre al concurso convocado por el pastor, éste otorgó y puso al anciano, ya que él era el único competidor. Al estar trabajando en el rebaño del pastor, éste jamás sospecharía que su peón estaría coludido con unos abigeos para hacerles daño. Al comienzo andaba al pendiente de todo lo que hacía el anciano, pero al verlo acomedido, honesto y responsable en su trabajo, más bien se ganó su respeto y confianza.

Cierta vez, el pastor se enfermó y urgía visitar al médico, dejando encargado su rebaño a su ya llamado «mano derecha», quien muy gustoso aceptó cuidarlo. Teniendo el momento oportuno para cometer sus fechorías, el veterano hombre llamó a sus cómplices para que viniesen a robar, teniendo el momento oportuno para ometer sus fechorías. El anciano llamó a sus complices para que fueran a robar los ovinos. Al regresar el pastor no encontró a sus ovejas ni al anclano. Por confiar tanto en él, después se lamento y dijo: – «iMaldito señor!

Por brindarte tanta confianza, ahora he perdido mi única fuente de trabajo! » Así es como los abigesos utilizaron al anciano, como especie de campana para informarles algún descuido que pudiera sufrir su víctima para robarle sus pertenencias, el cual lo lograron. EL PASTOR BENDECIDO POR LA LLUVIA La vegetación carecía en los campos cercanos al pastor, llevaba a pastear respuesta astear a sus ovejas a unos cerros muy lejanos. Cuando pasaba por las polvorientas pampas, muy esperanzado dijo el pastor: «¿Cuando será el dia que crezca la vegetación por estos abandonados campos? ‘.

Dicho anhelo no se hizo esperar, ya que un día, cuando se disponía a llevar a sus ovejas a la cordillera para pastearlos, empezó a llover torrencialmente en el valle. Muy decepcionado por la situación dijo el pastor: – «iOh Dios mío! , ¿por qué me mandas otra desgracia? o ¿es que acaso no es suficiente castigo vivir una sequía? «. Al cabo de varios días, el pastor agradeció a Dios la lluvia que le andó con gran magnitud, ya que se convenció de que en vez de causarle un daño le produjo un gran bien al transformar el panorama desértico de las polvorientas pampas por unos campos verdes.

Muy emocionado de que se cumpliera su deseo dijo: «iMuchas gracias Dios mío! , porque ahora ya no tendré que escalar cerros ni caminar lejos para pastear mis ovejas, ya que ahora me has sembrado el pasto cerca de mi rebaño. Ojalá lloviera siempre por aquí para que se conservaran verdes estos cam pos» Y así es como la lluvia cambio de un momento a otro la calidad de vida de este humilde pastor. 8